"Estaré Bien" / "I'll Be Ok"

on jueves, julio 30, 2015

Cuando tienes el corazón roto, pasas muchas noches en vela... Algunas lloras, otras simplemente se te espanta el sueño pensando: ¿en qué pudiste haber hecho mal? ¿O qué tenían otras personas que tú nunca lograste ser lo suficientemente especial para ese "alguien" que nunca te correspondió?... 

A veces logras escapar durante algunas horas (cuando por fin te vence el cansancio), pero pueden pasar largas temporadas en las que desde el instante mismo en que despiertas, esa persona sigue en tu mente, te acompaña a todos lados como una sombra y los recuerdos de todo lo que vivieron, prevalecen como si hubiesen sucedido hace apenas un día antes... 

Esas memorias algunas veces te harán sonreír y quizá otras llorar en silencio... Te dolerá el corazón -literalmente hablando-, porque sí, físicamente te duele, pero llegará también un punto en el que un día cualquiera, (tal vez sin darte cuenta), te sentirás triste, pero ya no habrá lágrimas... Te acordarás, pero ya no pensarás en esa persona todo el día, y en esos instantes al final del día, (en los que el insomnio te hace robarle algunas horas a tu sueño), ya no buscarás más respuestas... Tan sólo verás las cosas de una forma distinta, probablemente como la proyección de una película en la que tú ya no eres protagonista y cerrarás tus ojos a la realidad pensando en que ojalá esté bien donde quiera que se encuentre, y le dirás a Dios, que aunque tú ya no seas parte de su vida, ÉL se haga presente siempre a cada instante y le proteja en todo momento también.

Los días pasan y aquello que te dolía persiste... Pero es una sensación extraña, porque comienzas a verlo todo desde una perspectiva distinta, y te das cuenta de los errores que tú cometiste... Es entonces cuando ves todo mucho más claro; descubres que el dolor lo producen las mismas carencias que tú tienes... Aquello que a nivel interior no has sanado del todo y no es trabajo ni responsabilidad de alguien más que no seas tú.

Cuando eso sucede ya ha pasado mucho más tiempo... Percibes que el calendario ya le ha dado otra vez vuelta a todas las estaciones... En ese lapso que parecía eterno, perdiste la cuenta y también la nostalgia que te abrigaba desde el Otoño... Sonríes cuando recuerdas que pase lo que pase la primavera siempre regresa de sus largas vacaciones; y tus ojos brillan con la ilusión de los de un niño pequeño, cuando caes en la cuenta de que en el camino tu corazón probablemente se enamoró otra vez.


Eres libre y te das cuenta... Tu corazón puede haberse ilusionado de nuevo en el camino, pero te ilusiona y te enamora más la idea de pasar tiempo contigo mismo... Tus propios pensamientos son como las líneas de un libro que cuenta una historia tan distinta como mágica, y cada sitio en el que pones tus pies lejos de casa, te llena el alma de colores, aromas y sonidos nuevos...

No necesitas gritarlo, pero tienes la certeza de que ya has vivido... Nadie puede venir a contarte lo que es experimentar un sentimiento tan grande y haber tenido al mismo tiempo albergada en tu alma, la tristeza con toda su intensidad.

Nada es para siempre, ni las lágrimas, ni tampoco el amor más grande... Al final te quedas contigo mismo, y adornas las paredes de tu alma con las imágenes de los momentos más especiales... Aquellos donde lo simple fue compartido y hubo muchas risas... Tal vez abrazos en silencio, miradas que desplazaron a las palabras y la ausencia que se convirtió en tu último pensamiento al final del día,... Ese suspiro que ya no es señal de que alguien te falta, sino el símbolo que expresa un simple deseo: Que descanses, ojalá que estés bien.

El tiempo avanza de manera distinta... Y todo esto que te cuento quizá es para ti ahora como un sueño lejano... Tal vez sea porque estás todavía al inicio de esa película en la que visualizas todavía como intervienes, y aunque te parezca imposible ahora, llegará el día en que la verás con ojos distintos y una sonrisa... Será el mismo día en que disfrutes de un día de lluvia, de que tu trabajo te lleve a conversar con alguien que no conoces; que te rías de las exigencias de tu jefe, y simplemente disfrutes de una mañana de domingo con tus padres. También del café apresurado antes de que salga el sol (para no llegar tarde), y del último instante de un día entre semana destinado para amarte y cuidar de ti.

No sé cuándo será, pero si como se siente... No sé si te sucederá durante un viaje en carretera, al pasar por una tienda de electrónicos... Tal vez se dé al encender la televisión mientras preparas tu cena, o al saltar de frecuencia en la radio, que de pronto la melodía y una letra provenientes de una banda sonora, describirán que vas a estar bien...

Hay días en que necesitamos "Parchecitos Para El Alma".... Y aunque yo la descubrí varios años después de ver la película, creo que no está de más recordar lo que dice, justo en este día.

"I'll Be Ok" | Amanda Marshall | "My Best Friend Wedding" (1997) | Track No. 6

"I'll Be Ok"
Tena Clark / Greg Wells

It's time to let you go 
Es hora de dejarte ir,
It's time to say goodbye
Es tiempo de decir adiós, 
There's no more excuses 
Ya no hay más excusas,
No more tears to cry 
No más lágrimas para llorar,

There's been so many changes 
Han sido tantos cambios, 
I was so confused 
que me confundí.
All along you were the one
A la larga tú fuiste el único, 
All the time I never knew... 
durante todo el tiempo en que nunca me di cuenta...

I want you to be happy 
Que quiero que seas feliz,
You're my best friend 
Tú eres mi mejor amigo,
But it's so hard to let you go now 
pero es tan duro dejarte ir ahora,
All that could have been 
y todo lo que pudo haber sido,
I'll always have the memories 
Siempre me quedarán los recuerdos,
She'll always have you 
en los que vas a estar tú,
Fate has a way of changing 
El destino tiene una manera de cambiar,
Just when you don't want it to... 
Justo cuando menos lo esperas...

Throw away the chains,
Libérate de las cadenas, 
Let love fly away,
Deja que el amor vuele lejos, 
Till love comes again 
Hasta que el amor vuelva otra vez,
I'll be okay... 
Estaré bien...

Life passes so quickly, 
La vida pasa tan rápido,
You gotta take the time,
que tienes que aprovechar el tiempo, 
Or you'll miss what really matters, 
o dejarás ir lo que realmente importa,
You'll miss all the signs 
y te perderás todas las señales,
I've spent my life searching 
a mi la vida se me fue buscando, 
For what was always there
lo que siempre tuve ante mis ojos 
Sometimes it will be too late 
A veces ya será demasiado tarde,
Sometimes it won't be fair...
Y a veces no será justo. 

Throw away the chains,
Libérate de las cadenas, 
Let love fly away,
Deja que el amor vuele lejos, 
Till love comes again 
Hasta que el amor vuelva otra vez,
I'll be okay... 
Estaré bien...

I won't give up,
No renunciaré, 
I won't give in,
Ni me rendiré, 
I can't recreate what just might have been,
No puedo recrear lo que pudo haber sido, 
I know that my heart will find love again
Yo sé que mi corazón encontrará el amor otra vez, 
Now is the time to begin...
Ahora es el momento de empezar... 

Throw away the chains,
Libérate de las cadenas, 
Let love fly away,
Deja que el amor vuele lejos, 
Till love comes again 
Hasta que el amor vuelva otra vez,
I'll be okay... I'll be okay
Estaré bien... Estaré bien...

I can't hold on forever baby,
No puedo esperar por siempre,  
I'll be okay...
Estaré bien...


"Life passes so quickly, you gotta take the time,
Or you'll miss what really matters"... 

Una carta que se va de viaje (2da. Parte).

on martes, julio 28, 2015

Esta es la segunda parte de un post que forma parte de un experimento que puse en marcha hace apenas unos cuantos días atrás. Sin embargo, siento, que para quienes no visitan tan seguido el blog y por cuestiones de casualidad, destino o alineación de las estrellas, etc, etc... pudieran llegar hasta este espacio, (justo a través de este post), hay que contar como estuvo la película desde el principio...

Aún así, para no hacer perder el tiempo a quienes si me leen y ya "comen ansias" por saber lo que pasó y cómo me fue con  todo este asunto, intentaré ser breve.

La historia de estas 5 Cartas se remonta a hace 2 años atrás. Todas son copia de una sola que fue la que dio origen a esta idea... Si quieren conocerla a detalle, simplemente den un click AQUÍ... 

¿Ya lo hicieron? Ok, ahora si puedo continuar... 

Pues bueno, volviendo al presente, la intención era aprovechar este viaje reciente para poner en marcha un proyecto que también surgió hace mucho. En un principio, el objetivo era dejar algunas de estas cartas en varios puntos estratégicos del camino por carretera, pero yo no contaba con que el camión realiza estadías muy breves en las diferentes terminales, áreas de acenso y descenso de pasajeros, así como en áreas de descanso.

El caso es que una vez más el plan original se modificó y el inicio del experimento fue en Veracruz y esto fue lo que sucedió... ¿Me acompañan a verlo?

Carta No.1


La primer carta fue liberada en un restaurant de la zona centro de este maravilloso puerto y fue destinada para el mesero que ahí atendía. La idea de llevar a cabo en ese sitio la primer fase de este experimento no fue mía, sino de un "cómplice" a quien yo ya le había comentado lo que planeaba hacer días antes de llegar a esa ciudad, y se entusiasmó tanto con la idea, que una vez estando en ese sitio, sugirió de manera espontánea que fuera ahí donde arrancara la entrega.

Como todos ustedes saben, mi intención era realizar el primer video blog para este sitio, y aunque no quedó como tal, esto fue lo que grabamos previo a regalar la primer carta.


El mesero, (quien era un muchacho joven y muy amable), ni idea tenía de lo que estábamos planeando, y lo interesante del asunto fue que a mi "cómplice" se le ocurrió que para ponerle un poco más de emoción al asunto, había que escribir algo en el exterior del sobre. Fue entonces cuando me pidió una pluma y entre sorbo y sorbo de agua de sabor, agarró uno de los cinco sobres extendidos sobre la mesa y empezó a escribir un texto que decía: "Porque a veces necesitamos algo de magia que rompa con la rutina... ¡Que tengas buen día!"...

El momento que elegimos para entregar ese primer sobre ya listo, fue posterior a que pagamos la cuenta y nos entregaron el cambio y un paquete de comida para llevar. El mesero se fue y nosotros nos salimos dejando encima de la mesa, (dentro de la charolita donde se colocan las notas y el dinero por el pago de la cuenta), la primer carta cubriendo la propina por el servicio.

Todo fue muy rápido y puedo decir que la sensación de colocar ahí el sobre, para de inmediato salir del restaurant, fue similar a cuando eres un niño y realizas una travesura cuidando de que nadie te descubra. La verdad era que teníamos mucha curiosidad por conocer la reacción del joven mesero al volver y encontrarse con su carta, y eso fue lo que propició que sin alejarnos mucho, nos regresáramos, para volver a pasar por la acera exterior del restaurante para averiguar cuál había sido su reacción.

Fue muy poco tiempo, y aunque la entrada de ese establecimiento de comida era abierta por completo; no pudimos grabar, pero lo que yo alcancé a ver cuando estuvimos justo afuera, fue la imagen del muchacho con la carta en la mano, mostrándosela emocionado a su compañera de trabajo que estaba a cargo de la caja registradora, con expresión de alegría y como diciendo: "mira lo que me dejaron además de la propina"... 

Estamos tan desacostumbrados a este tipo de detalles, que no me extrañaría que en un principio ese muchacho hubiera creído que la intención de la carta era el "ligue", pero supongo que si la leyó de inmediato (y casi doy por hecho que así fue); al hacerlo se haya dado cuenta de que nuestra única y real intención fue robarle una sonrisa y hacer de su día algo diferente... Espero que de verdad haya sido así.

Carta No.2


No pasó mucho tiempo, y el segundo punto de nuestro recorrido fue muy cerca del sitio donde dejamos la primer carta; específicamente hablando en La Catedral de Veracruz. 

Desde un inicio (hace ya varios años), yo siempre visualicé que uno de los lugares perfectos para llevar a cabo este plan tan inusual, sería una iglesia; y aunque uno casi, casi visualiza como será ese momento, debo decir que la realidad superó por mucho lo que yo imaginé...



La verdad fue muy lindo estar ahí en silencio e intentar que fuera la intuición la que marcara el destino de esa carta. Yo tenía en mente dejarla en alguna de las bancas cercanas al altar, pero por la hora del día la mayor concentración de gente que a esa hora visitaba ese recinto religioso, se hallaba en la pequeña capilla contigua al templo. Fue entonces cuando los reclinatorios cercanos a un altar de la virgen se convirtieron en el lugar prefecto para colocar la segunda carta.


A pesar de que había dos personas en los reclinatorios, tras esperar algunos minutos, no sucedió absolutamente nada. La carta seguía ahí en el único espacio vacío disponible junto a ese altar. Los dos jóvenes que oraban en ese punto de la Catedral, a pesar de que vieron cuando yo coloqué el sobre en el borde del reclinatorio, no le prestaron mayor atención.

 
Otro muchacho que paseaba de un extremo a otro del pasillo principal de la iglesia, en un intento por arrullar a su bebé, nos miraba con cierto desconcierto; porque insisto, no es común que alguien haga este tipo de cosas, pero ni siquiera eso logró desalentarnos y con toda la ilusión del mundo seguimos adelante con el plan.


No cabe duda que "uno propone y Dios dispone"... Y digo esto porque desde el instante mismo en que yo contemplé como posibilidad que una iglesia fuera uno de los sitios elegidos para dejar una de esas 5 cartas, siempre tuve en mente el hecho de que más allá de la religión, un templo siempre es un sitio donde la gente abre su corazón y su alma en busca de una respuesta... Yo misma he sido una de esas tantas personas; y que mejor que un trozo de papel envuelto en un sobre, pudiera representar la señal que alguien, -cualquier persona- puede estar buscando, o quizá la palabra exacta que en ese momento pueda necesitar para su vida.

...De verdad, con todo mi corazón yo quería que sucediera eso, pero llevábamos ya varios minutos ahi y el sobre seguía abandonado. Ya estaba a punto de convencerme de que nadie lo llevaría consigo, y fui y me senté al lado de mi "cómplice", para con un simple apretón de manos, agradecerle que fuera parte de esa idea tan loca y estuviera conmigo justo en ese lugar, en el que desde la primera vez que estuve en Veracruz, yo quería volver y que me acompañara.

Creo que ahí fue donde se dio la magia, porque sin necesidad alguna de palabras, el lenguaje de las miradas nos reveló que en una de las bancas del costado, estaba una muchacha joven que lloraba mientras intentaba orar.

No sé como explicarlo, pero supimos que no fue precisamente que nadie quisiera llevarse la carta, era simplemente que ¡le tocaba a ella!... Con una sonrisa de complicidad rescaté la carta del reclinatorio, para luego acercarme a la chica.

Por respeto a ella no grabamos ni tomamos ninguna fotografía... Yo estaba tan nerviosa y todo fue tan rápido que lo único que recuerdo fue que una vez que estuve frente a ella (yo de pie y ella sentada aún en la banca frente al altar principal), la saludé con un simple: "Hola", para luego preguntarle que si podía regalarle algo.

A pesar de que aún tenía los ojos irritados como consecuencia de haber llorado, con una sonrisa me dijo que sí y tomó el sobre. la verdad no sabía que más decirle y lo único que se me ocurrió pronunciar antes de irme fue: "Ojalá ahí encuentres algo de lo que necesitas".

Ella me dio las gracias, y de inmediato nos salimos de la iglesia... Más allá de la sensación tan bonita que nos quedó en el alma tras haber hecho eso, fue ahí donde nos cayó el veinte de que no éramos nosotros quienes elegíamos a las personas para regalarles una carta, eran estas quienes llegaban justo a quien deberían llegar...


Más que saber, la verdadera certeza de "sentir" eso, fue reconfirmada durante los minutos siguientes, cuando luego de vagar y dar varias vueltas en las inmediaciones de la Catedral, intentamos encontrar alguien que nos inspirara para regalarle una carta... La verdad no encontramos a nadie, pero valió la pena volver al mismo punto, ya que en una de esas tantas vueltas, descubrimos que la chica a quien le entregamos la segunda carta, trabajaba atendiendo uno de los puestos ambulantes de la plaza (donde venden collares, rosarios y todas esas cosas); y aunque no supimos si leyó o no la carta, la expresión que tenía en su rostro ya era muy distinta.

 Carta No. 3 


No quiero ya hacer más largo este escrito, y tan sólo me limitaré a decir que la tercer carta fue entregada a una chica a bordo de un camión colectivo de transporte. Ella fue la única que nos inspiró para regalarle el tercer sobre, pues luego de lo que sucedió con la muchacha en la iglesia, fuimos más cuidadosos y dejamos que la intuición nos guiara; pero ese día ni en los subsecuentes sucedió nada.

La Carta No. 4 se quedó en poder de mi "Cómplice", con la promesa de que me contará cuando ese mismo impulso espontáneo le lleve a entregarla a quien por destino o misión de vida esté destinada.
La No. 5 volvió a Ciudad Juárez conmigo con el sobre ya un poco maltrecho, pero intacta en el deseo de llegar justo a quien la necesite.

... Lo más probable es que esta historia continúe, pero mientras eso sucede, en esta noche lluviosa, mientras yo escribo para ustedes esto, me gusta pensar en la idea de que pasó tanto tiempo entre que esas cartas fueron preparadas con tanto amor y permanecieron en mi casa, para luego viajar tantos kilómetros por carretera, en la oscuridad de mi mochila.

Siempre dije que una vez que las entregara, sería interesante averiguar que haría cada una de esas personas con su carta... Entre el infinito abanico de posibilidades estaba la idea de que tal vez alguna de esas personas la compartiría con alguien... Otro quizá la botaría directo en el cesto de la basura... (Digo... Todo es probable); pero lo que jamás pensé y ni en mis sueños más descabellados hubiese imaginado, estaba el hecho de que en un día caluroso de Julio, y en una ciudad lejana que no era la mía, una de esas cartas en mis manos sería el instrumento para regalarle un trocito de fe y darle una respuesta a alguien quien de verdad lo necesitaba.

Gracias por eso, y gracias a TI por la complicidad...

Aquí termino de contarles, pero todavía quedan dos cartas... Seguro esto no es el final... 

De sueños y posibilidades irreales...

on sábado, julio 25, 2015

Hace un par de noches, soñé que en la calle una mujer joven (como de unos 30 años) de pronto se cruzaba en mi camino, -o más bien yo en el de ella- y me entregaba a su bebé así de buenas a primeras.

Ella lo llevaba envuelto a manera de bultito en una tela de color blanco, del mismo material con que se hacían los pañales de antes (cuando aún no existían los desechables); y mientras yo descubría entre los pliegues de ese envoltorio que era una niña con mucho cabello y que no sobrepasaba los dos meses de vida; su madre me explicaba a toda prisa que la cuidara bien y se iba así sin más.

En ese breve lapso de desconcierto de mi parte y de intento de persuasión de esa mamá joven, yo le decía antes de que se alejara que por lo menos se llevara mis datos para que si se arrepentía y quería buscar a su hija más adelante lo hiciera. La mujer sólo me recalcaba una vez más que por favor la cuidara, que sabía que conmigo estaría bien y entonces ya por fin se alejaba prácticamente huyendo, pero ya no tan angustiada.

Dentro del sueño yo recuerdo que me quedaba por un momento de pie en ese lugar con la niña en los brazos. Era tan pequeña e indefensa, y aunque de antemano yo sabía que en esos casos lo correcto es entregar al bebé al DIF, tan sólo el instante de haberla tenido en brazos, me daba la convicción suficiente para tomar la decisión de pedir de manera legal la custodia.

Lo siguiente que recuerdo fue que estaba ya afuera de mi casa con la niña, pensando en que decirle a mis padres, y la recargaba un poco sobre la cajuela de un auto estacionado afuera, cuando en eso salía mi papá y se ponía muy contento de tener y conocer una nueva nieta (mis padres siempre han sido estrictos, pero tolerantes, y mi papá siempre ha sido el más abierto de los dos).

Es todo lo que recuerdo, y quise escribir al respecto porque fue un sueño entre lindo y angustiante... En los últimos meses y a raíz de muchas cosas que han sucedido, he pensado mucho en que la maternidad para mi sigue siendo algo lejano. Desde hace muchos años sé que a pesar de que de corazón a mi me encantaría tener un hijo, al mismo tiempo tengo claro desde hace años que no me gustaría traer un niño al mundo sólo por cumplir ese deseo y sin tener las circunstancias adecuadas para ello.

Sé que no puedo intentar manipular el futuro o las circunstancias, pero al menos si planearlo, y en ese sentido yo siempre he dicho que si algún día Dios me diera ese regalo, me gustaría que fuera con el apoyo de una pareja, no por mi, sino para que el bebé tuviera una familia y un ambiente adecuado en cuanto lo económico y lo emocional.

A lo mejor es un poco pretencioso de mi parte, porque nada es seguro en esta vida, y en cuestiones de ese tipo, la mayoría de las mujeres que conozco y que han sido madres han ido aprendiendo en el camino y adaptándose a las circunstancias y a los tiempos en los que les tocó ejercer esa misión.

Siempre que pienso en eso es lindo imaginarlo, pero al mismo tiempo triste, porque mi panorama actual es muy adverso... Hay ciertos aspectos en mi que lo complicarían y que lo harían doblemente difícil, pero la última palabra la tiene Dios.

Estoy conciente de que la madrugada en que tuve ese sueño, ni siquiera me fui a dormir pensando en eso, pero de alguna forma todas las cosas que he vivido en los últimos meses y las posibilidades tan remotas que de alguna manera se visualizan de poder cumplir con ese sueño, han dado cierta inquietud a mi alma y la verdad no sé si sería una buena mamá, pero de lo que si estoy segura es de que si desde otra dimensión, una pequeña alma me eligiera a mi para que recorramos juntos un camino de aprendizaje en esta tierra, intentaría ser la mejor persona, sin dejar de lado mis sueños, mis planes, mi espacio y mi libertad.

Quizá suene contradictorio y quizá lo vea así porque nunca he sido madre... Sé que todas las mujeres cambian sus prioridades al momento en que un pequeño ser encarna a través de su cuerpo y de su sangre, pero conozco una única mamá que ha sabido darle un total sentido de equilibrio a esa parte de ser mujer y madre, y siempre que yo la veía ser profesionista, disfrutar intensamente de sus pasiones y al mismo tiempo cuidar de sus niños pequeños, pensaba dentro de mi misma que si un día yo tuviera un hijo, me gustaría ser una mamá como ella.

He de confesar que a veces me dan ganas de escribirle cosas a ese ser que ni siquiera sé si exista... Una parte de mi se derrite y se llena de amor al pensar en eso, pero por otro lado hay otra dentro de mi alma que me hace entender que mi misión tal vez no es esa, que no todas las mujeres estamos destinadas a dar vida o tal vez nos toca darlo y manifestarlo de otra forma; y es entonces cuando vuelvo al punto que me hace concluir que la decisión final está más allá de mi y de mi propio entendimiento....

Cuando pienso en todo esto, me quedo en silencio y me es inevitable al mismo tiempo reflexionar acerca del trabajo que en todos estos años realizó mi madre conmigo y con mis hermanos, y valorar su enorme entrega y dedicación a una de las más importantes labores que una mujer puede tener como misión de vida: la formación de otro ser humano.

Aún con todos los defectos y la fabilidad que puede caracterizar a un ser humano, ella cumplió de la mejor manera que le fue posible, y su entrega y dedicación están muy marcadas y fueron influenciadas por el caracter de mi abuela... Otra mujer excepcional, que hasta el día de hoy sigue siendo la persona más fuerte y admirable que he conocido; y supongo que así es como se ha ido dando entre generaciones esa misión de amor que representa la maternidad.

Ojalá que si me toca yo esté a la altura, y si no es así, encuentre del mismo modo la manera de amar, guiar, proteger a quien se cruce en mi camino.

Es muy curioso, pero hay veces que no sólo los sueños, sino todo lo que sucede a tu alrededor se relaciona con lo que llevas quizá muy escondido entre la mente y el alma, así que para cerrar este escrito dejo un video que me compartieron y que además de reflexionar me hizo valorar -como ya dije- la labor de las madres que han formado parte de mi familia.


No sé si será parte de mi misión de vida, no sé si desde otro plano otra alma me elija a mi... Suceda lo que suceda, que esto sea para nuestro mayor bien.

Amor Desnudo...

on miércoles, julio 22, 2015

Dices que me amas. Dices que te importo. Dices muchas cosas, pero las palabras resultan baratas, y yo soy digno de la clase de amor que forma galaxias.

Si vieras mis heridas abiertas, mis cicatrices. Si vieras mis partes oscuras, si conocieras mis secretos. Si vieras mis fantasías, mis extraños pensamientos, los impulsos que no he sido capaz de borrar. Las penosas sensaciones que intento ocultar. Los desesperados anhelos, los vacíos sentimientos que aún siguen aquí.

La furia que arde. El dolor que me aflige.

Si conocieras las cosas que mantengo enterradas en mi corazón, las cosas que no puedo decir. Si vieras las arrugas, los dobleces, la pigmentación, la hinchazón y las lesiones, las manchas y llagas. Las protuberancias, las imperfecciones, los cabellos errantes. Los fluidos que no soy capaz de frenar, las secreciones, los olores, los terrores que surgen en la noche.

Si me vieras desnudo, temblando, despojado de mi imagen, del maquillaje, de lo que me respalda, de mis accesorios y disfraces, de mis pretensiones, de mis defensas, de mis barreras y muros; sin nada que esconder, sin juegos, sin máscaras, sin mi personaje, sin un papel que representar y nada que perder.

Si vieras absolutamente todo, crudo, sin censura, sin control.

¿Me seguirías amando? ¿Abrirías tu corazón? ¿Verías fealdad, o verías arte?

Un corazón vulnerable. Anhelando ser acogido. Perfecto en mi imperfección.

Dices que me amas. Dices que te importo. Dices muchas cosas, pero las palabras resultan baratas, y yo soy digno de la clase de amor que forma galaxias...

Imagen: "Le-Mirror" | Paul-Delvaux (1936)

Carta desde el cuaderno...

on lunes, julio 20, 2015

27-Junio-2015

Es una tarde de Sábado nublada y con lluvia, momento perfecto para escribirte esta carta. ¿Sabes que llevaba mucho tiempo buscando el momento perfecto para hacerlo?, porque sabía que sentarme a escribir unas líneas para ti iba a ser casi como ir a buscarte, para tomarte de la mano y llevarte a sentarnos en la playa para platicar.

En este momento estoy sola en casa, escribiendo esta carta que espero recibas junto a otras cosas que voy a enviarte, pero más allá de eso, te confieso que ese era sólo el pretexto para plasmar muchas de las cosas que ya te he dicho (algunas no en persona), pero que espero se pueda muy pronto, del mismo modo que deseo que esta carta sea la primera de muchas otras.

Después de poco más de 1 año de todo lo que a la distancia hemos pasado ya, lo primero que me viene a la mente es darte las gracias por todo tu amor sincero, pero tu paciencia, y hasta por esas cosas en las que aún no congeniamos, porque eso es lo que nos ha hecho crecer como personas, y a mi en lo personal, aprender de ti.

La vida siempre es incierta, y yo siempre te he dicho que a mi me gustaría llegar a ser una influencia positiva en tu vida, que el tiempo que me toque compartir contigo, tu crezcas y aprendas, que te sientas libre, y que con el paso del tiempo, cuando mires atrás, nuestro tiempo compartido sea un recuerdo de las mejores experiencias que vivas a lo largo de tu vida.

Eso sé -y estoy segura- que podemos construir en conjunto, pero necesitamos atrevernos (tanto tú como yo) a perder el miedo. Mientras eso sucede, y Dios nos prepara a ambos para ese camino en el que todavía no sabemos si nos tocará caminar de la mano; yo quiero darte las gracias porque hasta ahora, la sola idea de que puedas ser mi compañía en este viaje de vida, no sólo me hace feliz, sino que se ha convertido en uno de mis motivos más importantes para seguir.

Gracias por tu pasión, por tu dulzura, por tu entrega, por dejarme aprender de ti, por dejarme amarte de una manera sana, sin depender o poner mi vida en tus manos... Porque sí, tienes mi corazón, pero mis sentimientos hacia ti se han ido dando a través del respeto y de ese espacio en el que aprendí primero a estar conmigo misma desde hace años, y que es lo que me permite valorar el estar contigo sin que ni tú ni yo perdamos nuestros sueños, ni nuestra propia individualidad.

De verdad quiero que la vida me dé la posibilidad de ser tu amor y tu compañera de viaje, de estar ahí cuando más lo necesites, y aún con todos mis defectos, ser tu apoyo y tu refugio, la persona que te impulse cuando las fuerzas no estén de tu lado, o estés con desánimo y tener entonces la capacidad de hacerte sonreír.

Todo cuanto viví antes de ti, estoy segura ahora, fue una especie de preparación que hoy me permite amarte de esta manera y desear con toda la fuerza de mi corazón que seas tú la persona que se quede conmigo.

Espero que con el paso del tiempo ese deseo se concrete y sea una promesa compartida, pero todo será a su tiempo... Así que hagamos lo posible para estar bien y ser felices en el proceso.... ¿Te late?

Gracias por tu sonrisa, tu terquedad, el regalo de tus manos en mi piel, por tus besos, tus miradas y tus silencios que me dicen más que las palabras, por la inspiración para escribirte y terminar esta carta a las 2 de la mañana de un Lunes y luego de una tormenta.

Gracias por los sueños y las posibilidades que me regalas sin darte cuenta, por tus lunares, por los momentos de risa y de enojo, por ser TÚ; por representar en cada espacio de tu cuerpo y alma todo lo que amo y más de lo que soñé encontrar alguna vez.

Gracias por ser mucho más de lo que yo le pedí tantas noches a Dios y a la vida... Ojalá que te quedes mucho tiempo en mi vida.

-MB-

Viernes de Making Of con Lindsey Stirling...

on viernes, julio 17, 2015

¿Recuerdan que hace poco más de una semana compartí AQUÍ un video muy especial de Lindsey Stirling?

Espero que sí, porque aparte de que era un clip lleno de magia, en este viernes de junio, me ha dado el pretexto perfecto para cerrar la semana, y mientras yo sigo fuera de Juárez, me permite también retomar un poco esos post de tema "light" y con cosas interesantes de producción que me apasionan. y con los que hace tiempo acostumbraba terminar las actividades blogueriles de la semana.

Esta chica que es conocida ya como "La Violinista Danzante", ha aparecido ya desde el año 2012 en diferentes ocasiones en este sitio, y estoy segura que eso continuará sucediendo por el simple hecho de que su música me fascina y su trabajo cada vez es más impresionante y perfecto...

Mientras eso sucede, espero que todos ustedes hayan tenido una semana muy productiva, que todo vaya bien, y si no es así y atraviesan por alguna eventualidad o problema, que la vida los ponga en el camino correcto para encontrar las respuestas y tener la templanza necesaria para salir adelante.

Sea como sea, toménse un momento para relajarse, para hacer de lado un poco todo eso que nos preocupa o nos angustia y descubramos juntos todo el proceso que hay detrás de una producción que tiene como propósito contarnos una historia llena de magia.

¡Buen Fin de Semana!, Nos leemos pronto...

Pensamientos en La Playa...

on jueves, julio 16, 2015

Donde quiera que voy te encuentro... 

Sin proponérmelo y sin intentar buscar un poco de lo que eras, sigues tan presente como si el pasado se hubiera quedado varado aquí. 

Te haces tan presente en los sonidos, en la música con letra, en los colores claros que impregnados en un trozo de tela, le dan a una nación identidad...

Te miro sin verte, en el rostro de alguien que se cruza en mi camino, y es tan extraño sentir que ya no representas algo tan grande y fuerte, pero de cierta manera tampoco te vas.

Camino hacia adelante sin detenerme, mientras el mar se encarga de borrar con una leve caricia cada uno de mis pasos....

El día que termina es un compás más que separa la realidad del lapso en el que tú estabas, y aunque camino en solitario, la danza de las olas me recuerda la marea de una playa donde yo sólo una sola vez dejé huellas indelebles, y a miles de ciclos lunares y millas náuticas, tu risa, en un día de invierno en el hemisferio norte, se sigue escuchando aún...


Y es tan extraño sentirte aún tan ausente, y es tan extraño saber que ya no existe nada en ti, ni nada en mi...

Donde quiera que voy te encuentro... Pero mis pensamientos se disuelven como la espuma que difumina todo lo que en la arena nunca debe quedarse, ni tampoco permanecerá.

Una carta que se va de viaje...

on jueves, julio 09, 2015

En mayo del 2013 escribí una carta inspirada en una persona que en ese entonces para mi era importante; y al mismo tiempo pensando en lo que en tiempos difíciles me gustaría que alguien, (sin importar que fuera alguien o no cercano), me dijera a mi.

La carta quedó ahí y fue muy bien recibida por los lectores de este espacio, pero con el paso del tiempo la idea que dio origen a ese escrito se fortaleció y pensé en: ¿por qué no llevarla más allá del blog?

El plan era muy bueno, y un año después la idea era regalar esa carta a personas desconocidas en puntos estratégicos de la ciudad.... Primero dije que sería en Navidad, luego que en Semana Santa o el 14 de Febrero, y aunque la intención era llevar en marcha la idea, la decidia y las prisas de la vida cotidiana pudieron más y ya no hice absolutamente nada.

La carta ha permanecido empolvada aquí desde entonces, pero tal y como digo yo, la vida siempre te sorprende y hace un par de semanas surgió la posibilidad de realizar un nuevo viaje al Puerto de Veracruz...

Ayer que empecé a preparar las cosas que llevaré en la maleta, recordé esa carta, y en que además de ser parte del equipaje, surgió en mi interior la idea para una linda sorpresa que ya se revelará muy pronto en el blog...

La verdad estoy muy contenta, la vida ha sido muy generosa conmigo este año, y aunque el futuro siempre es incierto, hay que aprovechar las oportunidades que en el camino se presentan y escribir el destino en el presente...

La vida es bella... Nos leemos pronto y ya les contaré sobre esa sorpresa que les tendré lista muy pronto en el blog.

P.D. Dejo una copia de la carta que ya está durmiendo en la maleta.


Gracias por hoy y buenas noches... Mañana ustedes y yo nos vamos de viaje.

Quiero Amarte...

on lunes, julio 06, 2015

Quiero amarte con locura, amarte sin miramientos ni miedos, quiero entregarme y ofrecerte todo cuanto soy. Si, sin duda lo quiero. Y es que yo no quiero darme con reservas. Vengo de un sinfín de desamores, de caer muchas veces y volver a levantarme; vengo de curarme de golpes bajos, de decepciones y traiciones y tengo la fortuna de haberlo pasado, porque aún con todo esto, confío en ti, tengo la confianza puesta en ti, en ti, conmigo en tú vida y yo contigo en la mía. Ahora de una forma más madura.

Te abro las puertas tan anchas como las quieras, porque no soy cobarde, no importa cuánto haya sufrido; no importan los cielos grises por ahora, porque yo hoy soy una persona diferente, soy quien te amará como nadie lo ha hecho, aunque pueda perderlo todo en el intento.

Contigo seré fuerte y conocerás a través de mí, un amor diferente. El amor desde el deseo y no desde la necesidad; el amor compartido y desinteresado, el amor hecho empatía y correspondencia. Yo no te voy a prometer que seré lo mejor que te haya pasado, ni te diré que moriría por ti, tampoco que serás todo en mi vida; yo no te necesito conmigo, yo puedo vivir perfectamente sin ti… pero, elijo, en este momento, complementarme contigo durante el tiempo que tengamos que caminar juntos.

Yo te comunico, que no te amaré mucho, ni demasiado… pero sí te prometo que te amaré mejor. Te amaré no en cantidad ni con medida, mi amor por ti será de calidad. Entenderé que somos dos personas independientes; querré estar contigo el mayor tiempo posible y el resto me encantará que lo vivas como tú decidas. No permitiré que dejes de lado tus aficiones, mucho menos tus pasiones y pasatiempos, compartiré aquellos en los que realmente coincida contigo, pero de ninguna manera optaré por alejarte de ellos, solo porque no son los míos.

Tus amigos… Sé perfectamente que vienes con una vida hecha, esto incluye a los amigos. Ten la seguridad de que respetaré el trato de amistad que tengan, no importa si son mujeres u hombres; no tienen que caerme bien, ni yo a ellos, pero tendré apertura porque son parte de ti, y tú, ahora serás parte de mi.

Hace tiempo comprendí que el amor no es permanecer las veinticuatro horas del día juntos, haciendo las mismas actividades ni yendo a todos lados juntos, sin darse un respiro. Quiero vivir mis propias experiencias y dejar que vivas las tuyas, para que cuando nos veamos tengamos conversaciones interesantes y no perdamos nunca la capacidad de asombrarnos del otro, al imaginar cada aventura experimentada por separado.

Habrá noches que desee estar sola, quedarme en casa y leer, o ver una película acostada en la cama, sin peinarme y en pijama, y no querrá decir que estoy molesta o que algo no está bien, no; solo querré pasar tiempo conmigo. Igual sucederá contigo y yo lo entenderé.

Tendrás épocas de mucho trabajo, de salir a deshoras, de que alguno de los dos tenga que viajar... Cuando me toque a mi, yo sabré esperar; haré cosas interesantes, aprovecharé para mejorar mi apariencia, iré a ése nuevo lugar que abrieron en la ciudad, tomaré ese café con las amigas, quedaré con amigos que hace tiempo no frecuento. Quizá elija estudiar algo o aproveche esa invitación a visitar esa ciudad vecina donde vive algún conocido o familiar por el fin de semana. Así no te presionaré por tu poco tiempo libre, estarás más relajado sin sentirte culpable de no estar, y yo tendré mucho que contarte al regresar a la normalidad.

En definitiva, te ofrezco un amor abierto, totalmente maduro, franco, honesto, lleno de confianza. Quiero amarte mejor, lo mejor que pueda… no te amaré mucho, ni demasiado, porque eso es un error. 

No tendré apego ni necesidad; estaré junto a ti, sin asfixiarte ni mimetizarnos en uno; quiero que al abrir la puerta y me veas, sonrías con la mayor de las alegrías porque ambos somos afortunados de elegir estar uno al lado del otro. 

Quiero que estando lejos pienses en mí y te preguntes…¿Qué estará haciendo ahora? ¿Qué tendrá para contarme de nuevo? ¿Qué me enseñará esta vez de la vida? porque siempre seremos nosotros mismos, personas independientes e individuales, con sus propias vidas y al final al estar juntos, siempre habrá algo de misterio y novedad.

Estaré contigo durante el tiempo que ambos decidamos estar, nunca te forzaré a permanecer; quiero tenerte por voluntad propia y por un cariño nacido desde el deseo… nunca venido de una necesidad.

Yo sólo te pido… Ámame como lo haré yo… yo te amaré mejor, porque mucho y demasiado, sería un error.

Para: DL
Verano 2015

Fin de un breve ciclo...

on domingo, julio 05, 2015

Hay veces en que busco imágenes que describan gráficamente como me siento... Algunas veces las encuentro y algunas otras no, y es cuando me cuesta ilustrar de otro modo que no sea con letras el momento, el instante presente de mi vida en el que estoy situada, y eso es justo de lo que quiero hablar hoy.

Si eres un poco observador y miras con detenimiento la imagen que aparece al pie de esto que escribo, ya te habrás dado cuenta de mucho de lo que quiero decir hoy sin haber todavía ni siquiera escrito al respecto... La Página Suelta de este día quiero llenarla con letras y palabras que hagan referencia a la brevedad de un ciclo que he terminado hace apenas un par de días y del temor a lo incierto que inunda mi mente y mi alma del mismo modo que lo hacen la esperanza y los sueños.

Hace ya como tres años me enfrenté a algo parecido... En su momento no fui capaz de visualizarlo, pero conforme el tiempo avanzó me di cuenta que en ese entonces estuve inmersa en una especie de ciclo de depuración donde se quedó atrás todo lo que yo era y había sido hasta entonces... Y eso sucedió para que pudiera surgir la persona que soy hoy y yo ni siquiera conocía... o mejor  dicho: no sabía que podría llegar a ser capaz de ser.

Todas las transformaciones y despedidas son dolorosas... y hace un par de días me tocó vivir una nuevamente, pero es muy curioso porque a diferencia de hace tres años, esta vez era algo que yo ya esperaba y no me pegó tanto porque a diferencia de ese entonces, ahora me toma con más herramientas a nivel interno con las que antes no contaba.

Es cierto eso que dicen, respecto a que las peticiones viajan hacia el cielo y aunque no lo parezca siempre son escuchadas... Hoy más que nunca sé que el tiempo en que tardas en recibir la respuesta es inversamente proporcional al grado de preparación que tiene tu alma en ese momento; y que cuando no es de inmediato, es porque eso que pides no es exactamente lo que tú necesitas y te queda aparte un largo recorrido de preparación y transformación para ser alguien que quizá todavía no sabes ni te imaginas que serás.

No sé si me de a entender, porque este día escribo pensando desde dentro, escuchando a esa voz que todavía hace una semana me decía: "No estás contenta, lo que haces te tiene estancada... Si bien es cierto que necesitas un trabajo estable y ganar dinero, tu alma está atrapada, simplemente porque a pesar de que le echas ganas y haces todo lo mejor posible, tú no estás aquí para eso, tu mente y tu corazón están muy lejos de aquí... Sé que tienes miedo, pero necesitas salir ya de tu zona de confort".

La madrugada de ese día, tras varias noches de despertar siempre a la misma hora y cuando todo estaba oscuro, viajé de manera imaginaria para sentarme en el sillón más grande y confortable de la sala de esa cabaña -donde según yo- Dios siempre está en el país de los sueños y te escucha... Desde ahí me atreví a pedirle con toda la sinceridad del mundo, que si esto no era ya mi misión de vida, terminara ya ese ciclo y me pusiera en el camino que debo seguir para llegar a donde sea que tenga que llegar.

No pasaron ni dos días cuando me despidieron de mi trabajo y aunque si me siento triste no por la forma como fue, ni porque en apariencia pudiera parecer un fracaso, ese sentimiento obedece a que a lo largo de poco más de un año aprendí lo que es trabajar brindando un servicio a las personas, pero sobre todo encontré en el camino gente que en verdad sabe el verdadero significado de la palabra compañerismo y de trabajar hombro a hombro sin envidias, y con la mente y el alma enfocadas hacia un mismo objetivo, y con la prioridad de ayudarnos a avanzar entre nosotras mismas.

Dicen que los ciclos en los que se dan las grandes transformaciones en la vida de cada persona duran alrededor de 9 años, y una vez que ese tiempo transcurre, se cierran... En ese sentido tengo muy presente la idea de que los míos han sido mucho más breves en esta última etapa, y a la par de dejar atrás cosas, personas y experiencias que fueron valiosas en su momento; me he desprendido también de una parte de mi misma que ya no va.

Mentiría si dijera que no tengo miedo... Es un sentimiento muy humano y al igual que la chica de la imagen que ilustra este escrito, sigo caminando hacia adelante aunque no se visualice que hay o con que me encontraré más adelante... Llevo en la maleta mis sueños, lo que he aprendido, la honestidad de no pretender ser más de lo que soy yo desde siempre y eso es lo que me permite decir que quedarme sin trabajo no ha sido malo, sino la respuesta a algo que pedí -eso me queda súper claro- porque ese ya no era mi lugar.

Quien sabe hacia donde me lleve el viento... Estoy preocupada pero quiero confiar, y voy atenta a lo que se me presenta porque siento que he pasado la mayor parte de mi vida trabajando y estudiando y ya es tiempo también de darle más peso a mi vida personal... En ese aspecto sigo con la misma persona con quien empecé a caminar de la mano desde hace un año y lo que me gusta es que después de todo lo que pasé (y que de alguna manera quedó plasmado también en este espacio), es el hecho de que mi bienestar ya no depende de si está conmigo o no... Cuando estoy bien o mal simplemente está ahí y me complementa.

Sí soy feliz a su lado, hay mucha confianza y aprendemos todos los días, pero tal como sucede ahora en mi vida con los breves ciclos, sé que nada es seguro y de alguna manera aprendí a disfrutar y valorar el estar sola, a quererme a mi misma y aceptarme tal y como soy.

Algunas personas se alejaron y se perdieron desde entonces, eso ya no es cuestión mía, cada uno tenemos derecho a decidir a quien queremos o no cerca... Yo, tan sólo respeto las decisiones de cada persona, incluídas las de la persona que en este momento me acompaña en este trayecto de mi vida, del mismo modo que respeto las cosas en las que creo, y lo que amo...

Para algunos es egoísmo, para mi es simplemente tener ganas de vivir la vida sin importar lo que piensen quienes estén a mi alrededor, pues a final de cuentas nadie puede vivir por mi, más que yo...

Sabrá Dios que pase, pero sea lo que sea seguro lo contaré en letras y mientras trabajo en las cosas de mi que no me gustan, voy con los sentidos muy abiertos para no dejar de apreciar lo que la vida me pone en el camino y en ese proceso llevo mi corazón lleno de amor y mi alma repleta de sueños...

Escribir es una de esas cosas, así que mientras la vida se complica y descomplica, a disfrutar de cada instante, de cada suspiro, de tu respiración y la mía... Incluso de ti, que no te conozco y hoy has venido a leerme hasta aquí... Gracias por seguir acompañándome en este camino.

Y mientras las cosas suceden y se llega el día de partir a un nuevo viaje (ya no de trabajo o para un concierto)... Si no quizá para definir mi proyecto más grande de vida o perseguir una vez más un sueño, dejo aquí una maravillosa canción, de esas que con sus sonidos dan paz y alimentan el alma.

¡Nos leemos pronto!