El Libro de Tu Vida

on domingo, diciembre 31, 2006

Esta reflexión me llegó por correo a principios de Diciembre y quise guardarla para publicarla en el blog, justo en este último día del 2006.

Mis mejores deseos para todos ustedes en este 2007.

¡Nos leemos el año que entra!

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EL LIBRO DE TU VIDA

Hoy cierras un volumen más del libro de tu vida, pues acaba el año. Cuando comenzaste este libro todo era tuyo, te lo puso Dios en las manos, podías hacer de el lo que quisieras; un poema, una pesadilla, una blasfemia, un sistema, una oración... Podías... Hoy ya no puedes; no es tuyo, ya lo has escrito, ahora es de Dios. Te lo va a leer Dios mismo el día en que mueras con todos sus detalles. Ya no puedes corregirlo. Ha pasado al dominio de la eternidad.

Piensa unos momentos en esta última noche del año. Toma tu viejo libro y hojéalo despacio, deja pasar sus páginas por tus manos y por tu conciencia. Ten el gusto de verte a ti mismo. Lee todo. Repite aquellas páginas de tu vida en las que pusiste tu mejor estilo.

No te olvides de que uno de tus mejores maestros eres tú mismo. Lee también aquellas páginas que quisieras no haber escrito nunca. No.. No intentes arrancarlas. ES INÚTIL, TEN VALOR PARA LEERLAS. SON TUYAS, NO PUEDES ARRANCARLAS; pero puedes anularlas cuando escribas tu siguiente libro. Si lo haces, Dios pasará estas de corrido cuando lea tu próximo libro en el último día.

Lee tu libro viejo en la última noche del año. Hay en él trozos de ti mismo, es un drama apasionado en el que el primer personaje eres tú. Tú en la escena con Dios, con tu familia, con tu trabajo, con la sociedad. Tú lo has escrito con el instrumento asombroso de tu libre albedrío sobre la superficie inmensa y movediza del mundo. Es un libro misterioso que en su mayor parte, LA MÁS INTERESANTE, no pueden leerlo más que Dios y tú.

Si tienes ganas de besarlo, bésalo; si quieres llorar, llora; llora fuerte sobre tu libro viejo en esta última noche del año. Pero sobre todo, reza sobre tu libro viejo. Tómalo entre tus manos, levántalo hacia el cielo y dile a Dios sólo dos cosas: ¡Gracias! y ¡Perdón!... Después dáselo a Cristo.

No importa cómo esté, aunque tenga páginas negras. Cristo sabe perdonar. Esta noche te ha de dar Dios otro libro completamente blanco y nuevo. Es todo tuyo. Vas a poder escribir en él lo que quieras.
Pon el nombre de Dios en la primera página. Después dile que no te deje escribirlo solo. Dile que te lleve siempre de la mano... y del corazón...

Penúltima Noche del 2006.

on sábado, diciembre 30, 2006

Casi la 1 de la madrugada de esta penúltima noche del 2006.

Están a punto de acabarse también las vacaciones y en estos días que he pasado metida en casa sin que me haya alcanzado el tiempo para hacer todo lo que tenía planeado, como todas las noches me asomo por la ventana y al ver a lo lejos las luces de la ciudad pienso en que se me hace tan raro estar viviendo ya lo que años atrás para mi representaba "El Futuro".

Han transcurrido exactamente 6 años desde que comenzó un nuevo siglo, aún no hay autos voladores, ni podemos "teletransportarnos" con la velocidad del pensamiento. Existen computadoras, podemos hablar con alguien al otro lado del mundo y creer que hemos llegado a conocerlo sin ni siquiera haberle visto frente a frente, pero también -o por lo menos yo- extraño la calidez de recibir un papel doblado y envuelto en un sobre y los días en que la gente no se sentía incómoda por haber salido a la calle sin un teléfono celular y tenía tiempo para sentarse a conversar, para compartir los alimentos y la charla de sobre mesa con la familia en el comedor de la casa y no de "engullir" la comida con prisas y mientras se trabaja frente a la computadora.

No quiero decir que las cosas ahora estén mal, pero no sé, hay veces en que cuando veo el presente no me gusta, me hace sentir incómoda, fuera de lugar y no quiero decir con eso que yo hubiera sido mucho más feliz si hubiese vivido en un siglo pasado, pero si algo me queda muy claro precisamente en esta noche que representa la transición de una etapa a otra, es precisamente eso, el tener la firme convicción de que aún cuando desconozco por completo que me depara el 2007, me encantaría conservar del pasado esa añoranza por las cosas sencillas, la calidez de la cercanía y el contacto humano (que puede ir desde el mirar a alguien directo a los ojos, conversar de cosas que no sean necesariamente de trabajo, comentar un libro, una noticia o una película), emocionarte por "escuchar" en la radio de frecuencia "normal" una rola que te "mueva" interiormente algo, o algo tan sencillo como el tener la certeza de que no necesitas "Conectarte" cuando tienes la necesidad de hablar o sentir a alguien cerca de ti.

Eso es algo que yo valoro muchísimo y en cierta medida tengo con mi familia, pero muero por encontrar alguien para quien eso, también sea "muy importante" y me haría todavía mucho más feliz poder sembrarlo y hacerlo parte si alguna vez tengo la bendición de tener hijos y formar mi propia familia...

...¡En fin!, suspiro... Mientras al mismo tiempo pienso en que la noche es propicia para añorar y reflexionar sobre muchas cosas; más hay que volver a la realidad y la realidad me dice que es un poco tarde y aunque hay varios post pendientes, he decidido posponer un poco la publicación de los mismos para retomar un ejercicio que realicé hace como 5 ó 6 años atrás y consiste en tomar nota de los primeros 12 días del año, ya que supuestamente (no recuerdo donde lo vi o lo leí), cada día determina como será con exactitud cada uno de los 12 meses venideros... Obvio que no creo al 100% en eso, pero quiero hacerlo porque es interesante -cuando ya ha pasado el tiempo- como es la vida o las circunstancias que se presentan en la vida de alguien en tan sólo 12 días... Pero bueno, mientras se llega el día 1º de Enero, sigo aquí, inmersa en las ocupaciones de la casa, conviviendo con la familia, disfrutando dormir hasta tarde, leyendo por las noches (que hoy empiezo "Caballo de Troya 3") y en espera de este 2007, que no tengo ni la menor idea de que me traerá o si será capaz de sorprenderme otra vez.

Cansada de Besar Sapos

on lunes, diciembre 25, 2006
Inicio de semana una vez más, pero ahora es distinto, puesto que son los últimos días del 2006 y aunque la intención desde el Viernes pasado que salí de vacaciones (todavía no sé si temporales o "Definitivas"), era tomarme el tiempo para escribir sobre varias cosas... Puesto que "según yo" iba a tener más tiempo para sentarme con toda la tranquilidad del mundo para actualizar el blog y para dedicarle tiempo a todas mis "ondillas" de escritora loca, la realidad fue otra, y desde el mismo día 22 en la tarde que salí de la oficina he andado del tingo al tango, ocupada con mil cosas que en estos 4 últimos días apenas si pude prender la compu en dos ocasiones durante un ratito para checar correo y contestar algunos mensajes de volada.

Sin la menor intención de hacer un resumen de todo cuanto ha sucedido durante la víspera de Noche Buena, sólo me limitaré a comentar que la celebración con mi familia estuvo muy divertida, al principio todo parecía indicar que iba a ser igual que otros años (la cena, los regalos tempra y todo muy tranquis después de eso), pero luego ya tarde, cuando mis papás y mis dos sobrinos pequeños se durmieron, llegó un primo, mi amiga Lili (quien a parte de vivir a la vuelta de mi casa es mi mejor amiga), sumados a los que "ya estábamos": mis dos hermanos, mi cuñada, mi sobrina y yo, hicieron que el ambiente se pusiera padre, porque me tuvieron botada de la risa toda la noche y que el tiempo se pasara rapidísimo y terminé yéndome a dormir hasta las 7 de la mañana...

Como era de esperarse, hoy me levanté tarde, y aunque me siento cansada (porque mi mamá me ha traído en "friega" desde el Viernes y a parte llevo como 3 desveladas seguidas), aún así hoy no tenía ni la menor intención de quedarme todo el día metida en la casa, y pensando en que desde el Viernes pasado me había quedado con ganas de ir al cine (porque mi amiga Claudia no pudo ir ese día conmigo), se me ocurrió llamarle a Lili para ver si quería ir al cine y dijo que sí.

Fue lo mejor que pudimos haber hecho hoy, primero porque en la calle nada de tráfico, el centro comercial donde está el cine súper tranquilo, nada de gente, y la película (que es de lo que en realidad quiero hablar esta noche), me encantó y valió mucho la pena verla.

Evidentemente no voy a contar de que se trata, para que quien quiera vaya a verla, sólo puedo decir que a mi en lo personal me gustó mucho, sabía que era garantía de ser una buena película porque Ana Serradilla, la chava protagonista es una excelente actriz (he seguido su trayectoria de forma indirecta, porque no lo había comentado en el blog -o más bien "confesado"-, pero me encantan las telenovelas de Tv Azteca); y ella ha salido en varias que me he aventado completas, y pues a parte en esta película a la que yo en lo personal apostaba por ver -por el simple hecho de ser una producción hecha con actores mexicanos-, la historia me encantó porque tiene de todo, es una película muy divertida, con un tema muy actual, pero sobre todo muy apegado a la realidad con el cual llegas a identificarte y que a pesar de las situaciones con los personajes que te hacen reír, te llevan al mismo tiempo a reflexionar.

En resumen, la película está muy fregona y es 100% recomendable, incluso la banda sonora, que tiene música de Alejandra Guzmán, el grupo "Camila", estos chavos que cantan padrísimo de "La Quinta Estación", unas gruperillas de "Capa-z de la Sierra" y no se si vayan a meter alguna de "Paquita La del Barrio" y la de "Me Cuesta Tanto Olvidarte" de Mecano -que esa rola es un clásico "corta-venas"-, para todos los que alguna vez hemos sufrido por asuntos del corazón.

La verdad el haber decidido haber ido a ver esa película fue una buena elección para este comienzo de semana, a parte que disfruté mucho la compañía de Lili, que aunque cosa curiosa, que vivimos separadas sólo por una cuadra de distancia, no nos vemos muy seguido, pero cuando nos reunimos platicamos muy a gusto y nos ponemos al día de todas las cosas que nos pasan (y hoy fue uno de esos días).

Por lo pronto, me voy a dormir, porque ahora si estoy en "calidad de bulto", mañana estamos citados en la oficina, y haber que pasa el resto de la semana en que ocuparé mi tiempo en varias cosas (entre ellas definir mi situación en el trabajo), con algunos otros pendientes y pues mientras el tiempo transcurre y el 2006 se agota, me despido no sin antes recomendarles que vean "Cansada de Besar Sapos" (que está ideal para pasar un rato ameno y de relax en estos días en que uno se olvida del ajetreo cotidiano) y visiten el sitio oficial de la película para que vean el trailer, que tiene enlace a un par de blogs que supuestamente son de 2 de los personajes (muy buena estrategia de promoción y mercadotecnia para la película) y para que ya sin tirar tanto rollo juzguen por ustedes mismos y decidan sin van o no al "cinillo" a verla.

Me despido ahora si, deseando que cada uno de ustedes la haya pasado padre en Navidad y continúen disfrutando en estos días de la rica comida y la grata convivencia con sus familiares y amigos.

¡Nos leemos pronto!

Diciembre... Víspera de Navidad 2006.

on miércoles, diciembre 20, 2006

... Y los días se me pasaron desde mediados de Noviembre queriendo escribir algo acerca de mi muy particular forma de ver y percibir el panorama en el último mes del 2006 que practicamente dentro de unos cuantos días comenzará a agonizar.

En todos lados escucho y leo que todo mundo habla de "cerrar círculos", finalizar ciclos, dejar atrás momentos, etapas ya vividas, despojarse de los recuerdos (como si eso fuera tan fácil), para viajar "más ligero" por esta transitada carretera llamada vida, y aunque yo no estoy excenta para estar también instalada en esa sintonía, pienso que a diferencia de todas las personas que conozco y me rodean, yo llevo más de un año inmersa en ese proceso de cuestionarme ¿Qué es lo que quiero hacer exactamente con mi vida? y en el intento de "tirar y deshacerme" de todo lo que ya no tiene utilidad en mi vida, para así dar paso a lo nuevo -que quien sabe como venga-, pero el caso es hacerle campo porque lo único seguro es que va a llegar.

El año se fue otra vez volando, y en este momento que representa mi vida presente, mientras allá afuera hace un fríazo tremendo y en las calles todos los días hay mucho tráfico a toda hora, de dos días a la fecha pienso en que este Diciembre y en víspera de Navidad 2006, mi cierre de ciclo no podía ser menos distinto e incierto de lo que ya es.

El primer cambio drástico es que me he quedado sin trabajo, la frase suena bastante dramática y a "que gacho que te suceda eso justo en esta época del año", pero pasa algo muy extraño... La noticia no me tomó por sorpresa y contrario a lo que pudiera pensarse: me siento muy tranquila... No sé, la verdad no sabría como explicarlo, pero algo dentro de mi me dice que sólo es cuestión de que busque y voy a encontrar un nuevo trabajo, y por otro lado, del día de ayer (que me dieron la noticia de forma "Extra-Oficial") a hoy, no he dejado de pensar en que el sorpresivo e inesperado cierre que pone fin a una etapa dentro de una empresa con la cual he crecido y a la cual le di 8 años de mi vida, sucede justo ahora, a final del 2006 y después de semanas enteras en las que muchas de mis horas se gastaron pensando y cuestionándole a Dios ¿como le hacía para saber si en ese aspecto de mi vida estaba o no yo todavía en el lugar correcto?

No sé si sea malo o bueno que yo me sienta tan tranquila y confiada y mentiría si dijera que no voy a extrañar a mis compañeros, la oficina y muchas de las actividades que eran parte de mi responsabilidad en el trabajo y disfrutaba mucho hacer; pero quizá -y como yo misma me sorprendo haberle dicho a alguien cercano- tal vez "allá arriba" ya me quieren en otro lado y dedicada a otra cosa diferente.

La lección más importante en estos últimos meses y que me ha costado literalmente "lágrimas de sangre" aprender (bueno, no de sangre, pero si me ha hecho llorar muchas veces), es la del "Desapego", la del desprendimiento en todos los sentidos (físico, emocional, material, etc.) y aunque duele ¡y cañón!, tal vez eso es lo que me va a preparar para afrontar otras cosas más adelante, la verdad no lo sé.

Lo único que si tengo claro es que todo esto me ha hecho echar un vistazo adentro de mi misma y darme cuenta que hay muchas cosas de mi que no me gustan y quisiera saber como encontrar el valor para cambiarlas, porque también ya estoy cansada de que mis pensamientos y emociones esten matizados siempre con colores grises y melancólicos, cuando en mi interior hay también una desesperación inmensa por vivir cada instante al máximo, por aprender un montón de cosas, conocer lugares, llenar mis sentidos con nuevos aromas y sonidos; teniendo al mismo tiempo adentro de mi tanto amor y ternura para regalar a quienes forman ya parte de mi vida y a quienes en algún momento coincidan en el mismo tiempo y espacio que yo.

Aún es muy pronto para hacer un balance de todo lo bueno y malo que hubo en este 2006, pero por lo pronto esta noche la cierro pensando en que deseo de todo corazón vivir una Navidad distinta, valorar que una vez más se me va a permitir tener a toda mi familia reunida y de la larga lista de regalos que quiero y "Obviamente me merezco" (porque soy una buena persona), mi deseo se reduce a algo muy simple:

Aún cuando no tengo ni la menor idea de que pasará conmigo más adelante, me gustaría encontrar cada día elementos que fortalezcan mi espíritu a tal grado que aprenda a confiar sin cuestionar que cualquier circunstancia que tenga que afrontar (sea buena o mala) servirá para convertirme en una mujer capaz de pensar y mirar más allá de si misma.

Por lo pronto y contrario a lo que pensaba, mañana es la última comida del año para celebrar Navidad con mis compañeros del trabajo y saliendo de ahí me gustaría ir al cine con mi amiga Claudia a ver una película que se ve va a estar divertida y me llamó mucho la atención.

Luego vengo a contar como me fue... ¡Bays!


Apego Emocional

on jueves, diciembre 14, 2006

Salieron de la lavadora oliendo rico y lucían como cuando estaban nuevos.

Perdí la cuenta de cuanto tiempo llevaban colocados uno junto al otro, encima de mi cama, pues tan sólo recuerdo que uno a uno fueron llegando como regalo (ya fuera de Navidad o cumpleaños), y no obstante el valor sentimental que cada uno representaba para mi, durante las últimas semanas, cada vez que tenía que quitarlos de la cama y colocarlos en otro lado a la hora de dormir, no sé que pasaba, pero de pronto me daba "cosa" verlos ahí, siendo juguetes y tan bonitos, pero sólo sirviendo como "adorno" y sin ser utilizados para lo que realmente fueron creados: Para jugar.

He de confesar que en un principio no me agradó mucho la idea, pero pensar en todo lo anterior fue el argumento que me llevó a tomar la decisión de "regalarlos", así que luego de valorar la situación, decidí quedarme sólo con "Negrita" (la muñeca que me regaló la abuelita de Iván), y al resto los mandé a la lavadora, para luego de todo un día de secado al sol, estuvieran hoy listos para irse.

El plan original era llevarlos a la estación de bomberos (donde cada año recolectan juguetes para los niños pobres), pero cambié de idea cuando recordé que Juan Tenorio (un locutor muy famosillo aquí en Cd. Juárez) como todos los años iba a hacer también su colecta.

Este locutor comenzó hace ya varios años atrás una tradición que consistía en que él se subía a la Torre de Hipermart, que es una estructura metálica (que yo creo fácil mide más de 50 metros de altura), y aunque el espacio era muy reducido, y aun con el frío tan crudo característico de estas tierras desérticas, él, todos los años y para esta época permanecía ahí durante varios días, para ayudar a los bomberos a colectar una cantidad meta de juguetes para regalar a los niños de escasos recursos el día 25.

La tradición duró varios años, hasta que Juan Tenorio fue contratado por la competencia directa de ese centro comercial y obviamente ya no pudo "subirse a la Torre" como todos los años, más eso no impidió que él continuara con su labor y aunque dejó de trabajar también para la estación radiofónica con la que originalmente empezó toda esta campaña; continuó en los siguientes años con su colecta cada Diciembre, encerrado desde la caja de trailer con otros compañeros locutores y también patrocinado por Smart, (el centro comercial que "lo bajó de la Torre"), Juan fue precursor de un "reality show" tipo "Big Brother" (que se transmite a través de un canal de TV local) y en el que Juan, junto a otros muchachos (que fueron elegidos en un casting previo), se encerraron en las instalaciones que fueron puestas en el pasillo central de una de las sucursales más importantes de ese supermercado, dando así vida a "La Casita de Navidad" y que se ha seguido realizando también y en el que obviamente gana el chavo que logra recolectar la cantidad más alta de juguetes.

Con estos antecedentes y recordando que en una ocasión cuando para la revista para la cual trabajo, se publicó una nota sobre todo esto, pero no teníamos fotos y aunque yo no lo conocía, lo llamé por teléfono y Juan, muy amable no sólo accedió a facilitarnos fotos de las que él tenía, sino que todavía se tomó la molestia de llevarlas a donde yo le indiqué, y por eso también fue que elegí llevarle mis monitos de peluche a él.

Hoy en la mañana y con todo el dolor de mi corazón abracé a mis "peluches", los subí al asiento trasero de mi carro y manejé con rumbo hacia el Parque Chamizal a la altura del recién inaugurado "Parque Extremo" un lugar que acondicionaron muy padre para andar en bici, para practicar motocross (con montañitas para brincar y toda la onda) y donde además hay una torre enorme para practicar alpinismo y rappel y es justo ahí, en la parte alta, donde este año para el XV Radiotón, Juan está instalado desde hace casi una semana con el propósito de juntar 200 mil juguetes.


A pesar de que había tráfico, y luego de esquivar en la plena entrada del parque a un señor con el carro ponchado y de que yo me pegué un susto porque la palanca para prender las direccionales se despegó por completo del volante (y yo me quedé con la palanca en la mano y con expresión de terror como en las caricaturas), al final llegué, me baje de volada, y con mis monos en los brazos me encaminé hacia donde estaban varias personas haciendo paquetes tras una montaña de juguetes y que al verla me remontó a muchos años atrás cuando en la primaria o el kinder nos pidieron un juguete para regalar y en una visita al depto. de Bomberos, yo reconocí el mío entre toda la montaña.

Eso estaba recordando y me quedé por un instante parada allí viendo los juguetes, cuando de pronto una muchacha salió a mi paso y me preguntó que si iba a donar ella me podía recibir lo que llevaba. Ni tiempo me dio de abrazar a mis peluches por última vez, se los entregué y luego ella me pegó en la chamarra una calca chiquita con el loguito del Radiotón, para luego invitarme si quería subir a la torre.

Aunque iba limitada de tiempo, accedí, porque tenía ganas de tomar fotos. Así que subí para descubrir que a diferencia de otros años, Juan no sólo tiene un espacio más grande (con pino navideño y todo el show), sino que tiene también una compu con acceso a internet y creo que un sistema para monitoreo meteorológico, todo eso además de la vista tan padre y pues aunque la intención era que saliera en las fotos, no se asomó hasta cuando yo ya me iba y me gritó "gracias" cuando yo ya iba bajando por la escalera de la torre.

Así termina la historia del día de hoy, la cual quiero cerrar con la reflexión que me queda (en este momento cuando estoy a punto de irme a dormir), puesto que lo que hice el día de hoy tiene que ver con aprender a superar el "Apego Emocional", una de las lecciones más fuertes que he tenido que asimilar en el último año y medio de mi vida.

No voy a ahondar mucho en detalles, los que me conocen y leen seguido el blog saben a quien me refiero cuando hablo de esto, pero así como uno le da un valor emocional a los objetos y le resulta difícil y doloroso desprenderse de ellos, lo mismo pasa con las personas y las etapas en la vida.

En ese proceso estoy yo ahorita, aprendiendo a dejar atrás sin olvidar, a viajar más ligera de equipaje por esta carretera llamada vida y en el caso de mis monos, me he quedado sólo con la belleza del detalle hacia mi persona de quien los puso en mis manos... Todo "desprendimiento" cuesta y la mayoría de las veces duele, pero quiero pensar que al sacar, deshacernos o aprender a dejar atrás cosas, personas, lugares, etapas y circunstancias, el dolor también sirve, prepara y hace espacio para todo lo nuevo... Ojalá que así sea también para mi, y aunque voy a extrañar a "mis peluches", me da gusto saber que volverán a cobrar vida como juguetes en los brazos de un niño o niña la próxima navidad.

¡Nos leemos pronto!


Soñando Con Laura Pausini

on lunes, diciembre 04, 2006

Anoche soñé a Laura Pausini...

Es curioso, porque cuando me fui a dormir no estaba pensando o acordándome de ella (y ahora que lo pienso todas las veces que ha aparecido en mis sueños pasa igual).

La verdad no recuerdo cuando fue la última vez que sucedió eso y a diferencia de otras veces, en esta ocasión el sueño no varió mucho. Yo estaba en el D.F., sentada en la banqueta junto a mis amigos de Faenza, esperando a que Laura saliera luego de dar una entrevista en una estación de radio, y lo único raro es que iba vestida de novia.

¿Curioso no?, dentro del sueño, todos los fans la veíamos y ella se detenía -como siempre- a platicar con nosotros un momento antes de entrar a la entrevista, y ya luego todos nos quedábamos ahí como siempre platicando de mil cosas, viendo fotos, conviviendo todos los que ya nos conocemos y conversando para conocer un poco más a los fans nuevos, y en general con todo ese "relajo" tan padre que se arma cada vez que Laura está de visita promocional o para concierto en México y que provoca que una vez que se reúna tanto "Pausinimaniaco", el tiempo se vaya de volada afuera de los hoteles, estaciones de radio o sets de grabación en los que con el paso de los años y como resultado de estar siempre en contacto (y a pesar de la distancia), la amistad sobrepasa la admiración y el gusto en común por la música de un artista, y esas prolongadas horas de espera ya no son para obtener una foto, un autógrafo o entregar personalmente una carta (que si lo logras... ¡chido!), pero si no, lo que te llevas son dolores de panza, por estar "doblado de la risa" con tanta ocurrencia de los chavos fans, momentos donde cantas (y terminas por aprenderte las canciones más nuevas que aún no te sabes adentro de los taxis), algunos ponen coreografías, aprendes porras nuevas, conoces a la mamá de algún "Pausinimaniaco" (porque cuando eres fan de "Huesito Colorado" hasta las mamás terminan involucradas ¿verdad Rox?)...

Todo para que a final de cuentas hasta casi se te olvide que la verdadera razón que te tiene ahí es el estar esperando a una chava súper sencilla que por más cansada que esté, siempre tiene la mejor disposición para detenerse un momento y si no hay oportunidad para saludar a cada uno -como tanto ella, como nosotros quisiéramos-, Laura sabe que una simple sonrisa suya es capaz de derretirnos a todos y borra el frío o el calor, el cansancio de muchos que viajan miles de kilómetros e incluso todavía esperan para verla aunque sea sólo un minuto.

No tengo ni la menor idea de cuál sea el significado de haberla visto dentro del sueño vestida de novia. La verdad se veía muy bonita y supongo yo que tal vez eso se deba a que me quedé pensando mucho en algunas cosas que ella dijo en el chat de Univision la semana pasada, referente al hecho de que quiere ya formar una familia y ser mamá, y aunque a mi no me conoce tanto como a los otros chavos de Faenza, como todos los fans deseo de verdad que el éxito que ha tenido en lo profesional, fructifique también en su vida personal, porque nada me gustaría más que verla feliz.

Suena exagerado decir que para todos los que somos "fans", Laura Pausini es un personaje muy cercano, ya que nuestro contacto con ella ha sido sólo a través de su música; pero ella es una mujer tan transparente (una cualidad que yo en lo personal admiro y busco mucho en las personas), que en estos 14 años de ser su fan, supongo que a mi me pasa como a muchos de los chavos, que sabemos distinguir a la perfección cuando está contenta, algo le pasa, está enojada, se siente feliz, ilusionada, o simplemente está cansada o enferma; puesto que todo lo que ella es y lo que siente se refleja en el brillo de su mirada.

Este año, fue un buen año para ella, acaba de sacar nuevo disco (al cual apenas le estoy "agarrando saborcito" porque apenas me lo regalaron el Viernes) y siento yo que si bien su deseo sigue siendo acompañarnos con su música, y esta vez con las canciones que a ella misma le emocionan y forman parte de su historia (porque creo que sólo los fans sabemos que muchos de esos temas Laura los cantaba de niña junto a su padre en el piano bar); también reflejan mucho de Laura, la mujer que tras haber alcanzado muchos sueños (algunos que quizá ni ella misma imaginó), ahora voltea hacia atrás para ver el camino recorrido y al mismo tiempo se mira y busca dentro de si misma los elementos que le permitan sentir que su corazón está lleno de amor y puede tener una razón más para sentirse feliz y poder seguir creciendo como persona.

Así es como la percibo yo, pero mientras su camino se define, nosotros los fans (además de seguir "haciendo bola" afuera de los hoteles, aeropuerto y estaciones de radio), la apoyaremos siempre (así grabe lo que grabe), será parte de nuestras vidas a través de sus canciones y para finalizar, a modo de conclusión por el sueño de anoche, sólo puedo decir que de todo corazón deseo que el día que de verdad se vista de novia, sus ojos reflejen toda la felicidad y el amor que alguien como ella se merece.

Ojalá Dios tenga ya planeado darle ese regalo en un futuro no muy lejano ya... y por lo pronto a todos mis amigos "Faenzos" pásenla bien, griten mucho por mi y cuídenla mucho durante esta semana que Laura esté en el D.F.