Gracias por haberme acompañado a jugar...

on martes, abril 30, 2013


Aquí termina esta aventura que por espacio de una semana completa nos permitió reunirnos todos los amigos para volver a ser niños...

Martuchis no se va, prometió volver para asomarse de cuando en cuando en este espacio, para mostrarnos como se ve el mundo a través de la magia de sus ojos.

Antes de despedirse me dejó una carta que escribió en una hoja que arrancó de su cuaderno, y en la que copió un pensamiento que vio en algún otro lado y que quiso dejar para que cada uno de ustedes se lo regale a su niño interior:

"Hoy Déjalo"...


Déjalo que ponga más de cuatro cucharadas de polvo de chocolate a la leche... 

Que brinque en todos los charcos que encuentre...

Que pinte de azul la lengua con esa paleta enorme y redonda...

Deja que se disfrace de súper héroe o princesa...

Que se duerma tarde, que no se bañe, que se quede en pijama todo el día...

Déjalo contestar el teléfono, hacer galletas y paletas heladas con limonada...

Deja que suba a los árboles y de las vueltas que quiera en el volantín...

Déjalo mirar con ojos brillosos a la personita que le gusta...

Deja que cante desafinando, que bañe al perro aún mojando la casa entera...

Déjalo bañarse en tina hasta que se le arruguen los dedos, que se pinte bigote, que se ponga los tubos del pelo...

Deja que manche su ropa de lodo, que rompa sus pantalones por la rodilla, que le corte el pelo a sus muñecas, que juegue con la manguera...

Deja que haga travesuras, que ría a carcajadas y coleccione muchas ranas... 

Déjalo crear castillos con las sábanas bajo la mesa del comedor... 

Hoy déjalo que grite, que brinque, que desobedezca un poco... 

Déjalo salir.... Ese pequeño merece salir. 

¿Lo reconoces? 

¿Lo recuerdas? 

Vive dentro tuyo... 

Déjalo ser....

Martuchis: Gracias por haber hecho de mi espacio algo mágico... Te pido porfas que no te vayas, pues yo te necesito mucho, prometo cuidarte e intentar construir en el presente una mejor vida para las dos.

¡Feliz Día del Niño!

El Dragón Triste.

Había una vez un Dragón Triste, que vivía entre las páginas amarillas y frágiles de un libro que se encontraba en el último estante de una antigua y enorme biblioteca.

El Dragón estaba triste, porque llevaba mucho tiempo atrapado ahí sin poder contar su historia.
Él había nacido entre esas páginas un siglo o dos antes. Cuando eso sucedió sus alas eran brillantes y majestuosas, el fuego de su aliento era imponente y estruendoso, y durante mucho tiempo atemorizó a cientos de lectores con las aventuras que en letras describían su paso a través de aldeas, poblados y comarcas.

Para él esa era su vida, los capítulos y pasajes que abordaban en concreto los instantes en que sus alas eran desplegadas sobre el cielo azul y que lo hacían verse majestuoso en la oscuridad de las noches de tormenta.

Cuando eso sucedía, El Dragón se sentía feliz ya que sus ojos brillaban como dos zafiros de color rojo, y las llamaradas que exhalaba centellaban en medio de la noche.

...Eso había sido en los buenos tiempos... El Dragón nunca supo que fue lo que pasó exactamente, pero llegó una etapa en la que cada vez menos personas recorrían con sus ojos las líneas contenidas en el libro que hablaba de su historia.

Cuando eso sucedió, la vida de El Dragón perdió todo sentido... Incluso hasta dentro de las páginas, las letras comenzaron a cambiar de orden y de narrar aventuras épicas en las que él aterrorizaba a los moradores de un reino y también resguardaba la parte más alta de los castillos en las que se recluía a las princesas; pasaron a convertirse simplemente en lugares en los que la gente emigró y por ende, El Dragón se quedó igual de solitario que las casas, calabozos y castillos de lo que un día fuera un reino en todo su esplendor.

Fue tanta la tristeza de El Dragón, que hasta el fuego de sus fauces se extinguió... Ahora siempre estaba resfriado y cada vez que estornudaba tan sólo exhalaba profundos suspiros llenos de ceniza y hollín.

Sus alas se habían atrofiado (porque ya no tenía sentido volar); y de ser un ejemplar majestuoso de la literatura fantástica, El Dragón se convirtió en un ser torpe y pesado que ahora -cuando no tenía flojera- caminaba entre las páginas del libro, arrastrando su tristeza con el mismo pesar que su alargada y puntiaguda cola.

En una de esas tantas ocasiones, llegó hasta la última página del libro en el que vivía. Ya estaba por emprender el camino hacia las hojas centrales (que era el sitio donde él tenía su morada), y un poco de comezón en una de sus escamas verdes propició que se quedara un poco más de tiempo entre la última hoja en blanco y la pasta dura que resguardaba el libro.

El Dragón nunca se había aventurado a ir más allá... Su cerebro era tan pequeño, que de hecho, siempre había pensado que no existía nada más que todo eso que él ya conocía dentro de su historia...

Aquel día, descubrió que todo el tiempo estuvo equivocado, pues al asomarse por la tapa del libro, se dio cuenta que su propio mundo era parte de un universo grandioso, ya que en ese mismo estante de aquella vieja y empolvada biblioteca, existían otros personajes pertenecientes a otros libros e historias.

Ahí fue cuando cambió su vida.... De arrastrar su pesada existencia por todas y cada una de las ruinas que quedaban de lo que en otro tiempo fue el reino en el que nació, su vida cobró un sentido distinto cuando pasaba gran parte del día justo en esa última página observando a los otros personajes de los demás libros.

Así fue como conoció a un Unicornio que habitaba en el libro de historias fantásticas colocado justo en el estante frente al suyo.

El Dragón jamás había visto un ser tan hermoso y brillante... Fue tanta su curiosidad por ese ser alado que cada tarde se aventuraba a ir más y más lejos con tal de verlo un poco más de cerca.

El Unicornio era un ser maravilloso y noble, cualidades que propiciaron que se hiciera amigo de El Dragón de inmediato.

Primero pasaban largas horas conversando sobre como sería el mundo de los humanos, más allá del cristal del enorme ventanal de la biblioteca; y en el afán de recorrer los demás libros donde se hablaba de otros lugares y mundos, fue que El Unicornio logró que El Dragón recordara como se hacia para volver a volar.

Llegó un tiempo en que tanto El Unicornio como El Dragón se sabían ya de memoria las historias... Recorrieron volando tantas veces todos los ejemplares de los estantes... A pesar de todo eso, la complicidad que tenían propiciaba que a pesar de viajar por las mismas letras y frases, desde el cielo y gracias a que volaban juntos, todo se veía mágico y distinto.

De hecho, además de todo lo que compartían, ambos amaban una historia en particular: se trataba de un libro en el que se contaba la historia de un Fauno, que por escapar de un matrimonio arreglado con un ser horrible de piedra, huyó y logró traspasar la barrera que delimita el mundo real del imaginario.

El Dragón, durante muchísimas noches cerraba sus ojos fulgurantes imaginando: ¿cómo sería para él vivir en el mundo real?... Y era obvio, él no quería vivir esa aventura sin ir acompañando de su mejor amigo El Unicornio...

Ese era el sueño que entre suspiros de humo gris, El Dragón soñaba con alcanzar... Vivir nuevas aventuras y conocer otros universos al lado de su amigo El Unicornio.

Algo pasó, un día de buenas a primeras, el libro donde vivía su amigo desapareció misteriosamente... En su lugar había un hueco, que luego fue llenado con un ejemplar mucho más grueso que correspondía a un diccionario de personajes fantásticos...

Eso representó un golpe muy duro para El Dragón, que de buenas a primeras y después del desconcierto, se dio cuenta que el libro en que vivía su amigo fue trasladado de ahí porque alguien se fascinó con la historia y con la magia que irradiaba El Unicornio.

En el instante mismo que El Dragón comprendió eso, fue casi, casi como si se hubiera visto en un espejo, y fue ahí cuando se dio cuenta que a pesar de que en la imaginación de un escritor, él nació con la fisionomía y la esencia para ser un ser oscuro; gracias a la influencia de su amigo El Unicornio, descubrió que hasta los seres mágicos tienen la posibilidad de cambiar su propia historia gracias a la imaginación de todas las personas que abren un libro y lo leen...

No todas las historias y cuentos tienen un final feliz... Ese fue el aprendizaje más grande que El Unicornio dejó en el alma de El Dragón... Sin embargo, a pesar de los finales predecibles y rosas, ahora tenía la certeza de que sin importar el tiempo que pasara o que jamás volviera a ver de nuevo a su mejor amigo; cada vez que una persona rescatara de ese estante el libro en el que El Dragón vivía, no sólo volvería a vivir; sino que lograría ser inmortal y cada día su vida tendría un sentido diferente, gracias a la imaginación de cada lector que reviviera su vida a través de sus ojos...

Algo sobre El Duende Cazador de Sueños...

on lunes, abril 29, 2013

Ilustración: Alejandra Ochoa.

Este día me pasó algo muy padre que quiero compartirles: Después de tanto tiempo y cuando menos lo esperaba, volví a ver al Duende Cazador de Sueños.

Para quienes han permanecido a través del tiempo acompañándome en el blog, saben de lo que hablo y ese nombre les resulta conocido, para quienes no, sólo les diré que "El Duende Cazador de Sueños" es un personaje muy especial que acompañó a Martuchis cuando era muy pequeña y quien cuando ella creció, como ya no tuvo con quien jugar, se quedó para siempre en un parque, y desde ahí comenzó a recolectar en un frasco de cristal los sueños de todas las personas que pasaban por ahí.

Este pequeño ser, a veces puede ser muy huraño... A él le afectó mucho que Martuchis creciera, pero de cuando en cuando deja ver al maravilloso ser que era cuando los tiempos eran buenos y él tenía con quien jugar.

En esta semana en particular, siguiendo los pasos de Martuchis, los vi a ambos platicando sentados sobre la rama de ese famoso parque donde El Duende Cazador de Sueños vive desde entonces. Ellos no se dieron cuenta que yo estaba ahí y presencié con cierta nostalgia ese encuentro entre ambos.

Cuando se fueron, el pequeño duende no se dio cuenta, pero mientras le mostraba algunos de los sueños que ha ido recolectando adentro de su frasco, se cayó un trozo de papel.

Yo lo tomé, y cuando lo desdoblé, además de quedar impresionada porque en algo tan chiquito cabía una historia muy larga, esta estaba escrita con letras muy brillantes... Empecé a leer y descubrí que era un cuento... ¡Wow!, la verdad yo no sabía que El Duende Cazador de Sueños recolectara historias de otros mundos imaginarios por los que él ha viajado y en los que también ha estado.

Este cuento él se lo contó a Martuchis, y habla sobre un Dragón Triste... Pero hoy ya es muy tarde, mis ojos se cierran por el sueño, pero ya mañana vendré para pedirle a la niña que fui, que venga para que ella se los cuente mejor ¿va?

Gracias por seguir siendo niños y sobre todo por estar aquí.

¡Buen inicio de semana, que descansen!

¡Gracias Martha Debayle!

on domingo, abril 28, 2013


"Les quiero contar una cosa que sucedió hace como tres semanas aquí en las instalaciones de W Radio. 


Saliendo del programa me vino a saludar un chavo (no voy a decir su nombre, él sabe quien es), que había venido a visitar la estación y me dijo: "Martha, no sabes cuanto te agradezco, porque en mis momentos más oscuros en donde hasta pensé en suicidarme, después de empezar a escuchar a nuestro maestro de Kabalah, Ariel Grunwald, no sabes como me cambió la perspectiva de la vida".

-Martha Debayle-

Me encantó esto, porque es lo mismo que yo pienso y es mucho lo que he aprendido del programa de Martha Debayle, a mi también en los días más grises me han hecho sonreír y reflexionar. 

¡GRACIAS POR ESO!


Conversación Con Dios.



Yo: Dios, ¿puedo hacerte una pregunta?

Dios: Claro.


Yo: ¿Me prometes que no te molestarás?

Dios: Te lo prometo.



Yo: ¿Por qué permitiste que me pasaran tantas cosas hoy?

Dios: ¿A qué te refieres?

Yo: Bueno, me levanté tarde.

Dios: Sí.


Yo: Mi auto tardó mucho en arrancar.


Dios: Ok...


Yo: En el almuerzo hicieron mal mi sandwich y tuve que esperar...

Dios: Mhhh....

Yo: De camino a casa, mi celular se descargo, justo en cuanto contesté una llamada.

Dios: Entiendo...

Yo: Y para colmo de males, llego a casa con la intención de disfrutar mi máquina de masajes para pies y relajarme, pero no pude hacerla funcionar. ¡Nada me salió bien hoy! ¿Por qué me hiciste esto?

Dios: Déjame ver, el ángel de la muerte estaba en tu cama esta mañana, y tuve que enviar a uno de mis ángeles a luchar con él por tu vida. Te dejé durmiendo mientras duró.

Yo (humillado): ¡Oh!

Dios: No dejaba que tu auto arrancara porque había un conductor ebrio en tu ruta que te hubiese chocado si fueras en camino.

Yo: (apenado).

Dios: La primera persona que te preparó el sándwich hoy estaba enferma y no quería que te contagiaras, pues sé que lo último que deseas es faltar al trabajo.

Yo: (avergonzado): Ok...

Dios: Tu celular se apagó porque la persona que te llamaba iba a dar falso testimonio de la llamada, y no permití que siquiera alcanzaras a hablar con ellos para protegerte.

Yo: (suavemente): Ya veo Dios...

Dios: ¡Oh! Y la máquina de masajes. Tenía un corto que iba a causar un apagón en tu casa fundiendo los fusibles, e imaginé que no querrías quedarte sin luz toda la noche.

Yo: Lo siento Dios.

Dios: No te apenes, sólo aprende a confiar en mi… En todas las cosas, las buenas y las malas.

Yo: Confiaré en ti Dios.

Dios: Y no dudes que mi plan para tu día es siempre mejor que tú plan.

Yo: No lo haré Dios. Y solo déjame decirte ¡gracias por todo lo de hoy!

Dios: De nada hijo mío. Fue solo un día mas siendo tu Dios y adoro ver por mis hijos.

Viernes de Dulzura con Ismael Serrano

on viernes, abril 26, 2013
¡Holis!

Soy Martuchis y como bien saben, desde hace algunos días, la chica que escribe este blog decidió dejarme salir de su interior para llenar de magia sus páginas.

Yo aún no sé escribir como ella; pero me gusta dibujar en "Hojitas Sueltas y de Colorcitos" todo lo que pasa por mi imaginación.

Ya casi es día del niño, y la verdad a mi me encantaría regalarles dulces (de esos que tanto me gustan), pero como no puedo darles eso en persona, y además tomando en cuenta que los viernes en este blog siempre hay algo "light" (como dice Martuchis), hoy yo quiero regalarles algo lleno de dulzura.

Se trata de un video hermosísimo de Ismael Serrano, de la canción "Sucede Que Veces" y que está lleno de magia...

Eso es todo por hoy, mientras ustedes lo disfrutan yo voy a buscar a la niña en la que me convertiré de grande, sospecho que está preparando algo para mi...

Nos vemos pronto y sigan comiendo dulces.


"Pero sucede también que sin saber como ni cuando, algo te eriza la piel y te rescata del naufragio".
-Ismael Serrano-

Historia En La Canción: "Balcones a La Infancia"

on miércoles, abril 24, 2013


8:23 de la mañana y Sofía atravesó a paso apresurado la avenida mientras el semáforo estaba en rojo. Llevaba prisa, pero no podía ir tan rápido como quisiera, pues llevaba de la mano a su hijo de cinco años, mientras con la otra empujaba el cochecito en el que su pequeña de apenas cinco meses dormía, ajena a todo cuanto había a su alrededor.

Sofía no tenía más de treinta años; pero con menos de tres décadas tenía ya una enorme responsabilidad sobre sus hombros. Aquella mañana -sin saber porque-, la luz solar de la mañana, proyectándose sobre las banquetas, la hizo recordar y añorar también los tiempos en que por esa misma avenida, paseaba en bicicleta junto a su pandilla de amigos.

El sonido de una botella de jugo que rebotó a mitad de la calle la hizo volver de golpe a la realidad... Por suerte la luz del semáforo aún permanecía en rojo, pues sólo así pudo volver sobre algunos pasos ya andados, para rescatar la bebida que su hijo mayor había dejado escapar por accidente.

En esa misma ciudad, pero desde otro punto, Javier desde la barrita del comedor de la cocina, observaba en silencio a su hijo de 3 años, que mientras desayunaba viendo las caricaturas de Sábado, tenía manchada la camiseta de su pijama de chocolate con leche.

En ese instante en una acción casi por reflejo, Javier volteó a mirar su camisa blanca impecablemente planchada y limpia; mientras al mismo tiempo miraba la taza de café que en ese momento sostenía con una de sus manos.
Echó un vistazo de nuevo a su camisa, luego vio a su hijo, y comprendió que ahora -y sobre todo a esa hora- ese era un lujo que él no se podía permitir.

De camino al trabajo y como consecuencia de haber salido demasiado temprano de casa, sin saber porque, Javier decidió detenerse un momento en la esquina del viejo parque, a pocas cuadras del fraccionamiento donde en casa de sus padres vivió toda su infancia.

Los columpios y los juegos aún permanecían ahí y las bancas, aunque grafiteadas, lo hicieron evocar los tiempos en los que de niño jugó tantas veces ahí.

A pocas cuadras de ese mismo sitio, Roberto estaba en la antigua casa que en otro tiempo perteneció a su familia. Llegó hasta ahí desde temprano, para escombrar el sitio y hacer un poco de limpieza antes de que la inmobiliaria realizara un avalúo previo a ponerla en venta.

Roberto lo había olvidado, pero al deshacerse de la maleza que había crecido demasiado en el patio, entre pedazos de botellas rotas, basura y demás objetos que se acumularon por el tiempo en que la casa permaneció abandonada;  encontró su viejo "tiralilas", elaborado con el cuello recortado de una botella de refresco y un pedazo de globo amarrado a ella con una liga de plástico...



Con tan sólo sostener ese viejo e improvisado artefacto, su presente se vio atropellado por un montón de recuerdos... Las guerritas desde el viejo árbol (que ya no estaba) y que asomaba a casa de sus amiguitos vecinos...

...Y así por el estilo, esa mañana y desde distintos puntos, varios adultos jóvenes desearon por tan sólo un instante volver a ser niños...

Hay días en que la magia aparece... Los deseos se conceden y todo eso que alguien anhela se puede convertir en realidad. Aquella madrugada los planetas se alinearon, quizá hubo lluvia de estrellas o algún fenómeno natural que abrió temporalmente una puerta en el tiempo.

Cuando el sol regresó otra vez y atravesó el océano para llegar de nuevo hasta ese extremo de planeta, Javier, Sofía y Roberto despertaron y volvieron a ser niños...

Con gran fascinación y sorpresa, ellos tres, en compañía de otros cuantos amigos, reconocieron sus siluetas proyectadas en la claridad de un sábana blanca que hondeaba en un patio vecino y que todos atravesaban siempre de camino hacia el parque.

La magia y la inocencia en sus corazones les regaló la oportunidad de volver a ser niños otra vez... Sería sólo un día, unas cuantas horas en las que todos juntos volverían a aquellos tiempos en que la responsabilidad no pesaba tanto en los hombros.

Cuando el sol se alejara de nuevo, el encanto terminaría, y el metal de los juegos de aquel parque, volvería a ser de un color oxidado cobrizo... El tiempo quizá no perdonaría, pero lo que ninguno de ellos sabía era que sin importar que crecieran una vez más y luego del paso de unas horas, en la eternidad quedaría siempre la posibilidad de jugar como en el pasado y de tener siempre en el alma, sueños que -sólo si ellos querían- crecerían a la misma velocidad que ellos con el tiempo y permanecerían escondidos en su interior, esperando por cumplir...

"Balcones a La Infancia" | Cómplices | Álbum: Preguntas y Flores (1993) | Track No. 7

"Balcones a La Infancia"
-Letra: Juan Mari Montes |  Música: Teo Cardalda y María Monsonías-

Llegó el otoño y la ciudad,
fundió dos plomos de neón,
vuelan gaviotas hacia el sur,
pero también emigro yo...

Piso los charcos,
salgo de escuela y soy
el dueño de un balón...

Abajo calles por correr,
arriba el sol por merendar,
la infancia es eso y tropezar,
para caer siempre en pie.

Mi ropa limpia
ondea en el balcón,
y aún no sé muy bien.

Porque nadie nos dijo
que el paraíso era,
aquel parque infantil
del ayer...

Crecimos con presteza
sin darnos cuenta que,
no se vuelve a vivir, el ayer...

Uno se empeña en sobornar,
fotos y aromas del ayer...

El tiempo es viejo y no querrá,
hacer conmigo una excepción...

En el columpio vuela otro niño,
que me está haciendo mayor...

Porque nadie nos dijo,
que el paraíso era,
aquel parque infantil,
del ayer...

Crecimos con presteza,
sin darnos cuenta que,
no se vuelve a vivir, el ayer...

Sensatos, adultos,
disparando a Peter Pan,
sin alas y enfermos de edad
crecimos con prisa
y la consigna era: 
niño, un día ya serás mayor...

Llega el otoño,
y la ciudad derrama estrellas sobre mí,
la noche crece en el balcón,
y aún quedan sueños por cumplir...

Doy cuerda a mi reloj,
que es la manera de volver...

Cierro el álbum a la luz
de tres colillas y un café....

"Doy cuerda a mi reloj que es la manera de volver"...

La Niña que Vi.

on martes, abril 23, 2013


Me asomé por la ventana y te vi ahí después de tanto tiempo... Pasaron tantos años desde la última vez que yo estuve en ese lugar, pero aún así todo lo que te rodeaba me resultó tan familiar.

No era más allá del mediodía, la luz de sol se colaba como en rebanadas de color claro por el barandal de la reja, llenando de luminosidad tu libro de lecturas de primer grado de primaria.

La maestra estaba explicando algo, pero yo tampoco le puse mucha atención... Me concentré mejor en ti, y sonreí... Estabas en ese lugar, pero con tu imaginación volando a miles de kilómetros de ahí.

No decías nada, pero yo sabía que bajo la banca jugabas con el lápiz y le hacías vestidos con las virutas que dejaba el sacapuntas; veías las imágenes del libro y soñabas otras cosas, porque las historias que estaban ahí escritas te habías adelantado ya y las habías leído mucho antes de hacerlo en clase.

Me dio tanto gusto volver a reencontrarme contigo, llevaba tanto tiempo sin verte, pero no sin tenerte tan presente en mi.

Hace un año atrás, la cita fue en el jardín de la casa de tu abuela; ahí entre pastelillos de lodo aderezados con ramitas y una botella de cristal verde (rellena con agua), te conté un poco como sería el futuro; pero creo que además de que no entendiste mucho que digamos, te interesaba mucho más saber si después del año 2000 serías una mujer que usaría zapatos de tacón alto en medio de calles con autos voladores.

La verdad no soy ni la mitad de todo eso que imaginaste en el pasado, pero puedo decir que hoy yo tengo tu curiosidad, el mismo asombro que te causaban las cosas sencillas cuando tan sólo tenías 5 años... Todo lo que viví de manera tardía, gracias a que todavía vives dentro de mi propio "disfraz de grande", lo pude disfrutar con la misma intensidad que lo hacías tú.

A las dos nos siguen gustando las historias y los libros llenos de ilustraciones coloridas y hermosas; pero con el transcurrir del tiempo me di cuenta también que todo lo que alguna vez descubriste con tanta fascinación a través de una pantalla de cine, contribuyó para que yo me convirtiera en una aprendiz de escritora.

Después de la última vez que nos vimos, sabes que yo soy tú y vives todavía en mi interior... Por esa razón es que te conozco demasiado bien y sé que a veces todavía tienes miedo... Por eso lloras y te duele tanto desprenderte y perder...

A veces yo no sé como consolarte y lo único que puedo hacer es abrazarte hasta que te duermes... Entiendo perfecto como te sientes, pero hay emociones y sentimientos que ni los adultos sabemos como resolver... Yo te quiero y te necesito así... Te vi hace tiempo reflejada en un espejo y desde entonces aprendí a aceptarte y quererte, sobre todo en esos momentos en que a través de mi, reaccionas mal.

Aún así, yo necesito llevarte siempre conmigo, tomarte de la mano y continuar visualizando todo cuanto está a mi alrededor bajo el mismo reflejo de tu mirada... Por eso quédate hoy y siempre conmigo, aunque este disfraz exterior se desgaste y se deteriore; te prometo que buscaremos trocitos de magia en el cielo y en cada banqueta por la que nos toque pasar...


También nos sentaremos en el pasto y aunque ya no hagamos pasteles de lodo tan seguido, te acompañaré con mi libreta para atrapar los cuentos o fábulas imaginarias que salgan a tu paso... Te prometo que aunque pase el tiempo, juntas compartiremos todo eso que allá afuera nadie más puede ver.

Bienvenidos a La Semana del Niño.

on lunes, abril 22, 2013


Como ya es tradición dentro de este espacio, durante la última semana del mes de abril y gracias a la magia de la imaginación, todo aquel que pasa por aquí, vuelve a ser niño.

Este año no es la excepción y por un lapso de 9 días, más allá de publicar posts en los que la esencia infantil de Martuchis prevalece, estas "Hojitas Sueltas y de Colorcitos" pretenden volverse para ti el espacio ideal para jugar, soñar e imaginar.

Sin importar que seas alguien que pase seguido por aquí o que esta sea la primer ocasión que visites este sitio, en el instante mismo en que leas estas líneas, tú también vuelves a ser niño.

¿Te acuerdas cómo eras en ese entonces?, ¿a qué te gustaba jugar?... Ahora mismo, quizá mientras lees esto, no sólo estará ya en tu mente la imagen del niño o niña que fuiste... ¿sí?

En caso de ser así, hoy yo quiero pedirte que te imagines que ese pequeño o pequeñita, cada vez que decida venir por aquí, llega a un lugar genial a jugar.
Puede ser una casa en el árbol, una casa de campaña en medio de un gran parque o bosque, el garage en el que con cajas de cartón y sábanas viejas construiste verdaderas fortalezas resistentes a dragones y monstruos, o la sala llena de almohadones donde tantas historias y risas compartiste con tus primos y hermanos cuando el clima no permitía salir a jugar.

Eso es lo que yo quiero que mis "Hojitas Sueltas y de Colorcitos" sean para ti en estos nueve días previos a la víspera del Día del Niño, donde juntos vamos a compartir magia, sueños y recuerdos... ¡Ah!, pero eso sí, tal como jugaban los niños de antes, aquí no tienen cabida los videojuegos, ni nada de la tecnología actual.

Este es un viaje en el tiempo que dura nueve días -como ya dije- y tú te conviertes otra vez en niño en el lapso que permanezcas aquí... ¿Te late?

Bienvenido a La Semana del Niño...
¡Gracias por venir a jugar!

Viernes de Making Of con La Oreja de Van Gogh

on viernes, abril 19, 2013

Otra semana que termina, y luego de algunos días que me han dado la impresión de que mi blog ha estado en el "limbo", por fin me tomo el tiempo para intentar retomar las actividades y el ritmo normal de este espacio que como siempre he dicho, es mi hogar virtual.

No sé si es idea mía o ustedes, (la poquita gente que todavía me lee), lo percibe, pero yo siento que algo está cambiando dentro de mi y eso se hace evidente aquí también. Igual es idea mía, pero bueno, creo que aunque a lo largo de 8 años mis "Páginas Sueltas y de Colores" se han ido transformando conforme a cada etapa de mi vida, igual es tiempo de hacer cambios otra vez.

Tengo muchas ideas y ganas de hacer cosas padres para este espacio que es una parte muy importante de mi; lo que me falta es tiempo... Pero bueno, pondré todo lo que esté de mi parte para retomar todas esas cosas que en otro tiempo he reflejado en letras y que no sé explicar porque razón he dejado de lado y que a mi me apasionan; y creo que a ustedes les gusta leer aquí.

Ya se llegará el tiempo de comentar sobre todo eso, pero mientras el fin de semana se asoma; yo cierro las actividades blogueras con un making of de esos que tanto nos gustan.

En esta ocasión se trata del video de producción de "Cometas Por El Cielo", tema de La Oreja de Van Gogh que ya compartí en noviembre del año pasado dentro de la sección "Historia En La Canción" y que  a mi en lo personal me encanta.

La verdad siempre es interesante encontrar estos videos donde uno se puede dar una idea más cercana de todo el proceso que existe detrás de la producción de un videoclip y pues en el caso de los chavos de "La Oreja", en este último tiempo han hecho cosas padrísimas, que a mi la verdad me tienen fascinada...

Más adelante comentaré al respecto, así que de seguro habrá más posts para hablar de: Leire, Xabi, Pablo y Álvaro... La verdad es que aún hay mucho por compartir relacionado con ellos.
Por lo pronto, disfruten de este padrísimo Making Of.

¡Nos leemos pronto... ¡Bonito Finde!
"A volar, cometas por el cielo, 
Como el sol, como el mar"...

Veinte Años de Vida Bajo El Sol de La Toscana.

on lunes, abril 15, 2013

"La vida te ofrece mil posibilidades... Todo lo que tienes que hacer es tomar sólo una".

He perdido ya la cuenta de todas las veces que he escrito en este espacio sobre la película "Bajo El Sol De La Toscana"... De hecho, creo que me falta contar sólo cómo fue el día en que la vi por primera vez (me acuerdo súper bien de eso); pero bueno, más allá de la fascinación que me produce esta cinta; hace apenas muy poco surgió en mi la curiosidad por averiguar sobre la persona que dio vida a esta historia, antes de que fuera captada por la lente de una cámara cinematográfica, y averiguando aquí y allá fue como descubrí que la escritora Frances Mayes es quien está detrás de algo tan mágico.

Hace apenas unas cuantas semanas atrás yo comenté que la autora de este maravilloso libro se merecía un post aparte, y hoy es el día ideal para compartirlo. Esto que leerán aquí es una traducción de una entrevista que le hicieron a Frances en un diario llamado "The Telegraph" y en la que devela mucho de lo que hay detrás del libro que dio origen a esta maravillosa cinta.

Espero que lo disfruten.
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Veinte Años de Vida Bajo El Sol de La Toscana
Frances Mayes y Diane Lane, protagonista de "Bajo el Sol de La Toscana".

Frances Mayes, autora de "Bajo el Sol de La Toscana", habla acerca de la hospitalidad italiana, los placeres de la cocina y de porque razón nunca se recuperó de la búsqueda de una granada en su jardín.

Por: Leah Hyslop
Traducción: Martha Mendoza

Frances Mayes se ha acostumbrado a la multitud de personas que fotografían su casa. Desde que la escritora americana publicó "Bajo el Sol de La Toscana", en 1996, la pequeña ciudad italiana de Cortona, donde ella vive, se ha visto asediada por los fans.

"Estoy en mi ventana ahora mismo, y puedo ver a tres de ellos", Dice Frances cuando hablamos por teléfono una tarde. "Probablemente son Polacos. Hemos tenido algunos recientemente. Siempre me doy cuenta cuando un libro mío ha sido publicado en alguna parte, porque podemos tener una avalancha de gente de ese país".

Hasta este día, Mayes no está segura que "Bajo el Sol de La Toscana" es la memoria de la renovación de una casa en ruinas en Cortona, tras el final de un matrimonio y que tocó fibras sensibles en el público.
"De vez en cuando un libro que viene tiene sus propias piernas y el autor tiene que ir detrás". Sin embargo, ella sabe que era a la mujer a quien el libro parecía hablar más profundamente. 

"Fundamentalmente, se trata de una narración búsqueda, lo cual es inusual porque la mayoría de las misiones son de los hombres. Esta trataba sobre una mujer que también tenía que tomar las riendas de su propia vida. Todavía recibo cartas de gente diciendo cosas como: "Leí su libro y decidí finalmente divorciarme". Se siente un poco raro, pero es bastante halagador también".

Desde que Mayes publicó su libro de memorias, cientos de libros centrados en la renovación de casas que se derrumban en el mediterráneo han aparecido. Tantos de hecho, que incluso le ha sido asignado su propio género, conocido por los críticos como "Flit Lit" o "Brick Lit"... ¿Y habrá ella leído alguna vez a sus sucesores?

La casa de Frances Mayes en Cortona, Italia.

"Lo hago, y hay algunos muy buenos, pero lo que tengo que decir es que estoy siempre asombrada por la gran cantidad de libros que tratan sobre personas que se desplazan al extranjero y llegan hasta mi puerta buscando respaldo de las editoriales". -Dice en forma seca-.

"Hoy en día tú escuchas sobre gente que se va al extranjero todo el tiempo, pero en los años ochenta era mucho más raro. Yo diría que erámos sólo yo y Peter Mayle con un año en Provenza quienes abordamos el tema en forma de libro. Personalmente yo le aconsejaría a alguien que va al extranjero, escribir algo sobre un lugar en si más bien, de sus experiencias, de establecer una vida ahí. Eso es mucho más fresco".

Después del éxito de "Bajo El Sol de La Toscana", Frances publicó una secuela: "Bella Italia" y ha sacado un tercer libro: "Cada Día en La Toscana". Teniendo en cuenta que ella reconoce que el género literario que la ayudó a formarse como escritora, decae, ¿por qué se animó a escribir otra entrega? 

"Este año es el número veinte que he pasado en La Toscana, por lo que este libro es una celebración de mi tiempo aquí". -Dice pausadamente- "Pero también es algo diferente en el tono. En los dos primeros libros, yo todavía estaba aprendiendo sobre todo lo que había a mi alrededor. Ahora conozco el lugar y o todo lo que he aprendido es bueno. Cuanto más tiempo estás en un lugar, te adentras más en sus capas. Realmente tuve una educación y evolución aquí". 

Una perspectiva ligeramente más equilibrada de Mayes se refleja en la Italia color rosa de sus dos primeras memorias, lo que ha provocado un incidente que se relata en su último libro, Cuando ella y su esposo Ed protestaron contra la construcción de una piscina pública cerca de su casa, y ella es determinante para enfatizar que no fueron todos los medios, pero este hecho se volvió rápidamente en su contra.

Ella pensó que las cosas habían llegado tan lejos como podían, cuando el editor de un periódico local publicó un artículo denunciando públicamente su intervención en ese asunto.

No pasó mucho tiempo después, cuando abrió la puerta de su casa y encontró una granada esperándola afuera.

"Las repercusiones de ese entonces todavía están en marcha", dice Mayes un poco triste. Cuando le pregunto ¿cómo le afecto esto a ella? afirma:

"Quien quiera que haya sido quien plantó la granada en mi casa, todavía sigue corriendo libremente en los alrededores. Ese asunto me demuestra lo mal que la actitud de la autoridad italiana puede ser. En América la gente es tan franca cuando le desagradan las cosas, y todo esto me pareció un poco feudal a mi".

Más allá de las granadas inesperadas, Mayes dice que ella no podría imaginarse dejar Italia. "Yo vine a Italia por el arte, la arquitectura, la comida, pero me quedé por la gente. La legendaria hospitalidad italiana es la otra cara de ese incidente. Cuando mi marido está lejos, mis vecinos insisten en que yo vaya a comer con ellos todas las noches, porque ellos ven como poco saludable comer solo. Esa generosidad va más allá de la comprensión para alguien de otro país".

Más allá del hecho de que su casa se ha convertido en una atracción turística local, el amor de Mayes por su hogar también ha cambiado. "Estoy fascinada por las casas" dice simplemente. "En otra vida me hubiera gustado probablemente ser arquitecto. Si tuviera suficiente dinero, las coleccionaría al igual que otras personas coleccionan jarrones para el té. No sé porque me gustan tanto. Yo sólo estoy muy interesada en la idea de una casa como una metáfora de la manera en que uno vive. Jung dijo que cuando tu sueñas con una casa, tu estás soñando con el cuerpo en extensión y yo sueño mucho con casas".


 "¿Qué son cuatro paredes?... Lo que sea, son lo que contienen. La casa protege al soñador"...

Antes de que ella comprara su casa en Italia, Mayes ya era una autora publicada. Produjo seis volúmenes de poesía como parte de su trabajo como profesora. Ella dice que el cambio a la prosa fue más orgánico que consciente. "Yo no decidí dejar la poesía, sólo sucedió. Las líneas se hacían cada vez más largas, fue como si se hubiera dado un cambio de ritmo en mi propia mente. En Italia  todo se siente de una manera más expansiva".

¿Cambió ella de la manera que su escritura lo hizo?
"Si, mi reserva normal se ha transformado por estar con gente tan amigable, me he hecho más abierta, y yo pienso que mientras más al norte vienes, más cálida es Italia.

Uno de los aspectos favoritos de Mayes sobre la vida en Italia es la comida. Sus libros incorporan a menudo recetas, y su proyecto actual es combinar esas recetas junto con otros nuevos en un libro de cocina italiana.

"Yo he ganado seis libras en el proceso". -Suspira- "Nosotros sólo seguimos haciendo todos esos pasteles y pastas que son tan buenas y no lo puedo resistir. Cuando llegué a Italia, tuve a la cocina francesa en segundo plano, pero pronto me di cuenta que tan sabrosa y rápida es la comida italiana como la francesa. Los ingredientes son tan geniales que no necesitaré torturarlos con ello".

Ella hace una pausa y luego bromea: "El libro va a ser útil para mi también en realidad. Estoy esperando tener todas las recetas en un solo lugar, en lugar de estar escarbando alrededor de toda la casa".


Una imagen de "detras de cámaras" durante la filmación de "Bajo El Sol de La Toscana".
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¿Les gustó la entrevista?, a mi ¡me encantó! No sé porque me recordó mucho a Laura Esquivel, la autora de "Como Agua Para Chocolate". Creo que independientemente del país tienen muchas similitudes en cuanto a la riqueza visual y de contenido que se refleja a través de las letras.

Como dije al principio de este post con el que abro la semana, el reto ahora es leer el libro que dio vida a esta película que es mi favorita y ¿por qué no?, buscar alguno de los otros que ha escrito (para elaborar este pots, vi algunas frases contenidas en algunos de ellos y me llamaron mucho la atención), al igual que el hecho de que ella afirma que una casa es una analogía de la vida de una persona y eso fue lo que yo capté en esta última vez que vi la película.

El alma de Frances, la protagonista, esta prácticamente en ruinas y a medida que va reconstruyendo esa casa en Bramasole, su vida cambia también... Me sorprendió mucho que la autora del libro lo menciona en la entrevista, en la parte de ver una casa como una metáfora de la vida de una persona. Y bueno... Por mi podría hablar toda la madrugada sobre esta maravillosa historia, pero por lo pronto es todo y ya habrá más ocasiones para seguir compartiendo en este espacio otros escritos sobre "Bajo El Sol de La Toscana".

Espero que hayan disfrutado el post tanto como yo... ¡Buenas Noches y Buen Inicio de Semana!


"De dónde eres es lo que eres. Cuanto más se mueve dentro de ti el lugar, más está tu identidad entrelazada con ella. Nunca es casual, la elección del lugar es la elección de algo que anhelas". 
-Frances | "Bajo El Sol de La Toscana"-