Historia En La Canción: "El Pez"

on lunes, mayo 31, 2010

...Y empezó a caminar por los pasillos estrechos, resguardados en los costados por muros altísimos de color blanco, que se percibían lisos y fríos al ir deslizando sobre ellos la mano completamente abierta.

Era un día ordinario en el que ella salió a caminar sólo porque tenía ganas de hacerlo. Avanzó entre calles sin dirigirse a ningún sitio en especial y en una de esas tantas, una leve ráfaga de aire fresco le acarició el rostro, se divirtió enredando sus cabellos lacios y castaños, para luego invitarla a cruzar el umbral que dividía al universo del arte y de lo abstracto, del mundo cotidiano y real en el que ella vivía siempre inmersa.


Al entrar ahí, muchas imágenes enmarcadas encontró colgando entre las paredes de esos muros pálidos y lisos... Como suspendidas, desafiando al paso del tiempo, iluminadas por pequeños varales de focos pequeños de luz suave, que hacía visible los colores al óleo y de un tono casi transparente y místico, la palidez de la piel de los personajes de otro siglo que aparecían en los retratos con escenas renacentistas.

Cada imagen atrapada en el fondo de los rectángulos hablaba de perfección, inmortalidad y esencia de otro tiempo: bodegones con vino y fruta, la belleza de algún paisaje con árboles o girasoles de algún remoto pueblo escondido al otro extremo del mar.

A medida que avanzaba entre salas, no pensaba en nada... Ni siquiera se detenía para leer las pequeñas placas colocadas al pie de cada obra o escultura amorfa, pues le decía más la sensación al tacto, y la nitidez de los colores... Todo eso le hablaba mucho más que la simple descripción de la técnica empleada por el artista en una época remota y distinta.


Pero las cosas que sorprenden, se encuentran cuando no se esperan... Y por eso fue así que casi al final de su recorrido, encontró algo que le atrajo como imán.

En la última sala, y en medio de dos muros estaba un cuadro que desde lejos invitaba a hacer un festín con los sentidos...

Era sólo una pintura, pero desde lejos parecía tener vida propia y movimiento, estaba hecha con con pastas de colores espesos y solventes, pero su esencia olía a mar y humedad.

Se acercó y posó su mano sobre el vidrio y a pesar de que la figura del calamar que ocupaba casi la totalidad del óleo permanecía inerte, ella lo sintió como si se escabullera con movimientos rápidos para huir del contacto con su piel.

Volvió a casa y se quedó pensando en eso... Recostada sobre su cama, escribió en la última parte del día (y casi en la penumbra), que algunas personas eran en esencia como los calamares de las más oscuras profundidades... Capaces de rehuir al contacto quizá por miedo, porque la cercanía siempre desarma y vuelve vulnerable...

Un profundo sentimiento de nostalgia, disfrazado de silencio la invadió... Y pensar en esto último la llevo a cuestionarse: ¿si sería ella también como los cefalópodos?, que cambian de color cuando se sienten en peligro... Tal vez sí, ella era así, capaz de "mimetizarse" para disimular sus emociones, para no mostrar los verdaderos colores que llevaba en su alma.

No sabía que tan malo o bueno era eso... Y en todo caso, protegerse para que nada ni nadie volviera a hacerle daño justificaba cualquier error que hubiese cometido... Cerró los ojos y apoyó su cabeza sobre el brazo, y aún en medio de esa oscuridad tan espesa, la imagen del cuadro con el calamar azul apareció tan visible y tan brillante como si aún se encontrara pendiendo del muro y frente a ella.

Una vez más una ráfaga de aire fresco la envolvió por completo, seguida de una sensación de humedad que le hizo volver la vista hacia el suelo, para luego darse cuenta de que estaba una vez más en el museo en donde vio el cuadro, pero ahora iba descalza y el suelo estaba inundado de agua salada, que en un constante vaivén cubría cada rincón de aquel pasillo que conducía hacia una salida que daba directo al mar.

Decidió seguir el camino, pero antes de marcharse no pudo evitar voltear a ver de nuevo el cuadro... El calamar ya no estaba; en su lugar, sobre el suelo arenoso de color azul, reposaba una mujer dormida...

Quiso acariciarle los cabellos, pero antes de que pudiera lograrlo, la mujer del cuadro despertó y huyó nadando... Sintió mucha desesperación porque ni siquiera pudo verle el rostro, pero a pesar de eso, algo en su interior le hizo saber que tenía tanto por decirle y entonces corrió por el pasillo, siguiendo la ruta del agua, en dirección a la salida que daba hacia el mar.

No supo cuanto tiempo corrió ni que tanto se había alejado... La distancia quizá era considerable, pues cuando el cansancio y su pecho agitado aminoraron su carrera, estaba ya muy lejos en una playa desierta al amanecer...

Era una sensación extraña... No veía a la mujer del cuadro por ninguna parte, pero algo le decía que ella estaba ahí.


Caminó unos cuantos pasos, hasta llegar al punto donde el agua y la tierra se dividen y una ola espumosa dejó a sus pies como regalo un caracol marino.

Lo tomó entre sus manos y lejos de ponerlo sobre su oído para escuchar si tenía algo que decirle, lo apretó contra su pecho, pues algo le hizo saber que la voz mística de ese caracol debía escucharse desde el corazón.

Entonces algo inusual pasó... Las aguas se abrieron trazando un camino a través del cual el mar la invitó para adentrarse en él.

Un par de delfines la guiaron hacia la parte más alejada y profunda de los mares, y fue ahí, donde conoció no sólo la historia, sino la verdadera esencia de la mujer cuando no era protegida por el calamar.

Tal como si fuera la proyección de un sueño mágico, descubrió las incontables veces que aquella mujer emergía de las aguas en los días cuando el sol pintaba y volvía cálidas las olas con sus rayos.

Recargada sobre una piedra pasaba gran parte del día observando las embarcaciones... Al inicio de los tiempos eran galeones y barcos, repletos de tripulación que viajaba en dirección hacia "El Nuevo Mundo", deslumbrados por los rumores de cuevas repletas de oro y los tesoros enterrados...

Pero al igual que las leyendas y las promesas de riqueza absoluta se desvanecieron por completo; la mujer del mar se acostumbró al espectáculo de ver pasar todo tipo de embarcaciones en los que la gente en apariencia era y se veía feliz.

Esa percepción lejana, absurda o verdadera, real o equivocada, propició que con el tiempo ella empezara a soñar despierta con la posibilidad de que algún día alguien la vería desde la proa y desearía bajar para quedarse ya siempre junto a ella.

Lo que tanto anhelaba nunca sucedió... Los barcos y trasatlánticos cada vez eran más altos y navegaban por sus mares mucho más rápido, que así era prácticamente imposible que alguien la pudiese ver.

Después cayó en la cuenta que en medio de las aguas, ella no tenía nada que ofrecer como para que alguien quisiera quedarse y entonces comprendió que además de la protección del calamar, más allá de la extensión azul y sus mareas, no tenía nada más en lo absoluto.


Una vez más sintió ganas de acercarse a ella para tocarle los cabellos, y también para decirle que mientras se tuviera a si misma nunca más se perdería ni debía sentirse sola... Pero cuando estaba a escasos centímetros de hacer contacto posando por encima su mano, la mujer del cuadro reaccionó y pudo descubrir por fin en la claridad de su mirada, el reflejo de todo lo que ella misma era...

Ahí terminó el sueño... Despertó sobresaltada y ya había amanecido... Tanto silencio la desconcertó al igual que los residuos de arena que encontró adheridos en las puntas de sus cabellos y en las plantas de sus pies... ¿Había sido real o nada más un simple sueño?... La verdad no lo sabía...

De lo único que tenía certeza era de que para ella ahora las cosas se veían bastante claras y eso era lo importante, entonces se alejó directo hacia la ducha, dejando olvidado sobre la cama su cuaderno de anotaciones abierto y con las hojas completamente en blanco; pero entonces una corriente de aire cálido que se coló por la ventana, logró mover a merced una de las páginas, que en el reverso tenía impreso el dibujo pequeño de un calamar...

"El Pez" / Álbum: "Tiempo Amarillo" (2010) / Track 9.




"El Pez"

La historia de hoy empieza
donde acaba el mar,
donde hay una mujer dormida
protegida por un calamar
¡oh! ¿quién es?
¿cómo se alimentará?

La historia de hoy camina
por el fondo del mar,
donde viven los barcos
que algún día pudieron navegar
¡oh! ¿quién es?
¿cuándo regresará?

Donde para un pez
es imposible respirar
sé que me esperas
donde para un pez
es imposible respirar
sé que me esperas

Uhhh... ¿dónde se esconderá?

La historia de hoy termina
donde empieza el mar
donde a una mujer dormida
hoy me vuelvo a encontrar
¡oh! ¿quién es?
¿cuándo despertará?

Donde para un pez
es imposible respirar
sé que me esperas,
donde para un pez
es imposible respirar
sé que me esperas....

¡oh! ¿quién es?
¿cuándo despertará? (uh uh)...

Donde para un pez
es imposible respirar
sé que me esperas,
donde para un pez
es imposible respirar
sé que me esperas....


Donde para un pez
es imposible respirar
sé que me esperas...

¿Quién es?...

Donde para un pez...

Viernes "En Corto": La Suerte de La Fea...

on viernes, mayo 28, 2010

Se termina ¡por finnnnnnn! la semana... Es Viernes, y para el último post les tengo un cortometraje bien chido de Fernando Eimbcke, un realizador mexicano muy joven (del que sería muy interesante más adelante hacer un post para comentar los trabajos que ha realizado dentro del cine) y que en el 2001 escribió y dirigió este cortito que aunque visto desde la óptica de la comedia, no deja de abordar un tema muy real.


Protagonizado por Alejandra Gollas (una chava también muy joven que es una excelente actriz), a la que muchos de ustedes recordarán como la hermanita de "Maricruz", de la telenovela "Quinceañera", y más recientemente en la película "Efectos Secundarios" (¡excelente película también!!); hizo que este proyecto cinematográfico ganara varios premios como el primer lugar del Primer Concurso Nacional de Proyectos de Cortometraje (IMCINE); una mención honorífica en el concurso de cortometraje Cuadro 2002; además del premio "Promesa" en los MTV Movie Awards en el 2003.

La producción se realizó con apoyo de CONACULTA y el Instituto Mexicano de Cinematografía, y fue filmado en un formato de 35 milímetros.


No les quiero contar más, sólo compartirles este cortometraje que seguramente los hará reír, pero también reflexionar en que existen a nuestro alrededor muchas chavas bastante preocupadas por su apariencia.


Respecto a estas semanas en que recién he estado publicando "cortos" en el blog, sólo puedo decir que me están dando ganas de empezar a darles a conocer el trabajo que están realizando los directores mexicanos jóvenes, porque de verdad son muy talentosos y desgraciadamente sus propuestas son más valoradas en los festivales de cine fuera del país.

Por ejemplo, en el caso de este chavo, él es uno de los talentos que en la pasada entrega del Festival Cannes, participó junto a otros 9 directores que a través de 10 cortometrajes (con duración de 10 minutos), ofrecieron al mundo entero una visión distinta de "La Revolución Mexicana" en el marco de la conmemoración del próximo Bicentenario del movimiento de Independencia y del Centenario de La Revolución...

Más adelante voy a tratar de hablarles de esto, de verdad me emociona mucho lo que está haciendo gente joven en cine (Mariana Chenillo, es por ejemplo otra directora de la que tengo muchas ganas de hablar en un post para presentarles su trabajo y que también participa en esta serie de cortometrajes), pero ya hablaré en su momento de todo eso.

Por hoy sólo me limito a decir que es un orgullo que este año el Festival Cannes haya tenido tanta presencia de realizadores mexicanos (entre ellos Alejandro González Iñárritu) con su "Biutiful", que esperamos ver pronto en los cines...

Y pues bueno... No quiero hacer más largo esto, sólo recordarles lo mismo de siempre: ¡Porfa apoyen más al cine mexicano!!!


Disfruten el cortometraje... ¡Buen fin de semana!!

Estoy Aquí...

on jueves, mayo 27, 2010

Hoy no pude hacer nada por ti... Pero si de algo sirve, nada más puedo decirte que aunque no está en mis manos evitar que algo te duela o que tengas días malos, de todos modos yo estoy aquí...

¡Te quiero mucho!!!!


"Nubes"....

on miércoles, mayo 26, 2010

Han sido días muy pesados en todos los sentidos... Volver a casa ya algo tarde, muy cansada y pensando en varias cosas a la vez.

Sé que la vida no es fácil para nadie, pero no por eso deja de ser algo que vale la pena, y esta tarde, en el camino de regreso a casa, mientras venía pensando en como poder ayudar a alguien que quiero muchísimo, me topé con dos regalos: Un cielo hermosísimo de color durazno y esta nube que permaneció durante un buen rato afuera de mi casa...

En cuanto la vi no pude evitar dos cosas:

1. Salir corriendo por mi cámara
2. Pensar en que pasé lo que pase, todo va a estar bien...

Me pregunto: ¿alguien más se habrá detenido en esta tarde para ver lo mismo que yo estaba viendo?....

Quizá es algo mínimo, pero lo que para alguien más podría haber sido una simple refractación de la luz solar, para mi fue un símbolo de esperanza, y yo quiero creer...

"El Ángel del Ghetto".

on lunes, mayo 24, 2010

Imagina que puedes viajar en el tiempo... Es el año 2007 y ahora imagina que eres un periodista en busca de una de las varias notas que tienes que entregar ya editadas en el transcurso de la semana, para publicar en el periódico para el cual trabajas.

Sales temprano de casa, estás en Varsovia y de pronto en el cerebro se te iluminan las ideas, porque entonces se te ocurre que en una casa-estancia para personas de la tercera edad, la gente que se encuentra ahí, (y por cierto ha vivido mucho), seguramente tendrá una historia interesante que tú puedes contar.

De camino ahí casi, casi visualizas la nota impresa en la primer página y a ocho columnas, tu experiencia en el campo editorial te lleva a empezar a esquemar y anotar mentalmente las primeras ideas y quizá hasta el título que llevará tu reportaje... Lo que no imaginas es que en ese afán de encontrar una historia distinta para contar, el sorprendido vas a ser tú.

Llegas puntual a la casa estancia, y después de saludar a la directora, una de sus colaboradoras cercanas se ofrece a acompañarte en un recorrido por las instalaciones de esa casa de descanso, en el que a medida que vas recorriendo, y aunque todavía no tienes una idea en concreto de que es exactamente lo que buscas (vas más bien con los sentidos muy abiertos y con el instinto de reportero que te permita detectar algo que te pueda sorprender); es en ese recorrido como encuentras ancianos de todo tipo.

Algunos son huraños y callados, otros alegres y bulliciosos... Los hay los que parecen que después de haberse cansado de vivir y de ser adultos, se convierten de nuevo en niños.... Algunos te saludan y te sonríen aunque no te conozcan; otros se encuentran demasiado inmersos en la elaboración de figuras de origami, y de pronto te detiene un abuelito solitario sentado sobre una plancha de cemento que es uno de los pocos lugares cálidos e iluminados en el exterior por los rayos solares, en una fría mañana de otoño.

Lo primero que llama tu atención de aquel hombre es que, aunque físicamente se sabe de su presencia porque ahí se encuentra; parece que hace mucho tiempo el mundo dejó de importarle a tal grado que se encerró en si mismo para siempre.


Detienes tu marcha y te inclinas para observarlo un poco más de cerca, le tomas las manos y las sientes cálidas, y aunque su mirada está perdida por completo en la distancia y clavada en algo que tu ni siquiera consigues definir ¿Qué es?; la trabajadora de ese centro te hace saber que lleva muchos años en ese estado, que es una persona que recibe pocas visitas y su ensimismamiento tiene un nombre: "autismo"...

El reflejo cristalino de sus ojos te evidencía una infinita tristeza, y te preguntas: ¿qué habrá sucedido para que haya terminado así?... La intuición te hace saber que ahí esta la nota que buscas y es sólo cuestión de escarbar un poco en el pasado cercano y también distante de su presente; pero si algo fascinante tiene la vida de un reportero, es precisamente eso, que cuando se enfoca a buscar algo, en el camino puede encontrar algo que no se esperaba también...

Sentado casi en el suelo para estar a la altura de ese hombre indiferente al mundo que le rodea; un insistente aroma (resultado de la fragancia de distintos tipos de flores), distrae tus sentidos por un momento y te obliga desde el lugar en donde estás a alzar la cabeza y la vista para averiguar de dónde proviene...

Es desde ahí, que a través de dos portezuelas abiertas, descubres que el pasillo que se encuentra justo frente a donde tú estás, conduce a una habitación de la que además del aroma floral, varias personas entran y salen... Te incorporas, le das un leve apretón de manos al "abuelo autista", (como en señal de despedida) y a pesar de que él ni siquiera lo sienta... Y luego de que la trabajadora también se disculpa contigo por tenerse que retirar para ir a atender unos asuntos pendientes; tú decides aventurarte y averiguar cómo es esa persona de la tercera edad que ocupa esa habitación.

A medida que te acercas y ya a unos cuantos metros, la puerta entreabierta te revela un mueble repleto de fotografías y ramos de flores que se amontonan por todas partes (de ahí la insistente fragancia a flores); pero no es eso lo que te atrae hasta ahí, sino el hecho de descubrir que de esa habitación las personas salen con una sonrisa o con lágrimas en los ojos, algunos más entusiasmados, visualizando juntos mientras caminan las fotos ya grabadas en la memoria de su cámara, pero es sobre todo la diversidad de reacciones tan distintas, lo que te desconcierta y llama toda tu atención.


Decides no quedarte con la duda, y tus pasos te llevan hasta el umbral que divide el exterior de esa habitación tan concurrida. Te recargas en el marco de la entrada como esperando tu turno y en el fondo del cuarto, y muy cerca de la ventana que ilumina cada objeto y hace que los ramos de flores adquieran un mayor colorido, descubres la figura de una mujer anciana, que sentada sobre una silla de ruedas, al descubrirte sonríe, mientras tú no te has dado cuenta que le correspondes también con una sonrisa, mientras la ternura te invade el corazón y el alma por completo.




Esa simpatía idílica se ve interrumpida de pronto, por una mujer también un poco mayor que se presenta ante tí como Janina, la hija al cuidado de Irena Sendler, que es el nombre de esa simpática abuela que a pesar de notarse visiblemente cansada, no deja de sonreír.

Los periodistas nunca "pasan desapercibidos", y acostumbrada a recibir visitas de todo tipo: estudiantes, familias, niños, etc. Janina supone que eres un periodista más, interesado en conocer la historia de su madre...

Con toda cordialidad te invita a tomar asiento y mientras te va narrando uno a uno los episodios en la vida pasada de Irena, (bajo la advertencia de que quienes llegan a conocer a fondo su historia y la visitan pueden terminar llorando), la misma Irena replica desde su silla de ruedas y con un débil hilito de voz que se escapa a través de la ventana dice que: "ella no hizo nada especial, sólo lo que debía y nada más".

Después de permanecer y escuchar ahí durante un buen rato, entiendes por fin a que se deben tantas visitas, pero sobre todo las reacciones de toda esa gente, una vez que ya ha salido de ahí.


El sonido repentino del botón de tu grabadora, (y que indica que el cassete con la cinta magnetofónica en la que estabas grabando toda la conversación se ha agotado); te devuelve a la realidad de tajo y logra desprender tu mirada absorta por completo dentro de esa imagen enmarcada con la figura de una enfermera, en la cual permaneciste durante todo el tiempo en que Janina te describió minuciosamente el pasado.

Mientras te inquieta y hasta cierto punto te incomoda el darte cuenta que el tiempo se te pasó sin sentirlo, decides que es tiempo de agradecer las atenciones brindadas a tu visita, para una vez que lo has hecho, despedirte con la misma cordialidad que fuiste recibido, para luego partir.

La tarde ha caído, y el resto del día se te evapora en el camino de regreso. Afuera, en Varsovia, por primera vez en muchos días, el frío es tolerable, pero después de salir de la casa estancia, nada de lo que sucede a tu alrededor parece más importante que tus pensamientos.

Viajas a casa en el metro repleto de gente y en la última parte del día -una vez que ya estás en casa y a punto de dormirte-, echas un vistazo final a la noche estrellada que se queda afuera cuando corres la cortina de la ventana para cerrarla, antes de dormir.

Tus ojos se cierran, pero a través de tus párpados, la fotografía con la imagen de aquella enfermera sigue tan nítida y fresca como en el instante mismo en que la estabas viendo... Comienzas a soñar una vez más... O quizá a viajar de nuevo a través del tiempo y del espacio....

Amanece antes de lo que creías... Otra vez hace frío y mientras vas por la calle encontrando a tu paso gente que lleva dibujada una expresión de miedo en sus rostros; lleva al mismo tiempo de la mano a sus hijos y los que no, van aferrándose como en una especie de abrazo a sus pocas y valiosas pertenencias.

Te das cuenta que algo no está bien y lo corroboras al encontrar más adelante camiones repletos de soldados que van y vienen de un lado a otro, apresurando casi a gritos a los numerosos grupos de personas que en contraste con la Svástica en colores rojo y negro que llevan adherida sobre una de las mangas de su uniforme; toda esa gente a la que apresuran e intimidan, lleva con silencioso orgullo, un pedazo de tela blanca con el dibujo de una Estrella de David.


En esa mañana de invierno, el miedo se percibe en el aire... Y justo cuando caes en la cuenta de que te encuentras en Polonia, tus pensamientos son interrumpidos, cuando por la acera de enfrente y de reojo, ves pasar una figura que llama poderosamente tu atención.

Es una mujer muy joven, que a pesar de caminar con paso apresurado, voltea hacia ti en el punto en que de un extremo a otro de la calle, tu destino con el de ella se cruza en un punto paralelo.


Es apenas un instante el que has podido verla, pero ha sido la cantidad de tiempo suficiente para darte cuenta que en su mirada hay mucha dulzura... Te ves tentado a cruzar la calle para con cualquier pretexto hablarle, pero la premura con que se aleja te hace saber que entre toda esa gente que va y viene, su único objetivo es precisamente ese: pasar desapercibida.

Es tanto lo que te intriga, que con el paso de los días comienzas a seguirla a la distancia y sin que ella se de cuenta. En ese lapso descubres que es enfermera de profesión, y que sin importar que vaya a pie o en auto, siempre viaja acompañada de un perro, y religiosamente, sin fallar ni un solo día, desde temprano va y viene a uno de los tantos Guetos que han sido sellados por los alemanes y que por esa razón no es para nadie un secreto todo lo que se puede encontrar en ese lugar.

Irena Sendler (en medio) con su amiga Irena Shultz (a la izq).

Aunque todo parece manejarse con un meticuloso hermetismo, tu condición de periodista te permite averiguar y enterarte siempre de lo que nadie se imagina... Es así como descubres que esta joven mujer que comenzó su labor como trabajadora social del ayuntamiento de Varsovia y activista del Partido Socialista Polaco, lejos de ser una simpatizante de izquierda, tuvo desde siempre más arraigado el sentido de velar por el bienestar de los huérfanos y ancianos... Valor que aprendió de su padre, cuando tan sólo tenía 7 años.

Por esa razón, cuando Alemania invadió Polonia, la labor de esta joven mujer llamada Irena Sendler se volvió todavía más indispensable y necesaria en los comedores sociales en los que también se entregaban ropas y dinero a las familias judías, inscribiéndolas con nombres católicos falsos para evitar que murieran a manos de los soldados alemanes.

En ese punto de su vida en que tú ya la has conocido y la has estado siguiendo durante días, te das cuenta de que Irena es ya toda una experta en el arte del engaño, pues hurgando un poco en las reglas tan estrictas que predominan en ese presente inmediato que has estado conociendo, te das cuenta que aprovechando su condición de enfermera, ella ha logrado obtener un par de permisos sanitarios del Departamento de Control Epidemiológico, por parte de la municipalidad de Varsovia; lo cual le permite entrar y salir de manera legal del ghetto, con el pretexto de inspeccionar las condiciones sanitarias que predominan en ese lugar.

Al principio comenzó su silenciosa rutina ella sola, pero en el camino fue encontrando "cómplices" que la han ayudado a cumplir con su trabajo: los activistas clandestinos y además Irena Shultz, otra enfermera que además de ser su mejor amiga, comparte con ella la misma forma de pensar acerca de las atrocidades que se cometen en los campos de concentración Nazi.

Los soldados alemanes le tienen pavor a las epidemias, lo cual resulta una ventaja de oro para Sendler... ¿pero aún así te preguntas cómo le hará?... Te queda muy claro que su labor tiene un doble trasfondo, sobre todo en un área de la ciudad franqueada por un muro y en el que se rumora la gente está muriendo por algo más que inanición y enfermedades.

Todas las noches, al volver a tu escondite te preguntas lo mismo... ¿cómo le hará esa enfermera para poder ayudar a tanta gente?, ¿qué será de las mujeres, ancianos, hombres y niños cuando ella se enferma?...

Pues si bien es cierto que su labor es extenuante, Irena es un ser humano también y llegas a creer que entiendes un poco todo lo que ella siente, cuando te das cuenta que por un sólo día que ella deje de asistir al ghetto (con el pretexto de llevar medicina y alimentos), quizá varias personas podrían perder esa oportunidad que marca la diferencia entre morir y sobrevivir.

Decides arriesgarte y seguirla un poco más de cerca... Y es entonces cuando esa cercanía comienza a develarte que cualquier elemento que se tenga a la mano puede convertirse en una ruta de escape...

Apoyada en la clandestinidad, descubres que la caja de herramientas que lleva siempre resguardada en la cajuela de su auto sirve para esconder bebés, al igual que un costal de tamaño grande que siempre carga consigo... A pesar de que no entiendes nada el idioma que ellos hablan, no es necesario que tengas que hacerlo, pues oculto en algún lugar, sabes que no es necesario entender lo que dicen, pues el sufrimiento de las madres, al desprenderse de sus hijos, para ponerlos en manos de Irena no necesita de ninguna traducción.

Atestiguas todo y oculto desde algún punto, te parte en dos el que muchas de esas madres le piden a Irena, (mientras ponen a sus hijos en sus manos), que por favor les prometa que si se van con ella vivirán... Pero eso es algo difícil de predecir... Irena ni siquiera sabe si podrá sacarlos del guetto sin ser descubierta, y aunque entiende de su dolor, porque ella también es madre, se limita a mirarlas y con su propia expresión lo revela todo....

Ahora que sabes que bajo ese uniforme de enfermera se oculta una mujer de buen corazón que arriesga su vida para pasar a los niños judíos a la parte "aria" de la ciudad; todo comienza a cobrar un mayor sentido... Entiendes el porque de tantas vueltas, de ir y venir a diario, el porque de tantas herramientas al entrar y salir del guetto, pero sobre todo "te cae el 20" de todos esos niños que entran por una puerta de la iglesia y al salir por otra, no sólo tienen un nuevo nombre diferente, sino que han dejado de ser judíos y la religión católica en este punto les regala la posibilidad de vivir.

El perro que la acompaña siempre, está entrenado y distrae con sus ladridos a los soldados alemanes... Su objetivo es "disfrazar" y "ocultar" cualquier ruido provocado por el llanto de un niño, mientras Irena se vale de todo lo inimaginable para sacarlos del ghetto... Maletas, ataúdes, restos de basura -y en los días en que su audacia está por encima del miedo a ser descubierta- los conduce hacia la salida de ese lugar donde el infierno se experimenta en vida, argumentando con gran simpleza que son enfermos de males muy contagiosos.

Ese tiempo en Varsovia, te hace saber que si para ti (que eres periodista) cada día resulta una apuesta a lo incierto; para ella es como jugar a "la ruleta rusa" con una pistola totalmente cargada... Su forma de andar tan de prisa, y lo escurridizo de su mirada que aún entre tanta miseria humana refleja ternura, te hace saber que sí, Irena tiene miedo, pero no puede permitirse que este la domine y más allá de todo lo que hace, has descubierto que cada vez que ella logra sacar con vida a un niño de un campo de concentración, anota minuciosamente su verdadero nombre y los datos de sus padres en una lista que luego de quedar impresa en un papel, ella guarda adentro de botes y frascos de conserva, que luego entierra al pie de un gran manzano, en el jardín de su vecino.


Un escalofrío te recorre la espina dorsal cuando piensas en lo que puede suceder si llega a ser descubierta... Hasta ahora todo ha salido bien, pero sabes que cualquier indicio que levante una sospecha puede costarle la vida a "Jolantla", nombre falso con el que también es conocida por los niños que son atendidos por el consejo para la ayuda de judíos (ZEGOTA), organización de la que ella es directora y que obviamente sólo puede existir en la clandestinidad...

La verdad siempre sale a la luz, y un día tus temores se vuelven ciertos... No vuelves a ver pasar por la calle de siempre a Irena, la esperas al caer la tarde, y el no haberla visto durante gran parte del día, te hace imaginar cosas terribles y sobre todo temer, a que haya podido pasarle lo peor...

Han pasado ya 4 meses desde que el ghetto de Varsovia ha sido destruído por completo, es el 20 de octubre de 1943 y se rumora que Irena ha sido arrestada... Nadie sabe nada de ella, pero lo más seguro es que haya sido enviada a la prisión de Pawlak (también en Varsovia) y es muy probable que estando ahí no vaya a ser tratada con mucha "cordialidad"... De los soldados alemanes todo, absolutamente todo se puede esperar...

Prisión Pawlak en Varsovia.

Las cosas que se cuentan de ese lugar son terribles... y a los pocos días te enteras de que Irena fue condenada a muerte y nunca más nadie la volvió a ver...

El despertador suena y despiertas sobresaltado... Hay algo que no encaja en todo esto y te preguntas si la anciana de la casa de descanso es en realidad quien dice ser... No puedes quedarte con la duda y vuelves a primera hora del día a ese lugar a buscarla, quieres descubrir toda la verdad, pero en contraste con esa alegría que ella irradia junto a esos girasoles amarillos que le has regalado en esa visita, tu corazón se llena de tristeza y admiración cuando de voz de su propia hija conoces la parte de la historia que quedó sin completar.

La razón por la cual Irena permanece aún con vida es muy simple... Efectivamente fue condenada a muerte por la Gestapo, pero camino al patíbulo un soldado alemán la sacó del pabellón para un interrogatorio, pero en realidad la llevó hasta la puerta y ahí la dejó escapar.

Pero la libertad también tuvo su precio... Irena no sólo tuvo que aprender a vivir atada a una silla de ruedas como consecuencia de los golpes que recibió por no querer revelar el lugar donde ocultó las listas con las identidades reales de más de 2,500 niños que fueron salvados de morir en las cámaras de gas... *Y se dice que en su celda tenía una estampa con la imagen de "La Divina Misericordia" con la leyenda: "Jesús en ti confío"



Aunque en las listas oficiales figuraba como ejecutada, en realidad permaneció escondida hasta el final de la guerra como activista de la resistencia y bajo esa identidad oculta no pudo tampoco asistir al funeral de su madre (pues se rumoraba que en esa época la Gestapo aún seguía buscándola).


Cuando la guerra terminó, se desenterraron los botes y frascos escondidos bajo el manzano y todos esos niños, a pesar de que recuperaron sus verdaderos nombres y pasados olvidados, no pudieron ya hacer nada, puesto que la mayoría de sus padres habían sido ya asesinados en los distintos campos de concentración.

Tras los nazis llegó el comunismo y la historia de Irena Sendler quedó olvidada y empolvada... Ella que ya tenía dos hijos, volvió a ser una humilde trabajadora social que nunca contó a nadie nada de su pasado ni de las cosas que vió durante la invasión del ejército alemán.

La historia a veces suele ser muy injusta, y mientras la vida de personas como Oscar Shindler es conocida por todo mundo, la bondad y la heroicidad de Irena Sendler no quedó al descubierto hasta que un grupo de estudiantes de Kansas conocieron su historia y montaron una escenificación teatral de su vida, pero al indagar un poco sobre su pasado, y buscando una tumba, se dieron cuenta que esta no existía por una sencilla razón: ¡no estaba muerta!!!

La vida, (e insisto que también la historia) es muy irónica e injusta muchas veces... Pues a pesar de tantas visitas, del título "Justa entre las naciones" y de varios premios como "La Órden del Águila Blanca" (la distinción más alta que otorga el gobierno de Polonia a un civil), lo que tu no sabes es que en un futuro no muy lejano, cuando Irena Sendler sea nominada para recibir el premio nobel de la paz, este será otorgado a Al Gore, por la simple audacia de presentar unas cuantas diapositivas del calentamiento global.

Falta un tiempo todavía para eso, pero en esa tarde en Varsovia, mientras en un instante a solas ves como el sueño profundo de quienes tienen la conciencia y el corazón tranquilo se apodera de Irena, piensas en dos cosas muy simples....

1. La guerra puede dejar al descubierto la peor parte que tenemos como seres humanos, pero también hacer más visible en medio de tanta podredumbre, valores casi extintos como la esperanza, el amor y la fe...

2. En el espacio exterior, circula desde hace varias décadas un mensaje que habla de la paz entre los hombres y las civilizaciones, pero la realidad es que tiene mayor relevancia cuando alguien como "Jollantla", "El Ángel del Ghetto" (como también se le conoce a Irena Sendler), viene a demostrar que pesan más las acciones frente a las palabras.

Irena falleció el 12 de Mayo del 2008 en Varsovia, a los 98 años de edad y en su honor fue plantado un árbol que actualmente se encuentra en la entrada de la avenida de "Los Justos de las Naciones".

* La estampa con la imagen de "La Divina Misericordia", Irena la conservó hasta 1979, año en que se la regaló al Papa Juan Pablo II.




"La gente se divide entre buenos y malos sólo por sus actos, no por sus posesiones materiales", "La razón por la cual rescaté a los niños, tiene su origen en mi hogar, en mi infancia. Fui educada en la creencia de que una persona necesitada debe ser ayudada de corazón, sin mirar su religión o nacionalidad".

-Irena Sendler-

Te Daría...

on viernes, mayo 21, 2010

Te daría mis días más felices para llenarte el alma, y la mejor parte de mi pasado, para que no volviera a dolerte nunca mirar hacia atrás.

Te daría mis huesos, en los momentos del día cuando tu disfraz exterior parezca que quiere romperse; también el recuerdo de la cosa más graciosa que he visto y te la daría envuelta en un papelito; para que lo puedas llevar siempre en "la bolsita ratera" de tus jeans y lo puedas utilizar para pasar de largo por un momento difícil, o cuando alguien te haya hecho enojar.

Te daría la paciencia y la energía de una de mis manos, esa que del mismo modo puede ayudar a aliviar por un momento un ala despegada o una rodilla lastimada.

Te daría toda mi atención disfrazada de silencio, para que pusieras sobre ella cualquier miedo o incertidumbre que quisiera robarle la tranquilidad a tus noches; además: una botella oscura sin corcho, para vaciar ahí tu tristeza, y esta se evapore al exponerla en una mañana nueva con sol.

Te daría un frasco repleto de luciérnagas y un montón de cinta adhesiva para que pegaras en trocitos de colores tus días más felices... Tan sólo para que no los olvides, y recuerdes también que los sueños son capaces de brillar hasta en medio de la más densa oscuridad.

Te daría momentos de ternura, envueltos en un plástico brillante y trasparente; amarrados con un listón de color azul o rojo; o tal vez buscaría la manera de darte 100 instantes especiales de mi vida, envueltos en sobres con forma de mariposa.

Te daría el recuerdo de mi amanecer más soleado para cuando sientas frío en el invierno; y el abrazo de hermana a hermana más protector que hayas sentido; envuelto en una manta para usar en las madrugadas, cuando la eterna niña que eres se muera de miedo... Y aunque en el fondo sé que alguien como tú no la necesita, te regalaría también un poquito más de simplicidad combinada con la alegría de una Catarina descubriendo el mundo encima de un girasol...

Te daría un frasco con dos cucharas... y más allá del dulce de leche para compartir, un arcoiris que puedas usar para darle color a un día gris y ordinario.

... Y aún cuando tantas veces he hecho exactamente lo contrario; te daría todo lo mejor que tengo, si tan sólo tuviera la certeza de saber que con eso podrías estar bien.

Sé que no está en mis manos evitar que algo te duela, que el fantasma del cansancio físico ya no te persiga para envolverte con su manto oscuro; pero si puedo estar ahí para sacarme de la bolsa una charla o una historia que te distraiga hasta que el sueño te venza.... El ticket por todas esas preguntas de parte mía que siempre esperaste y nunca te hice, además de todos esos años en que no te conocía, y por ende no pude ser la amiga que necesitaste y yo tanto hubiese querido ser.

La distancia me limita, pero no puede apartarme... Yo no decido el futuro, no puedo cambiar las cosas, ni protegerte como quisiera, tampoco sé si lo que pido para ti en la oración de cada noche sea lo correcto, pues sólo Dios sabe mejor que nadie lo que será mejor para ti (aunque tú ni siquiera estés enterada de si lo necesitas o no)...

Te daría tantas cosas si pudiera, o aún más... Si fuera posible intercambiar los sueños por un sólo deseo, ya no pediría un vocho naranja, ni una guitarra roja... Tampoco los kilómetros ni los pasos que conformaran el camino de regreso hacia un país lejano al sur del continente, pediría a una estrella fugaz, (como esa que alguna vez atravesó el ventanal de tu cocina), que además de que su luz no deje de ser brillante... Mientras tu duermes, yo sueño despierta con que tu seas feliz y vuelvas a estar bien.

Pixar: Curso de Preparación Para El Matrimonio...

on jueves, mayo 20, 2010

Se acaba la semana y siento que fue muy sweet... (en el blog, porque allá afuera fue un soberano relajo que aún no tiene pies ni cabeza), pero bueno... El blog es el espacio para soñar por excelencia y para separar la realidad de la fantasía, y precisamente en este día en que las actividades normales terminan, para cerrar esta semana que en cuanto a posts siento que fue muy dulce, nada mejor que un cortometraje de Pixar.

En realidad este "cortito" se lo volé a Nuri de su facebook, ella lo publicó ahí ya hace algunas semanas atrás, y yo que no lo había visto, me gustó mucho.

No les voy a contar de que se trata, pero por el título se darán una idea más o menos, aunque les aseguro que los va a sorprender y va a ser mucho más de lo que se imaginan.

La reflexión con la que quiero finalizar este post es muy simple: Creo que en el fondo todas las personas añoramos vivir algo así... Algunas son muy afortunadas y ya lo tienen (si es así, felicidades y traten de conservarlo y valorarlo, porque no es algo que se pueda encontrar todos los días), y para los que no lo tenemos y no perdemos la esperanza (sin importar si conseguimos tener algo así en el futuro), esta es la prueba de que hay valores que nunca deben perderse y eso es precisamente lo que me encanta de esta animación.

P.D: Debe ser hermoso poder compartir tu vida entera con alguien así. (suspiro)

Buen finde y que lo disfruten...


¡Nos leemos la próxima semana!

La Luminosidad de Luz.

on miércoles, mayo 19, 2010

En estos últimos 3 días he estado pensando mucho en ella...

Al inicio de semana me enteré de que una vez más le ha tocado librar una batalla contra esa detestable enfermedad que ya nos ha quitado a mucha gente valiosa: el cáncer.

La he tenido muy presente por muchas razones... Primero, porque en mi casa siempre suena música de ella, la verdad no recuerdo como fue que me empezó a gustar su música, tan sólo sé que una vez de pura casualidad (de esas en que estás cambiándole al control remoto sin ver nada en específico), di en un canal -que creo que ya ni existe- con un especial en la tele de un concierto que dio en España y quedé fascinada con su música y su voz.

Poco tiempo después de eso, compré un cassete que se llamaba "Pequeños y Grandes Éxitos" (me fascina el título de ese disco, me parece que dice tanto en una sóla frase), pero bueno, ya a partir de ahí comencé a seguirla, no así como fan de huesito colorado, pero por lo menos atenta a todo lo que durante esos años realizó con su carrera y siempre con el respeto que se le tiene a quien verdaderamente hace arte con su música.

Para mi Luz Casal es una de esas pocas personas que tiene la capacidad para transmitir emociones e interpretar. Me gusta mucho que su voz ya revestida en las canciones, puede llegar a ser muy dulce, otras impregnarse de sensualidad, y otras, ser muy nostálgica o de plano una rockera o baladista muy sweet... ¡Eso me encanta de ella! porque no cualquier cantante tiene la capacidad para hacer eso.


Si ya la admiraba, creo que comencé a hacerlo un poco más a raíz de que escribí el post donde ella apareció, de la sección de Lunes de Compositores.

En esa ocasión, Luz acababa de sacar el disco de "Vida Tóxica", el primero que grabó después de que se recuperó del cancer de mama, y lo fregón de este disco es que desde el título y todo el concepto que envuelve a esa producción es el reflejo de que ella convirtió algo difícil en algo sumamente positivo.

Este disco, además de haber sido muy personal, ella tuvo la visión de hablar de otras temáticas y en varias entrevistas que dio, dijo que la "Toxicidad" que para ella representó un tratamiento tan pesado a base de medicamentos y quimioterapias para ganarle la batalla al cáncer, también lo veía como todas esas "cosas tóxicas" que en la vida de cualquier persona (ya sean problemas, sentimientos dañinos, circunstancias negativas que todos afrontamos siempre), pueden llegar a afectarnos...

En pocas palabras "Vida Tóxica" fue un disco en su carrera que reflejó un momento difícil de su vida, pero también estaba lleno de canciones muy positivas..

El año pasado sacó otro disco, "La Pasión" y estaba en la etapa de conciertos, giras de promoción, etc. pero al inicio de esta semana, Luz publicó un comunicado en el que compartía con sus fans que el cáncer ha vuelto nuevamente, y hasta donde yo sé hará apenas un par de días fue sometida a una operación. Obviamente todos sus compromisos fueron aplazados y aunque ella ya se encuentra recuperándose, no sé, me pasa algo muy curioso... No la conozco, pero me preocupa lo que le está pasando y sobre todo siento miedo.

No sé si será que su caso me recuerda muchísimo a Soraya, que en la época en que ella logró recuperarse y realizar uno de sus mejores discos, volvió a recaer y en ese lapso de silencio todos los fans pensábamos que se encontraba ya trabajando en una nueva producción y fue cuando finalmente en un par de días todo cambió de manera muy drástica.

Es inevitable no recordar todo eso ahora que Luz Casal está pasando por un momento como ese, ella sigue dando pelea, es una mujer con una personalidad y una entereza admirables (de eso te das cuenta hasta en la forma como se expresa y la sencillez con la que habla de las cosas que le apasionan).

La verdad yo no sé si los artistas a veces se llegarán a dar cuenta del impacto que tienen en la vida de muchos de nosotros y de como a veces nos llega a doler y preocupar lo que a ellos les afecta también.

Ella no sabe nada de mi, pero al igual que miles de personas en muchas partes del mundo, me encantaría decirle que la tengo muy presente en mis oraciones y que ojalá se recupere pronto de todo eso, porque necesitamos que nos siga transmitiendo todo lo que ella nos aporta con su música y sus canciones.

Luz: La batalla es difícil, (como bien dijiste tú hace apenas unos días: "Esto es sólo una cornada"), pero confiamos en que una vez más vas a salir bien de todo eso y vas a regresar...

P.D. Para finalizar, les dejo el video de una de las canciones que más me gustan del disco "Vida Tóxica" y que me encanta porque se nota que es un video sin cero pretensiones, en el que Luz se rodeó de su banda conformada por músicos que la han acompañado durante tantos años, y aparte de que la letra me parece padrísima, debe ser hermoso llegar a ser algo así como lo que ella describe en la canción para otra persona (yo si me acuerdo de alguien que conozco con esa canción... ¡Mujaaa!!)...


Luz: ¡Buena vibra para ti desde aquí y
gracias por regalarnos tu luminosidad!

Para Ismael...

on martes, mayo 18, 2010
Foto: Miguel Pereira ©
Jueves 13 de Mayo, 2010.

Te escribo de madrugada lo que no sé decir con palabras, y la primera línea la lleno con la idea de que en plena oscuridad, imagino perfecto la tarde con lluvia que describes y hasta casi creo que puedo verte pasar por la acera de enfrente en una calle al otro lado del océano, en específico en una ciudad que no conozco y tú llamas Madrid.

Sé que el espacio libre entre tu guitarra y el estuche que lo resguarda va cargado de historias... Te dejo pasar sin cruzar palabra, y una vez que ya lo has hecho, me gustaría regresar de prisa y alcanzarte, tan sólo para decirte que alguien escribió en letras azules, no acerca de lo que tratan tus historias, sino de todas las cosas que se sienten si quien las cuenta eres tú.

Después de ese encuentro tan fugaz como imaginario, vuelvo a mi realidad envuelta en penumbras, y siento la necesidad de escribirte a través de un pequeño cuadro luminoso, que en cuestión de segundos -y al igual que un pedazo de papel encontrado en la cocina- te hará saber lo que pienso.

Mientras aquí, la primavera se empeña en ser fría, tú hablas como en las viejas leyendas que acompañaban a los antiguos relojes, del "Memento Vivere"... En pocas palabras de recordar "lo que es vivir"... También hablas de volver a los mismos lugares por los que ya pasaste antes, con todas esas historias vestidas de infinita simplicidad entre las cuerdas de tu guitarra, y entonces me da curiosidad preguntarte: ¿qué se sentirá saber? -que sin importar el tiempo que haya pasado- siempre habrá gente distinta esperándote ahí.

...Puede ser que todo siga igual, puede que no sea así... Esa es la duda que refleja el principio de incertidumbre... Mientras hablas de los amores imposibles y describes a la perfección lo que es una despedida, caigo en la cuenta, (gracias a ti), de que la madrugada es el espacio perfecto donde los sentimientos y emociones (a pesar de la oscuridad tan densa), se pueden ver y también tocar...

La lluvia de Madrid tan sólo es un pretexto para dejarse envolver por tus historias impregnadas de tanta belleza como nostalgia... En el instante presente, mientras tú te preparas para el siguiente viaje desde esa ciudad que parece un mundo; aquí todavía no amanece y yo cierro mis ojos para volver a un mundo imaginario, pletórico de irrealidades, mientras en el camino voy deseando que al menos esta madrugada dure un poco más...

"Te Vas" / Álbum: "Acuérdate de Vivir" (2010) / Track No. 2.



"Te Vas"
-Ismael Serrano-

Te vas, a la ciudad definitiva sin mí,
perdonarás que no te vaya a despedir.

La noche corta como un cristal roto y tú
estarás tan triste como hermosa.

Tu luz,
quemó mis naves cargadas de incertidumbre
y el corazón que sobre tu mesa yo puse
para cenar la noche en que nos dispusimos
a saltar de la mano al precipicio.

Y yo procuraré sonreír más a menudo
y acostarme a una hora prudente.
Tú me enseñaste que afuera, siempre,
me está esperando una nueva mañana...

Como aquella nues
tra,
radiante y soleada...
como aquella nuestra,
radiante y soleada...


Te vas
a la ciudad definitiva y en Madrid
quedamos huérfanos y enfermos.

Te vas a reír,
pero pregunto cada noche a los fantasmas
que habitan mis bares
cuándo vuelves a casa.

Los días caen lentos como el polen de un árbol
cubriendo todo mi jardín de desencanto.

Un sucedáneo de la vida será al fin
el tiempo que he de recorrer sin ti.

Y yo procuraré no suspirar tan a menudo
y acostarme a una hora prudente.
Yo sé que afuera, inevitablemente,
me está esperando una nueva mañana.
Lo prometiste, radiante y soleada.

Y tú procurarás cumplir con lo que has prometido,
ser fuerte y devorar la manzana.

Has de pensar, cada nueva mañana,
que un tipo a menudo piensa en ti y sonríe
aunque quizá no sean sus días más felices.

Y yo procuraré mantener la luz encendida
por si se te ocurre volver de repente.

Alumbrará este recuerdo incandescente
el camino de vuelta, aquel que trazaron antes
viejos fugitivos, nuevos amantes...

Viejos fugitivos, nuevos amantes...

Y yo procuraré sonreír más a menudo
y acostarme a una hora prudente.
Tú me enseñaste que afuera, siempre,
me está esperando una nueva mañana
como aquella nuestra,
radiante y soleada.

Te vas
a la ciudad definitiva sin mí...