Historia en La Canción: "Héroes de La Antártida".

on martes, noviembre 30, 2010
El Capitán Scott y su tripulación.

Hace apenas unos días me estaba acordando que desde que yo estaba en secundaria siempre quise saber cuál era la historia real que había detrás de una canción de Mecano que viene incluida en el disco de Descanso Dominical.

Me refiero a la canción de "Héroes de La Antártida", que me imagino que la mayoría de ustedes conoce, y tal vez también la historia, pero como yo no, por eso la elegí para esta Historia en La Canción.

Por lo poquito que leí, todo esto sucedió en la primera década del Siglo XX, en la época en que conquistar territorios o descubrir nuevas rutas en lugares inhóspitos les brindaba a los hombres que lo lograban, además de la categoría de héroes, grandeza y reconocimiento.

Esta historia es sobre eso, sobre el sueño que Robert Scott tenía por conquistar el Polo Sur, en nombre del imperio británico.

Desde muy joven, este hombre formó parte de la armada naval, y viajó incluso en una primera ocasión a la Antártida; pero en la segunda expedición su meta era aún más ambiciosa y financió su viaje, brindando servicios de transportación con su buque Terranova, mientras probaba los primeros vehículos motorizados para la nieve.

Por su parte, por esa misma época, se dice que el explorador noruego Roald Admunsen, publicó un anuncio en el periódico buscando hombres que desearan acompañarlo en un viaje por demás peligroso, sin garantía de retorno, pero que en caso de éxito, quienes tuvieran la valentía de acompañarlo y regresar, tendrían el reconocimiento y la fama con la que muchos hombres soñaban.

Terranova, el barco del Capitán Scott.

Así fue como a bordo del barco Terranova, el Capitán Scott y su tripulación, conformada por 12 personas (desconozco si incluido también él), partieron el 24 de Octubre de 1911 rumbo a la Antártida.

Durante la travesía y cuando el barco ya había llegado a Melbourne, Robert Scott recibió un telegrama donde le informaban que Roald Admunsen (quien en un principio dijo que su viaje sería sólo una expedición por el Polo Sur), había decidido organizar su propia expedición para alcanzar el mismo objetivo que él, y a partir de ahí aquello se convirtió en una verdadera competencia por conquistar la Antártida.

Admunsen fue y regresó sano y salvo, pero el Capitán Scott se enfrentó a todo tipo de obstáculos. En la primer parte de su viaje tuvo que deshacerse de la mitad de su tripulación, y continuó el viaje acompañado por 5 hombres que soportaron bajas temperaturas de más de 20 grados bajo cero, y que en la época que él realizó el viaje, tuvo la mala suerte de que fuera un clima que sólo se presenta cada 100 años.

Por si todo esto fuera poco y después de todas las penurias que él y su tripulación pasaron, cuando por fin llegó al Polo Sur, encontró una bandera que le hizo saber que Roald Admunsen había llegado primero que él y derrotado por no haber alcanzado su objetivo, el camino de regreso fue todavía más duro y pesado, al grado de que le costó la vida y la de toda su tripulación.

A casi 100 años de distancia y analizando el diario de expedición que fue encontrado (irónicamente 20 kilómetros antes) de un punto donde había provisiones y combustible que los habría ayudado a sobrevivir; los expertos dicen que fueron muchos los errores que el Capitán Scott cometió:

- Eligió una ruta por demás difícil.

- No era un explorador experimentado como Admunsen, y el Capitán Scott trazó su ruta basado en la experiencia que tuvo en su anterior viaje.

- La ropa que llevaba, tanto él como los integrantes de su equipo, no era la adecuada para soportar esos climas, dicen incluso que debió haber buscado asesoría de los indígenas habituados a los climas gélidos y que podrían haberle dado además algunos consejos de supervivencia bajo un clima tan adverso.

- Otro error muy grande fue que viajaban con demasiado peso y en lugar de perros, decidieron llevar Potros Siberianos, a los que consideraba más preparados para jalar trineos; pero al respecto existe una controversia, porque dicen que el Capitán Scott decidió eso, ya que aborrecía la idea de sacrificar a los perros en un caso extremo para alimentar a sus hombres.

- La diferencia entre el éxito y el fracaso de Admunsen y Scott, estuvo en la planificación del viaje.
Admunsen llevaba perros de raza groenlandesa que estaban perfectamente adiestrados para aventuras de ese tipo, mientras que los caballos de Scott, además de llevar demasiado peso, comenzaron a hundirse en la nieve y la transpiración de su piel húmeda provocó que se congelaran.

Admunsen sacrificó algunos de esos perros y guardó la carne como provisión para el regreso, y redujo así de forma significativa el peso que tendrían que cargar. Un detalle que Scott no contempló.  

Esto entre algunos de los puntos que en la actualidad los expertos en ese tipo de expediciones señalan como errores que impidieron al Capitán Scott alcanzar su objetivo, pero a pesar de su aparente fracaso, la aventura de este hombre no fue tan en vano, porque a diferencia de Admunsen, que sólo tenía como objetivo ser el primero en dejar huella de su paso por esa zona gélida; Scott tenía un fin más noble, que era el de tomar muestras geológicas que contribuyeran a aportar un mayor conocimiento sobre esa parte de la tierra.


Entre las muestras que fueron encontradas cuando los cuerpos fueron rescatados, estaba una "hulla", que es una roca dura y quebradiza que el Capitán Scott recogió de la Cordillera Trasantártica y que logró probar que el continente en otra época (quizá miles de millones de años atrás), tuvo un clima templado; lo cual representó también todo un descubrimiento para la geología, ya que era en cierta forma como una evidencia a favor de la teoría tectónica de placas.

El primer elemento de la tripulación que falleció fue Evans, que estaba malherido tras una caída. Pero la hazaña fue para el capitán Lawrence Oates, quien tras una vieja herida de guerra que durante la travesía se reabrió, perdió la movilidad y comenzó a gangrenarse. Muchas veces pidió que lo abandonaran, pues prácticamente tenían que llevarlo a cuestas, pero sus compañeros se negaron a hacerlo y se dice que mientras  todos los demás dormían, con la idea de brindarles una mayor posibilidad de sobrevivir, Oates, abandonó la tienda en medio de una terrible ventisca y a 43 grados bajo cero y nunca más regresó. Ese día cumplía 32 años.

Al final de nada sirvió, pues Scott y los otros dos miembros del grupo: Wilson y Bowers murieron desnutridos, agotados y muy probablemente de hipotermia o escorbuto.

El 12 de noviembre se rescataron sus cadáveres. Se dice que Bowers estaba envuelto en su saco, Wilson tenía las manos cruzadas sobre el pecho y Scott tenía medio cuerpo fuera del saco y uno de sus brazos extendido hacia Wilson. Al parecer fue el último en morir. En la tienda también se encontró su diario de expedición que decía:

“Me gustaría tener una historia que contar sobre la fortaleza, resistencia y valor de mis compañeros que removería el corazón de todos los ingleses. Estas torpes notas y nuestros cuerpos muertos, contarán la historia”
“Deberíamos aguantar hasta el final, pero nos estamos debilitando y el final no puede estar lejos. Es una pena, pero creo que no puedo escribir más. Por el amor de Dios, cuiden de los nuestros". 

-R. Scott-
Esta es la historia de la aventura que inspiró a Nacho Cano a escribir esta canción, y aunque el Capitán Scott tal vez se sintió derrotado en su momento y no sabemos cuales fueron sus últimos pensamientos; tal vez su hazaña no fue en vano, pues a casi 1 siglo de distancia; él y sus hombres siguen siendo recordados como "Los Héroes de La Antártida".

"Héroes de La Antártida" / Descanso Dominical (1988) / Track No. 12

"Héroes de La Antártida"
-Nacho Cano-

18 de enero de 1912... 

El Capitán Scott, acompañado de Evans, Wilson, Bowers y Oates, 
alcanza el polo sur, pero fracasa en la hazaña de ser el primero.

Sobre el punto de latitud cero 
ondea ya la bandera noruega del explorador Amundsen. 
Exhaustos y fracasados emprenden el regreso.

16 de febrero Polo Sur
cinco ingleses por el desierto azul
Evans va último de la fila
y colgada de su mochila
va la muerte dispuesta a demostrar
que una vez muerto, no se está mal en aquel lugar.

No hubo lápida, si hubo plática
que Dios salve a la reina

gloria eterna a los héroes de la Antártida.

6 de marzo y Oates no puede más

son sus pies dos cuchillas de cristal
de arrastrarse en algunos tramos
tiene heladas también las manos
pero nadie le quiere abandonar
y mientras duermen, 
sale al paso de la eternidad.

No hubo lápida, si hubo plática
que Dios salve a la reina
gloria eterna a los héroes de la Antártida.

30 de marzo, aquí acaba el diario
de Bowers, Wilson y Scott
que las ayudas que nunca nos llegaron
vayan a los que quedaron,
nuestros hijos nuestras viudas
como un inglés, mueren, tres...

No hubo lápidas, no hubo pláticas
no hubo Dios, ni hubo reina
sólo nieves eternas
En la Antártida...

¿Quién se acuerda del Capitan Scott?,
Evans, Wilson, Bowers y Oates...

¿Quién se acuerda del Capitan Scott?

Evans, Wilson, Bowers y Oates...

¿Quién se acuerda del Capitán Scott?...

Lunes de Compositores: Natalia Lafourcade.

on lunes, noviembre 29, 2010

“Con la música puedes crear sensaciones, Puedes jugar con la fantasía y con las emociones. Hasta puedes crear imágenes. Me encanta que la gente escuche una canción y se deje llevar sin que sepas a dónde vas a parar”. 

La primera vez que yo escuché y supe de la existencia de Natalia Lafourcade fue una vez que estaba viendo el Top Ten en Tv Azteca, uno de los pocos programas de videos en tele abierta, que se transmite ¿o transmitía? (¿alguien sabe?); todos los Sábados y que por lo regular yo veía siempre para grabar videos.

En una de esas tantas ocasiones, cuando la tabla de posiciones cambiaba de una semana a otra (y por ende entraban videos nuevos), me tocó ver a una chavita cantando una canción muy curiosa que se llamaba "Busca un Problema", y me acuerdo que lo primero que pensé cuando lo vi, (y se lo dije a mi mamá) fue: "de por si los chavos están como están y esta niña todavía dándoles más ideas"...

Hasta ahí quedó, a pesar de que la canción fue muy exitosa, yo no volví a saber nada de Natalia. Vi la película de "Amar Te Duele" y como no me gustó, nuevamente la música de Natalia me volvió a pasar de noche; y no fue hasta que en la época en que todavía estaba en la oficina de Avanza Diseño, durante esos cierres maratónicos de edición (que un día debería escribir sobre eso); escuchábamos mucho un CD, (creo que era el de "Casa"), y ahí fue que me empezó a llamar la atención su música. 

Es curioso, porque soy tan de efectos retardados, que con varios artistas así me ha pasado, de primera impresión pueden parecerme lo más "X" del mundo, y después de algún tiempo volverme fan.

Pero bueno, el post de los Lunes no está dedicado a hablar de mis "mermas"; sino de la música y de los hombres y mujeres talentosos que están detrás de ella... Yo creo que esta es la primera vez que me toca hablar de alguien tan joven (si no es que se trata de la compositora de menos edad que ha aparecido en esta sección); pero que a pesar de no tener tantos años, eso no le resta talento, ni la trayectoria tan sólida, a la que en este espacio le echamos un vistazo, porque es por demás interesante.

¿Me acompañan a conocerla?

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Natalia Lafourcade
“Normalmente necesito soledad para componer y eso es una de las cosas que me gusta de viajar. No tengo una estructura determinada a la hora de componer. A veces hago una canción en media hora. A veces escribo unas líneas y las retomo días después”.

Sobre su formación musical:
María Natalia Lafourcade Silva, es hija de dos músicos: Gastón Lafourcade, un clavecinista Chileno y Maricarmen Silva, una mexicana dedicada también a la música y quien inventó un método de enseñanza musical para niños llamado "Macarsi" (titulado en base a las iniciales de su nombre) y que comenzó aplicando en su propia hija.

A la par de crecer bajo un ambiente musical que a los 3 años ya la llevaba a cantar con mariachi; Natalia cuenta que como era una niña muy inquieta, fue durante el festejo de uno de sus cumpleaños, que sufrió un accidente al caerse de un caballo (al que por cierto le habían prohibido subirse); y entonces, como recomendación, los médicos le dijeron a sus padres, que para evitar alguna secuela por el golpe que pudiera afectar su aprendizaje, la inscribieran en clases de música o algo relacionado con el arte, y fue así como desde muy niña tomó clases de música, teatro, danza y actuación.

Ella no sabe si eso influyó en su vocación, pero a la par de aprender a tocar varios instrumentos, por esa época, Natalia también comenzó a mostrar interés por componer sus propias canciones, y junto a su madre comenzó jugando a escribir canciones sobre cualquier tema, por lo regular la madre de Natalia le decía una palabra y por eso la mayoría de las veces sus canciones hablaban sobre algún animal en particular, pues era el tema más recurrente.


Ella no se imaginaba, que eso influiría mucho en su futura carrera y en su estilo musical (que se caracteríza  por las letras bastante simples y que en ocasiones tienen un aire infantil, que analizándolo bien, se vuelve más complejo y profundo como en el caso de la canción "Azul"); y no fue hasta que tuvo su primer novio que compuso su primera canción en forma.

Aunque vivió gran parte de su infancia en Coatepec, Veracruz, se mudó a la ciudad de México cuando gracias al método de enseñanza que inventó, la madre de Natalia, puso una escuela de música en el D.F.
A los 14 años, Natalia se integró al grupo "Twist", que duró solamente 3 años y que a ella no le gustaba porque no estaba de acuerdo en que no cantaran en vivo. 

Al terminar la secundaria ingresó a la academía de música Fermatta donde conoció al chavo que después sería el baterista de "La Forquetina", un grupo que Natalia integró con varios de sus amigos cuando ya era famosa y con el cual duró un buen tiempo; pero el arranque formal de su carrera fue mucho antes, para ser precisos en el año 2000, cuando luego de arrepentirse de firmar un contrato con una disquera (porque no quería dejar de ser original ni dejarse llevar por imposiciones de la industria), la compañía la convenció de que les grabara algunas maquetas y así, bajo la producción de Loris Ceroni y Aureo Baqueiro, surgió el primer disco titulado: Natalia Lafourcade. Con tan sólo 18 años y mucho talento, comenzó su historia dentro del mundo de la música.


Discografía:
"Natalia Lafourcade" (2002), "Casa" (2005). "Las 4 Estaciones del Amor" (2007) ¡Discazo!, "Hu, hu, hu" (2009).

¿Cuáles son sus canciones más conocidas?
"En el 2000", "Casa", "Busca un Problema", "Mírame, Mírate" (de la banda sonora de "Amar Te Duele"), "Te quiero Dar", y de esta etapa reciente: "Cursis Melodías", "No Viniste" y "Azul" (esta me fascinó cuando conocí la historia de como la escribió).

¿Con quiénes ha colaborado?
Con Celso Piña, El Canto del Loco, Liquits, Zoé, Julieta Venegas (la invitó a cantar el tema de "Hu, hu, hu" y después Natalia participó en el disco Unplugged de Julieta, tocando varios instrumentos), también la banda People Project, Los Amigos Invisibles y la vocalista del grupo Hello Seahorse.

¿Cuál es su sitio en Internet?

Curiosidades:
- A pesar de haber estudiado música desde pequeña, podría decirse que Natalia es lírica, ya que encuentra complicado leer partituras, le costaba trabajo entender de la manera que explicaban los maestros, como se leen los tiempos entre notas en los pentagramas y por ejemplo el piano lo toca, porque comenzó a usarlo para componer, pero lo hace sin técnica, (ella misma dice que si un profesor la viera tocar, se daría cuenta que no lo hace de la manera correcta).


- En la actualidad toca además de la guitarra, otros instrumentos como el piano, el Cavaquinho, vibráfono, banjo y el ukelele.

- Participó como músico en el disco Unplugged de Julieta Venegas, tocando varios instrumentos, entre ellos el banjo.

- En sus primeros discos, y al inicio de su carrera, mucha gente catalogaba su propuesta musical dentro del género Bossa Nova, pero cuando comenzó a componer ella ni siquiera conocía el género. Mucha gente le regalaba discos, pensando que a ella le gustaba, pero lo que pasó aquí fue que un amigo de ella le enseñó unos acordes en la guitarra y con ellos comenzó a componer, sin saber que debido a a eso, sus primeras composiciones tendrían mucha influencia de ese tipo de música.

- Ha ganado varios premios MTV Latinos y un Grammy, además su música es conocida en países como Japón.

- Desde siempre se ha dicho que Natalia Lafourcade es una copia de Lili Allen, pero Natalia surgió mucho antes y si algo la ha caracterizado desde siempre es que tanto en música como en su imagen, es simplemente ella y desde sus inicios nunca se dejó influenciar por imposiciones de su compañía disquera.

- Hablando de su imagen, Natalia es una chava que se divierte con la moda y le gusta experimentar. Ella afirma que para encontrar tu look debes probarte de todo, pero que debes sentirte tú misma con lo que traigas puesto.

- Natalia admira a Björk y a The Mattew Herber Big Band (sobre todo la influencia de este último, se nota mucho en su disco "Las 4 Estaciones del Amor").

- En cine, además de que su música ha formado parte del soundtrack de dos películas ("Amar Te Duele" y "Temporada de Patos"), ha incursionado también en el terreno del doblaje, prestando su voz para el personaje de la princesa en la película animada CGI "El Gato Con Botas", una producción francesa en la que comparte créditos con Kalimba.




- El concepto de su disco "Hu, hu, hu" es muy original y decidió darle ese título porque para ella esa palabra es una expresión de alegría.

- El título de este disco es una idea divertida, juguetona y mágica, es una frase que intenta reunir todo eso y además es un tema que habla sobre las cosas que le quieres regalar a una persona con quien la pasas muy bien y Natalia la compuso para una amiga que tiene que es artista plástica y se la dio el día de su cumpleaños.

- El primer tema promocional de este disco era "Azul" el cual estaba contemplado que saliera en el disco de "Las 4 Estaciones del Amor", pero cuando Natalia lo incluyó en este disco, la disquera decidió que el primer sencillo fuera "Cursis Melodías" y entonces ella decidió promocionar "Azul" de manera independiente.


- El disco de "Las 4 Estaciones del Amor" es completamente instrumental y es el resultado de un proyecto que  Natalia escribió durante su estancia en Ottawa, Canadá. Para la realización del disco contó con la colaboración de la Orquesta Sinfónica Nacional de Veracruz y consiste en 4 movimientos: Primavera, Verano, Otoño e Invierno.

- Algunas de las canciones de "Hu, hu, hu" también nacieron en ese viaje a Ottawa, Canadá, ciudad a la que viajó con la intención de aprender inglés, descansar y caminar. Durante su estadía en esa ciudad vivió en una casa de músicos que estaban enamorados del folk, el blues y la música francesa. Toda esa fusión se volvió algo muy productivo para ella y que se ve reflejado en las canciones de este disco (algunas parecen música para cuentos).


- En su etapa altruista, Natalia ha colaborado con varios proyectos en conciertos a beneficio para la gente de Haiti, y "un techo para mi país", que tiene como objetivo construir casa para personas de escasos recursos. 


- En Septiembre participó en los festejos por el bicentenario de la independencia junto a Alondra de La Parra.


- Respecto a la forma en que los mexicanos podemos festejar una fiesta tan grande como el Bicentenario de la Independencia, me encantó lo que dijo: “Levantando nuestras manos para trabajar por el país. Esto no puede ser una celebración de un ratito, de un desfile. Lo mejor es tomar consciencia y mantenerla cotidianamente, todo el año, todos los días. Deberíamos tomar esa alegría del festejo y convertirla en energía de trabajo para resaltar lo bonito de nuestro país”.


- Algo muy interesante es que Natalia está al revés que los artistas de su generación, pues ella empezó su carrera interpretando sus propias canciones y tiene planeado a futuro grabar un disco de covers en español o inglés.




Pues hasta aquí este Lunes de Compositores (que si no me equivoco es el No. 41), y al que sólo puedo agregar que de Natalia me encanta que es una chava súper talentosa y creativa, que todos sus videos son muy divertidos y originales, sus letras demasiado sencillas.


Lo más fregón de todo es que tiene apenas 26 años y sin ser una artista muy comercial, ya ha hecho cosas como los grandes de la música (componer para una sinfónica no es cosa simple); y aparte de que no es una artista de plástico de esas que llenan el foro sol, o reunen 50 mil personas en un estadio nada más mientras están de moda, tiene más merito la propuesta de Natalia, porque sin ser alguien que suena constantemente en la radio y sin hacer mucha difusión, su música y su estilo son tan buenos, que seguramente la llevarán a cumplir su único objetivo -que como ella misma lo define- es tan sólo aportar su granito de arena a la historia musical de nuestro país.


Para finalizar los dejo con el video de "En el 2000"; que es un tema muy representativo de ella y aunque estuve indecisa entre varios videos (porque todos son muy originales), al final me decidí por este, porque aparte de que siento que allí sale como exactamente es, me fascina que está filmado de una manera súper sencilla y es muy divertido (existe otra versión de ese mismo video y es genial también).



¡Hasta el próximo Lunes de Compositores!

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"No necesitas un estudio enorme para hacer algo bueno, la música tiene infinidad de matices y caras, romper las reglas a veces te lleva a cosas interesantes... La música no tiene límites, amo la música, es de la cosas que más me llena y me mantiene en pie".

"Amor, Dolor y Viceversa".

on sábado, noviembre 27, 2010

Hace un ratito terminé de ver una película que me prestaron desde la semana pasada y que yo tenía muchas ganas de ver (la vi en capítulos porque la semana pasada me quedé dormida).

Como antecedente puedo decir que no me gustan las películas de Bárbara Mori, pero por una cosa o por otra siempre termino viéndolas, la última que había visto de ella era la de "Cosas Insignificantes" (que la comenté en su momento en el blog también), pero esta en particular, me llamó la atención porque el año pasado, cuando apenas se iba a estrenar, Fernanda Familiar la entrevistó y me encantó porque le dijo vilmente: "Discúlpame, pero a mi tus películas no me gustan".

Esa vez, yo casi le pongo un altar a Fernanda, porque la entrevista estuvo muy chida y parecía que le estaba diciendo justo lo que yo pensaba de sus películas, claro, una crítica en buen plan, y con argumentos válidos, y Bárbara Mori, agarró la onda pero le dijo: "No Fernanda, es que esta vez esta película es algo diferente, y la tienes que ver".

Total, que para no hacerles el cuento (o más bien, "el post" tan largo), gracias a los criterios de distribución y exhibición de las películas mexicanas en nuestro país (a los que siempre les "echo tierra", porque me da mucho coraje)  yo ya no la alcancé a ver en el cine, pero hace dos semanas me la prestaron y al igual que Fernanda, decidí darle una última oportunidad a Bárbara Mori, para que me convenciera de que si es actriz... ¿Quema mucho el sol verdad?...

La crítica, como era de esperarse, la hizo pedazos, pero como yo soy una simple espectadora que apoya siempre el cine nacional aunque las películas estén chafas,  la tenía que ver -obvio para poder opinar- y porque sé lo que cuesta que alguien se la rife para poder producir algo (¡saludos a Vicky y a Abby!); pero volviendo al tema, que resulta que si me gusta la película.

De entrada se me hizo un guión muy original (dicen que es un refrito de una pelí italiana), pero insisto, mi post es nada más una percepción de alguien a quien le encanta el cine, aunque no sepa ni jota, y "Amor, Dolor y Viceversa" es la historia de una chava que se llama "Consuelo" (Chelo pa´los compas), que es arquitecta y que está enamorada del hombre de sus sueños, que literalmente es eso, porque sólo vive en sus sueños, que ella mezcla con su realidad. 

Pero luego resulta que a Chelo, se le ocurre ponerse a buscar a este hombre perfecto de una manera poco convencional, y resulta que el tipo ¡si existe!, es un doctor que está a punto de casarse con la mujer de su vida, pero... (aquí es donde se empieza a complicar la cosa), el famoso doctor, lleva más de 1 año soñando también con una mujer que siempre, al final de su sueño lo asesina.

A mi me parece que el guión es de por si muy original, pero está muy bien reflejado en el lenguaje cinematográfico, la iluminación y los diferentes planos y movimientos de la cámara hacen que la historia te envuelva de tal modo que hacen que te quedes, precisamente porque luego de un rato ya no sabes si estás dentro del sueño de él o es el de ella; ¿quién de los dos es el que está contando la verdad? y peor aún... ¿qué separa la fantasía de la realidad?

Algo que me gustó mucho es que utilizan mucho tomas con la pantalla dividida (ese recurso aunque es muy viejito, si lo usas bien, te ayuda mucho para contar aspectos bien relevantes de una historia y se ve fregón); sobre todo en el plano del final.

Me encantó ver a Joaquín Cosío (nuestro actorazo "Juarisquillo" que cada vez es más famoso); y también que me acordé que cuando Bárbara estuvo en la entrevista de radio, comentó que antes de empezar a filmar, ella y el director se reunían para hablar de Chelo, los miedos que tenía, las obsesiones, y en base a eso hacían ejercicios (el director le pidió incluso una prueba de una de las escenas -que no les puedo contar-), y enterarte de ese tipo de cosas te llevan a entender más el personaje.

También leyendo en el sitio oficial de la película, en la descripción de los personajes, hay detalles que no salen en la película, por ejemplo cosas de la personalidad de la protagonista, o que describe como se conocen ella y su amiga Gaby (el personaje interpretado por Irene Azuela -una chava muy joven que es una súper actriz y ya ha ganado dos Arieles-), y eso para quienes nos encanta el cine, nos ayuda a entender como las cosas que no se ven a la hora de contar tu historia en el cine, repercuten mucho en la forma de actuar de los personajes.

Finalmente no sé si Fernanda Familiar logró perdonar a Bárbara Mori con esta película, pero a mi es la primera vez que si me convenció.... Por cierto, "Amor, Dolor y Viceversa" fue producida por Lemons Films, la misma casa productora de "Navidad S.A.", "KM 31" y "Los Sultanes del Norte" (está padre eso porque han hecho cosas muy variadas). Fue filmada en 35 días en locaciones de la Colonia Condesa en pleno D.F.

Cierro el post con mi recomendación de siempre ¡apoyen porfa nuestro cine!, aunque se metan a otra sala a ver otra película, ¡porfis, porfis!, compren boletos cuando sepan que hay una película mexicana en cartelera y ya con eso apoyan a que los realizadores puedan producir sus guiones.

También por otro lado me quedo pensando en otra película que vi ayer en la oficina a la hora de la comida que habla más o menos sobre el mismo tema de todo lo que vives dentro de "los sueños" (pero era comentar esa pelí o esta y obvio me quedo con la película mexicana), mientras que por otro lado, está cañón, me quedé pensando mucho en el personaje de Bárbara Mori, en cuando te empieza a costar cada vez más trabajo despegarte de tu mundo introspectivo para "funcionar" en la realidad...

Viernes en "Corto": "Medalla al Empeño".

on viernes, noviembre 26, 2010

Terminamos la semana, y estamos también a unos cuantos días de concluir el mes de Noviembre, el cual fue especial porque celebramos el centenario de la Revolución Mexicana, y que mejor manera de cerrar este ciclo con un cortometraje mexicano.

Este que les presento ahora es un poco viejito, pero está muy chido, no les quiero contar de que se trata, pero como antecedente sólo díré que este trabajo cinematográfico, formó parte de una serie llamada "Línea de Tres" que era presentada por Jesus Ochoa y Rodrigo Murray (ambos excelentes actores mexicanos), dentro del programa de "Los Protagonistas" de José Ramón Fernández, como parte de la programación que se transmitía durante la cobertura de las olimpiadas de Atenas, 2004.

La verdad está muy bueno y es padre encontrarse de repente con estos trabajos tan interesantes, que obvio son los que se deberían difundir más.

Espero que les guste. ¡Buen fin de semana a todos!

La Última Historia de Cronovisor...

on miércoles, noviembre 24, 2010

5:40 de la tarde y las puertas del vagón del metro se abrieron. Un vendedor de enciclopedias "digitales" en CD, se abrió paso entre la gente que además de los asientos, ocupaba todavía cada espacio disponible también en los pasillos. 

Tenía prisa por llegar hasta el extremo final de ese transporte, todo con la intención de que cada persona que viajaba a esa hora, pudiera ver la mercancía que tenía a la venta. 

Aquel había sido un día malo... Demasiado caminar, pocos clientes y por ende muy pocas ganancias, pero la suerte puede cambiar en un instante, pues justo en la parte final de ese vagón de la línea 6 del metro; una mujer madura que viajaba junto a un par de niños, se interesó en lo que aquel hombre tenía para ofrecer.

Como era la hora cuando todos regresan a casa después del trabajo; para poder acercarse el vendedor tuvo que abrirse paso hasta ahí como pudo, y para ello fue necesario esquivar a un joven alto y delgado que se sostenía del tubo de metal  colocado en la parte superior del techo y diseñado de modo especial, para que quienes no alcanzaban asiento pudieran sostenerse mientras el metro iba en movimiento.

El hombre llegó hasta el lugar en el que aquella madre de familia solicitaba su presencia; pero el destino, que siempre "se entreteje" de mil formas distintas, esta vez vino a recaer en una chica que en lo absoluto tenía que ver con ellos, pero que en ese instante viajaba adentro de ese mismo vagón, justo un asiento más atrás.

Al parecer venía cansada o demasiado abstraída, puesto que permaneció con la cabeza recargada en el cristal de la ventana por el cual desfilaban a gran velocidad andenes y montones de gente a la espera de poder subir o bajar cuando el vagón se detuviera.

Era difícil intentar adivinar lo que pensaba o sentía, y quizá fue por ese mismo estado de abstracción, que ella jamás se dio cuenta que en teoría no viajaba sola, porque alguien la observaba muy de cerca.

Nadie lo noto, pero el chico que viajaba de pie (y que el vendedor tuvo que esquivar para llegar hasta donde se encontraba la madre de familia), durante todo el camino no le quitó la vista de encima.

Si alguien a su alrededor hubiera sido un poquito más observador, se habría dado cuenta que la presencia de aquel joven en el mismo vagón que la chica no era ninguna casualidad, porque aunque él lo disimulaba muy bien, el poder de una mirada es tan fuerte, que por más distraída que estuviera, llegó un momento en el que la chica del asiento junto a la ventana sintió que alguien la veía y por fin salió de su estado de abstraimiento, para buscar... O más bien cerciorarse, de si entre la gente a su alrededor alguien la veía.

Al parecer no... Pues al echar un vistazo rápido a su alrededor no se encontró con nadie que se encontrara mirándola fíjamente; aunque la realidad fue que ni siquiera revisó bien, porque al volver la vista en dirección hacia donde se encontraba aquel joven que la observaba, él fue lo suficientemente hábil como para darse cuenta que ella lo había descubierto, pero no le fue nada difícil ocultarse; pues con disimulo, simplemente se inclinó hacia atrás, y quedó oculto entre la gente que al igual que él se encontraba de pie en el pasillo.

Un poco más tranquila la chica volvió a sus cavilaciones con la cabeza apoyada sobre el cristal de la ventana; pero ese estado duró muy poco, porque llegó en ese instante al final de su recorrido.
Unos cuantos minutos después, cuando el vagón se detuvo y las puertas se abrieron; ella abandonó su asiento; se dirigió a la salida entre el tumulto de gente y pasó incluso delante del misterioso joven que en forma todavía mucho más disimulada continuó observándola todo el tiempo.

Los asientos y los pasillos aún no se vaciaban del todo, pero contrario a lo que pudiera pensarse, una vez que la vio salir, él no fue detrás de ella.

De pie todavía y sostenido del tubo como si el metro se encontrara todavía en movimiento; una vez que la chica salió, él se limitó a seguirla con la mirada. Luego, sacó de uno de los bolsillos de su camisa unas gafas extrañas con los cristales en tonos azules y violetas... Se las colocó para mirar a través de la ventana y vio como la chica se reunía en uno de los andenes con un muchacho muy apuesto que de primera impresión parecía que ya la esperaba por la forma en que la recibió.

El joven del interior del metro, se quitó las gafas en el instante en que vio que ambos se abrazaban y la imagen que se reveló ante sus ojos ya desprovistos de los espejuelos fue la de la chica esperando sola, con el bolso colgado en el hombro en pleno andén.

Volvió a colocarse los anteojos y al dirigir su mirada de nuevo hacia la chica, descubrió el momento preciso en que ella y el chico que la esperaba se daban un beso.

No pudo soportar ver eso y de inmediato se quitó otra vez los lentes.... En ese instante el vagón comenzó a andar de nuevo, ya todos se habían ido y solamente él seguía todavía ahí de pie.

El metro comenzó a andar poco a poco, volvió a colocarse las gafas; y a través de los cristales de colores atestiguó como la pareja se alejaba de ahí mientras iban abrazados.

Ya no se los volvió a quitar; ni tampoco dejó de verlos ya. A medida que el vagón aceleraba su marcha, dejando atrás la figura de aquella pareja caminando abrazada; un sentimiento oscuro también comenzaba a crecer en su interior y se iba apoderando poco a poco de él.

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Había pasado ya algún tiempo desde que Mauro la vio por primera vez, pero él lo recordaba como si hubiera transcurrido apenas el día anterior; cuando la realidad era que sucedió en otoño del 2001, a la mañana siguiente de que él se mudó a ese edificio viejo, para alquilar un departamento en el que además de la ventaja de poder llegar más rápido a su trabajo (dentro de un despacho que ofrecía consultorías de ingeniería); Mauro tenía un balcón no muy grande que asomaba a la calle, y que a pesar del espacio tan reducido, a él lo hacía sentirse libre, pues muchas veces era el único lugar donde podía fumar con total libertad.

Así fue como la conoció a ella, en una de esas tantas tardes cuando luego de volver del trabajo la vio llegar a su casa (ubicada justamente enfrente del edifico de departamentos donde él vivía), en el extremo opuesto de la calle. Mientras él fumaba recargado en la barandilla del balcón, apenas un instante después de volver del trabajo.

De primera entrada le pareció una chica hermosa, y a partir de ahí todos los días se convirtió en una especie de costumbre salir al balcón a fumar y esperar el momento en que cuando las manecillas del reloj se instalaban entre el número 7 y el 12, ella aparecía al final de la calle y caminaba hasta la entrada de la casa resguardada por un montón de macetas en forma de rana y que contenían diversas flores y plantas de ornato.

Al cabo de unas cuantas semanas y a fuerza de tanto observar, fue ensamblando con las piezas que ella le daba, lo que en realidad era su historia. Supo que se llamaba Valeria, que era estudiante universitaria (porque de lunes a Viernes salía y regresaba cargando libros y cuadernos); que vivía con su abuela;
-que por cierto fue quien le reveló como se llamaba- una mañana cuando salió tras de ella hasta la calle, llamándola por su nombre para evitar que se fuera dejando olvidado el teléfono celular.

Supo también que tenía un grupo de amigas muy reducido con quienes salía de vez en cuando por las tardes, y también que los Domingos acompañaba a su abuela a la iglesia. Cada séptimo día, al cuarto para las 8, Valeria salía del brazo con su abuela, para cumplir con religiosidad ortodoxa, con una costumbre muy particular de su familia.

Para ese entonces, esa extraña necesidad de sentirla cerca y conocer más a fondo cada detalle de su vida, lo llevó a desempolvar del armario su vieja cámara de fotos, con la que se dedicó por completo en su tiempo libre, captar a través del gran angular, las más de 100 llegadas y salidas de Valeria a su casa; y tantas otras de sus expresiones registradas durante varios meses.

Había días en que cuando tenía un poco más de tiempo disponible, Mauro la seguía cámara en mano a cualquier parte hacia donde ella se dirigía. Los recuadros impresos con las imágenes en donde ella aparecía en distintos momentos de su vida diaria, pasaron de llenar la parte media y oculta del colchón bajo su cama, a convertirse en una especie de collage suspendido con el que tapizó por completo el plafón del techo que cubría el espacio frente a su cama.

Durante muchas noches se quedó dormido observando cada una de esas fotografías, de las que memorizó cada uno de los rasgos de Valeria; pero como para él aún no era suficiente; cayó en el juego obsesivo de querer obtener cada vez más y más imágenes a menos metros de distancia... La adrenalina de estar cercano a ella, corriendo el riesgo de ser descubierto en cualquier momento se volvió adictiva para él; pero lo convirtió además en todo un experto en el arte del ocultamiento y la evasión.

Todo iba muy bien, hasta que de pronto, en medio de todas esas imágenes Valeria ya no aparecía solamente con sus amigas. Al cabo de apenas unas cuantas semanas la imagen de un chico, comenzó a ser frecuente en las fotos que Mauro llevaba a revelar cada vez que el calendario indicó el punto donde terminaba el mes.



En otras circunstancias eso no importaría, pero el problema comenzó además de aparecer ya en la mayoría de las fotos, esas mismas imágenes le revelaron que para Valeria ese chico era especial.

Cuando tomó consciencia de la situación Mauro se llenó de rabia, no sabía porque, pero una extraña y desagradable sensación le carcomía las entrañas cada vez que ya fuera en una imagen o en tiempo real los llegaba a ver juntos.

A pesar que le dolía y que se convirtió en un suplicio atestiguar desde el balcón todos los días su regreso, no dejó nunca de seguir los pasos de Valeria: aún con el malestar y los sentimientos encontrados que le producía verla con otro; pues para Mauro se convirtió en un juego obsesivo estar al tanto de cada uno de sus pasos.

Una noche de Sábado en la que particularmente los acechaba muy de cerca mientras Valeria y su novio decidieron salir a caminar, luego de varios minutos, doblaron sin ninguna prisa en una esquina que conducía hacia un callejón. Mauro apresuró entonces el paso, y se guardó los sentimientos iracundos junto al estuche de su cámara, pues de no hacerlo, corría el riesgo de perderlos de vista.

Luego de atravesar por el mismo pasillo estrecho, sobre el cual tenían que invertirse varios minutos para poder cruzarlo de extremo a extremo; un mundo completamente diferente se abrió frente a sus ojos; pues el trayecto por medio de ese callejón oscuro y tan angosto, irónicamente conducía hacia una calle muy grande e iluminada, sobre la que se encontraba un gran bazar.



A pesar de que el bullicio y la cantidad de gente que circulaba de un extremo a otro le permitió seguirlos todavía mucho más de cerca (sin levantar sospechas); Mauro estuvo a punto de perderlos de vista, pues el ruido, las voces, los aromas de aquel lugar eran demasiados y tan envolventes que lo distraían. Durante algunos minutos los siguió, tratando de no quedarse rezagado entre tantas personas que avanzaban tan lento; hasta que tuvo que simular ser un comprador más en uno de los puestos; para no seguirse de largo y al mismo tiempo no verse demasiado obvio ante Valeria y su novio que se detuvieron para ver la mercancía en uno de los puestos.

Mauro estaba a pocos pasos; pero cuando vio que la espera se prolongaría; no le quedó otro remedio más que dedicarse a ver también él, todo lo que se vendía en el puesto frente al que por fuerza tuvo que detenerse.

Pero nada es casualidad en la vida, y su interés simulado se volvió genuino cuando en una pequeña tienda montada entre varas de bambú y telas de colores remendadas, sobresalía una mesa con objetos extraños de todo tipo que invitaban a acercarse.

Mauro no dudó en cruzar hacia el otro extremo, y comenzó a curiosear entre las antigüedades y figuras de deidades que un mercader marroquí, que surgió apenas Mauro puso un pie a la entrada de la tienda; le contaba en tono cansino y de acento extraño, que cada uno de esos objetos podía llevárselos por muy buen precio.

Mauro no dijo nada, se limitó a seguir curioseando entre los objetos que llenaban por completo la mesa; y porsupuesto. después de que se cercioró que la pareja que seguía estaba todavía en el puesto de unos metros más adelante.

Fue en ese instante que tomó sin ver si quiera el primer objeto que alcanzaron sus manos y que al enfocar de nuevo su concentración y vista a lo que él estaba haciendo; descubrió que tenía un estuche antiguo entre las manos, y que al abrir le reveló unas gafas bastante extrañas.

El mercader, al ver su interés en tan curioso objeto, le contó toda una historia acerca de un país lejano, de donde provenían esas gafas y que Mauro no creyó en lo absoluto.

Estaba a punto de cerrar el estuche y dejarlo en el mismo sitio de donde lo había tomado; cuando de pronto, otro comerciante de un puesto contiguo; se acercó y comenzó a reclamarle al marroquí el pago de algo que al parecer le debía. El mercader, quiso convencerlo de que se calmara; pero el hombre estaba demasiado alterado, y para evitar que la gente -que ya comenzaba a verlos- se enterara de la mala reputación que tenía; hábilmente lo condujo hacia el interior de la tienda con la promesa de entregarle alguna mercancía valiosa, que compensara en especie la cantidad que le debía.

A Mauro eso no le importó; al contrario, le alegró la idea de poder seguir husmeando entre los objetos sin alguien que estuviera acosándolo con la intención de cerrar una venta. En ese instante, la luminosidad de las antorchas de un hombre que hacía malabares con fuego y que venía acercándose poco a poco montado en unos zancos; lo distrajo repentinamente y sin saber porque, a Mauro se le ocurrió colocarse las gafas raras del estuche que todavía tenía entre las manos y entonces vio como el artista de los malabares prendía intencionalmente la tienda del mercader.

De inmediato se quitó las gafas y descubrió que todo seguía en orden y el hombre de los zancos aún estaba algo retirado de ahí, pero de pronto entendió que al igual que él disimulaba porque también estaba esperando a alguien...

Cuando vió que comenzaba a acercarse en dirección hacia la tienda del mercader; Mauro no lo pensó dos veces. Metió de nuevo las gafas dentro del estuche y se alejó a toda prisa de ahí.

Unos minutos después, el ambiente se tornó pesado, cuando alguien gritó que una de las tiendas se estaba incendiando y el fuego comenzaba a extenderse. La gente comenzó a correr despavorida en todas direcciones y en medio del tumulto Mauro volvió a colocarse las gafas y miró en dirección contraria, donde a lo lejos se observó el mismo caminando abrazado de Valeria... Impresionado, se las quitó de nuevo, casi como si quisiera arrancarlas; y desconcertado, las observó con curiosidad y lleno de extrañeza.

Adelante, en el camino, justo en el punto hacía donde había enfocado su mirada no había nadie, sólo la gente que corría en todas direcciones y que regresaba con recipientes repletos de agua y en dirección hacia donde se había originado el incendio.

Valeria tampoco ya no estaba; Mauro la perdió de vista; pero ya no importaba eso; pues ahora tenía en sus manos algo que si bien era cierto no tenía ni la menor idea para que servía; algo en su interior le hizo saber que sin importar si era falso o verdadero lo que se reflejaba a través de esos cristales; su vida, estaba a punto de cambiar...

Continuará...