Cuento

on miércoles, septiembre 27, 2006


Había una vez un fauno… (lo llamo así porque es la única palabra que se me ocurre y es la que encuentro más cercana para describir lo que era él)… Pero no… Pensándolo bien no podría llamarlo así, puesto que al observarlo de frente, su apariencia era mucho más parecida a la de un Centauro, con la diferencia de que sus extremidades eran de un ser humano normal, mientras que a sus espaldas (y de la cintura para abajo), tenía toda la complexión de un hermoso corcel, que plegadas sobre sus costados sostenía unas majestuosas alas blancas.

Contemplar su apariencia externa era similar a observar algo único y tan armonioso, que parecía increíble; puesto que por ser descendiente directo de los unicornios -y aunque él no era el único de su especie- la comunión que la naturaleza había logrado al poner en su apariencia los elementos más estéticos de ambas especies, hacía suponer a quien lo conociera, que su físico, era resultado del inmenso amor surgido entre un ser del mundo mágico y uno más del mundo real.

A pesar de que el Centauro era un ser hermoso (tanto en lo interno como en su exterior), la etapa más reciente de su vida la había vivido como un ser solitario y gris… No era parte de su naturaleza ni existía tampoco en apariencia una razón que justificara ¿por qué? un ser que vivía en compañía de seres tan amorosos de su misma especie y en un lugar grandioso (parecido a una villa), podía reflejar tanta tristeza en su mirada.

El motivo, era simple: Sin saber cómo ni cuando, el Centauro un día despertó para darse cuenta que estaría unido de por vida a una “Mujer de Piedra Lama”, una raro ser, que como su nombre lo indicaba era parte de una rara especie de criaturas vivas y cuya constitución física estaba conformada en su totalidad por una clase de mineral sólido y de color oscuro, muy similar a las rocas que se encuentran al fondo de las lagunas o pantanos, lo cual provocaba que de modo constante toda su piel estuviera húmeda y expidiera un líquido pegajoso color verde, de consistencia espesa y gruesa, muy parecida a lama o moho que se acumula en los pantanos o sitios con agua estancada.

Además de su apariencia tan poco agradable a la vista, por estar constituidos de los pies a la cabeza de materia sólida, los seres de “Piedra Lama” eran también agrios de carácter y hostiles a la convivencia con otras criaturas, e incluso en su trato entre ellos mismos.

Era extraño como dos tipos tan distintos de criaturas podían vivir en armonía dentro del mismo mundo, quizá como un claro ejemplo de cómo La Madre Tierra determina que en un mismo espacio convivan la belleza y la fealdad.

Como en todos los mundos mágicos, existían reglas que no podían ser transgredidas y garantizaban el equilibrio de todas las especies dentro de aquel mundo mágico; sin embargo, en el caso del Centauro y La Mujer de Piedra Lama había algo raro… Nadie podía explicar cómo una unión tan peculiar había sucedido, quizá la única explicación lógica era que La Mujer de Piedra Lama, en su imperiosa necesidad de poseer un poco de la belleza de la cual era evidente ella carecía, había puesto sus ojos en el más hermoso y especial de los centauros; provocando así, que muy posiblemente recurriera a algún hechizo para apoderarse no sólo de la libertad del Centauro, sino para quebrantar las leyes que La Madre Tierra había establecido desde el principio de los tiempos.

La verdad acerca de eso, solamente La Mujer de Piedra Lama la conocía… Dentro del mundo mágico nadie cuestionaba nada, y aunque en un principio ambas comunidades de seres hermosos y seres hostiles les causó desconcierto enterarse que fuera posible el que dos razas tan distintas pudieran unirse; en el fondo era un secreto a voces que detrás de todo eso había algo muy turbio, puesto que a pesar de que con el pacto espiritual “La Mujer de Piedra Lama” había obtenido para siempre la vida del Centauro, contrario a como sucede cuando dos seres se aman, ella no tenía posesión alguna sobre su alma y corazón.

Así fue como por primera vez dentro de ese universo se conoció lo que es la tristeza. La comunidad de seres alados veían con pesar y sin poder hacer nada, como el Centauro consumía sus días condenado a ser infeliz para siempre, y aunque La Mujer de Piedra Lama era muy generosa, lo trataba bien y siempre le demostraba de mil formas que su amor por él era verdadero; al Centauro cada día le costaba más trabajo no sólo disimular su repulsión, sino resignarse y aceptar la idea de que su destino era permanecer para siempre unido a ella.

Todas las madrugadas, como algo inevitable y mientras La Mujer de Piedra Lama dormía a su lado, tocando sus alas blancas, como una forma “sutil” de permanecer cercana a él y hacer valer de alguna forma sus “derechos como esposa”, en contraposición el Centauro pasaba largas horas despierto y llorando… Había perdido ya la cuenta de cuántas noches desesperado imploró a los Ángeles que enviaran un emisario al mundo mágico, con una señal, con una respuesta, con algo que le indicara que existía la posibilidad de ser liberado de tan terrible condena.

Muchas lunas y soles aparecieron y desaparecieron en el horizonte, para marcar así el inevitable paso del tiempo y evidenciar también como la esperanza y la fe del Centauro se consumieron a tal grado que estaban ya agonizando y a punto de desaparecer… Pero dicen, que no hay plegaria que no sea escuchada (sobre todo cuando se expresa con sinceridad y desde lo más profundo del alma), que en una de esas madrugadas, cuando el Centauro permanecía despierto y curiosamente no lloraba, porque dentro de sus ojos parecían haberse agotado las lágrimas, algo extraño sucedió…

Esa madrugada la oscuridad se volvió más densa… Tanto, que era imposible ver algo aún cuando la vista se hubiese adaptado a la ausencia de luz. En un principio, el Centauro pensó que se trataba de ese momento, cuando la oscuridad es más intensa, justo antes de comenzar a amanecer, pero además de que ya habían transcurrido varias horas, el silencio, era aún más desconcertante y le hizo saber que aquello no era algo normal.

Intrigado por lo extraño de las circunstancias, decidió esperar y permanecer despierto para averiguar que sucedía… Los minutos transcurrieron, se transformaron en un par de horas y ni la oscuridad ni el silencio parecían estar dispuestos a ceder… Entonces una idea llegó de forma repentina a la mente del Centauro: Era su oportunidad para escapar.

Con el corazón latiéndole a toda prisa y con la intranquilidad y el nerviosismo propios de quien teme que hasta su propio aliento cause ruido, como pudo, el Centauro se escabulló de los brazos de La Mujer de Piedra Lama, para luego de ponerse en pie y alejarse lo más posible (aún cuando no podía calcular con exactitud la distancia por lo espeso de la noche), una vez que considero que se encontraba ya lo suficientemente lejos, utilizó sus piernas de humano y sus extremidades de equino para correr lo más rápido que pudo, y cuando su fortaleza física estaba ya por agotarse, luego de mucho tiempo de no hacerlo y como si hubiese sido un impulso de su propio instinto, sus alas majestuosas se desplegaron para elevarlo por los aires y llevarlo así todavía más lejos.

Mientras volaba y escuchaba en medio de la infinita oscuridad el ruido provocado por agitar sus alas contra el viento, una intensa sensación de libertad se apoderó de su espíritu y además de la felicidad extrema que experimentó en su interior con ello, fue lo que a pesar del cansancio hizo que sacara fuerzas para volar cada vez más rápido.

La única idea que en ese instante sonaba con gran insistencia en su mente era: volar sin parar para viajar lo más lejos posible, y quizá así podría llegar a un lugar donde nadie nunca lo pudiera encontrar…

CONTINUARÁ...

Perdida

on sábado, septiembre 16, 2006

…Un Sábado más de los muchos días, semanas, horas y meses enteros en que me ha tocado vivir...

En el espacio de tiempo más reciente, nada nuevo o interesante sucede y no sé si eso sea lo que propicie que a mitad de Septiembre (un mes que desde siempre para mi representa entrar en la recta final del año), las horas, para mi se hayan ido diluyendo en pensar, reflexionar y cuestionar, más que en plasmar y materializar así, en algo tangible –como puede ser un simple trozo de papel- todo lo que pasa por mi mente y habita en mi interior.

Conforme el tiempo avanza, mi estado de ánimo se transforma… Algunas veces debido a las imágenes y sentimientos que sobrevienen al rememorar momentos del pasado… Mientras que otras, el cambio lo propician las circunstancias reales que enfrento allá afuera al vivir como una mujer normal.

A eso se resumen todas y cada una de las páginas del diario que he escrito y no he compartido con nadie en los últimos días… Supongo que a mi, como a todo el mundo me pasa, y hay ocasiones en las que lo que escribo sirve nada más para “sacar” lo que se siento, y después de eso, esas hojas quedan escritas ahí sólo para mi…

Suena arrogante (por no decir más feo), pero lo asumo y de verdad lo digo, eso es un síntoma, no de egoísmo, sino de alguien como yo, que lo único que desea en este momento es aprender a vivir en paz, en armonía con lo que soy y lo que tengo, que quisiera, dejar de centrar mi atención sólo en mi mundo interno, en las cosas que me preocupan, los problemas que –como a todo mundo- me agobian; puesto que a pesar de que sé que es imposible huir y olvidarme por completo de quién soy y lo que hago; una de las lecciones más grandes que he aprendido en esta etapa de mi vida es aquella que está relacionada con el hecho de que en los momentos de absoluta incertidumbre y cuando en apariencia los días transcurren sin que nada suceda, siempre es una buena estrategia dejar de prestar atención a la voz interna, para enfocar los sentidos hacia fuera y así descubrir cosas nuevas, historias mágicas y distintas, anécdotas que de otra forma tal vez “pasarían de noche”…

Sentimientos producidos al encontrar en lo cotidiano un aroma o una imagen nueva, emociones producidas a través de una sonrisa, las líneas escritas en la página de un libro que te cuenta una historia de alguien que vivió tal vez hace ya muchísimos años y en un lugar distante, o la risa espontánea que te provoca una tontería expresada en un día trivial con demasiado ingenio… Quizá también la sensación tan difícil de explicar cuando encuentras que a través de la música y la letra de una simple canción alguien más ha logrado describir con exactitud lo que en este instante de tu vida te pasa a ti.

Eso es lo único que necesito expresar hoy con “Perdida”... Una canción que me fascina y viene incluida en el disco más reciente del grupo español “La Oreja de Van Gogh”.
Me encanta la música y contrario a lo que mucha gente pudiese suponer (referente a que soy “tan fresa” que sólo tengo en casa discos de Soraya y Laura Pausini)... Sin importar que esa sea una “verdad a medias”, el punto aquí es que al igual que hago con las personas que cruzan por mi vida y con los libros que llegan por alguna circunstancia hasta mis manos; en el caso concreto de la música y las letras, siempre trato de buscar algo que perdure en mi interior más allá del momento y la distancia.

Es muy raro que en el infinito universo de géneros y canciones que existen en la época contemporánea, yo encuentre alguna letra con la que me sienta no sólo identificada, sino que además, los sonidos de la música consigan erizarme la piel.

Así defino lo que pasa conmigo cada vez que escucho esta canción. Me identifico mucho con la letra, que es un poco nostálgica e incluso hasta dramática, pero la única razón que encuentro para justificar porque me gusta tanto es simple: Creo que describe a la perfección todo lo que vivo y siento en este momento, lo cual no quiere decir tampoco que yo sea una mujer que sufre y se atormenta… Nada de eso, soy una mujer simple que trata de vivir a diario con los sentidos muy abiertos, que trabaja, sueña, se ríe, se enoja y se ilusiona como puede hacerlo cualquier otro ser humano… En pocas palabras, trato de vivir al día y agradecer por todo lo que tengo y lo único que ensombrece mi vida en este momento y me gustaría cambiar es el hecho de he permanecido enamorada de una persona que no me corresponde ya… Esa es la única piedra que por el momento llevo en el zapato y es cosa de nada, comparado con los problemas tan graves que viven otras personas a quienes les ha tocado coincidir conmigo también dentro de este espacio y tiempo.

Tal vez exagero al sentir como “algo muy mío” lo que para otros puede ser una canción tan cursi y simple, pero la diversidad y las distintas percepciones acerca de una misma cosa es lo que le da sentido a la vida y provoca que este mundo sea un lugar interesante… y como este espacio es un pequeño fragmento de mi mundo, en el lapso de tiempo en que preparo otras historias más interesantes y que nada tienen que ver en lo absoluto conmigo, esta noche, decido de corazón compartirla con quien la quiera oír.

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PERDIDA
-La Oreja de Van Gogh-

Yo crucé la línea blanca un día,
fue una noche con su amanecer,
puse un par de rombos en mi vida,
hice un viaje a un mundo que no ves.

¿Cuántos gramos pesa mi alegría?
¿Cuánto pesa el miedo a ser feliz?
Nunca me he sentido tan perdida,
y a ti tan lejos de mí.

Levanté la tapa de mi misma,
encontré una niña en un jardín,
flores de papel y una muñeca
,
nadie con un cuento para mí.

Pude ver los restos de una fiesta,
restos de mi vida junto a ti,
pude ver la soledad tan cerca,
y a ti tan lejos de mi
.

Me dejé llevar por una tontería,
pensé que te quería un poco mas que a mí,
si pudiera dar la vida la daría,
volver a ser tu niña me haría tan feliz,
sin ti, no sé vivir...

Todos los errores van a un puerto
donde espera un barco de vapor,
pero el mío aún lo llevo dentro,

porque soy adicta a tu perdón
.

Pude ver los restos de una fiesta,
restos de mi vida junto a ti,
pude ver la soledad tan cerca,
y a ti tan lejos de mi
...

Me dejé llevar por una tontería,
pensé que te quería un poco más que a mí,
si pudiera dar la vida la daría,
volver a ser tu niña me haría tan feliz...

Me dejé llevar por una tontería,
pensé que te quería un poco mas que a mí,
si pudiera dar la vida la daría,
volver a ser tu niña me haría tan feliz...

Sin ti, no sé... Vivir...
Sin ti, no sé... Vivir...
Sin tí, no sé... Vivir...



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5 Años Después del 11 de Septiembre

on lunes, septiembre 11, 2006


Este Lunes, se cumplen exactamente 5 años de los atentados terroristas en Nueva York.

Yo no soy norteamericana, ninguno de mis familiares falleció en ese lugar, no conozco a nadie que haya sido voluntario o haya estado involucrado en esa tragedia; pero creo que al igual que sucede con muchas otras personas en el mundo, recuerdo perfectamente todo lo que sucedió ese día.

Me acuerdo que yo me enteré de lo que estaba sucediendo, porque en la mañana mi hermano mayor llamó a mi casa y le dijo a mi mamá que prendiera la televisión porque algo muy grave estaba pasando. Yo me estaba arreglando para salir a mi trabajo y sin saber exactamente de que se trataba, me alarmó, puesto que hasta en la forma de timbrar de un teléfono, uno percibe cuando es para recibir una mala noticia o algo grave está sucediendo.

No hace falta comentar que las imágenes que ví en la pantalla, y que le dieron la vuelta al mundo pocos minutos después de que el primer avión fue impactado en la primera torre, me dejaron impresionada. Lo primero que pensé fue en que eso no podía ser posible, parecía simplemente que estaba viendo reflejado en el cristal la imagen de una película, pero a parte de que eso ni siquiera se le habría ocurrido a ningún director de cine, además de desconcertante, era la vida real.

De camino al trabajo, y al pasar por la zona centro de la ciudad, lo siguiente que recuerdo es que en todos lados había una televisión encendida. En los lugares donde no, había un aparato de radio y en todos lados se escuchaba lo mismo. Llegué a la oficina (en ese entonces ubicada en el edificio Bermúdez del Blvd. Tomás Fernández) y la situación era prácticamente la misma: La tele que normalmente era para uso exclusivo de la sala de juntas, esa mañana fue reubicada y permaneció durante todo el día encendida en uno de los cubículos de la oficina, donde todos teníamos acceso a verla.

Todos mis compañeros, trabajaban, pero al mismo tiempo permanecieron pendientes a todo lo que se decía en los noticieros que interrumpieron la programación habitual y así fue como estando ahí, en mi lugar de trabajo, fui testigo de cómo la segunda torre fue impactada y el pentágono también.

El 11 de Septiembre lo tengo muy presente por eso, y de las cosas que más recuerdo y no se me olvidan, es que la oficina de nosotros (ubicada en un tercer piso) tenía a través de los amplios ventanales del edificio, una vista impresionante de gran parte de Cd. Juárez y El Paso, Tx. también, y que curiosamente, coincide con el área de esa ciudad donde se ubica el aeropuerto.

Todos los días, era habitual ver aviones volando a una altura no tan considerable, en plena maniobra de planeación, para unos minutos después verlo desvanecerse en medio de una mancha gris, señal inminente de que había aterrizado ya, pero ese 11 de Septiembre, en que el cielo estaba particularmente lleno de nubes blancas, permaneció durante todo el día prácticamente desierto, ningún ruido de turbinas o motores sobrevolando el territorio mexicano se escuchó… Poco después y a través de las noticias nos enteraríamos que tras ser impactadas las torres gemelas, un tercer avión estaba desaparecido y en todos los aeropuertos se cancelaron todas las salidas de aeronaves y yo creo que ha sido el único día en toda la historia de Estados Unidos en que por primera vez se paralizó la aviación.

Ese mismo día y ya en la tarde, casi para finalizar el día de trabajo, recuerdo que mis compañeros de trabajo comentaban lo que había sucedido y me llamó la atención en particular lo que dijo una amiga diseñadora (de las que en ese entonces trabajaba con nosotros), y que hacía referencia al hecho de que era como si el mundo estuviera en guerra y para ella la guerra era algo que nuestra generación solamente conocía a través de los libros de historia.

Como dije al principio, yo no soy norteamericana (¡gracias a Dios!) y a diferencia de muchas personas, nunca pretendería serlo, irme a ese país para “vivir el sueño americano”, pero el 11 de Septiembre ha quedado marcado en mi memoria no sólo por la impresión que me causó ver a tanta gente lanzándose desde lo alto de esos edificios, como una manera de elegir la forma ¿menos dolorosa? de morir…

El 11 de Septiembre está en mi cabeza, porque ese día cambió la vida de muchas personas (no sólo en Nueva York). Hubo gente que perdió la vida, familias que perdieron a algún ser querido, pero también, posterior a los atentados, la recesión económica que se vivió, provocó que aquí en la frontera mucha gente se quedara sin empleo (como una persona que yo conocía en ese entonces y que estuvo casi 3 años seguidos sin poder encontrar trabajo y eso le provocó una severa depresión), los deudores vieron como las cifras de sus préstamos se dispararon, provocando el cierre de empresas, la pérdida de patrimonios que tomó muchos años obtener o construir; todo era incertidumbre en todos los aspectos, muchas empresas cerraron y se fueron; mientras que en el campo de la publicidad (que es en el que yo trabajo), las inserciones de publicidad se redujeron al mínimo, y de 4 ó 5 anuncios cada fin de semana o hasta más que publicaba en el periódico, anunciando las vacantes de las empresas maquiladoras, desaparecieron por completo, al igual que la sección de clasificado del periódico local, que tuvo que crear “secciones especiales” para compensar la falta de ingresos que generaba la sección de búsqueda de empleos y que era prácticamente lo que subsidiaba el periódico completo.

A 5 años de distancia, me llama la atención que el departamento de comunicación social del consulado de Estados Unidos en Cd. Juárez, mandó el fin de semana un boletín en el que habla acerca del 11 de Septiembre y en el que a parte de rendir un homenaje a las víctimas que fallecieron ese día, ha organizado varias actividades (entre ellas una conferencia de prensa que será esta semana y en la que se abordará el estilo de vida Musulmana), pero lo más curioso es que todo se enfoca al homenaje, a las obras de reconstrucción, como si fuera una maniobra que pretende “maquillar” para que se vea de una forma menos “cruda” todo cuanto sucedió.

Analistas, estadistas, historiadores, politólogos y personas comunes como yo, siempre hablan acerca de lo que sucedió ese día y en todos estos años en más de una ocasión “El 11 de Septiembre” ha sido tema de conversación de grupo y aunque cada quien tiene una opinión diferente, y aunque quizá estemos demasiado lejos de saber lo que sucedió en realidad, para mi fue el día en que en particular comencé a preguntarme: ¿qué demonios está pasando con nosotros los humanos?, en que me impresionó tanto no ver volar ningún avión durante todo el día…

No sé si “alucino” o por vivir en frontera, de verdad lo percibo y lo respiro así… pero desde ese día Estados Unidos, (irónicamente el país de la libertad y las grandes oportunidades) vive “con miedo”.

En los puentes de cruce internacional lo vives a diario y cualquier persona de apellido raro, con rasgos físicos de árabe o musulmán es “sospechoso”, y aunque de verdad sea una persona incapaz de matar una mosca, tiene que soportar en ocasiones el ser sacado de la fila de cruce de peatones para ser revisado en sus pertenencias y ser interrogado hasta el cansancio… Si en Estados Unidos se decía que había “racismo”, después de los atentados, los prejuicios y la desconfianza hacia todo extranjero (sin importar su país de procedencia), se recrudeció todavía más.

El tiempo de espera y permanencia en todos los aeropuertos internacionales se ha disparado al doble y en las maletas de mano ya no puedes llevar absolutamente nada, ni siquiera pasta dental.
Y lo que resulta aún más impresionante… Aunque desde entonces Estados Unidos ha declarado una guerra abierta contra el terrorismo y mucho se habla de “reconstrucción”… La realidad es que las heridas permanecen aún ahí abiertas para muchas personas y las consecuencias de ese fatídico día (sin importar el país en donde estés) es algo, con lo que todos de alguna manera, hemos aprendido a vivir.

Mes Nuevo, Semana Usada, Día Viejo

on lunes, septiembre 04, 2006

Septiembre llegó con un rostro extraño y distinto al que de modo habitual nos muestra cuando es el turno del noveno mes del año y el solsticio de otoño está a la vuelta de la esquina.

Es extraño, pero Septiembre llegó como los primeros días de Agosto, cargado de nubes grises y de intensas lluvias; que a pesar de desquiciar por completo a esta ciudad que no está preparada para tanta agua, tras dos madrugadas consecutivas húmedas y frías (a mi en lo personal) me hacen acariciar la idea de que el verano ha decidido irse antes de tiempo y de los días sofocados y calurosos no volveremos a saber nada hasta el 2007.

...Pero bueno, lo admito, esa es una idea bastante pretenciosa, que al igual que toda esa humedad y la niebla que invade por completo a la ciudad durante las primeras horas del día, tal vez se difuminen en la primera oportunidad que el sol tenga para brillar en todo lo alto y por completo.

Para ser inicio de semana, el regreso a la cotidianidad se vio alterado para muchos, y yo, al igual que mucha gente, utilicé las primeras horas del día sacándole la vuela a los charcos que después de más de 24 horas de lluvia constante, están convertidos en verdaderas lagunas… Pero no me quejo ni me afecta, si pienso en que aún existe mucha gente al poniente de la ciudad que más allá de los zapatos remojados y el pantalón lleno de lodo, desde Agosto se ha quedado sin hogar… Y no obstante que me encantan los días grises (con todo y sus baches y rodeos para llegar lo más seco posible a cualquier lugar a donde vayas), sin importar que esté determinado que tenga que viajar “en la limousina del pueblo” durante toda la semana y en un intento por evitar quedar varada en medio de una laguna, a pesar de que disfruto enormemente estos días, sólo por ellos desearía con todo mi corazón que el pronóstico del clima cambie y ojalá en toda la semana no vuelva a llover… ¿y si llueve?... Bueno, pues ojalá el agua nos llegue con menor intensidad.

Septiembre, desde siempre para mi ha representado “la recta final del año” y aunque sé que debí haberle dado la bienvenida al mes desde hace 4 días; poniéndome en plan místico, el destino ha querido que el momento adecuado se haya dado hasta hoy, en que disfruté enormemente el viajar en camión para llegar a mi trabajo, en el que a pesar de que la gente me hubiera dicho que estoy loca, tenía unas ganas inmensas de caminar bajo la lluvia, de sentir bajo mis pies el frío y la humedad del pasto que aún no se ha secado, de haber tenido el suficiente tiempo para poner la mochila antes de sentarme en una banca todavía empapada por la lluvia para leer un buen libro, (claro... Eso si lo hubiera llevado el día de hoy conmigo), o para perder el tiempo de un modo simple: viendo a la gente pasar apresurada y con el miedo a ser sorprendida por la lluvia en plena calle.

De verdad me moría de ganas… Pero ni siquiera pude hacerlo… Me tuve que conformar con irme caminando de regreso hasta mi casa, con comprarme un elote con chile que fue lo único que me acompañó (al igual que mis pensamientos) durante una pequeña parte del trayecto.

Aún así lo disfruté mucho, después de dos días de haber permanecido por la lluvia prácticamente encerrada, me hizo mucho bien caminar, oxigenar mi espíritu y mi ánimo, que mentiría si dijera que me he librado por completo de la costumbre de extrañar y seguir deseando compartir el presente con quien desde hace mucho tiempo no le importa nada y permanece cada vez más lejos de mi vida, de los demonios de las dudas, los temores y la incertidumbre que de modo inevitable hay días en que por más que les rehuyo me alcanzan y me envuelven por completo con su manto oscuro.

Sigo sin saber que pasará más adelante con mi vida, pero a pesar de que sé que soy más frágil de lo que parece, trato de vivir al día, como si el presente fuera lo única oportunidad que tendré para tratar de perfilar mis pasos hacia el lugar donde se encuentra todo lo que necesito y quiero.

Tal vez después de todo, como dijo alguien a quien admiro: “Lo más importante es que la vida tiene sus propios planes y depende de nosotros estar a tono con ellos”… y es así cuando no puedo evitar sonreír al darme cuenta que a pesar de la rutina, en el camino voy encontrando siempre, elementos que de alguna forma ayudan para alimentar también lo que soy en mi interior; y que puede ir desde una charla simple, la sonrisa espontánea de alguien a quien no conozco, escuchar un “gracias” expresado en forma honesta y sincera, el mail de una amiga que miles de kilómetros de distancia en un mes nuevo, semana usada y día viejo, con una frase tan simple me da la idea que justifica que escriba otra hoja en el diario y que en concreto, a pesar de que haya sido un comienzo de mes y de semana en apariencia intrascendente, por el simple hecho de haber sido un día lleno de cosas para disfrutarse, reduce cantidad al tiempo de los días desperdiciados, para sumarlo al montón de motivos que justifican que por más cosas que sucedan y por más incierto que se vea el futuro, valga la pena vivir.

Cuestionario Musical

on domingo, septiembre 03, 2006

Este cuestionario musical ya lo habia visto en dos bloggers y no se me había ocurrido contestarlo, pero hoy Sherezada me lo envió y como la única instrucción es elegir canciones de un sólo artista... Obvio que tenía que ser Laura Pausini (¿o acaso existe alguien más que haga girar mi corazón con su música tal y como lo hace ella?) y aquí están mis respuestas:

1. ¿Eres hombre o mujer?
"Martha, cansada, espera ya las seis"... ("Las Chicas", Track: 4, Album: "Laura" Pausini, 1994).

2. Descríbete:
Somos mensajes dentro de botellas, viajando a las estrellas"... ("Somos Hoy", Track: 1, Album: "Entre Tú y Mil Mares", 2000).

3. ¿Qué sienten las personas acerca de ti?
"Desde el blanco de la página, desde mi fragilidad, desde mi carta te cuento, de mi sinceridad"... ("Quiero Decirte que te Amo", Track: 2, Album: "Entre Tu y Mil Mares", 2000).

4. ¿Cómo te sientes tú mismo?
"De siempre, tras la verdad, voy corriendo intensamente, descubro mi identidad en los ojos de la gente"... ("Música Será", Track: 4, Album: "Entre Tú y Mil Mares", 2000).

5. ¿Cómo describirías tu anterior relación sentimental?
"El destino no existía para mi, hasta que me lo has cambiado tú, me sentía como flor de plástico, olvidada en un rincón inhóspito"... ("Mi Respuesta", Track: 1, Album: "Mi Respuesta", 1998).

6. Describe tu relación actual con tu novio o pretendiente:
"Una lágrima se va, resbalando a mi garganta, si por ti, que me dejas sola"... ("Dos Enamorados", Track: 7, Album: "Las Cosas Que Vives", 1996).

7. Tu sueño más elaborado:
"Has abierto en mí, la fantasía, me esperan días de una ilimitada dicha
es tu guión, la vida mía, me enfocas, me diriges, pones las ideas".... ("Víveme", Track: 2, Album: "Escucha", 2005).

8. ¿Dónde quisieras estar ahora?
Récuerdame... Milán todo nevado y un tibio sol, mirándonos correr"... ("Récuerdame", Track: 9, Album: "Entre Tú y Mil Mares", 2000).

9. ¿Qué pedirías si tuvieras sólo un deseo?
"De todas formas quiero que, tú seas como debes ser, algo más grande como ayer, algo sincero, algo más mío, sentir de nuevo tus escalofríos, menos distante de mi"... ("Una Historia Seria", Track: 4, Album: "Mi Respuesta", 1998).

10. ¿Cómo eres respecto al amor?
"Y me dices que no es amor, que es más, más aún"... ("Me Siento tan Bien", Track: 6, Album: "Mi Respuesta", 1998).

11. ¿Cómo eres respecto a la soledad?
"Si a nadie tú quieres hablar, si tú te escondes como yo, si huyes de todo y si te vas, pronto a la cama sin cenar, si aprietas fuerte contra ti, la almohada y te echas a llorar, si tú no sabes cuanto mal, te hará la soledad"... ("La Soledad", Track: 2, Album: "Best Of Laura Pausini", 2001).

12. ¿Cómo es tu vida?
"No somos ángeles, no nos caimos del cielo, la gente que busca el amor verdadero, gente que quiere un mundo sincero, la gente corriente de cualquier ciudad"... ("Gente", Track: 1, Album: "Laura Pausini", 1994).

13. Tu recuerdo más latente:
"Porque dos, enamorados, tú y yo, nada nos puede separar, por esa magia que nos guía, entre tus días y mi días"... ("Dos Enamorados", Track: 7, Album: "Las Cosas que Vives", 1996).

14. Una imagen triste:
¿Por qué ya no?, desde hace tiempo de amor no me hablas, usando el tiempo futuro ya no, ya no sirve decirnos de nuevo: te quiero amor"... ("Cuando se Ama", Track: 4, Album: "Las Cosas que Vives", 1996).

15. Una imagen del futuro:
"Si se te ponen los ojos grandes como a un niño, no es imposible, sabrás
amar completamente, plenamente"... ("Amar Completamente", Track: 10, Album: "Escucha", 2005).

16. Escribe una cita o una frase sabia:
"No te engañaras, si escuchas atenta, abre los brazos y es posible que toques cada mano, cada sueño que quieras tener, cada uno de nosotros te espera con su corazón". ("Escucha a tu Corazón", Track: 2, Album: "Las Cosas que Vives", 1996).

17. Ahora despídete:
"...So I'm looking for an angel I'm looking for you"... ("Looking for an Angel", Track: 13, Album: "Mi Respuesta", 1998).

...A lo mejor no era así y a parte me "emocioné" con las respuestas, y aunque al principio pensé que sería más difícil, me gustó contestar este "Cuestionario Musical".

Para finalizar, como la mayoría de los "blogueros" ya lo tienen, no se lo paso a nadie en particular y lo dejo para aquellos que aún no lo tienen y lo quieran contestar.

¡Buen Inicio de Semana!