Posibilidades de Cambio

on martes, febrero 27, 2007
Un día nada más para que termine el mes... Miércoles, en plena mitad de semana que me indica que el tiempo se está pasando demasiado rápido y al igual que hace dos semanas me pasa otra vez que decido “posponer” la publicación del post que tenía planeado para este día porque siento que es mucho más grande mi necesidad de hablar un poquito acerca de cómo han ido las cosas en los últimos días, justo cuando está a punto de comenzar ya el tercer mes de este 2007… Algo que me impresiona demasiado.

Para empezar, el Domingo, (que fue día de mi cumpleaños) lo pasé de una forma diferente, la verdad a mi nunca me ha gustado celebrar esa fecha, de hecho me emocionan más los cumpleaños de mis amigas o personas a mi cercanas, y pues bueno, yo pensaba que ese día sería de lo más normal para mi, que lo pasaría en casa, pero de última hora me invitaron a casa de Vicky Naranjos, una amiga que hizo una especie de convivencia-reunión para ver en la tele la ceremonia de entrega de los “Oscares”.

La verdad me latió la idea, porque a pesar no nos vemos muy seguido, nos conocemos de hace tiempo, ella es amiga de Irene, mi jefa desde hace muchos años y trabajó un tiempo en la agencia y desde entonces puedo decir que nos llevamos bien. Cuando coincidimos en las reuniones siempre platicamos -y aunque como dije ya- no nos vemos con frecuencia, siempre nos mantenemos en contacto, ya sea por el Messenger o comentamos cosas por correo, pero el contacto siempre se ha mantenido, ella me incluye siempre en su lista de amigos cuando organiza alguna reunión o para su fiesta de cumpleaños y pues el aprecio es recíproco.
Algo que debo comentar, es que Vicky tiene fama de ser muy buena anfitriona, por ejemplo, en esta ocasión y para estar a tono con el tema de la fiesta, compró servilletas que decían “Hollywood”, los platos para servirte los canapés eran de color dorado y en el centro de mesa había un adorno con estrellas simulando la meca del cine.

También había papeletas impresas con cada una de las categorías que se premiaron durante la ceremonia de los Oscares y que enseguida tenían una línea en blanco para que hicieras tus “predicciones” acerca de quien ganaría. E incluso tenía una botella de champagne para brindar por el triunfo de Alejandro González Iñárritu, que todos estábamos seguros sería el gran triunfador de la noche, pero bueno, eso en particular fue de risa loca, porque cuando vimos que el Oscar a la mejor película se lo otorgaron a Martin Scorsese, todos empezaron a gritar: “¡Voto por voto, casilla por casilla!” y el brindis por el triunfo, se convirtió en el trago para ahogar la decepción…

La verdad fue una velada muy agradable, me la pasé muy padre, fue un cumple diferente, mis papás me regalaron el libro de Soraya… Que ¡Wow!, fue el mejor regalo que pude haber recibido en ese día, tomando en cuenta que desde Diciembre yo lo quería y no lo había podido conseguir, y pues ya vendré a hablar en los siguientes días acerca de eso, porque está impresionante, desgarrador, muy inspirador… La verdad no lo he soltado desde el Domingo que me lo regalaron, y ya contaré al respecto en un post aparte.
En resumen la pasé muy bien y puedo decir que lo único que de verdad me gusta de esta fecha es que es justo en este día cuando puedo saber quiénes son realmente mis amigos y sobre todo, quiénes son las personas en las que he sembrado algo positivo o represento algo en su vida. Eso es lo único padre de cumplir años para mi.

Eso es algo que necesitaba comentar y por otro lado, mañana también es el último día que la agencia de publicidad estará en la oficina. A partir del Jueves o Viernes (según como avance la mudanza), estaremos ya en la nueva oficina –suponemos que será de forma provisional- en la parte baja de la casa de mi jefa, pero lo difícil es que eso no sólo implica una nueva etapa de la empresa en la cual he trabajado durante casi 9 años, sino que varios de mis compañeros ya no van a formar parte del equipo.
Desconozco por completo que será lo que nos espera en esta nueva aventura, pero curiosamente no tengo miedo, porque quizá confío demasiado en que lograremos salir adelante y que vendrán cosas buenas, tal como ya ha pasado en otros años y en otros ciclos de la empresa.

También algo que no había comentado es que este fin de semana voy a ir a ver la posibilidad de integrarme a un coro de una iglesia para seguir practicando la guitarra, tengo muchas ganas de ya aprender bien y tocar todas esas canciones que me fascinan (y terminar una que hace tiempo comencé a escribir)… Pero bueno, haber que sucede después de que hable con la persona que dirige el coro.

Por último, y ya para cerrar el post, quiero comentar que el día de hoy una de mis mejores amigas (Diana) me mandó un correo proponiéndome una idea que me sorprendió, porque era algo que yo había estado pensando en los últimos días y que está relacionado con la posibilidad de que unir esfuerzos para independizarnos e irnos a vivir juntas a mi casa (la casa que compré y aún no he podido habitar). Nos reunimos hoy en la tarde, estuvimos platicando, analizando un poco los pros y los contras y aunque la idea no me parece nada descabellada, estoy conciente (y ella también) de que las cosas no son tan fáciles, pero... ¿Qué cosa en esta vida es segura y no implica riesgo?...

Aparte, lo que me anima es que Diana es una de mis mejores amigas, la conozco desde hace muchísimos años ya, es alguien de toda mi confianza y pues yo creo que aunque de momento es sólo un proyecto, si nos ponemos las pilas y organizamos bien todo el show, valdría la pena el riesgo. No sé que vaya a pasar, pero si Dios dice “Sí”, y las cosas se dan, me encantaría que fuera una oportunidad para convivir con ella y que sirviera para que nuestra amistad se afianzara aún más… Ojalá si.

Hoy por lo pronto, le planteé la posibilidad a mis papás, y como que a mi mamá no le agradó mucho la idea de que me vaya de casa, pero supongo que si se llega a dar, como siempre me va a apoyar en cualquier decisión que yo decida elegir.

En concreto, esas son las posibilidades de cambio que se están presentando en mi vida en este momento, parece que vienen muchas cosas, y pues lo único que pienso cuando caigo en la cuenta de eso es que quiero vivir cada cosa que esté por venir con los sentidos muy abiertos y con toda intensidad.

Haber que pasa y ya vendré a contar después como se vayan dando las cosas…


Por lo pronto es todo y me despido, ¡buena mitad de semana!

La Mujer Frente Al Espejo

on domingo, febrero 25, 2007
Si todo lo que yo soy, las personas que más quiero y algunos de los mejores momentos de mi vida pudieran representarse en un álbum fotográfico, el mío se vería así.

La vi esta mañana cuando se preparaba para ir a su trabajo, estaba contenta, puesto que por primera vez podía por fin cantar una canción completa en italiano mientras se acomodaba "los churros" con un poco de mousse.

Había en ella, algo distinto... Lo noté no porque jugaba divertida frente al espejo probándose mil y un tonalidades de lápiz labial, sino cuando descubrí que en su mirada se percibía algo diferente... No sé como explicarlo, pero sus ojos no eran los de antes, tenían ese brillo -que a veces sólo se percibe en los niños- y que es tan característico cuando en el alma existe una ilusión.

No me pude resistir y la seguí cuando salió de casa, me gustó que su forma de vestir, en particular sus jeans y sus zapatos de goma le gritaban de forma "sutil" al mundo que no le importaba nada más que ser ella misma; en la mochila que llevaba atada a la espalda, cargaba además de las cosas necesarias que toda mujer necesita, un montón de sueños, hojas de papel en blanco, tinta de color azul suficiente por si su espíritu libre necesitaba "dictarle algo" o por si en algún punto de la ciudad la inspiración decidía caerle de sorpresa... Y aunque todo eso era parte del "Kit Personal" que siempre cargaba; lo más valioso sin duda eran los pedazos de papel impresos con imágenes de las personas que ella más amaba, y que en ocasiones sacaba para "sentirlas" un poco más cercanas a su corazón y menos propiedad de la distancia.

Ya una vez en la calle, disfruté verla en silencio desde el asiento trasero del auto que conducía. Iba concentrada en el camino, pero seguía cantando -aún sin llevar la radio encendida- y me encantó que durante el trayecto por boulevares y avenidas jamás tuvo intención de abandonar una larga fila de autos rebasando por la derecha para escapar de un "cuello de botella" y la única razón que tenía para no hacerlo era que hacía mucho tiempo ya, había dejado de vivir con prisa.

Unas cuantas horas de convivencia resultaron suficientes para darme cuenta que ahora su vida era tan distinta, no sé si otra vez estaba enamorada, si había aprendido a asimilar en el presente las lecciones de un futuro que antes siempre le resultó tan incierto, o simplemente confiaba en que quizá después de haber recorrido caminando todos esos lugares en los que un día soñó estar de un viejo continente, volvió de nuevo a casa porque algo en su corazón le dijo que estaba cercano el día en que la vida le regalaría la posibilidad de convertirse en madre por primera vez.

No quise preguntarle, pero su actitud frente a la vida me hizo saber, que aunque era una mujer muy distinta a lo que ella misma se imaginaba de niña, llegaría a convertirse cuando tuviera esa edad, los zapatos de tacón alto que para nada encajaban con lo que ahora era, le habían dado en contraposición, la seguridad de saber que a pesar de las circunstancias siempre se tendría a ella misma y la posibilidad de buscar la forma de sobrevivir a cualquier adversidad que se le presentara, con el simple hecho de mirar en su interior.

Sus días seguían estando llenos de páginas de diario tan honestas y tan espontáneas, de música y canciones, de libros con historias fascinantes que cada noche le robaban muchas horas a su sueño; pero se habían sumado también a sus horas: paseos interminables en bicicleta, muchas conversaciones interesantes con los amigos distantes y cercanos, caminatas por el parque tomando de la mano a alguien que amaba por fin sin tener miedo, interminables momentos tocando la guitarra sentada sobre el pasto en un día cálido y soleado, escapatorias "fugaces" de fin de semana a lugares cercanos y un montón de cosas que cada noche la hacían caer rendida en su cama, pero agradecida por la posibilidad tan infinita de vivir con tal intensidad su vida.

Todo eso percibí con sólo mirar sus ojos y al llegar la noche me sorprendió aún más que era yo el reflejo que ella tenía en el extremo opuesto del cristal... Al darse cuenta, la mujer frente al espejo me miró con ternura y me ofreció una sonrisa tan honesta que lo único que pude hacer fue quedarme "hechizada", mientras las dos permanecíamos así, cruzando nuestras miradas en silencio.

Ambas éramos tan distintas, pero en el fondo compartíamos la misma esencia... Yo extendí mi mano porque quise percibir lo que se sentía al tocar una imagen con la que siempre se ha soñado, pero el cristal, -al ser una barrera que delimitaba los sueños de la realidad- no me permitió hacerlo y antes de que la oscuridad de la noche difuminara su silueta, ella posó su mano sobre el vidrio, -a la altura de la mía- para decirme sin palabras que estoy a un paso de ser ella y tan sólo necesito encontrar dentro de mi alma los elementos que permitirán que un día... No sé si distante o lejano, nuestras imágenes, en los dos extremos del espejo sean exactamente iguales.


¡Feliz Cumpleaños No. 32 Martuchis!!!


P.D. Fue una elección difícil, pero como sé que para ti la música es un elemento importante, como "autoregalo" de cumpleaños, hoy te dejo una canción.


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VEINTE MARIPOSAS
(Hidden like a secret)
Josefina Sanner / Kajsa Ribbing / Jimmy Wahisteen / J.Drexler 2:59

-Ana Torroja-

Cambió de escena y de guión
guardó el libreto en un cajón
y en la ventana se sentó a mirar la luna
en su copa, una aceituna.

Nuevo champú, nueva ciudad
para una nueva soledad
su corazón sobrevolaba los tejados
la vida es un juego de dados.

Ni una historia ni un final
todo el resto daba igual...
y ahora tiene una hoja en blanco
que espera una canción
y veinte mariposas
en el corazón.

De la tormenta guardará
algo de frío y humedad
y el eco de unos pasos
que ahora suenan lejos
del otro lado del espejo.

Puso el alma a sonreir
y las alas a batir...

y ahora tiene una hoja en blanco
que espera una canción
y veinte mariposas
en el corazón... (2)

Ni una historia ni un final...

Y ahora tiene una hoja en blanco
que espera una canción
y veinte mariposas
en el corazón... en el corazón...

El Punto Donde Convergen Todos Los Puntos

on miércoles, febrero 21, 2007
...1:30 p.m en la Plaza San Jacinto (o de "Los Lagartos") de El Paso, Tx... El reloj atrapa la fracción de una hora, que no obstante todos la viven al mismo tiempo, eso no significa que para todos represente lo mismo o sea igual.

Para algunos, su paso por el lugar es similar al segundero del reloj: Caminan por la vida y llegan hasta ese punto con prisa; mientras que otros, "merodean" por la plaza y se dejan acariciar por los rayos del sol en un día en que el clima ha sido "benévolo y cálido", o están ahí para gastarse los minutos de "espera", mientras se llega el tiempo de partir hacia otro lugar.

En ese punto, también se encuentran muchas personas, a las que de sólo verlas llegas a comprender lo que significa la impaciencia de haber esperado quizá durante muchos días para volver a ver a alguien a quien se ama.

Para nada necesitas conocer la historia previa a ese momento, pues el simple hecho de estar ahí te vuelve "cómplice" y te involucra a tal grado, que puedes llegar a experimentar -en el momento justo del encuentro- el sabor tan contrastante que produce la felicidad que se resume a un abrazo y un beso; pero que al mismo tiempo es tan agrio y efímero; puesto que una vez que dos esencias tan distintas coinciden en esa Plaza, para compartir aunque sea un momento del día, eso no garantiza que el tiempo desacelere su marcha... Por el contrario, parece una ironía, pero las manecillas dan vuelta más rápido y con mayor velocidad.

Desde ese lugar también se percibe la actitud de quienes han aprendido a ignorar el tiempo. Se refleja en los ojos de los ancianos que tras haber visto y vivido mil cosas durante años, van ahí todos los días, para ocupar alguna de las bancas que hay en los alrededores y así evidenciar con su postura física que han perdido ya toda noción del tiempo...

Para ellos las horas transcurren de distinta forma, sus días se gastan en la lectura superficial de los papeles impresos que de forma "sensacionalista" cuentan lo que pasa en el mundo y sus rincones distantes; y ellos, como no tienen ya premura ni obligación de nada, invierten el saldo de sus vidas en charlas que no llevan a ningún otro lado que no sea el pasado; o se ahorran las palabras y deciden no invertir en la compañía, para ganar un poco más de las mañanas soleadas o del eterno espectáculo de mirar a gente mucho más joven pasar.

Ahí, es el lugar perfecto para atestiguar como la vida de muchas personas coincide únicamente por un segundo, para nunca más volver a encontrarse. Hombres y mujeres, que viajan a pie, a bordo de autobuses o automóviles, observan a través de los cristales, se miran a los ojos sin decir nada, los niños son capaces de ofrecer a los desconocidos una sonrisa o "sacada de lengua" muy espontánea, para que pasados unos minutos y luego de experimentar ternura, esos desconocidos recuerden que sólo están ahí "de paso" y necesitan correr a toda prisa para no perder la oportunidad de abordar quizá el último autobus que los llevará hacia otro punto de la ciudad.

Las casualidades no existen y La Plaza San Jacinto tal vez es un lugar donde Dios demuestra como se "entretejen" sin enredarse los hilos de la existencia de muchos seres humanos... Algunos pasarán en distinta dirección y por la misma acera, pero si no es su destino "encontrarse" para aprender uno del otro, simplemente estarán ahí: a la misma hora, en el mismo sitio y a muy pocos metros de distancia, y sin importar o no si sus miradas se cruzan aunque sea por una milésima de segundo, estarán destinados a seguir caminos diferentes, a alejarse para nunca más volver a coincidir.

En ese escenario, yo misma soy testigo y personaje principal de todo lo que pasa. En un intento por escapar de mis propios pensamientos -al igual que los ancianos- me repito a mi misma -hasta casi convencerme- que el tiempo no existe, que no tiene importancia; camino sin prisa y correspondo a la una sonrisa de algún niño que se cruce en mi camino...

También me divierto caminando a paso apresurado, fingiendo que tengo prisa, inventándole historias y un pasado a cada persona que veo y se sienta junto a mi, luego de abordar un autobus.

Me dejo envolver por la tibieza del sol en un día cuando el clima ha sido demasiado "generoso"; tomo fotografías con la falsa pretensión de atrapar un trozo de tiempo y guardármelo en el bolsillo trasero de mis jeans para conservarlo durante toda la eternidad; mientras al mismo tiempo voy buscando encontrar en los ojos de algún desconocido la ternura que tanto necesito... Pero eso es también un engaño, puesto que todo eso sé muy bien sólo una persona que no está ahí me lo podría dar.

Día a día las mismas historias se repiten. La Plaza nunca está sola y cuando eso, por alguna razón de verdad llega a suceder, se acompaña de la luz y la sombra que marcan la diferencia entre un día y otro; de las manecillas de ese reloj que sólo se puede mirar con ojos normales o de impaciencia, pero que a final de cuentas, mucho más allá de estar ahí para recordarnos que el tiempo no espera por nadie, es también un indicador de que sin importar cual sea el motivo que perfile tus pasos hasta ese lugar, La Plaza San Jacinto es como "El Aleph" de Jorge Luis Borges: El punto donde convergen todos los puntos.

¿Otra Vez el Sueño de la Escuela?

on martes, febrero 20, 2007
Este Martes tuve otra vez el sueño de "La Escuela". Hacia algunos meses que no soñaba eso, pero durante la madrugada y en el espacio inconsciente me volví a ver llegando a las instalaciones de la universidad (tal cual está ahora, con un piso extra), para encontrar en los pasillos cercanos a la escalera a algunos de mis antiguos compañeros de clase.

Al momento que yo llegué, todos estaban en círculo, comentando acerca de algo. Cuando me acerqué todos me vieron con cara de "Hasta que te dignas a aparecerte para entrar a clases", y fue ahí cuando también me di cuenta que la preocupación que se reflejaba en sus rostros se debía a que en la siguiente clase habría un examen muy difícil.

Yo pregunte preocupada ¿de verdad hay examen?, y uno de mis compañeros me señalaba el tablero de avisos donde estaban pegadas además de muchas listas con calificaciones, la programación de las fechas de las evaluaciones ordinarias.

En ese momento, el timbre sonaba y yo preocupada porque no sabía ¡absolutamente nada!, ¿cómo era posible que en plena mitad del semestre apenas me hubiera enterado de que tenía que entrar yo también a esa clase?

Cuando todos mis compañeros comenzaba a subir para entrar al salón, yo preguntaba ¿en que aula sería el examen?, entonces todos me miraban con "cara de bicho raro", porque evidentemente era una pregunta que para ellos estaba fuera de lugar.

Como nadie me respondia, yo decidí subir al último piso de la facultad y asomarme por las ventanas lo más rápido posible, porque por lógica, en el lugar donde hubiera más rostros conocidos, allí sería donde se aplicaría el examen.

Llegué justo a tiempo. El salón estaba ya repleto, había muy pocos lugares vacíos y yo ocupé uno de los pupitres que aún estaban solos y tenían ya colocado en la paleta la hoja con el examen volteado al revés y una especie de folleto con colores muy brillantes.

Tomé mi examen, le puse mi nombre con un lápiz y miré a la maestra que era una mujer ya de edad madura, que me inspiró confianza (porque se veía que era buena onda) y mientras ella daba indicaciones, yo pensé en que terminando el examen buscaría hablar con ella para explicarle mi ausencia a lo largo de todo el curso, y quizá pedirle oportunidad para volver a presentar el examen de nuevo en caso de que no me fuera bien.

Al abrir el folleto, me daba cuenta que el examen era una especie de evaluación sobre biología y botánica (¿nada que ver eso con comunicacion verdad?).

Las páginas interiores del folleto contenían ilustraciones sobre distintas especies de aves, y en la hoja del examen estaban incluídas varias líneas en blanco que correspondían al mismo número de aves, para que tu pusieras a que especie correspondía cada una.

Las primeras aves eran patos y gansos, por lógica empecé a contestar a que especie correspondían (había una palabra que no puedo recordar ahora -y estoy segura ni siquiera existe- pero definía con exactitud la especie a la que pertenecía cada una), basándote en el No. de ¿articulaciones? que tenía cada ave en las patas...

Así logré contestar la mitad del examen y en esos lapsos lógicos en que volteas para ver ¿cómo van tus demás compañeros?, me daba cuenta que todos iban casi en la misma parte del examen, y una de las chavas más "nerds" de la clase tenía exactamente las mismas respuestas que yo y eso me tranquilizó un poco, puesto que mi preocupación era demostrar que a pesar de que durante todo el semestre yo no había asistido a clase, eso no significaba que la materia no me importara, porque a pesar de que yo nunca fui una "buena estudiante" de calificaciones perfectas y beca, lo que si tuve durante esa época era que me esforzaba por sacar adelante mis estudios y cuando me lo proponía lograba aprobar.

Eso es todo lo que recuerdo del sueño. Fue extraño porque la escuela lucía tal cual está ahora, yo era también exactamente como soy en la actualidad, pero aún con todo y eso, sigo experimentando cada vez que se presenta ese sueño, esa sensación de intranquilidad por no haber estudiado o haber leído los apuntes por lo menos antes de presentar el examen, y también ese sentimiento de vacío de estar en un lugar dónde es evidente ya no me corresponde estar.

Mi amiga Cris me explicó ya una ocasión y yo también encontré una vez en internet el significado de este sueño. Yo trato de encontrarle una explicación lógica cada vez que se presenta, y la única conclusión a la que llego es que tengo muchas ganas de volver a la escuela a estudiar algo, mientras que por otro lado, me he dado cuenta que este sueño se presenta cada vez que me siento intranquila o me preocupa algo (en este momento y durante los últimos meses he tenido mucha incertidumbre respecto a lo que pasará con mi trabajo, puesto que por lógica eso afecta también a los demás aspectos de mi vida)...

...Y pues bueno, estoy tranquila, me preocupo, pero tampoco vivo agobiada por eso, quizá confío demasiado en Dios, y lo único que me tiene en "Jaque" es que no puedo hacer nada más que seguir esperando...

Pero bueno, no he querido hablar mucho de eso y tal vez ya mas adelante cuente como están con exactitud las cosas.

Pandora en Acústico

on sábado, febrero 17, 2007
Otro iba a ser el post que tenía planeado publicar para este fin de semana, pero el viernes me regalaron el CD-DVD "Pandora en Acústico" y me fascinó a tal grado, que por eso quise hablar hoy acerca de eso.

Pandora (para quienes aparte de no ser mexicanos ni "fans" de la música "fresa y cursi"): es un grupo integrado por 3 chavas muy bonitas y talentosísimas: Fernanda Medae e Isabel y Maite Lascurain; quienes desde muy jovencitas y aprovechando esas voces tan privilegiadas que tienen, comenzaron haciendo "jingles", luego fueron coristas del famoso cantante "Pedro Vargas" y posteriormente formaron un grupo que en sus orígenes se llamó "Trebol", y aunque estas 3 chicas cantan como los verdaderos ángeles, no fue hasta 1985 cuando ya siendo "Pandora" conocieron el éxito con una rola hermosísima (con la cual yo creo que muchos nos llegamos a identificar), del famoso cantautor Hernaldo Zúniga que se titula "¿Cómo te va mi Amor?"

Con 20 años de carrera, 15 discos editados (sin contar las recopilaciones de éxitos y las ediciones especiales), Pandora fue uno de los grupos más representativos de la música ochentera en español, que a pesar de haber afrontado el cambio de una de sus integrantes: Fernanda, (quien se separó durante algunos años del grupo para grabar 2 discos muy buenos como solista) y dejó su lugar de forma provisional a Liliana Abaroa, pasado un tiempo, volvió a integrarse el trío original y superada esa etapa en su trayectoria como grupo, estas 3 chicas, fueron de los pocos grupos de esa época que lograron mantenerse y sobrevivir hasta hoy, ¿y saben por qué?, por la sencilla razón de que se trataba de 3 chavas con una CALIDAD vocal e interpretativa que hasta ahora -pienso yo- nadie ha podido igualar...

A parte de que las letras de sus canciones son tan cotidianas y tan hermosas, que aunque no seas cursi, de sólo escucharlas te dan realmente ganas de experimentar lo que es sentirse enamorado.

El CD-DVD "Pandora en Acústico" es la producción que marca la despedida de Fernanda, Maite e Isabel de los escenarios y que contiene 15 canciones que de algún modo encierran la trayectoria del grupo y que para esta ocasión son interpretadas con arreglos (como su nombre lo dice) muy acústicos.

A mi en lo personal me fascinó... Siento que faltaron canciones mucho más representativas de Pandora, pero aún así, el disco está excelente, puesto que las canciones logran además de llevarte a hacer un recorrido por los éxitos más conocidos de estas chicas, los arreglos tan "peculiares" en canciones como: "Ni tú ni yo" y "Matándome Muy Suavemente", te aportan esa atmósfera tan padre de un concierto pequeño, muy íntimo en el que también se incluyen 2 duetos magníficos con Francisco Céspedes y Reily Barba.

Yo en lo personal casi, casi me "cortaba las venas" con el filo de una galleta salada al estar escuchando el CD y me gustó muchísimo en particular una canción de 1987 que se llama "Amor, Amor" -que a pesar de que nunca la había escuchado- en verdad me pareció hermosísima, porque a parte de identificarme con la letra, siento que muestra esa armonización tan característica de las voces de Pandora.

En conclusión, "Pandora en Acústico" es un disco exquisito, súper romántico, con una excelente calidad y muy recomendable para disfrutarse en un día como hoy, estando en casa y quizá acompañado de alguien (¡Chin!!... Eso fue lo único que me falló a mi)...

Ya en serio, sé que en gustos se rompen géneros, pero creo, que a pesar de que mucha gente no es fan de la música de Pandora, el espacio que ellas ocupan ya dentro de la música pop en español contemporánea, va a ser muy difícil que alguien logre llenarlo otra vez...

Para despedirme, simplemente quiero concluir diciendo que "Pandora en Acústico" es un disco recomendable para tener en la colección y por último, les dejo "Fuera de Mi Corazón", una rola que me fascina y que es el claro ejemplo de que con Pandora no todo era "balada melosa y corta-venas".


"Fuera de Mi Corazón"

- Cerrone/Flores /Flores-

En realidad, siento nostalgia del ayer
reconozco que me equivoqué...

Dar marcha atrás, es una posibilidad
de recuperar lo que se fue...

Una película contada de revés
donde principio y fin se cambian de papel
para corregir errores de los dos...

¿Quién andará por los caminos de tu piel?
¿quién que no soy yo te da calor?
¿quién beberá de tu sonrisa como miel?
¿quién te da el veneno del amor?...

Me gustaría poner todo boca arriba
cambiar el orden de las cosas y volver
a recuperar tus labios otra vez...

No te puedo echar fuera de mi corazón,
todo el tiempo estás arañando mi interior,
no te puedo echar fuera de mi corazón,
círculo mágico, jeroglífico a resolver,
código místico, de querer a poder...

Quiero volver a estar contigo igual que ayer
y recuperar lo que viví...
una pirámide, un castillo de marfil,
soy capaz de todo para ti...

Alfombraré por donde pases con diamantes
haré arcoiris rutilantes de color
todo y mucho más en nombre del amor...
No te puedo echar, fuera de mi corazón...

Las Piedras en la Mochila

on domingo, febrero 11, 2007

Hace casi dos años, en el famoso curso de los chavos de "Re" aprendí una especie de analogía que consiste en comparar las dificultades o los problemas que se presentan en tu vida con un costal o mochila lleno de piedras que cargas y llevas contigo a todas partes.

Hoy en la mañana me estaba acordando de eso, y pensando en que desde ese entonces, en la puerta principal de la agencia de publicidad hay un pequeño gancho en el que todos los días y antes de entrar a trabajar, cuelgas "simbólicamente" tu mochila llena de problemas o tristezas, para tomar (del 2do. gancho que está colocado en la cara interior de la puerta) tu "rol" de diseñador, de reportero, de director, de coordinador editorial, etc... según sea el caso de la función que tengas dentro de la empresa, puesto que la idea de ese ejercicio era concientizarnos de que todas las "cargas emocionales" que en un determinado momento puedes tener, afectan no sólo tu desempeño dentro de una empresa, sino la forma como te relacionas con los demás.

Esta mañana, mientras me acordaba de eso, me puse a pensar en que en cierta forma todos cargamos siempre una mochila llena de piedras. La de algunos es mucho más grande y pesada, que incluso llevan ya la espalda raspada y lastimada por haber permanecido durante tanto tiempo llevando a cuestas esa carga.

Algunos van por la vida, mostrando a los demás el tamaño y la forma de las piedras que les ha tocado cargar sobre su espalda, y hay otros que aunque nunca se quejan, en su mirada reflejan el peso que llevan encima.

Si alguna vez fuera posible poder visualizar las dimensiones y la forma de las piedras que cada persona lleva en su mochila, quizá nos daríamos cuenta que "nuestra propia carga" es ligera, comparada con la de otras personas, cuyas piedras simbolizan un sufrimiento muy grande como puede ser el tener a un hijo enfermo, no tener dinero para comer, padecer una enfermedad terminal o haber perdido a un ser querido.

En lo personal, echo un vistazo a mi espalda, y me doy cuenta que yo he cargado durante casi dos años con dos piedras que si bien no son tan pesadas como las de otras personas que en realidad sufren, el llevarlas a cuestas y para todos lados, hoy me doy cuenta de que si me han limitado demasiado y han evitado que quizá me haya perdido de vivir cosas o momentos de mi vida con mayor intensidad.

En muchas ocasiones he escuchado decir que "Dios no nos da un peso más grande del que a nivel individual podemos soportar", y en ese sentido, lo ideal sería que en lugar de llevar atada a la espalda una mochila llena de piedras, cada uno de nosotros pudieramos irla llenando de momentos intensos ya vividos, de trocitos de días soleados, de aromas que nos recuerden algo o a alguien, de cosas que en concreto nos sirvan para sonreír cuando el camino por el cual estemos transitando no sea muy agradable que digamos.

A mi me encantaría ser libre, aprender a vaciar mi mochila para llenarla como dice una canción de Soraya: "con una manta tejida de momentos robados de la vida"; pero al mismo tiempo, pienso también que para algunos de nosotros el peso que se carga durante determinado tiempo quizá sirva para que aprendamos que la felicidad no radica en caminar por la vida con "la mochila vacía"...

Eso no puede ser posible, puesto que todo en la vida implica dificultades... Pero quizá, lo que nos puede llevar a crecer como personas sea aprender que la vida nos da momentos en que podemos "desprendernos" por completo de la carga que se lleva en la espalda y así habrá días en que la vida nos otorgará la posibilidad "de dejar la mochila a un lado, recargada en la pared", para disfrutar de cosas tan simples como un atardecer color naranja, una conversación con un buen amigo, una canción padre y que no escuchabas hace tiempo en la radio, una tarde libre, una película en el cine, un paseo en bicicleta, una caminata sin tener prisa, un libro que te cuente una historia diferente y te transporte hacia otro espacio y tiempo, una golosina dulce o enchilosa, la sonrisa de un bebé que te inspire ternura y te recuerde la magia de la vida, "botarte de la risa" con alguna ocurrencia, y un sinfin de cosas, de detalles simples que son los que logran "aligerar" tu equipaje y que incluso pueden ayudar a que un día sencillamente las piedras en la mochila se diluyan.


Buen inicio de semana a todos.

Un Día Festivo Muy Lejos de Casa

on lunes, febrero 05, 2007

Existe una frase que dice: "Uno propone y Dios Dispone"... ¿y quién iba a decir? que esa pequeña frase de 5 palabras aplicaría para mi en un día festivo como hoy.

Mi plan para hoy era muy simple: Ir a trabajar un rato a la oficina, y por la tarde ir al cine con Irene (mi jefa), pero aún por la mañana -poco antes de salir de casa- una llamada me cambió toda la jugada y para el mediodía ya iba yo rumbo al puente de cruce, con la cámara de fotos metida en la mochila, y todavía sin saber bien a ciencia cierta "¿Cuál iba a ser el plan?"...

Según yo, íbamos nada más a ver algo en el Museo de Arte Moderno de ELP, y luego a dar el rol por ahí, pero poco antes de la 1 de la tarde, Vicky (al volante), Irene, Marcela y yo -porsupuesto- agarramos carretera rumbo a Mesilla, N.M.

El día, prometía ser esplendoroso... Nada de frío, el cielo despejado, un sol cálido, intenso y radiante brillando por todo lo alto... La verdad no pudo estar mejor...

Mesilla es un pequeño poblado que se encuentra al sur del Estado de Nuevo México, como a 1 hora de camino de El Paso, Tx. No es un lugar muy grande, pero si es grande la trascendencia histórica que tiene, puesto que sin entrar mucho en rollos, en este lugar hace muchos, pero muuuchos años (en 1848) se firmó un tratado que se llamó "Hidalgo de Guadalupe" y en el que Estados Unidos (que nunca da paso sin "Huarache"), se comprometió a establecer un fuerte que se llamó "Filmore", con el propósito "dizque" de proteger el territorio de Mesilla de los constantes ataques de los apaches, pero... He aquí el gran "pero"... Como en esa época fue cuando México perdió gran parte de su territorio y traían un relajo con la delimitación de los territorios, con la firma de este tratado, Mesilla pasó a formar oficialmente parte de los Estados Unidos.

Así fue más o menos la historia, y pues lo padre de este lugar es que es un pueblito en el que el tiempo parece haberse detenido, puesto que al observar sus fachadas y edificios de adobe desgastado, así como caminar por en medio de la plaza, sus callecitas angostas o sentarte a tomar el sol en una de las bancas de madera (que disfraza su deterioro tras varias capas de color), es en cierta forma como transportarte al pasado, a un pueblo del legendario oeste, en el que el famoso "Billy The Kid" en verdad existió.

Quedarte un ratito en silencio, palpando la textura de esas paredes de arcilla color marrón, te revela que cada rinconcito del pueblo tiene voces del pasado esperando por que alguien las escuche... Incluso las historias de "fantasmas"... que eso es evidente, sería tema para otro post.

Ahí mismo en la zona de la plaza, está el restaurant "Doble Águila", un lugar antiquísimo muy padre, que fue acondicionado en una especie de caserón que supongo perteneció a alguna de las familias españolas que llegaron a colonizar esta zona. El área del restaurant está situada en una especie de invernadero, pero lo más impresionante de la casa es la barra del bar, un salón y comedor muy padres que te hacen sentir como si estuvieras en la época de la colonia.

Lo que hace más de 200 años fue un lugar que de ser un territorio políticamente muy disputado, pasó a convertirse en un lugar muy próspero (debido al comercio), hoy es un sitio en el que la gente viene a sentarse placidamente, para despejar la mente, porque aunque suene algo "útopico", en Mesilla, el tiempo parece no tener prisa por transcurrir.

Emprendimos el regreso y la puesta de sol nos sorprendió bordeando las montañas de un color naranja hermosísimo, mientras cruzábamos la línea que delimita a Nuevo México del Estado de Texas... En el camino, por la carretera y mientras comentábamos acerca de lo padre que estaba el clima, Vicky dijo una frase que me encantó y se me quedó muy grabada: "Hoy es un día como para levantarte y decir: ¡Vida! ¿haber que me regalas?"... Y no obstante que esa frase debería ser aplicable para cada uno de los días de nuestra existencia, el balance que me dejó el de hoy está conformado por las imágenes de un lugar nuevo, el sonido de las canciones que nos acompañaron durante el trayecto y que a partir de este día me harán recordar ese viaje en la carretera, la buena conversación y la posibilidad ni siquiera soñada de haber pasado un día festivo muy lejos de casa...

P.D. Como ya se está haciendo costumbre, el resto de las fotos están en el "Flickr"

Reconocer La Abundancia

on domingo, febrero 04, 2007
... Enero se fue, y no sé si llevándose consigo todos esos matices de días lluviosos, madrugadas con nieve, inicios de semana con viento, noches frías y horizontes plagados a veces de niebla, de nubes grises, de sol brillante y también de un permanente sentimiento de incertidumbre... Porque nadie sabía en realidad como iban a terminar las cosas al final del día...

Respecto a mi, sólo puedo decir que al igual que el clima, las cosas no han sido muy distintas. Durante estos últimos 31 días he tenido días muy buenos, otros que no lo han sido tanto, pero a pesar de todo eso, como siempre sigo aquí, y supongo que si así sucede es por algo.

Al momento de escribir esto, Febrero ya está aquí, y no sé si vendrá como en otros años con sus ráfagas de viento... Por mi parte, tampoco sé lo que me depara el futuro para los siguientes meses que se avecinan, pero no quiero pensar mucho en ello, tan sólo sé que no quiero ya desperdiciar más tiempo, quiero hacer un montón de cosas, y en mi vida, así como también en el blog, quizá lo que necesito es dejar de hablar y pensar tanto en mi, para centrar mi atención, mi corazón y mis sentimientos en otras historias diferentes.

El futuro se percibe incierto, pero yo quiero afrontarlo con toda mi esperanza y mis ganas de vivir, teniendo muy en cuenta cosas como las que dice el texto de esta reflexión que me enviaron hace tiempo y que hoy elegí compartirles al final de este post, puesto que considero puede ser una buena herramienta para sobrevivir a "los días grises".

Ojalá que así sea y que para mi, al igual que para todos ustedes, estén reservados más días soleados y con colores brillantes que los opacos y tristes.

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RECONOCER LA ABUNDANCIA

Es verdad que no podemos negar los sufrimientos de la vida. Eso es perjudicial para la salud, tanto la física como la emocional. Pero igualmente importante es lo siguiente: ¡No podemos negar la abundancia que hay en nuestra vida!

Te recomiendo que escribas para ti un "Libro de la Abundancia". Cada noche, antes de acostarte, anota por lo menos cincuenta cosas maravillosas que te hayan ocurrido ese día.

¡Vamos! ¿Cincuenta cosas? "¡Si difícilmente logro encontrar tres!", -dirán algunos-
Es obvio que no te has fijado en las bendiciones y bienes de tu vida.

La finalidad de este ejercicio es ayudarte a hacerlo. He aquí algunas de las cosas que podrías anotar:

- Esta mañana arrancó el automóvil.
- Soy capaz de caminar.
- Tengo salud,
- Mis dientes estan sanos,
- Tengo una casa donde vivir,
- Tengo alimentos para comer.
- Alguien me hizo un elogio.
- Hoy mis hijos no se metieron en ningún lío.
- Sentí el calor del sol en la cara.
- Hablé con una de mis mejores amigas.
- Las flores están comenzando a abrirse.
- Tengo agua caliente para ducharme.
- Estoy respirando.
- Salió el sol.
- Tengo un trabajo.
- Tengo ropa suficiente,
- Tengo una maravillosa familia.
- No estoy solo.
- Alguien muy especial me ama.
- Tengo una cama donde dormir.
- Mis necesidades están cubiertas.
- Puedo valerme por mi mismo.
- Estoy vivo.
- Yo soy muy especial para alguien.
- Soy capaz de resolver mis problemas.
- Puedo ayudar a mis hijos.
- Tengo inteligencia.
- Mi espíritu me ayuda cada día.
- Dios me cuida siempre.
- Mi madre me quiere y se preocupa por mi.
- Mi familia es amorosa,
- Soy muy feliz
- Tengo alegría en mi vida
- El aire que respiro me hace bien

Las cosas que anotes en tu Libro de la Abundancia no tienen por que ser brillantes y sensacionales.
En realidad es mejor que no lo sean. Ten siempre presente que si solo nos fijamos en las cosas brillantes y sensacionales, gran parte de nuestra vida parecerá triste, y eso desde luego no es cierto.

Respirar, por ejemplo, es algo increíble, realmente extraordinario. Al principio, encontrar esas 50 cosas que agradecer te va a llevar mucho tiempo, muchísimo tiempo.

Pero muy pronto las cosas buenas van a llover sobre el papel, porque te pasarás gran parte del día buscando las bendiciones de tu vida para poder tener cosas nuevas que añadir a tu "Libro de la Abundancia" cada noche. ¡Y las encontrarás!
Los beneficios son evidentes...

Cuando empieces a buscar las cosas buenas, inmediatamente dejarás de fijarte en las malas, y te sentirás feliz, una persona muy afortunada. Si logras adquirir el hábito de fijarte en la abundancia, tu vida se transformará en ABUNDANTE... ¡Por Siempre!

¡SE FELIZ CON TODO LO QUE DIOS TE REGALA!!!


¡VALORA TODO LO QUE TIENES HOY EN TU VIDA!!


UN SALUDO DE LUZ, CON AMOR

De Remedios Caseros y Costumbres Familiares

on jueves, febrero 01, 2007
El Lunes me dolía mucho la cabeza, y aunque en mi caso particular las aspirinas nunca me han funcionado y yo sé que el dolor desaparece solamente hasta que me duermo; cuando llegué a mi casa por la noche y mientras buscaba en un cajón de la cocina la famosa ruedita de "paracetamol" de color blanco, vino de pronto a mi mente como en flash-back la imagen de un remedio casero que durante algunos años fue muy recurrente en mi familia (más en concreto con los niños), y que consistía en la "Limpia con Huevo"... Sin albur, porsupuesto.
No tengo ni la menor idea de donde surgió esa costumbre, puesto que lo único que yo recuerdo ahora es que desde muy niña me acostumbré a ver a una tía que vivió con nosotros hasta que falleció, realizar esa práctica.

Los Domingos era habitual que en mi casa hubiera visita, y desde temprano llegaban algunos de mis primos con sus bebés, quienes luego de estar durante la mayor parte del día ahí, terminaban fastidiados y cansados, hasta llegar a un punto en el que lloraban a tal grado en que no los calmaban ni dándoles un biberón o siendo arrullados en los brazos de su propia mamá.

Cuando eso sucedía, de inmediato mi tía mandaba sacar un huevo fresco del refrigerador, agarraba al bebé en brazos, se sentaba con él en las piernas y comenzaba a pasarle el huevo por todo el cuerpo, empezando por la cabeza, rodeándo la nuca, detrás de los oídos, bajando por el pecho, sin olvidar los brazos y las manos, todo ello siempre repitiendo algo en voz muy baja...

No sé si lo que susurraba era una oración o especie de conjuro, pero todos sus movimientos parecían siempre estar calculados, tal y como si el cuerpecito del bebé fuera una especie de mapa que iba recorriendo por puntos, haciendo la señal de la cruz.

El bebé, que al principio se asustaba y lloraba con más fuerza, conforme mi tía iba avanzando con su "remedio" poco a poco se iba calmando, así, y una vez que terminaba con el huevo, repetía el procedimiento con un pedazo de vela encendida (me acuerdo que siempre era una vela muy gastada y que obviamente había sido previamente bendecida y ella siempre guardaba en un cajón), y la única diferencia que había entre la práctica con la vela y el huevo era que cuando casi llegaba al final de "la limpia" con la vela, siempre llamaba al bebé por su nombre muy cerca del oído y le decía: "Ven, no te quedes".

Una vez concluída "la limpia", procedía a romper el cascarón del huevo y lo vaciaba en un vaso con agua, y extrañamente, el huevo que en otras condiciones habría tenido una apariencia normal, se iba hasta el fondo, y de él se desprendían una serie de hebras, y si en la parte de la yema se formaba una especie de bola o "chipote", entonces mi tía decía que al niño le habían calentado la sangre y le habían hecho ojo.

Lo más sorprendente de todo esto, era que posterior a "la limpia", el bebé dejaba de llorar y de estar inquieto, por lo regular, en cuanto mi tía lo ponía en brazos de la mamá, de inmediato se dormía... Y quizá suene a charlatanería todo lo que comento, pero a lo largo de toda mi vida es el único remedio que he visto logra calmar por completo hasta el bebé más irritable.

Quién sabe donde aprendería eso mi tía, supongo que fue una tradición que se fue transmitiendo de generación en generación por las mujeres de mi familia... En el caso de mi tía, ella se hizo famosa entre los vecinos y parientes por eso, y siempre había alguien que recurría a ella; incluso cuando los bebés también estaban enfermos, la recomendación siempre era la misma, poner el huevo con agua abajo de la cuna o cama del niño para evitar "el mal de ojo".

Nunca supe de alguien a quien no le hubiera funcionado, y aunque ahora que soy una mujer adulta intento darle una explicación lógica y supongo que "las hebras" en el huevo surgían como resultado de "absorber" y quedar cargado con la energía del niño o niña en cuestión, supongo que el verdadero remedio estaba en la convicción y la seguridad con que mi tía aplicaba este remedio y en la fe que que la gente que acudía a pedirle ayuda, tenía en ello.

Desde que ella murió, solamente en una ocasión y siguiendo la costumbre de ella, aplicamos este remedio con uno de mis sobrinos pequeños, y aunque lo nuestro fue "pura y vil imitación" y es evidente que nunca tendremos el mismo conocimiento que ella, al menos por esa vez funcionó...

Supongo que en eso radica la efectividad de los brevajes, las pócimas y los amuletos que se usan para proteger de "las malas vibras", de ahí deriva también la fuerza protectora que concedemos a las imágenes de los santos, a las estampitas y hojitas con oraciones que muchos cargamos en la bolsa o en la cartera, no tanto porque seamos creyentes, sino porque tenemos fe o simplemente lo aceptamos y le damos un valor especial por la buena intención de quien nos lo regaló.

Insisto... Charlatanería o no, esta práctica es algo en lo que yo creo (porque he visto infinidad de veces que es un remedio que da resultado), porque me trae recuerdos de mi infancia y sobre todo porque es una tradición que me hubiese encantado aprender a realizar bien, porque desafortunadamente al morir mi tía, se perdió.

P.D. Por cierto... Un muy buen remedio casero para el dolor de cabeza es cortar dos rodajas de papa, recostarse un rato y al hacerlo, colocarlas amarradas sobre las sienes con un trapito en forma de vendaje que también cubra los ojos.