La Maleta del Último Viaje

on viernes, agosto 31, 2012

Si hoy fuera mi último día aquí, previo a emprender el viaje más largo (ese  del que sólo tienes boleto de ida), una noche antes me ocuparía de preparar una única maleta de esas en las que no cabe ningún objeto material.

Lo primero que metería en el fondo sería: Las postales de cada uno de los amaneceres que he visto a lo largo de mi vida, las noches bajo el cielo más estrellado en un país pequeño y lejano, así como mi primer encuentro con el mar, una mañana fría, al inicio de un nuevo siglo…

Metería una botella (repleta hasta el corcho), con todos y cada uno de los suspiros que se me escaparon a lo largo de mi vida, así como el recuerdo de la transparencia reflejada en unos ojos y la sonrisa más hermosa que vi en un ángel terrenal.

Seguramente no olvidaría empacar una única madrugada fría durante el mes de marzo, el único baile en una pista desierta, las mariposas en la panza, ni los nervios de la primera vez que viajé en avión.

Guardaría en una de las bolsitas más pequeñas el recuerdo de los 18 días más felices de mi vida, el encuentro y la despedida que yo sabía que era para siempre en un aeropuerto, la memoria de un concierto en una noche nevada del mes de diciembre, los viajes en motocicleta, la fragilidad de un ángel de alas azules durmiendo, así como la imagen de unos deditos "al revés" arriba de un cuaderno pidiendo un poco de atención.

También metería en una bolsita para que no se evaporara, el sonido de la lluvia golpeando sobre el techo durante el verano y en plena oscuridad…me llevaría en el empaque más seguro, el recuerdo de mi único encuentro y las conversaciones con un ángel que antes de marcharse con la guitarra en la espalda, dejó aquí un buen puñado de canciones y el testimonio de vida más valioso que alguien puede regalar.

En la parte de arriba de la maleta guardaría todas las demostraciones silenciosas de amor por parte de mi madre, a través de las cosas más sencillas y cotidianas como  la ropa lavada en el cesto de la ropa limpia, un plátano y un vaso de leche cada mañana sobre la mesa de la cocina donde tantas veces desayuné.

Me llevaría la imaginación de una niña que una navidad vio la nariz de Rodolfo El Reno brillando en el cielo; todas las vagancias y aventuras con dos hermanos y un montón de primos, las risas con mis dos mejores amigas, y ese sentimiento indescriptible de saber sin necesidad de palabras que siempre que se necesitó, sin ni siquiera yo pedirlo -porque nunca supe como hacerlo- ellas dos estuvieron ahí.

No podría faltar el sentimiento más grande que mi corazón ha albergado hasta ahora, lo único que me quedó después de tantos caminos y alguna que otra despedida; pero en ese mismo lado de la maleta, pondría también todas las veces que me reí con todas las ganas, las charlas de madrugada que se evaporaron en el tiempo y que no fueron sobre algo trivial porque me llenaron tanto el alma; así como el tiempo y los trocitos de vida, que todas y cada una de las personas que amé, pusieron en mis manos y en mi interior.

Bien envueltos en alguna tela suavecita, metería también todos los lenguetazos llenos de ternura y las miradas con ojos tiernos de un trío de cachorros peludos y chaparros, quienes fueron en mi tránsito por el presente, la lealtad y el amor más incondicionales, metidos en disfraces con cola y orejas andando sobre cuatro patas.

En el empaque especial para las cosas frágiles y delicadas, depositaría el recuerdo de la primera vez que una madrugada de un septiembre pasado, el espejo de una habitación que no era la mía me devolvió el reflejo más amoroso y real que he tenido de mi en esta vida, y adentro de este traje de humano que envuelve todo lo que en realidad soy. 

No podría faltar la única imagen de cuando la vida me regaló la oportunidad de estar en el instante en que llegó al mundo un bebé que nunca más volví a ver. Estarían también todas las historias increíbles que descubrí plasmadas en las hojas de los libros, y la respuesta que ÉL me dio en forma de algo que ni siquiera yo sabía que necesitaba, cuando yo sólo le pedía alguien con quien poder hablar... No importa que haya sido sólo por un tiempo.

Sin duda alguna, también me llevaría los kilómetros que recorrí en solitario hacia distintos puntos para ir a buscar un sueño y en el trayecto hacia ahí, fue la vida misma quien de pronto me encontró y me sorprendió.

Antes de cerrar el zipper, rellenaría los pocos espacios vacíos con todas y cada una de las tardes de paz en el estadio, el recuerdo de nuestro primer encuentro, la sensación de la tarde que sin haberte visto, en un recinto me tocaste por los hombros, al igual que aquella noche de septiembre, en que luego de un congreso donde nos reencontramos, en plena noche nevada me acompañaste mientras manejaba en el camino... Fue ahí cuando comprobé que existías de verdad y entonces fue cuando desperté...

Estando todo eso dentro, no necesito nada más, pues mi maleta sería la mejor prueba de que mi vida fue un regalo, un regalo que yo abrí y aproveché a cada instante, me lo puse, lo viví, lo sentí y lo experimenté… El mejor obsequio que abrí, y no lo dejé envuelto y sin usar, una vida bien aprovechada en la que logré ser feliz "con" o "sin" y a pesar de…

Nota: Este texto surgió ayer a raíz de un programa de radio que escuché en el que Gaby Pérez Islas, la tanatóloga del libro "Cómo Curar Un Corazón Roto" habló sobre este tema y lo que dijo me inspiró tanto que escribir esto fue lo que hizo que no fuera un simple día más.

Teniendo todo eso listo, ya me puedo ir de aquí... A vivir.

Diario de Gratitud No. 5

on miércoles, agosto 29, 2012

Hoy no hablamos (al menos no con palabras), caminamos juntos, recorrimos la pista, y la música fue el único lenguaje entre tu voz y mis pensamientos... Esos que sólo tú conoces tan bien.

Esta tarde las palabras estuvieron de sobra, pero sé que detrás de cada canción que me tocó escuchar hoy estabas tú.

Gracias por la paz de este día. Me gustó estar ahí.

¡Hasta Mañana!

Inside Out Project: La Cara Amable de Ciudad Juárez

on martes, agosto 28, 2012
Inside Out Project, Puente Al revés de Cd. Juárez.

¿Qué pasaría si de repente vas por la calle y te encuentras en algún punto de la ciudad una foto con una cara chistosa o varias imágenes asi?... Evidentemente tu primer reacción sería sacarte de onda, más si no encuentras algún letrero o leyenda que te de un punto de referencia para saber de que se trata, quizá te daría curiosidad y volverías al mismo punto para averiguar de que se trata, y eso fue precisamente lo que me pasó a mi la primera vez que vi las imágenes de Inside Out Project.

Parada de camión en Cd. Juárez.

Desde hace ya un buen rato, tenía muchas ganas de hablar en el blog de este proyecto, que es una idea muy padre, iniciativa del artista francés JR, ganador del premio TED Price 2011. Él comenzó a tomar fotografías y tras imprimirlas en gran formato, comenzó a colocarlas en edificios viejos, paradas del metro, escaleras, en pocas palabras poco a poco tapizó de rostros sonrientes paredes grafiteadas y bardas de la conflictiva zona del Bronx, en Nueva York. 

En ciudad Juárez, una chava fotógrafa que se llama Mónica Lozano, quien creció en la frontera, pero estudió en la gran manzana, al ver todo lo que estaba sucediendo y la situación tan crítica que de pronto transformó nuestra frontera en un lugar peligroso y hostil, comenzó a cuestionarse ¿qué podía hacer ella? ¿y cómo podía usar su talento para aportar algo bueno?, y fue así como se sumó a Inside Out Project.

Mónica Lozano, Fotógrafa coordinadora de Inside Out Project, Ciudad Juárez.

En un principio Mónica tomó únicamente 30 fotos (ella misma se incluyó en esta primera parte del proyecto), pero fue tal la respuesta que tuvo su idea, que en el camino se sumaron 16 fotógrafos más que comenzaron a captar imágenes de personas haciendo caras chistosas y rostros sonrientes que empezaron a colocarse en lugares estratégicos como el retén militar en Anapra, la escuela Hermanos Flores Magón, en el Puente Rotario de la Avenida Lincoln, el Puente Al Revés, (entre otros puntos); de manera que en poco tiempo eran ya más de 1000 personas involucradas en Inside Out Project Juárez.

Fotógrafos en el Río Bravo, al fondo el puente de Cruce Internacional.

Desde el inicio de esta exhibición de arte urbano, todas las ocasiones que se han colocado las imágenes en distintos puntos de la ciudad, se ha documentado en fotos y video. Una de las ubicaciones más ambiciosas del proyecto fue en el área de la línea divisoria entre Ciudad Juárez y El Paso, Texas, lugar en el que se pretendía tapizar el borde de los dos lados de ambos países, usando para ello 500 fotos del lado mexicano y 500 del norteamericano.

De lado mexicano se pudieron colocar muchas fotos, pero en la parte de Estados Unidos los border patrol no permitieron que el proyecto terminara y los fotógrafos que tienen la nacionalidad estadounidense armaron con algunas de las fotos la palabra "PAZ", que es perfectamente visible cuando cruzas por el puente de cruce internacional.


Tal como su nombre lo indica, Inside Out es una manera de mostrar lo que llevamos dentro. Las fotografías de rostros sonrientes se convirtieron en un movimiento de arte urbano en el que la gente de ciudad Juárez no sólo podía mostrarse al mundo tal y como era, sino involucrarse y sentirse parte de algo.

En la actualidad el movimiento ha crecido de una manera tan impresionante, que este proyecto de arte global que se ha llevado a cabo en más de 20 países, ha propiciado que nuestra ciudad se haya convertido en el lugar donde la cantidad más grande de fotografías se ha expuesto en toda la historia del proyecto a nivel mundial.

Entrada del MUREF.

Con este antecedente que ya tienen, la semana pasada en el Museo de la Revolución en la Frontera, el Consulado General de Los Estados Unidos en Ciudad Juárez y los fotógrafos que participaron en este proyecto, montaron una exposición con algunas de las fotos que se exhiben en las calles.

Fue muy interesante porque ahí no sólo estuvo Mónica Lozano hablando de todo lo que implicó Inside Out, sino que también invitaron a varios de los fotógrafos que participaron en este proyecto, personas que han "donando" su rostro a este movimiento, así como catedráticos de la UACJ, quienes analizaron desde la perspectiva del arte y como fenómeno sociológico, todo lo que ha sucedido desde que estos rostros comenzaron a inundar la ciudad.

No les quiero tirar más rollo, sólo compartirles las imágenes de esta gran exposición que permanecerá abierta al público hasta el próximo miércoles 5 de septiembre, pero si por alguna razón no pueden ir, en este espacio se podrán dar una idea de la selección fotográfica que conforma la exposición de Inside Out Project.

Mantas en el exterior del museo.

Esta señora se volvió la figura emblemática de Inside Out Project, Ciudad Juárez.

Rostros  y expresiones alegres de todas las edades.
Entrada de la exposición.

"Los juarenses somos personas valientes, porque a pesar de todas las cosas que están pasando, tenemos que seguir caminando".
-Sofía (Fotógrafa Inside Out Project, Cd. Juárez)-






¿Hacia dónde nos llevan estos rostros? ¿Cómo nos leen los demás y como queremos que nos vean?
-Elena Escobedo, catedrática de la UACJ-





Esta foto fue rescatada de uno de los puntos de la ciudad.

"El arte contemporáneo no sólo tiene que ser bello, nos tiene que dejar pensando en algo".




"El Yuri", un personaje popular en Cd. Juárez y su famosa frase: ¿Van a querer o que?

Esta foto del niño me encantó.





La abuelita de Inside Out Project estuvo el día de la inaguración de la exposición y dijo que ella había salido sonriendo, porque no había porque estar tristes y sonreír a pesar de los problemas.








Esto es a grandes rasgos Inside Out Project, una muestra de arte urbano de la que en la actualidad todo mundo desea ser parte, al grado de que en puntos tan concurridos de la ciudad, como el Monumento a Benito Juárez, durante el Bazar del Monumento que se realiza todos los domingos, la gente acude para que su rostro sea fotografiado para formar parte de este proyecto que hasta la fecha involucra ya más de mil imágenes de rostros sonrientes...

Además de ser una manera de proyectar un rostro diferente de Ciudad Juárez, Inside Out Project nos deja una reflexión en cada una de estas caras, pues  además de ser reflejo de la esencia real de la gente que habita la frontera, mirar todas estas fotografías, viene a dar una imagen amable ante el mundo de este lugar que es nuestra casa, y a recordarnos quienes somos en realidad.

Este tipo de cosas son de las que se debe hablar más fuera de nuestro querido México y por esa razón me pareció de vital importancia compartirlo con quienes pasen por este espacio, para que quienes sólo han escuchado cosas negativas de esta ciudad fronteriza, descubran que más allá de todo lo que negativo que se dice de nosotros, Ciudad Juárez está llena de gente con talento y que a través de este tipo de proyectos revelan la misión que todos los que vivimos aquí, tenemos de reflejar toda la grandeza que existe en nuestra tierra, pero sobre todo, en nuestra gente.

"El arte que no sana, no es arte"...
-Alejandro Jodorowsky

Historia en La Canción: "Tierra de Nadie".


...Y se reconoció en sus ojos desde la primera vez que vio su figura reflejada en ellos, sin embargo no era el tiempo, y en el fondo de su corazón sabía, -que al menos en esta vida- esa no era su misión.

Siempre estuvo ahí, haciendo todo lo humanamente posible. En el alma tenía la certeza de que la tarea que se le había encomendado era simplemente enseñarle a desplegar sus alas, pero de madrugada, con el corazón entre las manos, veía también la transparente verdad de sus sentimientos: tangible y tan real aún entre las sombras y la oscuridad.

Muchas veces se preguntó: ¿cuántas vidas más harían falta?, ¿habría sido un error de cálculo y durante siglos le había perseguido?... La verdad no lo sabía, eran tantas cosas las que pasaban por su mente... Podría haber sido la distancia, podría haber sido el destino, pero una cosa si era cierta: a pesar de los disfraces de humano equivocados y las distintas épocas compartidas, desde el inicio de los tiempos quizá coincidieron siempre en el camino en una especie de pacto indisoluble para ayudarse y aprender.

No recordaba si se encontraron por primera vez en la Edad Media, si fueron perseguidos durante el Oscurantismo o se gastaron una vida más en la Época Medieval.... La única certeza era, que siempre que se miraba al espejo sabía que a pesar de que sus sentimientos no concordaran para nada con ese cuerpo, una vez más estaba en el lugar correcto... En esta vida no tendría alas, ni tampoco le estaría permitido amar...

"Tierra de Nadie" | Liz Clapés | "Canción de Amor" (1996) | Track No. 7

"Tierra de Nadie"
-Manuel Pacho | R. Salcedo-

Voló la paz, sin avisar,
rasgando el cielo, quebrando el suelo, 
dejando odio y guerra atrás...
Él y ella se amaban, negando la realidad,
nacer en lados diferentes,
con su amor podría acabar...

Él y ella huyendo, hacia la libertad, 
más unidos que nunca, contra el destino van,
alcanzados al pie del puente,
abrazados fuertemente...

Es tierra de nadie, no está permitido amar,
es tierra de nadie, no está permitido amar...

Y no fue "Cupido", quien disparó esta flecha,
un silbido de acero y fuego atravesó su corazón...

Eran dos cuya línea, vagaron por la vida,
guardando a los amantes, 
de una historia Medieval...

Él y ella huyendo, hacia la libertad, 
más unidos que nunca, contra el destino van,
alcanzados al pie del puente,
abrazados fuertemente...

Es tierra de nadie, no está permitido amar,
es tierra de nadie, no está permitido amar...

Por siempre ya juntos,
se hizo su voluntad,
será poesía y entre la crueldad...

Alcanzados al pie del puente,
se amarán eternamente...

Es tierra de nadie...

Él y ella huyendo, hacia la libertad, 
más unidos que nunca, contra el destino van,
alcanzados al pie del puente,
abrazados fuertemente...

Es tierra de nadie, no está permitido amar...

 No está permitido...
no está permitido... 

Una moneda, por favor...

on lunes, agosto 27, 2012

Esta mañana, como algunas otras, fui a correr a los Viveros de Coyoacán. Por lo general, además de para hacer condición física, el ejercicio me sirve para cansar los malos pensamientos y para fortalecer las ideas que vibran conmigo. 

El día de hoy, por ahí de la mitad del circuito, empecé a darle vueltas a un plan que traigo en mente para echar a andar un negocio de letras y asuntos creativos. 

Ya algo cansado me pregunté si en verdad podría ser lucrativo. Casi de inmediato vi que una moneda rodaba, como en cámara lenta, en sentido contrario directamente hacía mí.

Entonces traté de frenar el paso y sin acabar de detenerme por completo me agaché y como pude la atrapé. Cuando alcé la mirada me di cuenta que otro hombre que corría algunos metros enfrente se buscaba algo en las bolsas de sus shorts. 

—¡Se le cayó una moneda! —le grité y volteó atrás para asegurar si le hablaba a él.
—Gracias —respondió cuando la puse en su mano y rápido retomé el paso con la firme convicción de que es hora de volver a creer en las señales...
—¡Gracias! —le dije yo también unos pasos luego de rebasarlo.

Autor: F.J. Koloffon.

Diario de Gratitud No. 4

on viernes, agosto 24, 2012

Llegamos hoy más tarde de lo habitual... Después de una hora varados en el tráfico y de que la moto se portó súper, al salir avante de varias avenidas que se convirtieron en lagunas tras la lluvia; como todos los días -desde hace un tiempo ya- me acompañaste hasta ahí.

No sé si ya lo tenías preparado... Pero si tu intención era sorprenderme, de verdad conseguiste hacerlo... Yo no te dije nada, pero desde que íbamos en camino, casi desde el otro extremo de la ciudad, por dentro me ilusionó la idea de correr en un día con lluvia.


Recorrimos juntos la pista, el estadio estaba vacío, yo no podía verte físicamente pero como siempre sé que estás ahí... Caminas conmigo y sin necesidad de palabras conoces perfecto cada uno de mis pensamientos, ¿y sabes algo?, ese lugar y esa hora se están convirtiendo en mi espacio favorito del día, no sólo porque podemos hablar sin necesidad alguna de palabras, sino porque todo se queda afuera o guardado en la mochila, adentro de la cajuela de la moto, y sólo queda e importa lo que decimos tú o yo.


Hoy la música fue mi respiración y tu silencio que dice tanto. Tú sabes perfecto que el cielo bajo el techo de las gradas del estadio representan para mi tú más grande lienzo; ese en el que dibujas atardeceres llenos de colores que siempre me sorprenden...

Esta tarde no te limitaste a dibujar tan sólo uno, no sé si te sentías feliz después del paseo, pero tras la lluvia y de los colores grises, se te ocurrió pedirle al sol que se asomara por un instante y pintara de amarillo sólo las copas de los árboles, y volviera brillante uno de los pocos edificios altos que hay en la ciudad. Luego tal y como si vaciaras el frasco donde enjuagas tus pinceles, el cielo se volvió del mismo color que cuando la pintura se derrama sobre un trozo de papel.



La verdad tuve que detener mi carrera, pues no podía dejar de mirar eso, pues a veces no importa cuan sólo se esté, mientras no se deje de correr...

En este lugar, una chica que ya no soy yo, hace mucho tiempo se enamoró...

De regreso a casa te di las gracias, porque hoy no importó nada más, por todo lo que hiciste hoy, también porque hoy se suma algo más a mi lista de sueños: ¿Me puedes regalar más atardeceres con lluvia?... Ojalá que si se pueda y en el libro de mi vida lo tengas escrito... ¿Sabes? me encantaría en una tarde como la de hoy, besar a alguien por primera vez... (pero ¡Shhhh!... no se lo digas a nadie)...


¡Hasta Mañana!

"No importa que tan lejos esté tu meta, si el fin del trayecto no se visualiza y no sabes si es un punto de partida o uno de llegada o cuan solo se esté... Lo verdaderamente trascendente es que mientras estés ahí y respires, no dejes de correr".