Bitácora de Viaje: De Encuentros y Reencuentros con Amigos en La Capital del País.

on jueves, julio 31, 2008


…Llegué otra vez a Bellas Artes, y ella todavía no estaba allí.

A pesar de que el tiempo me superó de nuevo y tuve que llegar en taxi hasta la Zona del Centro Histórico (porque pensé que cuando yo arribara al “Punto, de Todos los Encuentros”, ella ya me estaría esperando); tan sólo me encontré con el mismo panorama de gente en los alrededores del recinto, disfrutando de la tarde -o al igual que yo- esperando que llegara el momento para reunirse con alguien más.

No era la primera vez que asistía a una cita para conocer por fin a alguien con quien después de casi 2 años sólo había mantenido un contacto “cibernético”. El rostro de esta chica, no era del todo para mi desconocido, pero aún así me sentía un tanto inquieta y nerviosa, con una especie de cosquilleo en el estómago que no era más que una reacción física de mi organismo, que en ese momento necesitaba manifestar de alguna forma mi nerviosismo y ansiedad.

A diferencia de otras veces, yo tenía muy clara en la mente la imagen de la persona con quien iría a encontrarme. Algún tiempo atrás recordaba haber visto en su blog una foto donde ella aparecía junto a su hija; y al momento de irme acercando hacia la entrada principal de El Palacio de Bellas Artes, una emoción muy peculiar me llenó el corazón al recordar que un par de horas antes, justo en el momento cuando Fer y yo íbamos muy cerca del Ángel de la Independencia, (ya en el camino de regreso al Hotel), una llamada entró a mi celular.

Era Alejandra, la chica del blog “De La Realidad a Los Sueños”. Desde el momento en que llegué a México, yo traté en distintos momentos del día de comunicarme con todas las personas que desde días previos me expresaron su deseo de que, una vez que yo estuviera en el DF los llamara con la intención de reunirnos.

A esas alturas de mi estancia en la capital, yo ya había localizado a todos y para ahorrar tiempo y no quedar mal con ninguno de ellos, tenía programada una reunión en el “Edificio Santa Fe”, (ubicado casi frente a la Alameda Central), lugar que elegí impulsada por mi amigo Oscar Márquez (del Club Faenza), quien me sugirió que volviéramos a reunirnos en ese lugar donde 3 años atrás comimos todos los fans de Laura Pausini después de haber estado en el “Sound Check” previo al concierto y también por ser un sitio ubicado en un punto bastante céntrico y accesible para todo mundo.

En pleno semáforo, a bordo del auto de Fer y casi enfrente del famoso Ángel de la Independencia, Alejandra me sorprendió. Ella era la única persona a quien no había podido localizar durante esos dos días de estancia en México, y a pesar de que ni siquiera le había podido dejar un mensaje en su buzón de voz por estar su grabadora demasiado saturada; justo cuando yo estaba casi segura de que ya iba a ser prácticamente imposible localizarla, mi celular sonó cuando menos lo pensé y ella me derritió el corazón porque en su llamada me decía que por la hora y el rumbo de la ciudad donde vivía, para ella iba a ser muy difícil asistir a la reunión que yo había convocado.

“Martha, sé que tienes poco tiempo, pero no quiero dejar de conocerte, ¿Me puedes regalar unos minutos de tu tiempo y podemos vernos en algún sitio?... Dime en que punto de la ciudad te encuentras, para ponernos de acuerdo y yo llego hasta ahí”.

¡Wow!, la verdad me impresionó. Alejandra es una chica quien a pesar de ser muy joven, es ya esposa y madre de familia, y por si esto fuera poco, compagina todo eso con sus actividades como estudiante; por eso me “desbarató” –literalmente- tanta disposición de su parte para dejar todo lo que tenía pendiente en ese día para que pudiéramos conocernos.

Por suerte su llamada entró cuando Fer aún estaba conmigo, y por ser él alguien que conoce a la perfección el DF pudimos ponernos bien de acuerdo. El punto de la ciudad donde Ale se encontraba estaba muy lejano, y yo no podía ir, cada vez se estaba haciendo más tarde, pero tras varios minutos de contemplar y descartar opciones de lugares, quedamos por fin en que nos encontraríamos en El Palacio de Bellas Artes.

El hotel donde yo me hospedé no estaba nada lejos del Centro Histórico, pero empezó a llover otra vez y para llegar más rápido tomé un taxi. Cada vez se hacía más tarde y tráfico era muy denso a esa hora; así que me empecé a desesperar porque Alejandra me avisó que ya iba de camino hacia allá.

En cuanto estuve a escasos metros de la entrada de El Palacio, comencé a buscarla. En medio de toda esa gente, encontré a una chica que volteaba hacia todos lados, como buscando también “a alguien”, pero al acercarme me di cuenta que no era Alejandra, porque no se parecía, su imagen no coincidía para nada con el recuerdo que yo tenía de la fotografía.

No se si por los nervios di un par de vueltas y recorrí visualmente el pórtico que da acceso a ese recinto, y aún así nunca me di cuenta que Alejandra ya estaba ahí –al menos yo nunca la ví en esos primeros minutos-, pero al observar con mayor detenimiento, cercana a una de las columnas y sobre uno de los escalones de mármol, me encontré con una chica muy bonita, de cabellos oscuros largos y rizados que llevaba un abrigo largo y un paraguas reposando sobre el hombro.

En ese primer instante ella no me vio, y la imagen que ella proyectaba era casi, casi como de película o no sé porque en ese momento me la imaginé como el personaje principal de una canción de La Oreja de Van Gogh: estaba del todo enfocada mirando hacia la explanada, buscando establecer contacto visual con alguien que no aparecía y yo aproveché que estaba distraída para acercame y preguntarle: "¡Hola! ¿Eres Ale?"

Ella volteó y me miró y con una gran sonrisa me respondió: “Sí”. Luego de esto, lo primero que hizo fue darme un gran abrazo, impuso espontáneo que me mató de la ternura, pero ante el cual no supe como reaccionar… No porque no me haya dado gusto ni haya compartido ese mismo sentimiento, sino porque precisamente cuando más me emociono puedo reaccionar como si yo fuera la persona más indiferente del mundo, pero por dentro expermiento exactamente lo contrario.

Después del encuentro de ese primer instante, la segunda interrogante que surgió fue: ¿Qué hacemos? ¿o a dónde vamos? Y ambas acordamos en caminar hacia la zona del centro para buscar un local cercano donde poder tomar un café y conversar.

Así empezó nuestra charla, entre las callecitas repletas de gente dirigiéndose hacia todos lados y el tráfico de la tarde en pleno Centro Histórico. Caminamos durante varios minutos, pero ningún café nos invitaba a pasar y quedarnos, hasta que finalmente salió a nuestro paso un pequeño local de "Dunkin Donuts", sobre la callecita desde donde a lo lejos se podía observar La Torre Latinoaméricana.

Dos capuccinos tamaño grande y un par de donas fueron el preámbulo para que tanto Alejandra como yo, entráramos de lleno en la conversación. Comenzamos hablando de los blogs, Ale me compartía que a pesar de que en varias ocasiones la invitaron a las reuniones blogueras que se han llevado a cabo en la ciudad de México, era la primera vez que asistía a una cita para conocer a alguien del ciberespacio.

Creo que como casi siempre lo hago, dejé que fuera ella quien me contara todo lo que quisiera y mientras escuchaba con atención las cosas que me decía, comprobé por su manera de transmitir las cosas, que Ale es una chava sencilla y que es exactamente como se percibe en su blog. Una mujer que escribe las cosas tal como las siente y las vive, que no se mete en rollos y quien a pesar de las dificultades que había tenido que afrontar, en el momento presente, se encontraba comprometida con su futuro e intentando salir adelante a pesar de las adversidades que no faltan en el camino.

Me cuesta mucho trabajo aceptar cuando alguien me dice un cumplido. No es que no lo crea, pero yo me considero una mujer de lo más común; pero aún así me resultó sorprendente escuchar a Ale decirme mirándome a los ojos que a ella le gustaba mucho la forma como yo escribía porque siempre le “transmitía cosas”¡Uff! Creo que me vuelvo a poner roja de sólo recordar el instante cuando me dijo eso, puesto que no es lo mismo que te lo expresen en un comentario por escrito a que lo escuches de alguien que te mira de frente y el brillo de sus ojos te habla de que hay congruencia entre lo que te dice y te proyecta.

Agotado el tema de los blogs, Ale me compartió algunas cosas de su vida personal, (algunos detalles al respecto, por ser asidua lectora de su bitácora, yo ya los conocía), así que le pregunté por algunas cosas en específico y posterior a eso me sorprendió que cuando menos me di cuenta yo ya estaba hablando también sobre aspectos de mi vida de los cuales no había comentado con nadie en mucho, mucho tiempo.

Si tuviera que reseñar la charla que Ale y yo tuvimos en medio de ese café, diría que se resume a 3 temas súper importantes: La Amistad, El Amor y Los Blogs.

Mientras Ale me expresaba sus puntos de vista y me compartía algunas de sus vivencias, me di cuenta de que en esencia, ella era exactamente como yo la percibía en su blog y por eso tenía también muchas ganas de conocerla, pero por otro lado, era una verdadera lástima que ambas viviéramos en ciudades diferentes y tan distantes, porque de no ser así seguramente podríamos llegar a ser buenas amigas.

Yo no me quería ir, pero tenía que regresar de nuevo al hotel y pasar por la lavandería por una ropa que había dejado para no regresar con las maletas llenas de ropa sucia. Antes de salir del café, Ale me regaló una pulsera de bolitas color naranja, que en varias de sus caras tenía impresa la imagen en “Caricaturita” de la Virgen de Guadalupe que tanto me gusta.

Ella sin saberlo y sin conocerme le dio justo en el clavo, porque me encantan las pulseras tejidas o de madera y muy artesanales, y curiosamente yo también le regalé un llavero con la imagen de esa misma Virgen (que me enteré por su blog hace un par de días), ahora resguarda las llaves de la casa nueva a donde ella y su familia se acaban de mudar.

Al salir del café, volvimos a perdernos entre la gente y el bullicio de las calles conversando. Retomamos el punto inicial de nuestro encuentro, donde una vez más fue inevitable para mi, “rehuir” a algo que detesto tanto: “Las Despedidas”.

En la escalera de entrada a la zona del metro y justo a un lado de Bellas Artes, Ale y yo nos despedimos con un gran abrazo y una sonrisa que –al menos en mi- disfrazó el sentimiento de nostalgia de pensar ¿si alguna vez volveré a verla otra vez?... No lo sé, ojalá que sí, pero si no sucede así, sé que a pesar de la distancia seguiremos compartiendo cosas (no de forma tan cercana), porque la semilla de amistad ya fue sembrada desde tiempo atrás.

Encuentro y Reencuentro con Amigos en el Restaurant del Edificio Santa Fé



La lluvia –como había sido en las últimas horas- una vez más otorgó una tregua, que a mi apenas si me dio tiempo de permitió volver al hotel, luego a la lavandería y minutos más tarde, volver a recorrer la Avenida Guerrero y atravesar El Paseo de la Reforma para llegar al siguiente punto de encuentro.

Cuando llegué al restaurant (ubicado en el primer piso), Oscar y Dora ya estaban ahí. Fue una sensación extraña, porque al mirarlos a los dos ahí esperándome, me dio la impresión de que el tiempo se detuvo desde que en compañia de muchos chavos y chavas “Pausinimaniacos” estuvimos ahí para compartir el pan y la sal.

La charla con ellos en esos primeros minutos (y posterior a haber ordenado algo para beber), consistió en ponernos al día con más detalle de todo cuanto sucedió en nuestras vidas durante los últimos meses. Siempre hemos estado en contacto, pero rara vez profundizamos, puesto que entre nosotros, casi todo gira en torno a Laura Pausini, la persona que nos unió y nos regaló a través de su música ese lazo de amistad.

Unos minutos después apareció Erika, una chica que conocí a través del foro del sitio oficial de Soraya. A pesar de que no sabía cómo era físicamente, en cuanto la vi en la entrada, supe que era ella. Y todos le hicimos señas para hacerle saber que en la mesa al final del pasillo y pegada al borde de la escalera era la reunión.

A esa hora Erika venía de su trabajo. En cuanto le presenté a Oscar y a Dora comenzamos a hablar un poco acerca de como nos conocimos en el foro de Soraya y ella le contó un poquito a mis antiguos amigos, como fue que dio con mi blog y se dio cuenta que yo era la misma chica que andaba siempre “husmeando” y dejando mensajes en el foro, y al hablar de eso, ella dijo que “Yo era famosa en el foro oficial”, afirmación que me sorprendió, debido a que eso era algo que ni siquiera sabía.

Hasta ese momento, estabamos reunidos en la misma mesa, dos fans de Laura Pausini, una chica bloguera y una fan de Soraya.

Erika, al expresar con cierta nostalgia que pocas personas tuvieron la fortuna de conocer a Soraya en persona y presenciar alguno de sus conciertos, me dio la impresión de ser una chica seria, que se toma las cosas con bastante responsabilidad. Ella asegura que no, pero al menos esa fue la impresión inicial que a mi me inspiró.

Mientras la escuchaba conversar con Oscar y Dora, yo pensaba en que me hubiera gustado tener más tiempo y más días disponibles en la Ciudad de México, para poder tener la posiblidad de conversar con todo el tiempo del mundo y más en privado con ella.

El tiempo transcurrió muy rápido y Tere Chacón (del bloger de Los Beatles) no aparecía por ningún lado, entonces Oscar y Dora me decían en tono de broma que era probable que ella tuviera hoooorasss en el restaurant italiano que estaba ubicado frente al de nosotros, esperando también a que yo me dignara a aparecer.

Me levanté de mi lugar con toda la intención del mundo de ir hasta el local de enfrente para averiguar si de verdad Tere se encontraba allí esperando, y no sé porque en ese instante se me ocurrió revisar mi celular.

Ahí me di cuenta que tenía varios mensajes y llamadas perdidas de Tere, avisándome que no encontraba ningún restaurante con el nombre que yo le había dado y que tenía ya rato esperando en el exterior del edificio.

Un hueco en el estómago y una sensación de nervios, mezclada con desesperación se comenzó a apoderar de mi, al contemplar la sola idea de que esos mensajes tuvieran ya mucho tiempo en mi buzón (y como yo nunca le cambié la hora al reloj del celular, y en el DF es una hora más tarde), obviamente había pasado un buen lapso desde que mi teléfono los recibió y muy probablemente Tere se hubiera ido ya.

Afortunadamente esa sensación me duró muy poco, porque recién me había levantado de la silla, cuando en la entrada del restaurante reconocí a Tere, acompañada de otras dos chicas que minutos más tarde supe que eran sus hijas, y preguntando a uno de los meseros (quizá por la mesa donde se llevaba a cabo nuestra reunión).

Ahora si estábamos todos completos. Tras las presentaciones iniciales, se dio una química muy padre entre todos los asistentes. Tere y yo hablamos un poco de como nos conocimos en el medio bloguero, mientras que Oscar y Dora escuchaban con mucho interés todo lo que Tere nos compartió acerca de como terminó convirtiéndose en una de las pocas conferencistas profesionales en el mundo Beatlero.

Es curioso, en todos estos años en que Tere y yo habíamos tenido comunicación a través de las recíprocas visitas entre su blog al mío, nunca me hubiera imaginado que ella, a pesar de ser una mujer de personalidad muy fuerte y que te impacta desde el primer instante en que la conoces, transmite también que es una mujer demasiado honesta y con una gran sensiblidad.

La verdad yo estaba fascinada, presenciando como en ese encuentro en medio de un restaurant que nos resguardaba de una lluvia que se tornó intensa a medida que avanzó la noche, todos hablaban como si se conocieran de toda la vida y lo más padre era que yo había sido –por así decirlo- el vínculo de conexión que en esa noche propició que las historias y las vidas de todos ellos coincidieran por unas horas.

Tere muy amable, invitó a todos a un evento que tendría lugar el fin de semana siguiente y de ella en particular me conmovió que llevara a La Srita. Lennon y a Wendy para compartir junto a todos nosotros esa velada tan agradable y todas las cosas tan lindas que comentó con Dora, Oscar y Erika acerca de mi.

No tengo palabras para expresar mi agradecimiento a cada uno de ellos, no sé si se dieron cuenta, pero esa noche, todos ellos en conjunto, me hicieron sentir después de mucho tiempo una persona muy, muy especial, porque además de “desbaratarme” en sobremanera el detalle de que –al igual que Alejandra- cada uno dejó en esa tarde todas sus actividades cotidianas para darse un tiempo y trasladarse desde el punto de la ciudad donde vivía (sin importar que fuera de extremo a extremo), para atender a mi llamado y acompañarme a esa reunión; me llenó muchísimo el hecho de que en esa noche pudiera existir la posibilidad de un lazo de amistad entre todos ellos.

Reunión de amigos: (De Izq. a Der.) Daniela "La Srita. Lennon", Oscar, Dora, Yo, Tere, Erika y Wendy.

Una vez más llegó el momento de la despedida. La lluvia afuera se apoderó de las calles y de la noche por completo, y posterior a tomarnos una foto todos juntos, Erika terminó de desbaratarme el corazon al regalarme un poster de Soraya y un demo con el sencillo de la canción “Cómo Sería”.

Como fan de Soraya me imagino que ella tiene una idea, (aunque desconozco hasta que extremo), pero fue un detalle genial que nunca voy a olvidar, precisamente porque material de ese tipo –y sobre todo tratándose de Soraya- no es algo que se pueda conseguir con tanta facilidad.

La noche terminó cuando bajé del auto de Erika y sólo pude despedirme de Oscar, que en medio de la lluvia que arreciaba y no cedía fue el único que se bajó del auto para cambiarse al asiento de enfrente para que Erika no emprendiera el camino de regreso sola.

Después de darme un baño y sin poder dormir por tener el corazón a tope y acelerado por todas las emociones de esas últimas horas, me fui al lobby de hotel a escribir todo en el cuaderno del Hippo. Ahí me encontré con varias de las personas del grupo con las que yo estaba realizando ese viaje, y la organizadora me decía con un poco de risa, que durante toda la estadía en la Ciudad de México a mi nadie me vio el polvo ni siquiera por equivocación.

No se porque razón, varias de esas personas se enteraron de que yo era fan de Laura Pausini y cuando menos lo pensé, la pequeña estancia de sillones rojos ya estaba llena de gente preguntándome cosas acerca de ella (como si de verdad yo la conociera), y de las anécdotas que en los últimos 10 años he vivido junto a “Los Faenzos” como fan.

Esa noche me fui a dormir, cansadísima –la verdad sin muchas ganas hacerlo-, pero volví a expermientar después de mucho tiempo lo que es irte a la cama sintiendo como digo yo: “El corazón tan lleno”, de saber que a veces no te das cuenta, pero hay personas en las que verdaderamente has logrado sembrado algo, y por ser tan afortunada de que gracias a Soraya, Laura Pausini y los blogs, he conocido lo que es LA VERDADERA AMISTAD.

El día terminó ahí, y eso fue lo más padre que he vivido en mucho, mucho tiempo… La estancia en la Ciudad de México concluía hasta el siguiente día, pero apenas estábamos por iniciar la segunda mitad del viaje.

Continuará…

¿Qué Pasó en La Segunda Reunión Bloguera?...

...Pues yo llegué tarde, así que esta vez no les puedo ofrecer una "Crónica Detallada" de La Segunda Reunión Bloguera, pero intentaré por lo menos contarles como estuvo la onda, para que los que no fueron, se den una idea de cómo estuvo el encuentro.

Cuando yo entré al Dalí, "El Pelos Briseño" (un chavo que no conozco, pero sé que es fotógrafo y es ya famoso en el mundo de los blogs), ya se había ido. La cita era a las 7:00, pero como yo tenía algunas cosas pendientes por hacer antes, llegué faltando poco para las 8:00 y en la mesa ya estaban reunidos: Vicky, Nuri, Renoreins, Roger (...O creo que él llegó ¿después?), además de Magoo y Carlos.

Yo me senté junto a Vicky, y en ese instante la charla giraba en torno a un post que Nuri escribió hace algunos días y que hacía referencia a que su marido le había traído de su viaje algunos regalos, y partiendo de ahí todos los que se encontraban reunidos en ese momento en el Dalí discutían acerca de si los hombres tienen poco tacto o son poco imaginativos a la hora de hacer un regalo y si las mujeres somos complicadas o no al momento de recibirlos.

Nuri, Vicky y Carlos eran los que más comentaban con apasionamiento al respecto, y mientras yo me limitaba a escucharlos, aproveché para enviarle un mensaje a Vane, quien a pesar de estar a cientos de kilómetros de distancia, de alguna manera tenía la intención de hacerse presente en la reunión y me pidió que una vez que llegara al Café, le enviara un mensaje para llamar a mi celular y saludar a todos los chavos blogueros que ya son amigos de ella también.

Fue un lindo detalle, después de saludarlos a todos, creo que ella se quedó muy emocionada y los chavos en la reunión también. Ahora ella sabe que podrá ir a mil reuniones blogueras con gente de otros países, pero NUNCA va a encontrar amigos como los que ya tiene aquí en Cd. Juárez y que aún sin conocerla la aprecian y la esperan desde ya con los brazos abiertos.

Pocos minutos habían pasado desde que la llamada de Vane había finalizado, cuando llegaron Bombón y Circe, dos chavas que yo en lo personal leo desde hace tiempo y tenía muchas ganas de conocer.

Minutos más tarde aparecieron Charly Uraga y Cecy -su novia- (quien por cierto es asidua lectora y se sabe la vida de todos los blogueros, incluida yo), y ya estando toda esta gente reunida, se juntaron 3 mesas, en las que el tiempo transcurrió hablando de un montón de temas diversos que fueron: desde las películas de terror, la forma como poco a poco se ha ido conformando esta pequeña, pero muy estrecha comunidad de "blogueros", la conexión o química especial que existe entre las personas que prácticamente se llaman con el pensamiento (Carlos y Renoreins nos compartían sus experiencias al respecto)... Y así, entre muchas tacitas de café, Matinis, papitas con chile y Cervecitas, la velada se tornó agradable e intensa.

Blogueros en plena reunión: (De Izq. a Der): Charly, su novia Cecy, Nuri, Vicky, Martha, Renoreins, Roger-Flama, Magoo, Bombón, Circe y Carlos

Echamos de menos a Elisa, Bery, Maru y a El Caballero de La Blanca Luna... Pero esperamos que para la próxima reunión puedan estar presentes.

La velada se prolongó hasta pasadas las 11 de la noche y aunque todo mundo abandonó la mesa y se encaminó hacia la salida, poca intención se percibía de marcharse.

Algo interesante que cabe resaltar, es que Circe, quien pertenece a un grupo de blogueros juarenses quienes tienen más tiempo que todos nosotros en el ciberespacio, nos comentaba que en las reuniones que ese grupo realizaba, la costumbre era elegir a 3 personas para que llevaran sus mejores escritos inéditos y los leyeran en voz alta, para así compartirlos.

Ella dice que lo padre era que no sólo se trataba de compartir post de los blogs, puesto que si alguien tenía un cuento o un poema, cualquier tipo de escrito que deseara dar a conocer, era bienvenido; mientras que el lema era: "No dejar de leer hasta que se acaben las bebidas".

A todos los presentes nos pareció atractiva la idea y lo padre de esta Segunda Reunión fue que ya se programó la fecha para la siguiente cita, que con toda seguridad será una "Karokee Night".

Las encargadas de organizar todo el relajo ahora serán: Circe y Bombón y pues como conclusión sólo puedo agregar que esta será una tercera oportunidad para que quienes por alguna circunstancia no pudieron ir, no pierdan la posibilidad de disfrutar de una grata velada en la que las buenas charlas y la compañía, hacen de las reuniones blogueras algo muy, muy especial.

Ya les estaremos informando con anticipación todos los detalles de este III Encuentro Bloguero... Pero por lo pronto vayan eligiendo su canción y en su agenda no hagan ningún plan para el Jueves 28 de Agosto.

Gracias a todos los que asistieron hoy, fue un enorme placer verlos y departir con ustedes.

¡Nos seguimos leyendo en los blogs!!!

Bitácora de Viaje: Día 2: Visita al Castillo de Chapultepec.

on miércoles, julio 30, 2008

Bosque de Chapultepec. Aquí los reyes aztecas, finos y civilizados, vivieron, se bañaron; aquí los adustos virreyes meditaron la conveniencia de transportar la ciudad a la firmeza seca de las lomas; aquí murieron los niños héroes bajo las balas del invasor; aquí Carlota escandalizó a las damas gordas de su corte de honor al madrugar para —¡Jesús mil veces, Carlotita!— montar a caballo; aquí Elihu Root, aquí don Porfirio, aquí don Pancho, aquí Obregón, aquí Calles (cuando Anzures: aquí vive el Presidente; y el que gobierna, allí enfrente), aquí Portes y Abelardo. Fue don Lázaro quien primero se abstuvo, se desterró (cultivaba una inclinación por desterrar a los gargantones) a los vecinos Pinos. Y ahora, por fin aquí un museo en que lucen como lo merecen las galas y reliquias de nuestra Historia.
"Nueva Grandeza Mexicana"
-Salvador Novo-
Chapultepec

... Después de haber pasado la primer noche en la Ciudad de México me desperté muy temprano y lo primero que hice, casi en penumbra y tratando de no hacer mucho ruido (porque la habitación del hotel la compartía con otras 3 chavas), fue sacar de la maleta un sobre manila color amarillo que en la parte frontal decía: Para: "Fernanda Familiar - Grupo Imagen". y colocarlo en un lugar visible para no olvidarlo al salir.



A pesar de que todavía me sentía muy cansada (por tantas horas del viaje en carretera), ya no pude dormir más. Había quedado de verme con Fer a las 10:00 de la mañana así que desde temprano me preparé y me salí del hotel con la intención de recorrer y conocer un poco más las calles de esa ciudad.

México en las mañanas huele a la prisa de la gente que va y viene por ambos lados de la acera, a la frescura del jugo de naranja recién hecho (delicioso y muy barato por cierto...), huele a taquitos "de todo", a pan recién horneado que te sorprende en casi cualquier esquina o avenida donde te detengas y encuentras a fuerza una panadería; a sandwiches, como los que salen en la "Tele", pero que curiosamente no son caseros y te los venden en la calle...

...Huele a banquetas mojadas y humedad de lluvia de la noche anterior; a hojas de papel periódico con los titulares del mundo que apenas unas cuantas horas atrás sucedieron y de inmediato fueron impresos; y huele también a inicio de un nuevo día, donde el rostro que te ofrece la ciudad no es el mismo si eres alguien que toda su vida ha vivido en ese sitio y tienes algo que hacer o un lugar a donde ir por la mañana, a si estás nada más ahí de visita, como yo.

Mis pasos se perfilaron por la Av. Guerrero, hasta encontrarme con la Av. Reforma, y caminé por La Alameda Central, volví -tal y como lo esperaba a Bellas Artes-, me asomé por la callecita que lleva al Teatro Metropolitan, escenario que resguardó los ecos de tantos aplausos "Pausinimaniacos" y la marquesina que ahora ya no decía más Laura Pausini.

Era otra realidad y otro tiempo muy distinto al de hace casi 3 años... Yo no era la misma persona que estuvo ahí por esas calles en una noche de concierto, porque esa mañana, hasta yo misma me hubiera desconocido si desde "afuera" me hubiera visto caminando a lo lejos cargando ¿un paraguas?...


Así es, resultaba algo muy extraño, pero desde que llegué, en la capital del país llovía casi todo el tiempo y a pesar de que dicho "aditamento" lo dejaba olvidado en todos lados a donde iba por la falta de costumbre; era mil veces preferible eso, puesto que con esos cielos tan grises no podías saber en que sitio o momento la lluvia te podía sorprender.

La mañana de Martes se me escapó recorriendo librerías en busca del libro de "Lo Mejor de Las Entrevistas de Que Tal Fernanda", buscando un cibercafé abierto y un restaurancito que desde la entrada me "invitara" a quedarme a desayunar.

Caminé varias cuadras tomando fotos y más fotos hasta llegar hasta el Zócalo, para desde ese punto retornar y descubrir, como una mujer proveniente de una tierra árida y desértica, se sorprendía al darse cuenta en ese día, que mucha gente salía a la calle vestida como en la frontera solamente se hace con temperaturas bajo cero.

No tuve suerte con el libro, pero pensando en que de todas maneras iría a "Grupo Imagen", decidí comprar otro libro de Fernanda con toda la intención de que me lo autografiara y a partir de ahí al parecer se activó un mecanismo que consumió los minutos de manera acelerada, pues cuando menos lo pensé, tenía ya que regresar al hotel para estar a tiempo con Fer, pero en el trayecto de regreso todavía me detuve a comprarle "incienso" con esencia de tulipanes a un chavo medio "Hippie" que casi me atropelló, y a llamar desde un teléfono público a varios de mis amigos que -sin yo saberlo- estaban por regalarme uno de los mejores momentos que he vivido en mucho tiempo.

Días previos a mi llegada, yo le había dicho a Fer que necesitaba hacer varias cosas en el D.F Me acuerdo que esa vez, nuestra conversación terminó con una aseveración por parte mía en tono de broma: -"Fer, necesito un "Damo" de compañía"...- Y mi amigo sí que se lo tomó en serio, porque no pasaron ni 5 minutos de que yo había llegado al hotel, y recién estaba comprando una botella de agua en la tiendita de la esquina, cuando él ya estaba afuera muy puntual y esperándome en su auto.

La historia de como conocí a Fer, se remonta a poco más de 10 años en el tiempo, (tal vez algún día la cuente), pero sólo puedo decir que "me desbarató" que a pesar de que estaba desvelado y enfermo del estómago, (tal vez como consecuencia de la torta que una noche antes él y yo nos comimos -sin "Albur"-), aún así llegó con toda la disponibilidad del mundo para pasar el día conmigo y acompañarme a donde fuera.

En cuanto subí a su auto y le hice saber la dirección de Grupo Imagen, nos dirijimos hacia allá. En el camino me di cuenta que había sido un acierto comprar una botella de 7up "ligeramente gasificada", porque eso sirvió para que Fer se sintiera un poco mejor del estómago. Hablamos también de que si mi plan de llegar hasta las instalaciones de la radiodifusora en busca de Fernanda lo hubiera llevado a cabo yo sola, de seguro me habría tardado varias horas en llegar (cosa que le agradecí en el alma a Fer haber evitado) y apenas si alcanzamos a comentar eso, porque cuando menos lo pensé ya estábamos en la Colonia Anzures, ya habíamos identificado el edificio de Grupo Imagen (en plena calle Mariano Escobedo), y ya estábamos dando vueltas por los alrededores buscando estacionamiento.

Luego de varias vueltas, reconocí por fin la zona, por esa calle se encuentra ubicada la oficina de la disquera Warner Music, y estoy segura que muy cerca de ahí también se encuentra el "Hotel W" (lugar donde fue la convivencia de fans y se hospedó en el 2005 Laura Pausini).

Como nunca encontramos estacionamiento, nos tuvimos que meter al del Hotel Camino Real, que curiosamente estaba ubicado exactamente enseguida de la radiodifusora y entrar por el lobby me hizo recordar que cuando lo del concierto de Laura, por acompañar a una de las chicas del Club Faenza hasta ese hotel, nos encontramos con el Sr. Fabrizio Pausini (quien también en ese entonces estaba hospedado ahí) y nos quedamos platicando un buen ratillo con él en el lobby acerca del concierto.

Mientras Fer y yo caminábamos en busca de la recepción, nos dimos cuenta que en ese estacionamiento lo usaba también el personal de Grupo Imagen (porque ahí había una puerta de acceso) y la sola idea de poder cruzarnos con Fernanda Familiar o con alguno de sus colaboradores -que era lo más factible a esa hora- comenzó a ponerme nerviosa.

No me había caido el 20, de que una vez más y después de tanto tiempo, el motivo que me tenía ahí -esta vez llevando un "cómplice genial"- era seguir un impulso loco de "fan".

Con mi sobre y el libro bajo el brazo, llegamos hasta la entrada de la radiodifusora y me causaba un poco de gracia que Fer me decía que les dijera que yo era periodista y que venía desde Cd. Juárez de la revista Fíjate Bien!.

Entramos hasta la recepción, pero no tuvimos suerte. La chica que se encontraba en esa área, primero nos dijo "que no había visto pasar a Fernanda en ese día", porque al parecer toda esa semana estaría de vacaciones y todos los programas que se transmitirían serían pre-grabados.

Como yo no había escuchado los programas del Jueves y Viernes de la semana anterior, no podía determinar si lo que esa chava nos dijo era o no cierto. No me quedó otra más que dejar el sobre en recepción, no sin antes hacerla casi jurar con la mano en el corazón (bueno nada más eso me faltó) que se lo entregaría a Fernanda.

Todavía saliendo de ahí llamamos por teléfono al número que la recepcionista nos dio de la producción del programa, pero nunca contestaron. Cuando nos subimos al auto de Fer, sintonizamos la estación, pero no supe determinar si el programa que se estaba transmitiendo era ya pasado.

Saliendo de ahí había dos opciones: Ir a Coyoacán o al Castillo de Chapultepec. Por ser el lugar más cercano, elegimos la segunda opción.

Comenzaba a llover, así que tuvimos que comprar otro paraguas y las siguientes horas se escaparon caminando mucho (puesto que la entrada de acceso al Castillo está bastante alejada de la entrada), pero en el camino hacia allí resulta interesante recorrer los alrededores del bosque, dejarte envolver por el ambiente que se percibe en la cuesta hacia El Castillo, donde ves a mucha gente practicando deporte, muchos estudiantes y familias que al igual que tú van de visita, y lo más impresionante de todo, la visión que desde esa zona boscosa te ofrece la ciudad.

Estando en Chapultepec, no sucedió nada relevante, en compañía de Fer, recorrí los pasillos del museo que alberga en su interior un motón de objetos de personajes que fueron importantes en la historia de México.

Me gustó mucho una armadura (me recordó que hacía poco "alguien" me presentó al "Caballero de la Armadura Oxidada"); algunas pinturas, en particular una en la que aparecía el Virrey Bernardo de Gálvez, quien durante su pequeño mandato, durante la época de La Nueva España, contribuyó a las obras de construcción del Castillo de Chapultepec.


El cuadro me llamó mucho la atención, porque me pareció que tenía una especie de "diseño" muy moderno para la época en que fue creado, y porque es interesante observar las figuras y formas que conforman la imagen del caballo y del Virrey estando desde muy cerca. Aparte que es una pintura que rompe con todos los convencionalismos de todos los cuadros que la gente se mandaba hacer en esa época.

Esta foto me causa mucha risa, porque la niña que sale atrás le "echó a perder las fotos a varias personas -incluída yo- estuvo como 15 minutos con su papá tomándose fotos y todo mundo esperando a que terminara su "sesión" para poder tomarse fotos en la escalera... En cuanto se quitó, todo mundo tomándose fotos "de volada".

En medio de esos pasillos, repletos de objetos que pertenecieron a personas que vivieron en otro espacio y tiempo, no pude evitar pensar ¿En qué sentirían todos ellos? si pudieran volver al tiempo actual y observar a través del cristal de las vitrinas, todas esas cosas que alguna vez les pertenecieron...

¿Nostalgia, tristeza, enojo, añoranza? ¿O tal vez una mezcla de todo eso?... Me imagino que esa idea es lo primero que viene a mi mente cada vez que visito un museo, porque en lo personal yo siempre me imagino que será del lugar en donde vivo, de mi espacio y mis cosas en un tiempo futuro, cuando yo ya no sea más alguien que exista físicamente.

Es impresionante como observando un simple traje, una cigarrera, un bolso, la forma de la letra en una carta o escrito, puedes imaginarte y saber también como era esa persona; más que si lo leyeras en un libro de historia o una biografía.

También porque soy de las que creen en eso de que mucho de lo que tu eres, termina impregnando de energía cada uno de los objetos que utilizas, y en el caso de utensilios o prendas personales que pertenecieron a alguna persona de otra época, sería interesante describir que impresión o sentimiento te producirían si los pudieras tocar.

En el interior de esos muros, esa fue la idea que se mantuvo presente en mi cabeza durante mucho tiempo, recorrimos varios pasillos en los que algunos de los nombres de personajes de los cuales yo escuché hablar toda mi vida, adquirieron rostro y forma (pero la real, no la que se muestra en los libros), y de pronto comencé a imaginar una historia en la que los fantasmas de todos ellos se reunían en ese sitio, para compartir entre ellos y con quienes quisieran escucharles, las vivencias, los miedos y las dudas que tuvieron como seres humanos, así como las anécdotas que vivieron en su época de esplendor.



El exterior de El Castillo es otro boleto. La lluvia ya no me permitió salir a los jardínes y tomar más fotografías, me faltó conocer la parte del Álcazar y el área donde están todas las cosas que pertenecieron a Maximiliano y Carlota (tenía muchísimas ganas de conocer la recámara de Carlota y la de Porfirio Díaz).

Salimos de ahí y ya era hora de la comida, y buscando un lugar para comer, caminamos todavía más de lo que ya lo habíamos hecho en la mañana.

Sé que es prácticamente un "sacrilegio" elegir un "Burger King" estando en la Ciudad de México, pero el hambre y el cansancio de ambos, pudo más... Aparte no estuvo tan mal. Nos tocó comer juntos en una mesita que asomaba a un balcón y donde la mesa de enseguida era ocupado por una pareja que por su acento me hizo extrañar todavía más a alguien que adoro y vive en Uruguay.

Si para esas alturas, yo ya estaba "nostálgica", me sentí todavía más cuando me enteré que Fer no iba a poder estar en la reunión a la que yo había convocado a mis amigos de Faenza, del club de Laura y Blogueros, y aunque él me propuso que fuéramos a la medianoche a dar la vuelta para conocer "El Segundo Piso" que se construyó durante el gobierno de AMLO y dar un rol por la ciudad ya sin el tráfico; no me pareció prudente, puesto que Fer ya tenía una desvelada a cuestas, y a parte mi estadía en la ciudad terminaba ese Martes y a la mañana siguiente yo saldría muy temprano otra vez a carretera.

No me gustan las despedidas, así que no nos despedimos, regresando de comer y en el estacionamiento de Chapultepec le regalé un llavero con la imagen de La Virgen en "Caricaturita" que le había traído desde Cd. Juárez, y no sé si a eso se le pudiera considerar como una despedida en forma... O al menos yo no lo quise ver así.

Él me dejó en el hotel y luego se fue, ahora sé que si todo sale bien regresaré al D.F en Noviembre, pero en ese momento me quedó una eterna sensación de agradecimiento y el enorme deseo de que Fer decida alguna vez visitar Cd. Juárez, para poder corresponder de alguna forma por todo lo que en el D.F. siempre ha hecho por mi... Además de eso tenía también un extraño vacío en el estómago, al pensar si pasarían otra vez otros 3 años para volvernos a ver de nuevo.

Esa tarde la lluvia volvió y con más fuerza, pero yo me quedé con la sorpresa de una llamada telefónica que ya no esperaba recibir y con el recuerdo de que haber paseado por las avenidas principales de la Ciudad de México, abordo del auto del único chavo que he conocido que le gusta escuchar a Laura Pausini mientras maneja... (¡Fue fregonsísimo escuchar una "Historia Seria" de camino al Ángel de la Independencia).

La nostalgia y la lluvia se quedaron, pero el día aún no terminaba y la mejor parte de ese Martes (y de toda la estadía en México) apenas estaba por suceder....

Continuará...

¡Astrid Hadad en Concierto!!!

on lunes, julio 28, 2008

Astrid Hadad: "La Monja Coronada" (1992).
Las monjas coronadas se vestían en el momento de su casamiento con Dios, con un lujo extraordinario. Era el momento en que se despedían del mundo llevando trajes bordados y recamados de pedrería, con sus respectivas coronas, dentro de las cuales se ponían motivos bíblicos. Ese cuerpo de la monja, cargado de historia hasta el extremo de la inmovilidad, es el cuerpo artístico de Hadad recubierto por infinidad de otros cuerpos (aztecas, coloniales, indígenas, contemporáneos).
Gastón A. Alzate, Fragmento de "Teatro de cabaret:
Imaginarios disidentes". (2002)

No me tocaba actualizar el blog hasta el Miércoles (por aquello de que dicen que últimamente publico posts casi a diario), pero hoy me enteré (casi al final del día) de que Astrid Hadad viene a Ciudad Juárez a ofrecer un concierto el próximo Viernes 22 de Agosto, en el Centro Cívico Paso del Norte.

¿Yyyyyyyyyy? (como diría Lucerito de Mijares).... Seguramente estarán pensando muchos de ustedes, y pues bueno, la verdad es que aunque estoy conciente de que algunos no tienen ni la menor idea de ¿quién demonios es Astrid Hadad?, o peor aún... Ni les va ni les viene si da o no un concierto, sólo puedo decirles que ya sea por curiosidad, equivocación o lo que sea... Si tienen oportunidad de ir a verla, ¡Háganlo!... Porque se van a encontrar con un espectáculo súper divertido y original.

Sería algo complejo explicarles cómo es un espectáculo de esta gran artista, (ella habla al respecto de una forma muy divertida en su sitio oficial), pero también como eso es algo de lo que ya hablé en el blog en el 2006, AQUÍ les dejo el enlace del post que publiqué en ese entonces, la última vez que Astrid estuvo en la frontera y una rola de ella que me mata de la risa, pero me encanta porque la música está padrísima ("Los Tarzanes", el grupo de músicos que la acompaña siempre, ¡es buenísimo), y pues bueno, también me gusta por todo lo que dice la letra...

...No sé ustedes, pero yo si tengo muchas ganas de ir al concierto.

¿Hay que ir en "bola" a verla no?



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"No Me Hallo"

-Astrid Hadad-

No me hallo...
No, no, no me hallo, por más que le hago, no me hallo.
No me gusta ni el verano ni el invierno,
no me gusta ni la gloria ni el infierno.
Yo no sé lo que quiero,
Yo no sé lo que quiero, ni en donde, ni con quién.

Me busqué en el diccionario, me busqué en el directorio,
me busqué en el padrón electoral,
me busqué en la filosofía oriental y no me hallo.
Por más que le hago, no me hallo.

No estoy segura de lo que quiero,
siento que no tengo vela en este entierro.
Estoy perdido y no sé que camino me trajo hasta aquí.
no, no...

No me hallo, por más que le hago, no me hallo.

No me gusta ni la escuela ni el trabajo,
no me gusta ni la lucha ni el fútbol.
No voy a misa ni de relajo,
no me consuela ni la mota ni la falta de alcohol.

Me he buscado por las calles y los bares,
me he buscado por tugurios y arrabales,
me he buscado por doquiera que yo voy,
y no me puedo hallar.

No me hallo, no, no, no me hallo, no...
Por más que le hago, no me hallo...

No estoy segura de lo que quiero,
siento que no tengo vela en este entierro.
soy un pobre vagabundo, mi reino no es de este mundo...
No, no, no...

Historia En La Canción: "No Soy Yo" - Alex Ubago.

on domingo, julio 27, 2008

Esta historia en la canción, no es precisamente eso, es más bien, una historia personal.

Me imagino que a ti te ha pasado, que un día normal, estando en casa o yendo en el auto de camino al trabajo o de regreso a casa, con la radio encendida, de repente escuchas una canción -que aunque ni siquiera tienes la menor idea de quien la canta-, te sorprendes porque todo lo que dice la letra, tal y como si fuera hecho "a propósito", refleja exactamente lo que estás viviendo y sintiendo en ese momento de tu vida.

Esas son las canciones que te marcan para siempre y se convierten -Como diría Soraya (q.e.p.d)-, en "La Banda Sonora de Tu Vida".

Ese es el caso de esta canción de Alex Ubago, que no obstante que no la descubrí por casualidad en la radio, viajando en el auto o en un día normal estando en casa; podría decirse que "me reencontré" con ella un Domingo mientras escuchaba música, y aunque era una "rola" que yo ya había escuchado cientos de veces, no sé porque, hasta ahora que la escuché con más atención de lo normal, vine a darme cuenta que la letra es un reflejo exacto de lo que en este momento hay en mi interior.

Yo creo que a todo mundo le pasa eso, que un día te despiertas y te das cuenta que todas aquellas cosas que te entusiasmaban o disfrutabas tanto, ya no surten en ti el mismo efecto.

Y sales a caminar, te subes al auto y conduces hacia ninguna parte y eso no necesariamente significa que estés "amargado" o "deprimido", yo creo que es simplemente parte del proceso de "crecer" y de esa necesidad constante que todos tenemos de encontrar cosas nuevas que llenen nuestro interior.

En esa búsqueda estoy yo ahora. He permanecido durante varios años ya en esta vida terrenal, pero a pesar de eso, aún no sé cuál es exactamente la misión que tengo en esta vida.

Sé que en "mi caja de herramientas", de "allá arriba", "El Alto Mando" me regaló la facilidad para escribir y expresar con mayor facilidad por medio de letras y palabras todo lo que siento y pienso... Pero estoy segura que eso debe servir para algo y debe haber aún todavía algo más allá.

Supongo que ustedes que leen esto, alguna vez habrán experimentado lo mismo, quizá pueda ser que al igual que yo, alguno de ustedes se encuentre ahora también en esa búsqueda y aunque en el camino siempre encontramos "Espíritus Libres" que nos orientan y son de gran ayuda porque nos iluminan con su faro de luz mientras nos acompañan por el mismo sendero, siempre queda esa sensación de que habrá un momento en que el camino lo tendrás que recorrer a solas, y es entonces cuando debes estar preparado para salir adelante por ti mismo.

De eso habla esta canción y por esa razón decidí que fuera "La Historia En La Canción" del mes de Julio.

Sobre Alex Ubago, sólo puedo decir que me F-A-S-C-I-N-A su música, me parece un chavo súper talentoso y sensible (me da la impresión de que es un hombre muy tierno); además de que sus letras y su música transmiten mucho y pues físicamente también me encanta porque siento que se parece al primer chico del que yo me enamoré cuando tenía como 10 ó 12 años (ese es tema para un post que prometo algún día de estos escribir).

Por último, sin importar si alguno de ustedes se encuentra en este momento en esa constante búsqueda interna, espero que la letra les llegue y disfruten la canción.

Permanezcan atentos a esta sección, puesto que para los próximos meses las notas y las letras nos llevarán a conocer por medio de la música, historias fascinantes que nos van a hablar de mundos de fantasía, cosas interesantes que sucedieron hace algunos años, personajes famosos, etc, etc y muchas otras cosas padres que quiero compartir en esta sección de "Historia en La Canción".

"No Soy Yo"/ "Fantasía o Realidad" (2004) / Track 12.

No Soy Yo - Alex Ubago

"No Soy Yo"

-L y M: Alex Ubago-

Y llega la noche, un buen momento para salir a buscar,
lo que la vida no nos da en su realidad,
salgo de casa, busco algo nuevo…


Mírame, puedo aguantar la noche entera, y hasta tres,
se solucionan mis problemas, todo bien,
voy respirando, y voy sintiendo…


Que no soy yo, me siento más, y puedo volar,
y no encontraré nada similar, un día normal, ¡oh, no!...


Comprobé que al aguantar la noche entera y dormir mal,
conseguiría ahogar mis penas en el mar,
por un instante, por un momento…


Pero así sólo podría dar mil vueltas sin parar,
una acrobacia en una cuerda sin final,
y cada día seguir sintiendo…


Que no soy yo, me siento más, y puedo volar,
y no encontraré nada similar, un día normal, ¡oh, no!...


Que no soy yo, me siento más, y puedo volar,
y no encontraré nada similar, un día normal, ¡oh, no!


Sé que no, no voy a encontrar esta sensación, un día normal,
Sé que no, sé que no, sé que no…


Que no soy yo, me siento más, y puedo volar,
y no encontraré nada similar, un día normal, ¡oh, no!
Que no soy yo, me siento más, y puedo volar,
y no encontraré nada similar, un día normal...

Bitácora de Viaje: Bellas Artes: "El Punto de Todos Los Encuentros"...

on sábado, julio 26, 2008


Llegar hasta el sitio donde se encuentra "El Palacio de Bellas Artes" (sin importar la hora del día que sea), es llegar a un punto donde la visión, además de arrebatarte el aliento, hace que te olvides ¿hacia dónde te diriges? ¿y para qué?

Estar ahí, es estar en el sitio y momento preciso donde muchas cosas se conjugan: Pasado, presente, y tradición, todas fundidas en el marmol color blanco que sostiene una edificación de majestuosa belleza, que en su interior alberga en forma de mural el arte de Rufino Tamayo, David Alfaro Siqueiros y José Clemente Orozco.

Un lugar que ha sido también escenario de grandes espectáculos y acontecimientos relevantes en la historia de México, cuando en el marco de las fastuosas celebraciones "porfirianas" por el centenario de la independencia, Maria Conesa interpretó ahí nuestro "Himno Nacional".

Todo mundo habla de eso... de cuando los habitantes de la ciudad gustaban de la vida social y habían tomado afición por la ópera que se representaba en ese sitio, pero a pesar de que La Historia de Bellas Artes es rica -culturalmente hablando-, creo que es también mucho más interesante conocer todas las historias que en el presente, y a diario se entretejen en su exterior.

Bellas Artes es "El Punto de Todos los Encuentros", porque todo mundo pasa y se queda de "ver" ahí...

No hace falta mucho tiempo para darte cuenta de eso, puesto que con 5 minutos que permanezcas apostado en uno de los bordes de las jardineras que lo rodean, podrás ver pasar al sacerdote que camina de prisa para llegar a tiempo a "oficiar" misa en alguno de los templos antiguos que hay en los alrededores; al grupito de chavos ejecutivos de traje sastre y corbata, que atraviesan por ahí buscando un lugar cercano donde poder comer.

Verás también a muchas personas de pie y en plena entrada de El Palacio, esperando a que se lleve a cabo algún "encuentro"... Jóvenes estudiantes sentados en los escalones sonriendo y conversando en pleno pórtico, al lado de las esculturas de "La Juventud" y "La Edad Viril" del artista: André Allar.

Encontrarás también a un grupo de "Hippies" llevando a cuestas sus "rastas" y mochilas cargadas de utensilios, caminando con paso decidido y en dirección directa rumbo al "Zócalo" (que se encuentra a escasa distancia relativa de ahí).

Mis pasos me llevaron hasta ese lugar en una tarde lluviosa, luego de haber caminado un rato desde el hotel, atravesando El Paseo de la Reforma, hasta llegar y doblar en "La Torre del Caballito", para luego pasar por La Alameda Central y después de haber cruzado la acera, dejar atrás el "paraíso de las letras y las historias" conformado por librerías tan importantes como "El Sótano", "Hnos. Porrúa" y "Gandhi".

Durante esos primeros instantes, me "atropelló" -literalmente hablando- la visión histórica de Géza Maroti, autor del águila de bronce con las alas desplegadas a la manera porfiriana, colocada en la cúpula más alta del Palacio, y que además de ser el emblema de nuestro escudo nacional, supongo, fue erigida ahí en remembranza de la piedra de sacrificios, esculpida con una serpiente emplumada, que fue encontrada en ese sitio durante la edificación del edificio.

El sonido de las campanas a lo lejos de la Catedral Metropolitana y el bullicio de los Organilleros (arrancando sonidos de sus pesadas cajas de cilindro), no me distrajeron ni evitaron que me quedara embelesada observando el conjunto escultórico del Italiano Leonardo Bistolfi, con una figura femenina que representa "La Armonía", rodeada de los estados musicales del alma: dolor, ira, alegría, paz y amor... Todos ellos custodiados por un grupo de querubines y las esculturas de "La Música" (Izq) y "La Inspiración" (der).

Al estar ahí, y luego de caminar un poco rodeando las esculturas de la exhibición de José Luis Cuevas (que en en ese momento era albergada tanto en el interior como en el exterior de El Palacio); me llamó muchísimo la atención observar en medio de la explanada a una pareja de jóvenes que no tendrían más allá de 25 años... Su conversación -al momento de pasar justo en el sitio donde yo me encontraba-, giraba en torno a una futura fiesta en la que supongo ambos participarían en la corte de honor.

Así, sin más preámbulo y sin importar que a esa hora pasara mucha gente por ahí, ellos convirtieron la explanada en una gran pista de baile que atravesaron poniendo en práctica los pasos del vals que muy posiblemente en unos cuantos días irían a estrenar.

La visión de esa escena me llevó a imaginar un montón de historias distintas, que quizá podrían haber sido contadas desde ese mismo punto, pero tal vez en otro siglo.

Mi imaginación transformó el lugar y me ubicó a una noche estrellada en la que El Palacio de Bellas Artes, (desde su explanada exterior, hasta el magnífico pórtico con su columnata de Mármol de catarra), dio cabida a un desfile en el que los hombres y mujeres que formaron parte de la aristocrática sociedad, se dieron cita en ese sitio para presenciar una gala de ópera.

¿Cuántos encuentros se podrían haber dado ahí?, ¿Qué se habrá sentido? observar desde el borde de una de esas jardineras al ver pasar al mismísimo Porfirio Díaz, ataviado con su traje militar lleno de condecoraciones y del brazo de su Sra Esposa: Carmen Romero Rubio.

Cuántos hombres apuestos y brillantes, habrán llegado hasta ahí con antelación, para ofrecerse a ayudar a bajar a las damiselas de los carruajes, y cuántos ecos de aplausos se habrán quedado atrapados entre el proscenio del escenario realizado en Budapest y el telón con la imagen de los volacanes mexicanos Popocatepetl e Iztazihuatl, realizado por la Casa Tiffany de Nueva York, para servir de cortina incombustible (único en el mundo dentro de un teatro de ópera).

Muchas, muchas fueron las historias que pudieron haber sucedido ahí... Tal vez alguien se enamoró en ese sitio, dejó ir para siempre a alguien sin despedirse -y al igual que en ese momento yo lo hacía- espero infinidad de veces a otra persona, porque El Palacio de Bellas Artes, además de ser un recinto dedicado a la cultura, ha sido también durante más de 2 siglos "El Punto de Todos Los Encuentros"...

Después de casi 45 minutos con mi cabeza y mis sentidos envueltas en esas historias del pasado y del presente, Fer -mi gran amigo- llegó por fin por mi y su abrazo después de 3 años, seguido de su pregunta: ¿Qué hacemos, a dónde quieres que vayamos?, me hizo volver de golpe a la realidad...

Eso no importó en ese momento, mientras él y yo nos aléjabamos de ahí bajo la lluvia, supe que regresaría al día siguiente, puesto que "Mis Propios Encuentros" también tendrían lugar ahí...

Continuará...