Historia En La Canción: "Azul"

on miércoles, octubre 30, 2013


Los posts más recientes de esta famosa sección han sido casi, casi como una especie de "deja vú", y en este mes, además de no ser la excepción, otra vez parece que esa es exactamente "La Historia en La Canción".

El tema que he elegido para este famoso mes de octubre, desde hace tiempo atrás lo quería colocar en el blog. Creo que fue desde la época en que Natalia Lafourcade fue la compositora homenajeada en los desaparecidos y todavía  muy recordados "Lunes de Compositores", sólo que no había sabido bajo que contexto publicarlo.

Por esa razón y tomando en cuenta la celebración de Halloween y la víspera por el Día de Los Fieles Difuntos,  creo que este tema viene perfecto para cerrar este mes.

"Azul" es una canción que viene incluida en el disco "Hu, Hu, Hu" de esta talentosa compositora y cantante, y me encanta porque habla sobre los miedos...
Originalmente ella comenzó a escribir la música pensando en el disco instrumental que hizo previo a este, y que se titula "Las Cuatro Estaciones del Amor" (y que por cierto es muy, muy bueno); pero resulta que cuando lo creó, ella sintió que no le iba a servir para esa producción, por el simple hecho de que comenzó a escribirle letra y fue así como esta canción no vio la luz hasta el año 2009.

Natalia dice que empezó a componer pensando en todos los miedos que experimentamos a lo largo de nuestra vida, desde los más comunes que surgen en la infancia, pasando por todos aquellos que incluso son tan absurdos y superficiales. Ya en el plano personal, ella plasmó incluso en la letra, el temor que alguna vez ha tenido de perder sus dedos y ya no poder volver a tocar el piano o algún otro instrumento de los tantos en los que se apoya para crear su música.

¿Y tú a qué le tienes miedo?... Creo que tanto tú como yo hemos dejado atrás varios de los temores que se desvanecieron cuando dejamos de ser niños, pero aún así existimos muchas personas (porque yo me incluyo), que aún le tenemos miedo a la oscuridad...

Y digo oscuridad no en el sentido de quedarse a solas en una habitación en penumbra, hablo de la "ausencia de luz" que tantas veces es el reflejo de nuestra esencia humana tan imperfecta... El miedo a quedarnos solos, el miedo a perder lo que amamos (o a quien amamos)... También a no ser lo que la gente espera de nosotros, o quizá a defraudarnos a nosotros mismos, a no ser felices y dejar la vida escapar...

Miedo... Un tema que no sólo da para mucho, sino que tantas veces evadimos precisamente porque nos lleva a confrontarnos con nosotros mismos, y puede mostrarnos un reflejo que quizá no queramos ver... Aún así, todos tenemos un lado oscuro que además de que no nos gusta, casi nadie conoce, o difícilmente mostramos porque no nos gusta que nos domine... Pero no todo es sombrío pues para poder ser luz, se requiere primero haber pasado por la oscuridad...

"Azul" | Natalia Lafourcade | Álbum: "Hu Hu Hu" (2009) | Track No. 10

"Azul"
-L y M: Natalia Lafourcade-

Tengo miedo que el tiempo  venga y me coma.
Tengo miedo que el viento robe mi voz.
Tengo miedo que ellos me vean triste,
es por eso que yo no quiero salir.

Tengo miedo que al baño,  le abran la puerta,
que me vean desnuda y se den la vuelta
y si sigo comiendo me sube el peso,
es por eso que yo, no quiero salir;
es por eso que yo....

Mami espérame, aléjate de mi,
déjame caerme, déjame salir.
Mami espérame, aléjate de m­i,
déjame caerme, déjame salir.

Tengo miedo de noche, que alguien me robe,
que se queme la casa o haya fantasmas,
escribir más cartas  perder palabras.
es por eso que yo  no quiero salir.

Tengo miedo de un día, perder mis dedos,
no tener mas amigos que rí­an conmigo,
resbalar en el hielo, caer al ri­o,
y es por eso que yo, no quiero salir... 

Es por eso que yo, no quiero salir,
es por eso que yo, no quiero salir,
es por eso que yo, no quiero salir,
es por eso que yo, no quiero salir...

Mami espérame, aléjate de mi,
déjame caerme, déjame salir,
Mami espérame, aléjate de m­i,
déjame caerme, déjame salir...

Tengo miedo de ti y de tu voz...
Tengo miedo de ti y de tu amor...
Miedo de que mi campo,
le dejen de crecer flores de color.... 

Azul, azul, azul, azul...



¿A qué le tienes miedo tú?

Cuatro semanas de ternura...

on lunes, octubre 28, 2013

Hace ocho meses atrás jamás me hubiera imaginado que mi casa volvería a impregnarse por todos lados con las huellas de patitas y barrigas rosadas...

Mi encuentro con Canela, la madre de estos cinco cachorros que ya cumplieron un mes, estaba quizá ya determinado... Dicen que nada es casualidad y esa mañana fría cuando la encontré, ni ella ni yo nos imaginamos todo lo que iba a pasar.

Dicen que los milagros suceden cuando menos te lo esperas, y estas bolitas peludas y tiernas llegaron al mundo en un momento no muy bueno, y quizá eso es una clara señal de que la vida (a pesar de todas las adversidades), siempre continúa, y de alguna manera o de otra, siempre te pone los medios para que sigas adelante tú también.

Fue mágico volver a ver como nace un cachorro, una de las cosas que jamás he olvidado a pesar del tiempo y también una de las más hermosas experiencias que como simple observadora me ha tocado vivir...

Ya pasaron muchos años desde entonces, y  aunque he tenido el privilegio de presenciar eso varias veces, la sensación siempre es la misma... Esta vez tardaron alrededor de media hora en nacer desde que llegó el primero, y ese Sábado en la noche se transformó en una madrugada larg,a que luego dio paso a una mañana distinta en la que cinco ángeles peludos y con colita, llegaron para cambiar lo rutinario, disipar el estrés y las preocupaciones de todos los días.

El tiempo pasa volando y las mañanas de travesuras se esfumaron por completo. A diferencia de otras veces, estos cinco cachorros no sólo abrieron al mundo sus ojos y orejas antes de lo previsto, sino que además comenzaron a alimentarse por si mismos antes de lo que yo hubiera esperado... En pocas palabras quiero decir: Aceleraron la fecha de la despedida, mucho antes de que yo me hiciera a la idea de que ahora sí yo no podría quedarme con ninguno y de modo inevitable, tendría que dejarlos partir.






















En resumen, hay días en que hubiera deseado que por alguna especie de magia o hechizo no crecieran y se quedaran para siempre de ese tamaño. Que el lapso de tiempo entre su llegada y el día de su partida hubiera sido más grande y prolongado, (mucho más que mi preocupación por dejarlos en buenas manos)... Pero bueno, en este mundo nada escapa al paso del tiempo, y estos cachorrines no fueron la excepción.

Ayer fue su último día aquí... Que difícil es a veces dejar ir algo que se ama tanto... Pero es parte de la vida y para que eso que tanto se ama, pueda tener una mejor vida y crecer...

Buena vida a todos ellos. Gracias por haber elegido mi casa para llegar aquí.

"La Historia de El Carcelero".

on domingo, octubre 27, 2013

Había una vez una isla, donde tan sólo vivían dos personas: uno era un acusado y el otro un policía.

Un día el policía decidió encarcelar al acusado, pero notó que había un problema, pues el policía, dado que no había nadie más en la isla, también tenía que estar todo el tiempo parado frente a la puerta de la cárcel, vigilando al criminal para que no se escapara. 

Aunque el policía era libre, tampoco podía disfrutar de su libertad y se sentía encarcelado.

Esto mismo sucede cuando no perdonamos: encarcelamos al otro pero también nos encarcelamos a nosotros mismos.

-Sharon M Koening- 
"Los Ciclos del Alma"
Ediciones Obelisco

Cuando Dios dice: "No"....

on viernes, octubre 25, 2013

Dios tiene dos "NO", uno rotundo y uno temporal. Cuando el "NO" es rotundo es porque lo que pides no te hará feliz. ÉL te conoce y por esa razón te cuida.

Cuando el "NO" es temporal, es porque Dios quiere probar nuestra obediencia o transformar nuestra personalidad. Si estas orando por algo y no llega, recuerda que Dios no se equivoca, confía en ÉL.

En El Estudio Con Patricia Sosa.



Llevo mucho tiempo escuchándola y hace tiempo hablé de ella aquí en el blog. Desde siempre he querido escribir en letras todo lo que ella es, más allá de lo que es como artista, y eso seguirá siendo una promesa sostenida hasta ahora porque no lo haré precisamente hoy.

Aún así me pareció perfecto cerrar la semana con su voz y sus sonidos... Últimamente la he estado escuchando tanto y sus canciones -sobre todo en días nostálgicos e inciertos- me llenan tanto el alma de luz, esperanza e inspiración.

La tarde que antecede al último día de la semana descubrí una especie de concierto acústico en el que de alguna manera en cincuenta y tantos minutos ella hace un recorrido por toda su historia musical.
Escucharla siempre es muy grato, pero lo es todavía más el poder fascinarse con su manera de pensar que es un reflejo de su alma y deja entrever un poco del gran ser humano que es.

Ojalá que quienes la conocen lo disfruten, y para quienes jamás la habían escuchado resulte interesante este mini-concierto que en verdad vale mucho la pena.  

¡Nos leemos pronto!

"No hay que llegar a ningún lado, lo importante es el camino. Yo no quiero llegar a ninguna parte. Porque a ese lugar ya vamos a llegar todos. 
El camino... Ir despacio... Me declaré lenta para vivir hace bastante tiempo. No es lo mismo mirarte a los ojos, que entender lo que me dice tu mirada. No es lo mismo.

... Y uno se nutre de lo que dicen las miradas, no de la cantidad de ojos que hay. Hay que ir despacio... 

Me interesó este concepto de ir despacio porque quiero tener recuerdos que respalden mi vida y mis historias, para cantárselo a mis nietos. Me falta tanto... Me faltan tantas obras por escribir... Vamos a ver como sigue, sigue caminando, sin dejar de tener tiempo para tomar un café con mis amigos".

-Patricia Sosa-

Hoy Quiero...

on jueves, octubre 24, 2013

Hoy quiero comer galletas de chocolate contigo...

Regresar del trabajo y que salgamos los dos a caminar sin prisa y sin tener un destino fijo.

Quiero que nos sentemos en el pasto una tarde, para contarnos lo que pasó en el día...

Que empecemos a planear juntos durante una conversación por teléfono (de esas que rescatan a la hora de la comida), un paseo de fin de semana en bicicleta.

Hoy quiero que me esperes al salir del trabajo, recargado en el auto, y con un abrazo listo para darme.

Quiero descubrir tu sonrisa en medio de un beso, y poder adivinar tus rasgos de madrugada y en plena oscuridad.

Hoy quiero leerte un libro hasta que te duermas... Tomar chocolate contigo si hace frío... Cuidar de tus manos y tu alma, con la misma calidez con que los dedos abrigarían una taza.

Hoy quiero despertar, para descubrir que tus brazos me envuelven a pesar de que estés durmiendo; y sentirme feliz por descubrir que me puedo quedar así contigo durante un buen rato, porque falta todavía un buen, para que otra vez empiece a amanecer.

Hoy quiero subir al auto y que emocionado me digas que me estabas esperando para compartirme una canción que te gusta.

Hoy quiero sentir uno de tus dedos, recorriendo la simetría de mi espalda, o deslizándose muy despacio sobre la palma de mi mano abierta, diciéndonos todo sin necesidad alguna de utilizar palabras; justo en el instante mismo antes de cerrar los ojos para terminar el día y ya dormir.

Hoy me pregunté si vivirás en la misma ciudad que yo o en alguna otra parte...

Hoy tuve ganas de burlar al tiempo, para llegar hasta el día preciso en que podré encontrarte, y también pensé en recopilar a diario una historia para compartirte cada día -cuando ya estés en mi vida-

Hoy quise que el día fuera especial, (aunque no estuvieras), y convertirlo en algo mágico, por el simple hecho de extrañarte ya, aún sin haberte conocido. Entonces me fui a la cama soñando con poder convertirme (en el lapso de tiempo que todavía falta para que nos encontremos), en una mejor versión de todo lo que he sido hasta hoy.

Hoy tuve muchas ganas de pensar en ti, sin conocerte... Para ya no perder más días... Ojalá muy pronto estés aquí.

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Nota: Este texto lo escribí hace más de 8 años y lo encontré hoy buscando otra cosa... A veces me gustaría reencontrarme de nuevo con esa chica soñadora que en aquel entonces fui...

Animales Salvajes y Humanos = ¿Relaciones Peligrosas?

on miércoles, octubre 23, 2013

En esta mitad de semana quiero comentar con ustedes un tema del que he querido hablar en el blog desde hace tiempo.

Empecé a reflexionar al respecto, hace algunos meses atrás, cuando publiqué en Facebook una imagen (creo que era un perro que era amigo de un león); y en ese entonces la señorita Avecilla me escribió un comentario diciendo que esa amistad iba a durar hasta que al león le diera hambre.

A partir de ahí comenzamos a comentar sobre la relación que los animales salvajes, (aparentemente domesticados) tienen con los humanos, y si es conveniente o no tenerlos como mascotas de compañía.

Familia de argentinos que tiene 7 tigres como mascota en casa (nota completa AQUÍ).

Ya en diversas ocasiones hemos visto infinidad de programas y documentales que ejemplifican de manera gráfica la relación entre personas que conviven a diario con peligrosos ejemplares del reino animal, tal como si fueran una mascota común y corriente. Aquí mismo en el blog, hace tiempo publiqué un post que hablaba sobre Kevin Richardson, un entrenador que ha logrado un trabajo impresionante de convivencia y adaptación con leones, y así por el estilo existen en la red miles de videos que evidencían la posible relación armoniosa entre los seres humanos y animales que son depredadores por naturaleza.


Entre los videos que más recuerdo, está el de una mujer, quien rescató a un león que terminó viviendo en un refugio en Colombia, y cada vez que la mujer iba a visitarlo, el león reaccionaba de una manera muy amorosa con ella.

Está también el caso de un pescador en Australia, quien rescató un tiburón hembra de sus propias redes, y tras ese incidente, cada vez que esa persona navegaba en alta mar, este temible ejemplar considerado como el gran depredador de los mares, no solamente lo seguía por todos lados, sino que se dejaba acariciar.

Como ya lo mencioné, así por el estilo podría mencionar varios casos; pero llaman en particular la atención los de aquellas personas que por alguna circunstancia tienen fascinación por los animales exóticos y salvajes y logran tener alguno en casa como parte de la familia.

Es aquí donde surge el cuestionamiento que da título a este post y yo quiero plantearles, porque tiene que ver con el hecho de si tener un animal salvaje como mascota es bueno o no.


A mi en lo personal, desde siempre me han asombrado todos estos casos, pero he de confesar que desde que la Srita. Avecilla y yo estuvimos comentando esto, y a raíz de un enlace que ella me pasó con un documental muy completo sobre este tema, me quedé reflexionando.

¿Ustedes que opinan al respecto? ¿Creen que sea posible que los humanos podamos convivir con los animales salvajes de manera armoniosa y sin peligros?
Cada vez que yo pienso en el tema, recuerdo un incidente que me sucedió con "Poncho", uno de mis cuatro perros.

"Poncho"

Él lleva conmigo ya varios años y siempre lo he sacado a pasear. Cada vez que eso sucedía, no faltaba quien se acercara a él y lo mimara (hubo una vez que una señora en un parque hasta un beso le dio). Poncho siempre ha sido muy dócil y hasta cierto punto estaba ya acostumbrado a ese tipo de reacciones por parte de las personas de los lugares a donde íbamos; pero en una ocasión, nos encontramos en el camino a un grupo de chicos "Dark" y entonces una chica se derritió con Poncho y se acercó para acariciarlo. Le empezó a hacer mimos y cuando tomó su cara entre las manos, mi perro reaccionó de una manera que hasta a mi me sorprendió, porque la agredió y casi se la quería comer.

Desde esa vez me quedé pensando, en la razón por la que él pudo haber reaccionado así y pues lo único coherente que se me ocurrió pensar fue que de alguna manera Poncho quizá fue receptivo a la "vibra" buena o mala de esa chica, y pues algo quizá imperceptible a la vista de nosotros, para él no lo fue y por eso reaccionó así.


Pongo como ejemplo esto, ya que tomando en consideración que los perros son animales que fueron domesticados hace más de 14 mil años, aún así conservan su instinto animal y por ende tienen reacciones que en ocasiones no son controlables, ¿se imaginan entonces lo que puede pasar con alguien que tiene como mascota un tigre, una serpiente, un oso o un león?

Yo pienso que todos los ataques de animales salvajes tienen una razón de ser, hasta las de aquellos que agreden a personas sin causa aparente. Creo que la especie y el depredador más peligroso no vive en la selva, ni tampoco en las profundidades de los mares... Habita entre nosotros y se dice el animal más "racional"...

Cada uno de ustedes tendrá su propia opinión sobre todo esto, y para concluir sólo quiero comentar que tengan muy presente este tema en su memoria, ya que este post no es más que el preámbulo para otro escrito en el que hablaremos de manera más detallada sobre todo esto, pero muy en específico abordaremos el tema de las ballenas Shamú.

Definitivamente muchos de esos ataques son una clara muestra de que la estupidez humana muchas veces no tiene límites... Nos leemos pronto, para seguir conversando sobre el tema.

A punto de emprender el viaje...

on lunes, octubre 21, 2013

Hoy te necesité mucho y no te encontré por ningún lado... Tal vez estabas aquí (a mi lado como siempre), pero mi urgencia no permitió que me diera cuenta...

Sea como sea me urge encontrarte para hablar contigo... Me voy a buscarte, para ver si te encuentro en la playa que se encuentra en la frontera del mundo imaginario... 

Te veo en "El País de Los Sueños"... Ojalá estés ahí, pues necesito mucho contarte mis cosas, abrirte mi corazón y sentarme contigo a conversar (Dios).

Es hora de iniciar la travesía... Dulces sueños.

De Manifestaciones y Espectáculos de Animales Circenses...

on domingo, octubre 20, 2013

Todo empezó una mañana fría de hace dos o tres semanas de una manera casual y aparentemente inconexa. Yo estaba en un negocio previo a la hora de entrada a mi trabajo, cuando de repente, por el enorme ventanal que asomaba a la calle vi que pasó un camión ambulante, (de esos que ahora se utilizan para publicitar cosas); pero que a diferencia de otras veces traía "anclado" en la parte de atrás una segunda plataforma con una jaula grande que en su interior contenía un leopardo.

Lo primero que vino a mi mente cuando vi a ese animal que dormitaba en una jaula tan pequeña, fue: "si yo tengo frío, ese animal enjaulado paseando por toda la ciudad es probable que también lo tenga"... 

Mientras el vehículo avanzaba en contradictoria lentitud a la velocidad del sonido del perifoneo que publicitaba el estreno en la ciudad de un espectáculo circense, vino a mi mente la imagen de una carpa enorme y un montón de luminarias que había visto varios días atrás, anunciando la llegada a la frontera de uno de los circos más famosos a nivel mundial.

Por las prisas, nunca pensé en lo que había más allá, hasta esa mañana en que al ver a ese felino enjaulado, caí en la cuenta de que en horas en que aparentemente él debería estar descansando, (después de un viaje y posterior a su "actuación" sobre la pista de un circo en otra ciudad), él mismo dormitaba ahí sin entender siquiera que era nuevamente un objeto para exhibir y captar la atención de la gente.... En pocas palabras, él estaba trabajando otra vez, y trabajaría de nuevo en la noche... Fue ahí cuando un sentimiento de tristeza se apoderó de mi.


Yo seguí mi camino, y aunque después de ese día me tocó ver al leopardo sólo durante un par de veces más, en mi interior se quedó la idea de que cuando eres niño nunca lo piensas, y siendo adulto, al igual que alguien pequeño, si te impresiona ver tan cerca un ejemplar que quizá sólo conozcas a través de los documentales y los libros... O quizá si fuiste más afortunado y pudiste visitar un zoológico; lograste guardar en tus recuerdos una imagen que jamás pudiste olvidar...

Eso es lo más normal que piensas o recuerdas, pero jamás te imaginas o te pones a reflexionar en todo lo que representa estar, al otro lado, adentro de una jaula, porque como cualquier persona de ciudad te dejas impresionar por el oropel de un espectáculo, y tus sentidos se encandilan con la majestuosidad de las luces y la carpa que llegan a transformar un predio baldío por el lapso de unos días en algo "mágico" y "nunca visto"...

   
Ese sentimiento de tristeza y nostalgia fue lo que me hizo decidir acudir a la convocatoria que ya cercano el fin de semana lanzó en las redes sociales Aprodea, la asociación que rescata cachorros abandonados en esta ciudad sin ningún tipo de apoyo.

Previo a la fecha en que se convocaba para presentarse en la zona de la ciudad donde está ubicado el circo, varias personas comenzaron a organizarse ofreciendo llevar pancartas, otros con la impresión de volantes con información para sensibilizar a la gente sobre la importancia de que sin importar que fuera un circo que en apariencia no maltrate a los animales, al ser un espectáculo que anuncia más de 250 especies, desde ese momento se sabe que no están tampoco en libertad, ni en condiciones normales de su hábitat natural y evidentemente al ser exhibidos generan una ganancia para quien está más allá del telón que da acceso a la pista dentro de la carpa.


Pero así como el mundo está lleno de soñadores e idealistas, también está repleto de personas con grandes dosis de negatividad para regalar. Todavía no se llegaba la fecha de la manifestación (que sería pacífica) y dentro de los mensajes abiertos al público en el que los chavos que asistirían ofrecían llevar tal o cual cosa para compartir; apareció más de un personaje que afirmaba por escrito que hacer eso "no sirve de nada", algunos otros pidiendo pruebas de "maltrato", que evidentemente más de uno se encargó de refutar con notas de prensa con denuncias a otros circos, fotografías y otros como yo con un argumento muy simple: ¿No te parece que traer un leopardo paseando por toda la ciudad dentro de una jaula tan pequeña  no es una crueldad?



Entre opiniones divididas y "troleos" se llegó el día de la manifestación. Nadie se conocía, pero no hacía falta. En cuanto cruzabas la calle y quienes acudieron mucho más puntuales te veían vestido de color blanco y llevando entre las manos alguna pancarta o folletos con información, las palabras salían sobrando, porque las miradas, gestos y sonrisas de complicidad decían mucho más.

La respuesta de la gente del circo, como era de esperarse fue negativa, pero dentro de esa negatividad hubo un poco de apertura, porque hubo una especie de acercamiento entre una de las organizadoras de la manifestación y uno de los dueños del circo.

Yo no lo vi, pero los chicos que estaban ahí comentaron que el dueño del circo salió en algún momento para conversar con ellos y quien a pesar de no estar de acuerdo con la manifestación si expresó respeto por la causa que esa tarde reunió a un grupo de jóvenes y un colectivo de artistas ambulantes; pues no sólo ofreció su ayuda si algo se llegaba a necesitar, con la única consigna de que la manifestación fuera pacífica y no traspasara el área cercana a las taquillas.


Esa recomendación estaba de más, pues aún cuando todo se organizó en menos de una semana, la consigna siempre fue esa, manifestarse sin causar ningún altercado o molestia a la gente que transitaba por esa avenida tan concurrida. Tampoco era el objetivo entorpecer el tráfico ni impedir el acceso al circo.


No hubo mucho tiempo para hablar, pero desde que llegaba, cada una de las personas sabía cuál era su misión y el propósito que llevó a cada uno hasta ahí, y así la tarde se fue entre chicos que realizaban malabares sobre la avenida cuando el semáforo estaba en rojo, otros que hicieron valla en el cordón de la banqueta y sobre el camellón central con sus pancartas con leyendas, algunos otros que repartían volantes a los autos y a la gente que llegaba hasta el estacionamiento del circo, previo a la penúltima función.


Quizá tengan razón las personas que dijeron que realizar ese tipo de acciones no sirva de nada... Los circos seguirán existiendo mientras haya personas que paguen un boleto por ver lo que comúnmente en su ciudad no podrían, y por ende habrá muchos animales que vivirán la mayor parte de su vida fuera de su hábitat natural y en cautiverio.

Esa es una realidad latente y muy triste, pero esa tarde aprendí también algo muy importante: A pesar de que puede haber gente no esté de acuerdo con tus ideas y tus sueños, eso no lo vuelve tu enemigo (como en el caso del dueño del circo); es simplemente mirar las dos caras de la moneda, proteger cada uno sus intereses y desde tu punto de vista, valores y convicciones, defender lo que tú consideras que es lo correcto.

La gente seguirá yendo al circo, esa compañía irá a otros lugares y ciudades; pero mientras exista por lo menos una sola persona que tras leer alguno de los folletos, o la leyenda impresa en alguna de las mantas y pancartas y se quede reflexionando a futuro, el esfuerzo de todas y cada una de las personas que esa tarde estuvieron ahí, ya no habrá sido en vano... Ojalá que en un futuro los circos (al igual que ahora lo son muchas especies extintas), sólo sean un recuerdo más...

Gracias por invitarme a participar.
Les dejo algunas imágenes que hablan más por si mismas.




























"Una señora me dijo: "Nunca lo había pensado así mija, ¡mucha suerte!"
Y me cuenta mi hermana que una familia se dio la vuelta y ya no fueron al circo.
Para mí eso es una ganancia increíble".
-Carolina Tovar | Manifestante-