Un Viaje Robado...

on martes, junio 26, 2012

Llevo muchos años soñando con viajar a Italia... En un principio fue porque desde mucho tiempo antes de ser fan de Laura Pausini, viendo fotografías en los libros, y los programas que todos los sábados pasaban por PBS (en la misma época que yo sintonizaba ese canal para ver los conciertos de Sarah Brightman); había un programa de un señor que viajaba por el mundo, y con mucha frecuencia  sus tours se enfocaban a las diversas regiones de ese país.

Yo no conozco a nadie allá ni tampoco tengo familiares, pero algo en mi interior me ha hecho saber siempre que debo de ir, porque ese puede ser uno de los mejores caminos recorridos (el mejor viaje de toda mi vida, ya lo viví al sur del continente).

Estas fotos no son mías, pertenecen (a excepción de la primera que ilustra el post), a una chica que se llama Zully y hace y algún tiempo las publicó en el foro que Lau tiene en Univision.

Todas son de la casa que alberga el Fan Club, y que fue donde en un inicio vivió Laura, y que se ubica en la ciudad de Solarolo, lugar donde ella nació, en la región de Emilia Romagna. 

Hace tiempo, otra chica que conozco que vivió varios años en Italia me contó que siempre que llegan extrajeros a Solarolo, siempre preguntan si van a visitar la casa de Laura, porque la mayoría de la gente llega hasta allí por esa razón.

Ese fue el motivo que me llevó a titular este post: "Un Viaje Robado", porque estoy compartiendo un álbum que no es mío, y aunque yo no he recorrido todavía esas calles, desde entonces guardé estas fotos porque me quedé embobada viéndolas y hasta hoy siguen representando un sueño para mi.

Me da un poco de pena con Zully, por mi atrevimiento, pero bueno, si ella las subió en ese entonces al foro, era para compartirlas, para que en cierta forma a quienes todavía no nos llega el tiempo, podamos estar por anticipado ahí...






































El día que me reencontré con estas imágenes en uno de mis cds de respaldo, me acordé que hace mucho tiempo escribí un cuentito que se llamaba "La Búsqueda de Laura"... La verdad no sé ni donde quedó, pero hoy estos sitios serían un punto más en el camino, y creo que Laura ya no es tanto el pretexto que me llevaría hasta allí.


Aterrizando un poco en la realidad y aprovechando que hablo en este escrito sobre Solarolo, hace unas cuantas semanas hubo un terremoto que dejó azotada la región. Laura se comunicó con el alcalde de esa ciudad y interrumpió momentáneamente su tour mundial para regresar a participar en un concierto a beneficio de las personas afectadas por ese sismo. El concierto fue ayer, Lunes 24 y quise comentarlo porque me pareció muy padre que ella hiciera eso por el lugar que la vio nacer.

Por hoy, ese recorrido tan sólo está en mis sueños y aunque no tengo ni la menor idea cuando sea mi tiempo, me encanta soñar despierta con ello y en este afán de rescatar sueños para aferrarse a ellos en los días normales, hoy cierro esta página de color rosa, con un suspiro y el pensamiento de que ojalá en un futuro no muy lejano yo pueda caminar por esas calles... Quizá ya no tanto en busca de Laura...

¡Buen Martes!

Lunes de Compositores ¡De Película!: Ennio Morricone.

on lunes, junio 25, 2012

¿Qué es el talento? No lo sé. Lo que sé es que para ser músico hacen falta estudio, disciplina y sacrificios infinitos".

Otra vez nos toca iniciar un nuevo ciclo de 5 días, y dentro de los Lunes de Compositores hay algunos que se visten de gala y casi, casi con alfombra roja por la relevancia del personaje que engalana el primer post de la semana.

Este Lunes es uno de ellos, ya que toca el turno de Ennio Morricone, un señor que más que un simple compositor, es un maestro de las bandas sonoras de cine. Reconocido como uno de los grandes genios de la música contemporánea, para muchas personas, más allá del nombre, quizá les sea más familiar recordar las emociones y sentimientos que les provocó una película en particular  que sin la música de Ennio en el score evidentemente no hubiera sido lo mismo.

Con una muy prolífica trayectoria que ya lo ha convertido en una leyenda viviente y con ese halo que tienen los grandes, hoy estás Páginas Sueltas y de Colores se visten de manteles largos para rendir un humilde homenaje a uno de los grandes de la música. ¿me acompañan?
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Ennio Morricone

"Si una película requiere una música nostálgica, la compongo. Si necesita música dramática, también. La música del cine no pertenece al compositor. Pertenece a la película". 

• Sobre su formación musical:
Ennio Morricone nació un 10 de Noviembre de 1928 en Arpino provincia italiana de Frosinone, es hijo de Libera y Mario Morricone, este último un trompetista de jazz.
Los inicios de este gran compositor dentro de la música fueron justo cuando él tenía apenas 6 años. Desde pequeño lo obligaron a tomar clases de trompeta en la Academia Nacional de Santa Cecilia, lugar donde con 9 años ya cumplidos tomó clases de ese instrumento.

A los 12 años, y ya en plena década de 1940, Ennio se inscribió en un programa de armonía de cuatro años. Su formación musical abarca estudios de trompeta, composición, música y dirección coral con Goffredo Petrassi, quien tuvo una importante influencia en en este brillante músico, al que con el paso de los años, Ennio le dedicó algunas piezas de concierto.

Ennio afrontó los estragos de la Segunda Guerra Mundial, y lo que por palabras del propio compositor destaca es que su recuerdo más vivo esa época fue el hambre. La experiencia que él vivió en esa etapa de su vida, tuvo una repercusión importante en muchas de las bandas sonoras que realizó posteriormente para ambientar las películas de ese período.

Al graduarse continuó trabajando en la composición clásica y la disposición. Hasta que en 1946 este compositor italiano recibió su diploma de trompeta y en ese mismo año compuso el tema: "Il Mattino" (La Mañana). De ahí vendrían otras composiciones y fue ya en pleno auge de los años 50's que comenzó a escribir su primera música de fondo para los dramas de radio.

Trabajó como trompetista en diversas bandas, lo que le permitió hacerse de muchos contactos, compuso todavía más piezas clásicas y a pesar de que había ya recibido el diploma en instrumentación para banda, en 1954 concluyó sus estudios. Tan sólo un año después comenzó a componer música para películas acreditadas a otros compositores ya bien conocidos (escritor fantasma). De vez en cuando adoptó seudónimos americanizados, tales como Dan Savio y Nichols Leo.... Había nacido ya uno de los más grandes maestros de las bandas sonoras del cine contemporáneo.


"Cada concierto es un reto, porque has de poner la música sin la imagen y conseguir que impacte con la misma intensidad". 

• Discografía:
Es la primera vez que el espacio del blog es insuficiente para reseñar la discografía completa de un artista tan grande... Nada más imagínense, si desde 1964 a la fecha él ha producido música para cine, nada más con eso se dan una idea de la cantidad de discos que tiene en su haber, y en este caso lo único que podemos hacer es recomendar tan sólo unos cuantos de ellos:
"Ennio Morricone: The Platinum Collection (2007), "The Legendary Italian Westerns" (2010), "The Very Best Of Ennio Morricone" (2000), "Ennio Morricone: 1966-1987" (1994), entre muchos, muchos otros más.

• ¿Qué películas famosas ha musicalizado?:
"La Misión”, "El Bueno, el Malo y el Feo" (un clásico de Clint Eastwood), "Cinema Paradiso", "Érase una vez en América", "Orca La Ballena Asesina", "Exorcista II: El Hereje", "Days of Heaven", "Los Intocables", "¡Átame!", "Casualties of War", "Bugsy", "Love Affair", "Disclousure", "Lolita", "Inglorious Bastards", entre más de 500 filmes dentro de la historia del cine contemporáneo.


• ¿Con qué directores ha trabajado?:
Brian de Palma, Almodovar, Bernardo Bertolucci, Oliver Stone, Dario Argento, Giuseppe Tornatore, y Quentin Tarantino por mencionar sólo algunos de los directores más famosos con los que ha trabajado musicalizando más de 500 películas.



• SitioWeb:
www.enniomorricone.it

"Me gusta Italia, me gusta mi apartamento de Roma, y ya tengo una edad... Siempre me visto como un compositor, no como una estrella de cine".

• Curiosidades:
-Estudió composición por sugerencia de un maestro a los 18 años.
-Es un gran jugador de ajedrez.
-Es también escritor y poeta.
-Siempre escribe sus composiciones directamente sobre una partitura y pocas veces prueba en el piano o algún otro instrumento y esto se debe a que él mismo dice que tiene la música ya estructurada adentro de su cabeza y por eso no necesita hacerlo.
-Ha sido nominado 5 veces al Oscar por las cintas: "Malena", "Bugsy", "Los Intocables", "La Misión" y "Días de Cielo"... No obtuvo la estatuilla dorada en ninguna de esas ocasiones y posteriormente Clint Eastwood le entregó un Oscar honorífico.
-Tiene fama de que es muy exigente al momento de dirigir orquestas, por lo que los músicos lo tratan con profundo respeto.
-Sólo dirige orquestas que tocan sus propias composiciones.
-Fue llamado por Stanley Kubrick para musicalizar la famosa "Naranja Mecánica", pero al director no le gustaba viajar a Roma, mientras que a Ennio no le gustaba volar y entonces Stanley no lo volvió a llamar.
-Ese es uno de sus más grandes arrepentimientos, no haber trabajado con Stanley Kubrick.
-Ha trabajando musicalizando películas de todos los géneros, desde el terror, hasta la comedia y su obra es tan original, que algunas de las bandas sonoras que ha compuesto, son incluso más famosas que los filmes para los que las escribió.
-Es famoso por sus arreglos y por mezclar instrumentos clásicos con otros menos convencionales. Lo que demuestra que siempre le gustó experimentar con la diversidad.
-Siendo uno de los pocos italianos que llegaron a ser leyenda dentro del cine Hollywoodense, hubo una época en que un estudio le ofreció una lujosa casa en California, que él rechazó.
- Está casado desde hace más de 50 años con Maria Travia, y tiene cuatro hijos: Marco, Alexandra, Andrea y Giovanni.
-Al maestro Morricone le molestan los ruidos fuertes o que alguien alze la voz.
-Uno de sus hijos empezó a componer y a tocar el piano cuando él se ausentaba de casa, y dejaba de hacerlo cuando Ennio volvía a casa, precisamente por le molestan los ruidos.
-Una anécdota interesante que le sucedió durante un concierto en Milán, fue que durante su presentación él notaba que la gente aplaudía muy poco, pero a medida que avanzaba el concierto, cada vez era menos, y Ennio se molestó un poco y decidió que al final del concierto no realizaría ningún bis. Después de un rato, uno de los organizadores se acercó a él y le dijo que mirara en dirección hacia el público y donde estaba iluminado.
La razón por la que la gente no aplaudía era que había estado lloviendo durante más de 3 horas seguidas y todos tenían paraguas en sus manos, por lo que no podían ovacionarlo, pero habían permanecido allí escuchándolo todo ese tiempo... Al final Ennio decidió realizar 3 bises ante más de 50 mil personas que admiraron y escucharon su música bajo la lluvia.
-Para Ennio Morricone la inspiración no existe: "Existe todo el material que se ha alojado en nuestro cerebro y depende de nuestros estudios, de nuestros sufrimientos, de nuestras vivencias musicales, de tantas cosas. Bien, con la técnica y la fantasía de cada uno, todo este conjunto de experiencias se convierten en una posibilidad de elaboración, que de todas maneras es activa y se refiere a la historia de cada uno de nosotros".

"Todos los años son inolvidables, porque todos significan un progreso continuo, ya sea desde un punto de vista profesional, espiritual o familiar en la relación con otras personas". 

Hasta aquí este Lunes de Compositores No. 63, dedicado a uno de los más grandes y prolíficos compositores del mundo. Con cerca de 500 obras, en un repetorio que abarca desde bandas sonoras de película, obras sinfónicas y de cámara, hasta canciones populares y música para teatro, radio y televisión, es muy difícil reseñar todos los grandes logros que ha tenido este genio de la música del cual esperamos poder seguir disfrutando de su música por muchos, muchos años.

Para despedir este primer post de esta última semana de junio, los dejo con una pieza de la que ya habíamos hablado AQUÍ en la sección de Historia en la Canción.

Se trata de el tema de la película "La Misión", que es un tema que se convirtio en "Nella Fantasía" en voz de Sarah Brightman.
Yo no conocía la historia, pero es una pieza que a mi en lo personal me pone la carnita de gallina y no sé explicar que es lo que escuchar siempre a una orquesta tan grande me produce... (siempre se me estremece algo por dentro y me dan ganas de llorar). En esta ocasión en este video además de ser el maestro Morricone quien dirige la orquesta sinfónica durante un concierto en Venecia, la música está acompañada de imágenes que para mi representan un sueño muy especial que sé que debo retomar en cuanto sea posible... Que lo disfruten y ojalá la música los transporte y los eleve de la misma manera que siempre me sucede a mi.  


"Tienes que crear música con diferentes sonidos y diferentes timbres. Los sonidos de la vida, los ruidos de la calle y los sonidos de los animales, todo forma parte de mi ambientación musical y quería aplicar eso al cine".

-Ennio Morricone-

Viernes Musical Con: Shania Twain.

on viernes, junio 22, 2012

Una vez más se acaba la semana y hace rato que no tenemos un "Viernes Light" en el blog, y pues que mejor manera de darle al último día de actividades laborales un poquito de alegría.

Esta canción que les comparto aquí hoy ya es viejita (del 2004), pero yo la acabo de descubrir porque apenas me la presentaron y me encantó. El video está padrísimo, no soy tan fan de Shania Twain pero si me gusta su música, sobre todo porque me trae muchos recuerdos lindos de tantas noches en la mesa de un bar.

Nunca ha sido costumbre en este espacio revelar lo que viene para alguna sección, pero para que vean que soy buena onda, hoy les comento que Shania Twain tendrá un espacio más adelante dentro de estas Páginas Sueltas y de Colores, dentro de los Lunes de Compositores; pero mientras eso sucede, ojalá que esta rolita los anime tal y como me sucedió a mi el día que me la presentaron...


El video está muy padre también y la letra muy divertida (me da risa cuando ella le dice que se va ver "sexy en calcetines")... Que risa... Bueno ya, espero que les guste.

Que sea un buen finde para todos y si Dios quiere nos leemos el Lunes de nuevo por aquí.

Día 5: En busca de Diego y Frida (2da. Parte).

on jueves, junio 21, 2012
Martes 13 de Septiembre, 2011.

Las personas suelen "estar" o "quedarse" a pesar de que haya pasado mucho tiempo desde que se han ido... Permanecen en el espacio que fue suyo a través de los objetos, los colores, el reflejo de la luz y los aromas que flotan en el aire, no obstante que el pasado se haya ido.... y en el caso de Diego y Frida ellos dos nunca fueron para nada la excepción.

Ya había caminado y guardado en mi memoria cientos de imágenes, y en mi libreta emociones traducidas a letras para no perderlas... En ellas hablaba del frío y el calor en mi piel, como consecuencia física de las emociones; de mi corazón latiendo un poco más de prisa cuando observaba algún objeto que me transmitía o decía algo... O también del silencio que casi se hacía escuchar a gritos resonando en mi interior por las inmensas ganas de tener alguien a quien contarle todo lo que viví y observé.

Las hojas de mi pequeña libreta se fueron llenando con datos muy precisos sobre pinturas, frases de Frida que me fueron saliendo al paso escritas sobre las paredes; rayones con letra ilegible que sólo yo entendería y en las que hablaba de las sensaciones que iba experimentando conforme recorría los rincones de esa casa que tanto me maravilló conocer -así aunque fuera en forma tardía-... Todo eso que alimentaba mi eterna fascinación por las cosas antiguas y su historia; todo lo que fue parte de su mundo, pero que jamás imaginé podía asombrarme todavía más.


Recámara de Diego Rivera.

Casi siempre uno se imagina la vida de los artistas de una manera distinta... Quizá llena de excentricidades, pero a final de cuentas, cuando se confronta la realidad, uno se da cuenta que a pesar de la genialidad que caracteriza a algunas personas, su vida es igual de sencilla y rutinaria que la de cualquiera de nosotros. 

Esos fueron los pensamientos que pasaron por mi cabeza al estar dentro de la habitación de Diego  Rivera, un lugar lleno de luz, frescura y muy cerca de la cocina... Con ventanales enormes que daban al exterior del patio y que en casi todos los rincones me llamó la atención, tenía cojines o pequeñas almohadillas bordadas, y no sé porque algo me hizo suponer fueron diseñadas y elaboradas por Frida... Había varias sobre la cama, sobre una silla y supongo yo que fueron detalles que en uno de esos tantos momento de ociosidad que ella tenía por tener que permanecer tanto tiempo en cama, casi inmovilizada -quizá- Frida dedicó para demostrarle su amor a ese gran pintor.


Yo no sabía en que punto del recorrido estaba, pero tampoco tenía prisa y por primera vez el tiempo no apremiaba así que con toda la tranquilidad del mundo seguí mi camino, sin imaginar que descubriría todavía otros espacios llenos de sorpresas.


Justo a la mitad de la casa, en un área de inmensos ventanales que lo iluminan todo, se encontraba el estudio de Diego y Frida. Al entrar ahí, lo primero que se revela ante tí es un librero que mantiene aletargadas las palabras de todos y cada uno de los autores que Diego Rivera leyó; y también, resguardada entre los lomos de esos libros permanecía inmóvil una máscara como las que se usan en las guerras para protegerse de los gases tóxicos y que en este caso, Diego usaba a veces cuando estaba pintando. Estaba también un pequeño armario en el rincón con todos los medicamentos que Frida tenía que tomar.


El tiempo pasa y se lleva a las personas... Esa es una ley inquebrantable, pero tal vez la única parte benévola del paso de los años es la esencia que se queda atrapada en cada uno de los objetos que pertenecieron a una persona; y eso es justo lo que pasa en el interior de La Casa Azul. 

En ese estudio un simple caballete de madera, con algunos aditamentos que revelan que a pesar de la rigidez de los tornillos se podía ajustar a cierta medida; así como la silla de ruedas que ha permanecido ahí quien sabe por cuanto tiempo; hacen evidente toda la incomodidad y el dolor físico que acompañó siempre a Frida mientras creaba arte...

 
 Me quedé un rato en silencio observando todos los frascos y cajas con medicamentos que había dentro del armario; y entonces vinieron a mi mente los recuerdos de una conferencia de prensa hace varios años atrás en el Museo de Arte de Cd. Juárez, y en la que la directora de otra de las casas museo que existen de estos dos artistas plásticos, ella decía que Frida tenía un defecto congénito que se conoce como "espalda bífida".



En ese entonces, se me quedó muy grabado que la directora del museo dijo que más allá del accidente que Frida sufrió siendo muy joven, su columna ya venía mal desde su infancia; y me puse a pensar si en la actualidad su problema podría haber tenido solución, o si por lo menos, quizá los adelantos de la ciencia y la medicina le hubiesen podido proporcionar en esta época una mejor calidad de vida en el sentido de que no padeciera tanto dolor físico... Tal vez sí, pero sin duda alguna su obra gráfica y su legado artístico definitivamente no hubieran sido los mismos.


La vida es muy curiosa a veces, y a través del dolor te da las lecciones más fuertes... Creo que eso fue lo que pasó con Frida, y seguí caminando con esa idea en la mente hasta que de pronto mis ojos tropezaron con algo que me estremeció por dentro.

A unos cuantos pasos, estaba una mesa que contenía todos los pinceles y materiales con los que Diego Rivera pintaba sus cuadros. Estaba un libro con sus dibujos, su paleta con pinturas de aceite, lápices, carboncillos, hasta algunos gises de esos que les llaman "pasteles" además de un montón de aditamentos como los que obviamente usan los artistas, y no sé si fue el estado en el que se encontraban algunos de los frascos que estaban más vacíos, (porque era evidente que fueron los colores que en su tiempo él usó más), o si sólo fue la sensación que me provocó tener a tan poca distancia esos objetos...


La verdad no lo sé, pero en ese momento la piel de los brazos se me erizó y una señora venezolana que ese mismo día estaba visitando también el museo y en ese instante estaba enseguida de mi, se percató de ello y me sonrió... Yo sólo la miré y le devolví la sonrisa para después decirle: "es que parece que ellos están todavía aquí".
Ella no me dijo nada, pero su mirada me hizo saber sin necesidad de palabras que pensaba lo mismo y desde su interior me daba también la razón.


Creo que esa fue la sensación que tuve, para mi era como si el tiempo no hubiese transcurrido en el interior de esa casa, o era tal vez la idea de que estar de pie en ese lugar era en cierta forma como haber viajado en el tiempo, para tener acceso al espacio, a todo lo que formó parte de los días de estos dos pintores, y quizá hasta aluciné porque en el fondo yo sentía que de un momento a otro cualquiera de ellos dos podría surgir de alguno de los accesos que conducían hasta ese estudio.

Aún no era tarde, pero desconocía yo cuanto más faltaba para completar el recorrido por la Casa Azul, así que avancé hasta la siguiente parte del museo en el que se encontraban dos recámaras (una contigua a la otra) y que pertenecieron a Frida.


 




La verdad no entendí muy bien por qué eran dos habitaciones las que ella usaba. Una vez más la peculidaridad de los adornos, me hablaron de su pasión por el arte mexicano, pero una vez más hasta en los rincones más recónditos de esa primer habitación se hizo evidente el fantasma del dolor.

Había ahí algunos aparatos que ella usaba para poder caminar, así como una especie de "corsé", que me imagino yo le sirvió en algún tiempo para mantener su espalda recta y se hacía evidente también conservarla en cierta forma demasiado apretada... Pero en medio de su sufrimiento, era contrastante también darse cuenta de las cosas que ella usaba para entretenerse y con las que construyó de una manera muy personal su pequeño mundo... Me imagino yo que la habitación de cada uno de nosotros, revelaría en su tiempo algo parecido a esto y hablaría de lo que somos, mucho más de lo que ustedes y yo pudiésemos decir.





La recámara de enseguida era y no era al mismo tiempo tan personal. Había objetos también que pertenecieron a Frida (me llamaron la atención unos pequeños muñequitos hechos de tela), que era evidente ella hizo con sus propias manos.

El teatriño que ya había visto en la primer área del museo, y todos esos alebrijes, muñequitas y figuritas, que si bien no eran tan bonitas, si eran muy originales; quizá las fabricó ella porque en otro tiempo no las hubiera podido encontrar en otro lado. todo eso era la prueba fehaciente que a cualquier persona le permitiría darse cuenta de que aparte de ser pintora, Frida era muy minuciosa con su trabajo (me imagino que casi, casi obsesiva) y además tenía una habilidad especial para los trabajos manuales que quizá pudo haber explorado mucho más.


Había llegado el final del recorrido por el interior de la casa, y me dirigí hacia la salida todavía con la idea de que no sabía por qué razón Frida tenía una habitación contigua a la otra... Pero al cruzar el umbral que conduce hacia una escalera que va a dar hacia uno de los jardínes, creí entender la razón.

La primer habitación estaba llena de luz, la vista que la pintora tenía desde allí era preciosa, y no sé, pero yo supongo que como ella tuvo que permancer por largos periodos de tiempo inmóvilizada, quizá era mucho más agradable inspirarse para pintar en un lugar como ese, tan iluminado, y en el que se percibía demasiada tranquilidad.





Esas fueron sólo suposiciones mías, lo que yo me imaginé desde mi propia percepción... Creo que además del estudio, esa fue la parte de la casa que más me gustó... No sé... me hubiera encantado sentarme en esos escalones y escribir algo, quizá una carta como las que ya llevaba varios días escribiendo (y que tal vez más adelante llegarán a su destino en un país lejano), pero no podía hacerlo, porque era el camino de acceso no sólo para mi, sino para los empleados del museo y los demás visitantes.

Las fotografías no estaban permitidas en el interior del museo, así que en el poco tiempo que permanecí en ese sitio, me las ingenié como pude para captar en imágenes todo lo que iría a formar parte de la Bitácora de Viaje de ese día, pues para mi no era suficiente con las emociones, y las imágenes que se quedarían en mi mente de ese lugar.


Creo que me quedé pensando demasiado en la habitación de Frida...


Los enormes ventanales que resguardan y daban luz al estudio de Diego y Frida.

Los detalles mexicanos eran evidentes hasta en el diseño arquitectónico exterior...


La siguiente parte del recorrido fue el jardín. Creo que no hay mucho que decir al respecto y hablarán mucho más las imágenes... Yo seguía caminando y haciendo anotaciones en mi libreta, algunas respecto a detalles cronólogicos sobre estos dos artistas, pero también mis propias notas personales y una de ellas fue, que debía mencionar que en esa parte del recorrido intentaría que las fotos que tomara en esa área de la casa, ojalá, además de la esencia de estos dos artistas que se hace evidente en cualquier parte donde te pares a observar, pudieran ser como un recorrido imaginario y pudieran ser capaces de transportar hasta ahí, aunque fuera de manera imaginaria a todas las personas que lleguen hasta este espacio y me regalaran en un futuro parte de su tiempo para leer mi escrito.


Esta era la vista que Frida tenía desde la habitación donde permanecía por largos períodos de tiempo.


La primer parte de la escalera.



Bajando las escaleras para llegar al jardín.

Macetas y detalles mexicanos por todos lados. (me encantó eso).

Bajando la escalera, como visitante tienes dos opciones: una es dirigirte hacia los pasillos que conducen al patio donde hay muchas plantas y vegetación, o entrar a una especie de pequeña terraza o porche donde hay varias figuras en papel maché como las que adornan la entrada principal de la casa museo.

Obvio, yo no tenía ninguna prisa, así que me tomé el tiempo para recorrer ambos lugares, que espero por medio de estas imágenes sea para cada uno de ustedes como hacer este recorrido en distinto tiempo junto a mi. Esa es la magia de la palabra escrita y lo que siempre pretendo cada vez que la vida me ha dado la oportunidad de escribir Páginas Sueltas y de Colores para compartir aquí.





En el jardín hay una pirámide, y diversas fotografías con pequeñas citas que en algún tiempo escribieron los dos pintores. Tanto Diego como Frida eran muy asiduos a escribirse cartas, (esa fue una de las cosas que también me fascinaron) y mientras las leía, me quedé pensando en que en alguna parte del museo ví algo que decía que ellos siempre tenían visitas en esa casa, y mientras en el tiempo presente recorría cada uno de los pasillos de ese jardín que me encantó por la tranquilidad que se percibía desde ahí y el clima tan agradablemente fresco, imaginariamente trataba de visualizar, cómo sería estar de visita en esa casa, en la época cuando ellos dos vivieron ahí.










Así mientras ustedes recorren a través de mis letras y mis imágenes este lugar, imaginen que mientras caminamos juntos por cada uno de esos pasillos, yo les voy platicando lo siguiente: 
Antes de morir Diego, formó un fideicomiso presidido por su amiga y mecenas Dolores Olmedo.

La idea que él tenía era administrar los museos Anahuacalli y Frida Kahlo, quizá por razones políticas, Diego le pidió a su amiga que por un lapso de 15 años no se abrieran esos espacios.

Al morir Dolores, ya en el año 2004, el comité del fideicomiso decidió abrir algunos baños y bodegas que habían permanecido resguardados, y ya en el 2007, (unos cuantos meses antes del centenario de Frida Kahlo). 

Con la apertura de esos espacios, salieron a la luz mas de 20 mil nuevos documentos; 6,500 fotografías, obras impresas, grabados, objetos personales, 300 prendas de vestir de Frida, corsés y más de 400 dibujos y obras realizadas por ella.

Entre todos esos archivos se encontraron los aretes que la pintora recibió como regalo por parte de Pablo Picasso (y hasta ese entonces se habían dado por perdidos). Había también auto retratos y  fotos de Guillermo Kahlo, el padre de Frida. 















También se encontraron los primeros esténciles o plantillas del primer mural de Diego, y los borradores del texto que Frida escribió sobre ella misma para el homenaje que se le hizo en Bellas Artes.

Algo que también quiero comentar, es que en cada una de las fotos con citas textuales de los dos artistas que me fui encontrando en cada rincón del jardín, me llamó la atención que en todas las notas que pertenecían a Diego, había debajo de su firma el dibujo de un sapo.

Yo leí hace tiempo que cuando él y Frida se casaron, debido a su apariencia física y como es la gente que todo critica y de todo hace burla, se rumoraba que el enlace había sido entre un sapo (él) y una paloma (Frida).


Supongo que lejos de molestarse, él se tomó con bastante sentido del humor el comentario, y por eso firmaba así las notas que escribía para ella.




Los últimos minutos de mi estancia en La Casa Azul, los utilicé para visitar una pequeña exhibición que había en un edificio más pequeño ubicado en el exterior sobre arte religioso, y además para tomarme algunas fotos como recuerdo y de las que solamente comparto en este espacio una de ellas, porque me hizo recordar que fue precisamente en un viaje hace tiempo, que descubrí con ayuda de un ángel terrenal, una parte muy divertida de mi que yo no conocía.

Cuando salí de ver la exposición de arte sacro, lo primero que encontré fue este mural para tomarse fotos. Yo viajé sola, así que no tenía con quien tomarme una foto, pero creo que me empecé a divertir barato desde el momento en que agarré a un señor que ese día también estaba de visita en el museo y me empezó a dar risa porque todavía aparte de que él me hizo favor de ayudarme, me puse mis moños y lo retuve hasta que la foto en ese lugar a mi me dejó convencida.

Creo que él debió pensar que yo estaba loca... Pero no importa, mientras él me veía con cara de extrañeza, yo estaba que me moría de la risa, incluso al momento de la foto, y quise guardar eso como recuerdo de un instante divertido que no quiero olvidar...

Quise hacerlo también para agradecer a ese ángel terrenal que siempre viaja conmigo en mi memoria y en mi alma, y que vive en un pequeño "paisito", lugar en el que me presentó una "Martuchis" que yo no conocía y que a veces no tiene mucha oportunidad de salir, porque aquí no ha encontrado todavía un cómplice con quien jugar.


 



La visita terminó ahí... Aún era temprano pero me quedaban ya nada más un día y medio para visitar y ver todo lo que pudiera y había que aprovechar al máximo el tiempo.

Me despedí de La Casa Azul y del espíritu tan presente de Diego y Frida, para luego emprender el camino de regreso por esas calles tan peculiares de Coyoacán, en las que las flores en los balcones y la mexicanidad que se respira en cada uno de los rincones de esa zona de la ciudad de México, siempre tiene la capacidad de sorprenderme.

El siguiente punto en la lista era Casa Tibet... Pero ya vendré luego para contar como fue el camino que me llevo hasta ahí....

Continuará...