Diario de Gratitud No. 3

on martes, agosto 14, 2012

"En el regreso a casa, Dios siempre me regala atardeceres dibujados en la parte de la ciudad donde ya no hay nada...

Sólo hay que ir con los sentidos muy abiertos para que a pesar de que haya sido un mal día, con los ojos del alma poderlos ver".
-Martha-

¡Hasta mañana!

1 comentarios:

Vane dijo...

Así se habla...así se vive!