Historia En La Canción: "Masterpiece".

on jueves, junio 27, 2013

Una vez más en el umbral de un mes que termina y uno nuevo que está a punto de comenzar... Así, tal como sucede y ya es costumbre en la última semana del mes, se ha llegado el tiempo de publicar una vez más una "Historia En La Canción".

En esta ocasión podría decirse que el tema elegido para cerrar el mes de Junio, tiene y no algo para contar... No se trata de una historia en concreto, más bien es la suma de varios pensamientos y recuerdos que en conjunto conforman una reflexión interesante para compartir.

El año pasado, Madonna lanzó un nuevo disco, y entre las canciones que incluye esa producción se encuentra uno muy especial que se titula "Masterpiece".

La canción me encantó desde un principio, de hecho, creo que es el tema que más me gusta de todo el disco, y que como antecedente puedo decirles que La Reina del Pop lo escribió para que formara parte de la banda sonora de una película que ella misma dirigió.

Este tipo de cosas son las que me encantan, porque sin importar que desde hace varios años ella ha insistido en tratar de sobresalir dentro del séptimo arte, (y que obvio no ha logrado el mismo éxito que ha tenido como ícono de la música), en concreto, todo esto nos habla de una faceta totalmente desconocida de esta gran artista y que nos hace saber que su capacidad va más allá de toda esa maquinaria de popularidad y mercadotecnia que siempre ha caracterizado su carrera.

La canción es preciosa, y una noche, analizando lo que dice la letra, me quedé pensando en esos momentos de la vida, cuando te enamoras de alguien de verdad y ese sentimiento tan sincero, pero al mismo tiempo tan idealista, te lleva a visualizar a otra persona de una manera demasiado sublime... Tanto, y a tal grado que hasta sus imperfecciones las llegas a ver como perfectas...

¿Te ha pasado a ti alguna vez?... A mi si... Siempre tiendo a idealizar a las personas que quiero, y justo analizando la letra de "Masterpiece", vino también a mi mente el recuerdo de una especie de poema que escribí hace ya muchos años y que se titula: "El Escultor".

Ese escrito surgió a raíz de un comercial que vi un día en la televisión (creo que era publicidad de un banco), el caso es que en el spot aparecía un escultor cincelando una figura en mármol y bastó esa imagen para que mi mente comenzara a imaginar una historia, que precisamente comparto hoy aquí, porque se relaciona con la letra de la canción de Madonna también.

¿Qué tan bueno o malo puede ser llegar a mirar a alguien bajo esa perspectiva mágica, pero al mismo tiempo tan irreal y distorsionada?... Yo creo que cada uno de ustedes tendrá su propia respuesta, y quizá todo se resume a decir que cuando alguien se enamora, el corazón puede ser capaz de convertir a la persona más normal en una "obra maestra"...

Espero que les guste mi escrito, y para cerrar, los dejo con la canción de Madonna en su versión original y también un video donde ella la interpreta en uno de los conciertos de su más reciente gira mundial.

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"El Escultor"

Un par de manos húmedas y tibias...
Cincél, fibra y martillo, además de una extraña mezcla de barro y arcilla sin forma definida.

Cuando esto empezó nadie sabía bien a ciencia cierta que fin se perseguía.
El Escultor tenía en mente sólo sombras delineadas de una imagen, que no tenía idea de como concretar.

Puso manos a la obra moldeando una forma humana,
que poco a poco comenzó a cobrar forma de una figura femenina.

Él no se daba cuenta, pero estaba dando otra vez su vida,
a alguien que en su mente siempre había vivido, y cada día que pasaba,
se acercaba más sin quererlo, a su máxima creación.

Un par de manos húmedas y tibias delinearon con amor y con paciencia los rasgos de la cara,
la dimensión necesaria para el cuello, la redondez de los hombros, la cadera, y todo lo demás...

Una figura desnuda, de piel color oscura,
que cada mañana con el sol, parecía estar en movimiento.

Ella era perfecta, 
porque se parecía a la mujer que El Escultor amaba, 
era perfecta, porque en su piel había dejado impresa su alma y corazón.

Entonces surgió en él un sentimiento que nunca pudo confesarle, 
y al ver a la mujer que inspiró su obra, se dio cuenta que nunca sería lo mismo, porque si, él amaba su figura, pero también lo que había en su interior.

La escultura era un poco como tenerla a ella...
Le recordaba su constitución física tan frágil y delicada,
podía decir que tenía su rostro, más nunca el color de sus ojos,
ni la textura de su piel.

Los hombros frágiles y delicados,
eran fríos y nunca podrían llevar el cansancio acumulado de un día vivido a deshoras,
y mucho menos los lunares que El Escultor en la modelo real, llegó a idealizar.

Era ella... No cabía duda...
El Escultor había dado forma a la parte más perfecta de su ser.
Era una mujer hermosa y sin complejos,
no tenía prejuicios, ni ataduras que limitaran el poder de sus ideas, era la esencia, pero nunca el alma y corazón...

El día en que El Escultor comprendió esto,
abrazó llorando a su niña, pidiendo en esa noche, se materializara en sus sueños.

Eso fue lo último que presenció el sol, cuando se tuvo que retirar de su ventana, para luego atender el llamado del atardecer que lo invitó a ocultarse tras el horizonte.

En conclusión: esta podría ser una historia triste; más no lo es,
porque hoy el viento tiene algo nuevo que contar.
Por otro lado, el lenguaje de las hojas secas se cuestiona a si mismo,
sobre la cantidad de escultores que han existido alguna vez...

Gente, que sin conocer del todo a alguien se enamoran,
para entonces llegar a crear verdaderas figuras de arcilla y de metal...

No importa el material, ni la forma cómo estén hechas...
En su momento todas representan lo que El Escultor con sus manos y su alma, desea volver tangible para poder alcanzar...

"Masterpiece" | Madonna | Álbum: MDNA (2012) | Track No. 11

"Masterpiece" (versión original):
"Masterpiece" (versión en concierto):
"From the moment I first saw you, all the darkness turned to light...  An impressionistic painting, tiny particles of light"...

Cartas y Postales de Frida a Diego...

on lunes, junio 24, 2013

30-Octubre-1939.

"Te quiero rete harto, y no sé decírtelo, como las gentes "escultoras" de material de arte... Pero tú lo sabes, y entiendes mis palabras, aunque sean sin estilo literario musical".

-Frida-


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Las cartas siempre han tenido un encanto mágico para mi, más si son letras que han sobrevivido en papel al transcurrir del tiempo... 

Pensando en todo eso, yo les comenté que de cuando en cuando rescataría alguna de esas cartas para publicarla en este espacio en una especie de apartado especial que tendría como propósito principal compartir "cartas robadas" que en otro tiempo y espacio alguien escribió de manera especial.

Siempre estoy a la "caza" de ese tipo de cosas, y en el 2011, durante la visita que tuve oportunidad de hacer a la "Casa Azul" de Diego Rivera y Frida Kahlo, una de las cosas que más me llamaron la atención fue poder ver tan de cerca algunas de las cartas que esta gran pintora le escribía a Diego Rivera.

La impresión que me quedó después de haber visto todo eso fue, que ella, además de ser una mujer muy apasionada, se desvivía en detalles para él.

Las cartas que existen de ellos son hermosas y quizá por eso trascienden en el tiempo...

Luego regreso para compartir más letras y cartas robadas...

¡Buen Inicio de Semana!

Maleta de Viaje...

on miércoles, junio 19, 2013

Haz la maleta de tu vida. Recuerda quitarle peso, sacando lo que estorba, lo que está de más o lo que ya no es. Empaca tu álbum de recuerdos positivos, tus sueños, tus deseos, los detalles, los abrazos y el amor de la gente que te quiere. Eso no ocupa tanto lugar pero sí te hace más feliz.

¡Buen viaje por esta vida!

Hoy.

on miércoles, junio 12, 2013

A solas en mi habitación casi un instante después de que acaba de amanecer...

Como siempre intento aprovechar este espacio (que es muy breve), para hablar contigo, contarte mis cosas, cuestionarte lo que no entiendo, y aunque de momento tú sólo me escuchas en silencio, desde hace mucho sé que tarde o temprano siempre me darás una respuesta.

Esta mañana, a pesar de que estoy aquí, me gusta jugar a imaginar que cierro los ojos y me transporto con la imaginación para estar contigo. 
A veces me imagino que tu casa es una cabaña en medio del bosque, en la que todos los días (cuando me voy a dormir y en el mundo real cierro mis ojos), llego para encontrarme contigo.

Tú estás ahí siempre disponible para mi, y además de recibirme con una deliciosa taza con chocolate, sonríes cuando me dejo caer sobre el sofá que está exactamente al frente tuyo.

Sigues sonriendo y me escuchas con toda la atención del mundo, mientras yo te atropello con mis cosas, te platico todo lo que me pasa, te cuestiono lo que me duele, y pongo sobre la mesa de madera que hay entre el lugar dónde tú estás  y el  mío, mi corazón lleno de sentimientos.

Uno de ellos, es muy grande y hermoso... Sé que fuiste tú quien lo puso ahí desde hace tiempo, pero tiene una vara atravesada que lo imposibilita... Eso duele, porque tan sólo se siente, pero no se puede usar.

Pero HOY no es uno de esos días en que duele tanto, ayer sucedió algo muy curioso: por la mañana en cuanto desperté, en la oración de cada día, te pedí que en el transcurso del día  me ayudaras para que los sentimientos y emociones que me lastiman y a veces no consigo del todo manejar, no se apoderaran de mis pensamientos y mi corazón... Que hoy no fueran los protagonistas absolutos de mi día.

Cuando eso sucede, sé que me pierdo en el camino de todas las cosas mágicas que me regalas, y peor aún: desperdicio por completo un día entero de mi vida.

En concreto, creo que no sólo me escuchaste, sino que además me ayudaste, puesto que a pesar de que si extrañé, fue un día ajetreado y sin drama. Logré estar bien y esa fue una pequeña batalla personal ganada.

Estando en casa, frente a ti, estoy tranquila, porque ahí tú y yo hablamos con la voz del pensamiento. Ahora mismo, aunque tú no pronuncias palabra alguna, sé que me estás preguntando: ¿qué es lo que pienso en este instante?

Mi respuesta para ti ya no es un misterio. Conoces a la perfección mi alma y en lugar de alguna de las cosas habituales, me gustaría decirte que me encanta ver como la luz naranja del amanecer me sorprende en el camino al trabajo... Hay días como hoy, en que tengo un poco más de tiempo y puedo ver como se cuela a través del enorme ventanal y recorta tu silueta imaginaria, volviendo etérea tu mirada y tu sonrisa para mi.


Tantas veces te he preguntado en sueños, sentados sobre la arena de la playa, en plena isla desierta: ¿Qué se siente ser Dios y no tener noción del tiempo?... O bueno... Al menos no como yo.

Sé que en los días en que hago eso, te divierte mi curiosidad por saber como coloreas los atardeceres y las madrugadas como hoy, antes de que el sol salga.

En resumen, me gusta hablar contigo, y hay veces en que me dices tanto sin decir nada, mientras que existen otras, en las que tu silencio no sé descifrar.

Soy humana y tan frágil como la misma esencia de alguien así suele ser, y sé que a veces hago mal en pedirte que te hagas todavía más presente en mi vida, cuando es evidente que nunca has dejado de estar.

Quédate ahí, que yo necesito tanto que estés, para que seas mi refugio en los días grises y de tormenta... No esos que se miran con ojos de nostalgia y entre suspiros a través del cristal de la ventana... Hablo de aquellos en los que te busco en el país de los sueños para hablar contigo.

Viajo a la velocidad de la imaginación y llego hasta tu casa, para poner sobre la mesa de centro de la sala donde tú y yo a veces platicamos, mi corazón así tal cual como está ahora.

¿Sabes?, Hay veces en que ya no sé que hacer con él, ni con todo lo que siente... Por eso, desde lo más profundo de lo que es y ha sido hasta ahora, lo pongo en tus manos, y te digo: quédate por favor, sobre todo en esos días, quédate siempre aquí.

¡Hasta Mañana!

"Lluvia de Ceniza".

on martes, junio 11, 2013

Era un día gris en una ciudad muy grande… Hacía varios días ya que una repentina y constante lluvia de ceniza proveniente del majestuoso volcán Popocatépetl, había cubierto no sólo las calles, los techos de las casas, los autos -y todo cuanto estuviera a su alrededor- con una nostálgica capa de ceniza.

Después de años en reposo, parecía que el gigante había decidido romper con el letargo de más de medio siglo, tendiendo su manto de color gris no sólo en los alrededores, sino más allá de sus fronteras; y lo hizo de una manera tan desmesurada que logró trastornar las actividades de varios aeropuertos internacionales.


En uno de ellos había una chica: Isabel, quien además del cansancio por tantas horas de vuelo, llevaba varias horas durmiendo mal y cuando lograba conciliar el sueño, no sabía si era por el exceso de información recibida en los diarios, las redes sociales (y todos los medios accesibles en el trayecto de Italia a México), pero durante todo ese tiempo soñó con esa lluvia de ceniza…



Ella la veía cayendo sobre el océano, mientras el avión en el que viajaba acompañaba al sol en su travesía de continente a continente, y luego, una sensación extraña la invadía, cuando de pronto se veía entre las calles del centro histórico buscando desesperadamente a un hombre que jamás había visto, mientras las aceras, todo cuanto tuviera un borde, y hasta sus manos, se tapizaban con esa alfombra de color oscuro. 

Dos veces despertó desconcertada, y no supo por qué razón sintió tanta tristeza… Era como si buscara o estuviera esperando a alguien que ni siquiera conocía, pero por alguna razón amaba… Era extraño, pero por esa razón, un sentimiento del mismo color de la ceniza, se instaló en su alma durante todo el viaje.

Después de todo un día varada -primero en el aeropuerto de Milán y ahora en la ciudad de México- su único deseo era poder subir al avión de nuevo y aprovechar el tiempo para desprenderse de esa sensación tan extraña al huir de de la realidad escapando al mundo de los sueños.

Antes de poder hacerlo, cuando la lluvia de ceniza por fin cedió y otorgó a millones de personas en toda la ciudad una pequeña tregua, Isabel pudo abordar de nuevo un avión que la llevaría ahora hacia la frontera con Estados Unidos (que era su lugar de destino final por cuestiones de trabajo).

No supo porque, pero antes de que el sueño y el cansancio la vencieran, de pronto sintió la enorme necesidad de escribir una carta, dirigida al hombre desconocido que estuvo apareciendo durante todo ese tiempo en las imágenes de sus sueños intermitentes.

¿Te conozco de otra vida? ¿Existirás ya o sólo serás alguien que mi imaginación creó?... Con esas dos preguntas, Isabel dejó varias líneas en blanco y una carta inconclusa, pues finalmente el cansancio la venció.

Cuando el avión despegó. Justo en el asiento de enfrente, viajaba Néstor, quien en ese instante había dejado por un segundo reposar sobre sus piernas un libro abierto cuya pasta dura dejaba ver la leyenda: “México Tierra de Leyendas y Volcanes”…

Él era un joven escritor, y había comprado ese libro en una tienda del aeropuerto, con la intención de conocer un poco más y averiguar más datos, pues la lluvia de ceniza y caminar sobre las calles del centro histórico lo habían inspirado para crear una nueva historia.

Dicen que nada es casualidad y todos los encuentros están pactados desde otras vidas… Cuando Néstor miró hacia el asiento del enfrente, descubrió a la mujer más hermosa que había visto en toda su vida, justo cuando por el cristal de la ventanilla se reflejaba entre nubes la imagen de un volcán que entre suspiros de humo, ha recordado durante siglos la historia de amor entre un joven guerrero y una mujer dormida…


Ahora en el aire, ninguno de los dos lo sabía, pero quizá cuando ella volviera a abrir sus ojos a la realidad, tal vez sería el tiempo en que después de tantos cuerpos y tantas vidas, la doncella Iztaccihuatl y el noble guerrero Popocatépetl volverían a encontrarse otra vez....

"Señales"...

on domingo, junio 09, 2013


Han sido días muy difíciles y cansados, en el sentido de que sin entrar mucho en detalles o hacer una apología de calamidades, forman parte de una etapa en mi vida que ya llevo algo de tiempo en el intento de tratar de sobrellevar.

... Pero no es eso de lo que quiero escribir, es tan sólo que parto de ese punto para poder contar algo que me pasó hoy.

Como es de esperarse, esa "baraña" de problemas de todo tipo (y que como a cada uno de ustedes también les pasa), propicia que haya días en los que como todo ser humano, siento que no puedo con todo yo sola, y obvio que cuando eso sucede, mi fe se va hasta el suelo.

Hace apenas un par de noches, analizando como algunos problemas se han ido complicando hasta convertirse bola de nieve, yo le preguntaba a Dios, ¿en qué estoy fallando? ¿o cuál es la lección que aún no asimilo de todo esto?... Obvio después de tanto rato pensado en eso me quede dormida, pero creo que la respuesta de su parte la recibí hoy.

Por la mañana, cuando iba camino al trabajo, por una avenida importante de la ciudad, vi que en un semáforo había un montón de gente en ambos lados de las aceras con banderolas y pancartas... De inmediato pensé en los simpatizantes de los partidos políticos que desde hace unas semanas me ha tocado ver en diferentes puntos de la ciudad, haciendo propaganda e intentando conseguir votos para sus respectivos candidatos.

Yo llevaba prisa, y por ende me causó un poco de molestia ver eso desde lejos, porque lo primero que vino a mi mente fue: "Van a querer pegar alguna calca en mi moto" o me van a hacer perder tiempo y llevo prisa.

Como no iba yo a gran velocidad, una vez que estuve más cerca, vi que no eran los militantes de ningún grupo político, sino un grupo de jóvenes (yo supongo que integrantes de la iglesia que está ahí en ese rumbo), y lejos de cualquier propaganda política, sus carteles y todo cuanto llevaban hacía referencia a Dios.

Yo no me pude detener, pero cuando pasé justo junto a ellos, vi una chica que tenía una cartulina que decía: "Dios te Ama", y ella me gritó lo mismo cuando me vio pasar.

Aunque me alejé pensando en que me hubiera encantado traer una cámara para fotografiarlos, mi reacción después de eso, obvio fue que se dibujó en mi rostro una gran sonrisa.

Desde siempre he creído en las "señales" y fuera de cualquier rollo religioso o ideológico yo siempre he dicho que Dios se manifiesta todos los días en las cosas más simples y cotidianas que casi siempre pasamos desapercibidas.

Para mi esa fue su respuesta, pero más allá de de las cosas en las que yo creo o no, me quedé pensando en que ya una vez (hace tiempo), me tocó ver en otro punto de la ciudad a otra "bolita" de chavos haciendo eso mismo y para alguien que esté agobiado, triste o decepcionado, una acción tan sutil como esa, le puede cambiar por completo el día, tal como me sucedió a mi.

Yo no sé si tu crees o no en Dios, pero a mi me encanta que exista gente que haga eso, porque actualmente vivimos con tanta prisa y salimos a la calle tan a la defensiva, que cuando alguien pregunta a veces hasta en la fila del banco al cajero: ¿Cómo está?, con un gesto tan simple, esa persona baja la guardia y cambia por completo su actitud, ya que a veces eso es lo único que realmente necesitamos: alguien que se preocupe por nosotros y de corazón quiera saber cómo estamos "por dentro".

Las señales están en todas partes... De eso no hay duda... Dios es un tipo genial al que le encanta disfrazarse todos los días de mil cosas diferentes y espera con toda la paciencia del mundo no sólo para que le hagamos caso, sino para que juguemos con ÉL a intentar adivinar de que se disfrazó ese día.

Pero... ¿Saben que fue lo más importante que aprendí hoy?.... Que en muchas ocasiones Dios se disfraza y se esconde en el interior de cada uno de nosotros... No en el sentido de que tener la capacidad de hacer algo impactante o milagroso... Aunque en cierto sentido sí, porque a veces un pequeño detalle o un acto de humanidad simple como regalarle comida a un indigente, o darle de beber agua a un perro de la calle, si puede marcar la diferencia entre un día gris que se transforma en uno especial, no sólo para esa persona o ser que se ayuda.

Creo que eso es lo que cada uno de nosotros debería pensar en los días difíciles.... Que Dios está y vive adentro de cada uno de nosotros... A veces esperamos y rezamos con toda el alma para que pase algo especial en nuestras vidas, pero pienso que ÉL espera en cierta forma también que escuchemos su voz en nuestro interior y hagamos caso a ese impulso loco de hacer algo especial, pero por alguien más.

Como dije ya, no hablo de cosas espectaculares... Acciones tan simples como dejar un poco de cambiecito en la máquina despachadora de los refrescos, comprar una torta y regalársela a alguna de las personas que piden limosna (en lugar de darles dinero), regalarle una despensa a alguna familia de escasos recursos que de verdad lo necesite, preparar una bolsa de Sandwiches y regalarlos en la calle, cederle el paso a alguien que vaya con la misma prisa, pero menos de la tolerancia que nosotros tenemos; y por último bendecir -aunque sea muy difícil- a quien se te metió arbitrariamente en el tráfico, y todavía te recordó hasta de tu mamá.

Así como existe gente que tiene la capacidad de cambiarnos el día, insisto: esto no tiene nada que ver en lo absoluto con religión, y hoy una vez más comprobé que Dios no está en un templo ni tampoco en la biblia... Tal vez es tan ocurrente, que justo en esos días cuando piensas que lo necesitas más que nadie y te gustaría verlo o que se hiciera presente en tu vida y en tu mundo cotidiano, ÉL es tan ocurrente que es precisamente cuando decide esconderse para poner los pequeños actos que devuelven la fe, DENTRO DE TÍ... 


Ten eso presente siempre y déjate sorprender... ¡Buenas Noches!

La Magia de un Libro...

on viernes, junio 07, 2013

Exactamente así es... Yo siempre he dicho en este espacio que los libros siempre tienen una historia que contarte, más allá de la que llevan impresa en su interior... 

No hay nada como llegar a casa y desprenderte de todo a través de las letras.... Los libros tienen magia y por eso en este espacio, siempre tendremos alguno para compartir.

¡Buen Fin de Semana!

Alimento Para El Alma...

on miércoles, junio 05, 2013


Un par de días apenas, recordé que hace mucho tiempo (la verdad ya ni me acuerdo cuando), se me ocurrió un día, así de la nada, que tenía muchas ganas de escribir sobre las cosas que sirven para "alimentar el alma". 

En todos lados, e incluso si buscamos información, podemos encontrar notas, artículos y consejos para nutrir el cuerpo; pero ¿alguna vez has visto en la tele?, -o ahora que las redes sociales son parte importante de  nuestras vidas- a alguien que comparta algún texto o recomendaciones para nutrir el alma?

Casi estoy segura que tu respuesta después de haber leído esto, sería: "No".
Es curioso, pero la frase en sí: "Alimentar el alma", de inmediato nos lleva a pensar en esa gente que dice que la biblia sirve para eso, y pues es válido, pero no es exactamente de lo que yo quiero hablar contigo en este miércoles... Mi idea va por otro lado, más bien hoy yo quiero, que cuando llegues a casa o si estás en tu trabajo leyendo este texto, tu mente, tu corazón y todos tus sentidos se enfoquen a todas esas cosas que nos hacen suspirar y sentir el corazón lleno...

Si alguien hoy te preguntara: ¿Cómo alimentas tu alma? ¿Qué le dirías?
Yo por ejemplo hay días cuando las broncas de todos los días me hacen sentir que mi alma está como un niño de Camboya, desnutrida y falta de alimento; pero otras veces, basta que venga a mi mente algún recuerdo hermoso, que en la calle descubra algo o escuche decir a alguien algo, para que no sólo un día ordinario se pinte de otro color; sino que se vuelva diferente.

Ayer por ejemplo, fue un día pesado de trabajo para mi, pero al final del día, encontré un escrito y descubrí la página de una chica que en la actualidad tiene un albergue para cachorros de la calle como el que yo sueño; y esas dos cosas tan simples me alimentaron tanto por dentro que me fui a dormir feliz...

Quizá, si continuaste y sigues leyendo, en este instante que tú y yo estamos compartiendo, tal como si fuera una charla padre de esas que se disfrutan tanto en medio o al final de un día normal, a mi me encantaría contarte las cosas que a mi me alimentan por dentro y son muy simples... Mi lista, obvio podría ser muy larga, pero aquí te comparto algunas de las que se asoman desde mi alma ahora mismo: 

- Un día nublado.
- Despertar y no tener prisa.
- Ir a dormir o estar en esos instantes que no tienes sueño, soñando despierta con cosas que me encantaría que pasaran.
- Un mensaje de texto, de esos que te demuestran que alguien se acordó de mi.
- Ir a la librería a comprar un libro nuevo.
- Escuchar una canción nueva y que la letra me estremezca el alma.
- Las frases hermosas que escribe alguien a quien adoro, o personas que admiro.
- Escuchar en la radio una reflexión hermosa o que me deje pensando todo un día o varios días.
- Una fotografía hermosa.
- Ver en la calle en el regreso a casa un atardecer.
- El amanecer cuando voy de camino al trabajo.
- Sentir la presencia de Dios, no a través de la religión, sino verlo manifestarse de la manera más sencilla y en las cosas cotidianas.
- Escribir un post padre o hacer un audio para la gente que pasa por mi blog.
- Tener esa necesidad de buscar un papel o anotar en el ipod alguna idea padre que surja de pronto para el blog.
- Recordar la sonrisa más hermosa que he visto o todas esas imágenes que son como fotografías de momentos y que con nadie puedo compartir.
- Cuando se me ocurre alguna historia padre o me inspira Minotauro...

Y por último... Tomar fotografías o ver imágenes que me inspiren... Pero bueno, hay ¡Muchas más!
Hace tiempo que no tomo fotos, pero es algo que disfruto mucho hacer, pero por otro lado ya para finalizar y a manera de conclusión de este post, a la par de mi deseo para que cada una de las personas que lean este texto se queden pensando en las cosas que alimentan su alma, se me ocurrió compartirles algunas imágenes (algunas ya publicadas en algunos textos del pasado), pero que son de esas fotos que llenan tanto por dentro con sólo verlas...

Hay varias que representan algunos de mis sueños pendientes por alcanzar, mientras que otras simplemente me hacen suspirar, me transmiten paz, armonía... Algunas ya las han visto publicadas en el blog, pero en cambio otras las he ido guardando con el tiempo y nunca las he compartido... Creo que hoy es un buen día para hacerlo y ojalá al igual que esta charla que ustedes y yo hemos tenido en letras a plena mitad de semana, les llene tanto el corazón como a mi.


Ternura total...


Eterno ángel terrenal de alas azules... Esta foto siempre me recuerda eso..

Viajes que ya fueron y tantas imágenes que se quedaron conmigo... (suspiro)...

Lo que me encantaría hacer con alguien que ¿existe?

Una imagen que me inspira paz...


Mi mundo... Escribir, plasmar letras, estar a solas y tomar café cuando hace frío o en los días grises y con lluvia.

Alguien me dijo que en esta foto la burbuja es un suspiro... 

Me mata de la risa la sonrisa llena de dientitos...

Sueño en la lista de "Pendientes por hacer"...

La posibilidad de un cuento...

Cercanía con Dios...

Ganas de ser "Mamá"... Ojalá Dios lo tenga en su plan de vida para mi.

Sin palabras... Lluvia, sol, naturaleza... Sentirlo todo junto, ¡inspiración total!

Cursilería... ¡Pero me encanta!

Happy Panda...

¿Qué pensarán uno del otro?

Que pudiera regalarte un paseo por el cielo o irte a buscar así.

"Bajo El Sol de La Toscana"... Mi película favorita...

Algún día estaré ahí...

Zuill Balley... Me fascina esta foto de él.

Adoro los mensajes embotellados y algún día lanzaré el mío al mar...

Viaje en carretera... No sé si sola o acompañada, pero sé que lo haré...

La tierra vista a 139 millones de kilómetros de distancia. Desde Marte. 

¿Lindo no?... Eso es todo por hoy, así que todos los días Dios les regale algo en el camino que alimente su alma, pero que hoy en particular, sea un día lleno de vida, suspiros e inspiración.... Gracias por seguir, por estar y pasar con frecuencia por aquí.

¡Buena Mitad de Semana!

El Corazón de Minotauro II.

on lunes, junio 03, 2013


Era muy tarde cuando Minotauro llegó y tocó hasta la puerta de su casa. Josh estaba despierto ya, preparando los colores del cielo con los que pintaría el nuevo día, así que por eso le extrañó tanto que alguien llamara con marcada insistencia a esa hora; pero se desconcertó aún más, cuando a través de la cortina descubrió a su gran amigo esperando impaciente frente a la puerta principal.

Apenas si abrió y la inesperada visita se coló hasta adentro sin mayor preámbulo. No le dijo nada, pero sabía que era algo grave por la expresión dibujada en el rostro de su amigo y porque de no ser así no habría viajado tantos kilómetros por carretera tan sólo para irle a buscar.

Mientras Minotauro se dejaba caer sobre el sofá más grande y cómodo de la sala, Josh reconoció la caja de cartón que llevaba entre las manos. Era la misma con la que varios meses atrás llegó hasta ese mismo lugar y que contenía en su interior el corazón de una mujer que lo dejó abandonado sobre la mesa de un restaurant de cómida rápida.

Minotauro lo había cuidado desde entonces; pero aquella madrugada a travesó la ciudad de lado a lado, porque a pesar de que sabía que era un corazón demasiado frágil, en las últimas horas habían pasado cosas que para alguien tan sensible como él, eran alarmantes.

-Perdona que venga a buscarte así sin avisar, pero no supe a quien más recurrir, tienes que ayudarme...
Durante todo este tiempo, he cuidado de este corazón desde el día en que lo encontré, pero en estos días, algo extraño ha pasado... Creo que está muriendo... Y la verdad no sé que hacer-

Josh no dijo nada y tan sólo se limitó a sentarse frente a su amigo para escucharlo con toda la paciencia del mundo. 

-...Sí... No me mires así, sé que vas a pensar que estoy loco, pero aunque yo aún no entiendo como alguien pudo deshacerse así de algo tan valioso, lo que sí sé es que he aprendido a conocer lo que hay en su interior... ¿Sabes?, hay madrugadas en que se estremece o noches en las que necesita ternura y muere de frío, pero desde hace unos días a veces ya no late... Creo que ha perdido las ganas de vivir...-

Josh lo tomó entre sus manos, y comprobó que todo aquello que decía su amigo era cierto... En el instante mismo que sus dedos lo tocaron para acunarlo entre sus palmas, el corazón se hallaba demasiado inflamado, y duro, tal como si llevara mucho tiempo acumulando y conteniendo emociones, pero bastó un soplo de su aliento y un poco de calidez, para que el corazón volviera a su estado natural y a latir con normalidad otra vez.

- Minotauro, has hecho un gran trabajo... Este corazón necesita tantas cosas, pero tú has sabido cuidar muy bien de él.

-No lo creo, si fuera asi, creo que no estaría en esas condiciones... A veces me pregunto si hice bien en rescatarlo, o si lo mejor hubiera sido dejarlo en ese mismo lugar, donde la persona a la que pertenecía lo dejó.-

-Amigo mío... Nada de lo que sucede es casualidad. Si mi padre lo puso en tu camino, fue por algo...-

-Pero ¿te das cuenta?. yo no tengo nada, ¿qué podría ofrecerle?-

-¿Y no te has puesto a pensar en todo lo que ese corazón te ha dado a ti?

Minotauro guardó silencio, pues se había quedado sin argumentos, y entonces Josh, luego de pronunciar unas cuantas palabras muy cerca del corazón -que ni siquiera su amigo escuchó- lo devolvió de nuevo al empaque de cartón que desde siempre lo resguardaba, para luego proseguir en la charla.

-Durante todo este tiempo tú has creído que rescataste algo tan valioso que le pertenecía a una persona, pero si algo está claro, es que este corazón llegó a ti, para que así, con todo y su fragilidad, revistiera a tu alma con todas esas cosas que también tienes tú...

Minotauro seguía sin entender, y al comprender eso, Josh esbozó una sonrisa espontánea que iluminó e izo resplandecer su rostro, todavía más de lo que ya era; asi como el brillo de sus ojos tan llenos de luz.

-La mujer que abandonó este corazón, no lo hizo porque ya no lo quisiera, sino porque hay dentro de él demasiadas cosas valiosas que no cualquier persona puede apreciar y entender... Míralo bien, y si te das cuenta está repleto de sueños, revestido con una infinita capacidad de asombro, y todo eso en cierta forma ha venido a rescatarte a ti también...

-¿Y crees que volverá por él algún día?-

-Lo más seguro es que sí, pues necesita de sus sueños para poder vivir... A veces es lo único que le queda a una persona.-

-Pero yo no la vi... ¿cómo podré saber que es ella?, ¿Cómo podré reconocerla?-

-Lo sabrás Minotauro... Te lo aseguro que lo sabrás...-

-¿Y ahora qué hago?.... Tengo un poco de miedo que vuelva a pasarle algo malo otra vez...-

-No pienses eso... Sólo CONFÍA...  A veces la capacidad de alguien para ver lo que ya nadie más mira, puede marcar la diferencia para alguien que piensa que ya está perdido... 
Ella volverá, te lo aseguro, y para entonces su corazón no sólo habrá sanado, sino que lo encontrará gracias a ti, repleto de otros sueños e historias por compartir... 

Minotauro volvió a casa cuando ya estaba amaneciendo, y una vez más abrió la ventanilla del lado del copiloto, con toda la intención de que tanto a él como al corazón que viajaba adentro de su caja sobre el asiento de al lado, los acariciara la calidez del sol...

No sabía lo que vendría más adelante, pero lo que si sabía era que estaba dispuesto a partir de ahí a compartir...