Conversación en Letras.

on domingo, septiembre 27, 2015

Hola...

Ayer tenía muchas ganas de ir a buscarte hasta tu casa, pues desde hace tiempo tenemos una charla pendiente; y aunque hablamos todos los días, desde hace tiempo tengo ganas de sentarme a tu lado sin prisas, tan sólo para que me acompañes, y en silencio, con la voz del pensamiento, conversar.

¿Sabes? me gusta mucho cuando despierto en las madrugadas y de alguna manera sé que estás ahí. Te haces presente en mis pensamientos y me gusta tanto ese espacio, que durante el día -sobre todo cuando estoy estresada- lo añoro... Puesto que es el lapso de tiempo en el que soy algo más que una mujer que trabaja, que tiene problemas y responsabilidades, y ante tus ojos paso a ser un simple ser humano que sueña y necesita de tu cercanía también.

Siempre te cuento todo, conoces a la perfección como soy; todo lo que habita en mi alma y también mis defectos y flaquezas, pero sé que te gusta que te escriba, porque es a través de las conversaciones en letras que hago evidente que eres parte de mi vida, que no me miras desde el cielo y eso me hace sentirte como un personaje cotidiano mucho más cercano a mi.

Durante el día, en medio de las prisas te saludo, te cuento un poco como va el día y me disculpo porque sé que aunque siempre me acompañas, la mayoría de las veces permanezco tan absorta entre responsabilidades y preocupaciones, que olvido por completo que estás ahí para ayudarme y puedo confiar en ti.

No soy perfecta... Sé que lo entiendes y de ahí tu paciencia tan infinita... Pero no soy un completo desastre, sabes que he avanzado mucho y al menos ya he aprendido a delegarte las cosas que no está en mis manos controlar; a confiarte mis miedos y a no cuestionar cuando no sucede exactamente lo que espero; pues todo tiene una razón de ser, y tú tienes la visión completa de mi mapa de vida... Lo observas de una manera que yo no tengo aún la capacidad.

También me gusta escribirte, porque por medio del papel y la tinta, puedo contarte las cosas que a otras personas no puedo ni siquiera compartirles, porque de plano no les interesa, y es así durante nuestras charlas de madrugada que puedo contarte de ese cachorro que vi mientras iba en el camión de regreso a mi casa y no pude detenerme a ayudar...

Hay otras veces en que disipas mi miedo cuando tengo pesadillas, cuando existe alguna circunstancia que me roba el sueño... Cuando el pasado viene a insistir como si fuera el presente; y me has enseñado a neutralizarlo para que ya no me haga daño y transformarlo en amor y luz que en silencio envío a quien en otro tiempo formó parte de eso.

Por más cansada que llegue, sabes que adoro el instante de meterme a la cama, y esperar hasta que todo esté en silencio y oscuro para cerrar los ojos e imaginar que voy y me reúno contigo a la orilla de una playa desierta; o también que me siento en el sofá de una cabaña donde habitas en medio de un bosque, y desde ahí podemos también conversar hasta que amanece de nuevo en el mundo real.

Eso es lo que me da paz en medio de tantas cosas, lo que ha hecho cambiar mi manera de hablarte y de enfocar mis peticiones... En la parte final del día siempre te pido por mi familia, (sobre todo por los más pequeños y vulnerables); por la persona que amo, y por mis amigos cercanos que sé que en estos momentos tienen problemas y necesitan tanto como yo que los acompañes en cada segundo del día.

El sueño me vence y mis ojos se cierran por el cansancio... Quiero contarte que tengo muchas ganas de escribir una historia donde seas el protagonista... Ya he empezado de hecho, pero el tiempo me come y no he podido avanzar tanto como quisiera... Sé que te encanta la idea de que le hable de ti a otras personas y de forma distinta a como todos lo hacen. Yo tan sólo tengo claro que escribir es la misión que me has dado y aunque hay días en que no tengo idea ni tampoco muy claro cual es el plan que para mi tienes, desde hace tiempo tengo perfectamente definido que sólo existen dos sitios donde quieres que yo esté: aquel en donde pueda ser útil y aquel en donde pueda aprender más...

Una oración esta noche por todos los que en este instante están llegando a este mundo y también por los que se están marchando... Pero principalmente por todos aquellos que no creen en ti o simplemente han perdido la fe.

Estoy agotada, pero gracias este último instante del día en que a través de las letras podemos conversar.

Dulce Noche... 

Sueño en el tiempo...

on viernes, septiembre 25, 2015

Hace algunos días atrás soñé que estaba contigo. Nos encontrábamos en un Santuario de Ballenas, pero por ti y por mi, habían pasado muchos años ya.

Tú estabas con los brazos apoyados sobre el borde de una especie de baranda que delimitaba los escasos metros que quedaban de la orilla de la playa hasta donde llegaban estos cetáceos. A nuestro alrededor había mucha gente, porque ese lugar era realmente hermoso.

Yo te veía desde lejos, y de inmediato iba en dirección a ti para alcanzarte. Recuerdo que te abrazaba por la espalda, y fue una sensación hermosa experimentar que a pesar de que el tiempo había transformado por completo nuestra apariencia, seguías inspirando el mismo sentimiento de amor en mi.


Apenas un instante después de haberme reunido contigo, con gran emoción me señalabas a una ballena que de pronto emergió a la superficie, muy cerca de donde estábamos tú y yo.

Lo que recuerdo del sueño, (aparte de tu asombro y emoción): fue que no era una ballena común y corriente. Esta era de un color negro imponente, tenía la cabeza redondeada, pero no era una orca.

Parecía que te sonreía y fue tan sólo una décima de segundo en la que se produjo una atmósfera muy especial.



Tú estabas feliz, y para mi también era increíble poder estar a tu lado y haber recibido semejante regalo por parte de la naturaleza. Luego nos alejábamos de ahí y en tu andar lento pude percibir tu fragilidad.

No recuerdo nada más. Desperté poco antes de la hora en que tenía que levantarme, y aunque siempre le busco interpretación a mis sueños, sé que este no tiene vuelta de hoja y reflejó simplemente mi deseo de estar contigo.

Llevamos poco más de un año, pero el futuro siempre es incierto... Nunca logramos ponernos de acuerdo, y a veces pienso que hay cosas para las que no estamos preparados aún.
          
Hace muchos años dejé de hacer planes, también de creer en los finales "para siempre", y no porque sea negativa o demasiado realista, es simplemente que puede suceder que desees con todas las fuerzas de tu corazón estar al lado de alguien, pero conforme pasa el tiempo la gente cambia, los planes se transforman y llega un punto en el que te das cuenta que muchas veces eso que pides, no es exactamente lo más adecuado o lo que es necesario para ti.

Yo no sé si mi tiempo contigo será largo o breve... En estos meses dejé de lado ese pensamiento para enfocarme a vivir lo que me ha tocado hasta ahora en experiencias y aprendizaje contigo. Espero ser una buena influencia para ti y no lastimarte... El futuro yo lo desconozco, pero creo que en el mundo imaginario a veces se trata de engañar un poco a la incertidumbre que provoca lo no certero ni predecible... Y yo desde hace tiempo he aprendido a poner en manos de Dios todo lo que no depende de mi.

Más allá de si nuestra historia es corta o larga... Gracias por tan hermoso sueño.

Tu Alma Gemela...

on sábado, septiembre 19, 2015

En estos días, muchas personas están buscando pareja, su alma gemela, su "otra mitad". Se sienten incompletos, "solos", sin ese "alguien especial" en su vida.
Pero tú no eres la mitad de un todo. Esa es la mentira. Nunca has sido la mitad de un todo. Eres Todo... esa es tu verdadera naturaleza.
Si estás buscando pareja, o deseas conservar tu relación actual, porque te sientes la "mitad" de un todo, porque te sientes incompleto cuando estás a solas, infeliz con tu propia soledad o porque tienes miedo de sentir un vacío, estarás invitando a una pareja a tu campo de infelicidad, y la ansiedad imbuirá esa relación.
Encuentra tu felicidad dentro de ti. Haz de la felicidad tu campo en el que vives y eres. Descubre la alegría de estar solo. Mientras sigas huyendo de tu soledad, seguirás sintiéndote solo, sin importar la cantidad de gente que tengas a tu alrededor, porque estarás huyendo de ti mismo, y este es el más grande de los dolores.
Encuentra tu propia alegría. Sé ese que siempre has buscado. Entonces, cuando y si es que te sientes listo, permite que otro ser querido comparta ese campo contigo. Permítele pasar, jugar, quedarse si se queda, e irse, si es que se va. Deléitate en su libertad. Conéctate profundamente. Observa cuando eres feliz y observa cuando no eres feliz, pero nunca culpes al otro ni le des crédito por sentirte como te sientes.
Ayúdalo a que aprenda a amar su propia soledad también.
Tal vez le llames tu amigo, tu pareja, tu amante. Quizás lleguen a casarse, o lleguen a vivir juntos, puede que comiencen una familia, quizás nunca más vuelvan a verse. En la alegría de la conexión más profunda, las etiquetas no importarán demasiado, y el futuro se hará cargo de sí mismo.
Y habrás encontrado a tu otra mitad dentro de ti mismo. Y el miedo a la soledad desaparecerá en cada puesta de sol.

Las Palabras del Silencio.


Por eso me fascina el silencio, porque en él se escuchan cosas más interesantes de las que dicen las palabras...

"Mundo Inédito" - Edición Septiembre 2015

on miércoles, septiembre 16, 2015

Durante los últimos cuatro meses, cuando me ausento por varios días del blog es porque estoy en "Cierre de edición" de Mundo Inédito.

Es increíble que el tiempo esté pasando tan rápido y esta sea ya la cuarta revista, que justo en el marco de la celebración de las fiestas patrias en México, está enfocada a resaltar el vínculo tan especial que Laura tiene con nuestro país desde 1994.

En esta tierra tan hermosa, Laura aprendió a hablar español, se enamoró de nuestra comida y nuestra gente y además aprendió la picardía de los albures; todo eso sin contar que hasta el día de hoy no existe ningún extranjero que porte con tanto orgullo y gallardía el traje de charro.

Por todas estas razones, ella es la italiana más mexicana. Ese es el tema central de la edición de septiembre, con el que a la par de sentirnos orgullosos de nuestras raíces, le agradecemos como fans, por estos 20 años de maravillosa complicidad.

Que disfruten la edición.



Cuestión de Fe.

on lunes, septiembre 14, 2015

Cada decisión que tengas pendiente, sólo colócala en tu lugar de oración o tu altar.
Haz una oración por esa situación y pide por intervención de corazón.

No importa que tan pequeña o tan grande parezca la razón por la cual te acercas, recuerda que para el Amor no hay pedidos  pequeños ni grandes, sólo una dádiva de amor incondicional.

-Tania Karam-

¿Cómo estás por dentro?

on miércoles, septiembre 09, 2015

Hace algún tiempo la pregunta: ¿Cómo estás por dentro? era un cuestionamiento muy especial y al mismo tiempo cotidiano entre una persona que fue muy importante en mi vida y yo. De hecho, esa fue una de las muchas cosas que me enseñó y que a diario compartíamos, por el simple hecho de que representaba un interés real por conocer el estado de la persona y un paso más allá de cuando alguien te pregunta en forma de saludo de cortesía: ¿Cómo estás?

Hoy al mediodía de camino a mi casa y entre tanta gente me acordé de eso... De hecho siempre, siempre algún detalle o circunstancia me recuerda a esa persona; y en este día fue esa pregunta, pero a diferencia de otras veces, no fue con nostalgia ni tristeza, esta vez fue distinto porque aunque ahí en medio de la calle, con tanta gente yendo y viniendo para todos lados, no tenía a quien hacerle esa pregunta; pero en ese instante y en silencio resonó desde mi alma, y entonces supe que era para mi.

Antes, en otro tiempo, tal vez no se me habría ocurrido, pero hoy si...

Y mientras respondía, pensé también en que tal vez eso sea bueno, encontrarte contigo mismo en el silencio, quizá como en esas veces cuando te encuentras en la calle a alguien que aprecias mucho (o lo amas) y hace mucho no habías visto y de verdad quieres saber cómo está y cómo le va.

Creo que de forma inconsciente, yo me hago a diario esta pregunta y me encanta descubrir que mi respuesta también es espontánea y llena de sinceridad. Mi vida no es perfecta, pero una de las muchas maneras que yo tengo para cuidarme y amarme a mi misma es dentro del espacio que a diario busco para estar a solas, sin nadie más que mi propia compañía, para escuchar la voz de los pensamientos que surjan en ese momento, que pueden ser buenos o en ocasiones no muy positivos o claros; pero ya con el simple hecho de prestarles atención y de alguna manera dejarlos fluir, simplemente ayuda a que ya no crezcan ni se alimenten de más.

Dicen que los demonios internos desaparecen cuando los tratas con amor y los expones a la luz, y pienso que hay algo de cierto en eso, pues a nivel personal me ha funcionado que cada vez que en mi interior surge de pronto algún sentimiento de tristeza o resentimiento, a la par de ya no reprimirlo, de manera simbólica se lo entrego a Dios y el simple hecho de mirarlo con ojos de amor o rezar por alguna persona, neutraliza cualquier carga negativa que pudiese tener.

Parecería que estoy hablando de algo totalmente distinto a lo que empecé a comentar al inicio del post; pero no es así... Va una cosa de la mano de la otra; pues en este día, caí en la cuenta de que desde hace tiempo, el haberme preocupado de manera genuina y amorosa por mi misma (como tantas veces lo he hecho por otras personas a mi cercanas), ha contribuido en gran manera para acrecentar mi paciencia y tolerancia hacia las cosas que no dependen de mi.

Cuando era reportera y me tocaba entrevistar a algún personaje importante, mi pregunta favorita siempre era: ¿Qué pensarías de ti mismo si fueras una persona distinta y un día te vieras tal y como eres en la calle? (Soraya fue una de las personas más sorprendidas con esta pregunta); y pues bueno, en este Miércoles de Septiembre, si la pregunta fuera de mi, para mi misma, no dudaría en responder que a pesar de todo lo que está a mi alrededor sin resolver POR DENTRO ESTOY BIEN.

En el noveno mes, y 15 años después de haber iniciado un nuevo siglo, ya no cargo más fantasmas del pasado... Si bien es cierto que tengo días buenos y malos, la nostalgia viene en ocasiones a visitarme, pero el presente y mi propia respiración, se encargan de presionarla para que se marche pronto, porque del modo más simple me recuerdan de manera constante que el tiempo que tendré en esta tierra, con todas mis fortalezas mentales y físicas intactas puede ser muy reducido y yo aún tengo mucho trabajo por hacer aquí.

¿Cómo estás hoy tú por dentro? Yo estoy bien y me siento contenta por estar sana, por tener un nuevo trabajo, por contar con gente valiosa a mi alrededor; por el amor que me hacen sentir mis mascotas; porque puedo escribir para que tú me leas; porque quiero aprender y vivir de modo intenso todo lo que me acontezca desde que despierto hasta que me duermo, cuando estoy rodeada o cuando estoy a solas; y porque tengo unas inmensas ganas de regalar todo lo bueno que yo pueda tener como persona (sin importar si es poco o mucho) a cada persona que se cruce en mi camino, más allá de si me conoce o no.

Espero que quien me enseñó a preguntar esto se encuentre bien y esté llena de luz en cada aspecto de su vida; y mientras deseo de todo corazón eso, pienso también en que le agradezco haberme dejado esa pregunta como parte de mi día a día, y también reflexiono en que el alma de cada persona puede ser similar a como es una alcancía; en la que a diario vamos depositando todo lo que sentimos y las reacciones relacionadas con los acontecimientos que nos pasan...

Quizá si intentamos tener esa analogía un poco más presente, puede cambiar la forma en como visualizamos el mundo en que vivimos... No es nada del otro mundo y tratar de estar bien uno primero y hacer de su bienestar la prioridad más grande, no es para nada egoísmo; puesto que independientemente de si estamos bien o mal, eso será algo que se refleje de alguna manera en el comportamiento y las reacciones que tenemos hacia los demás...

Espero que si hoy no estuviste bien por dentro, mañana si, que sea un día diferente; pues a pesar de que el mundo cada vez está más de cabeza y tantas cosas a nuestro alrededor aniquilan de alguna manera todo indicio de esperanza; la vida tampoco es puro sufrimiento y todos en absoluto tenemos siempre algo para agradecer.

Yo te agradezco por ejemplo que revivas mis letras y pensamientos a través de tus ojos, que me regales un instante de tu tiempo, que de alguna manera me estés acompañando en esta noche. Espero yo poder hacer lo mismo por ti.

Buena mitad de semana. Que descanses.

Memorias de Veracruz...

on lunes, septiembre 07, 2015

Este post debí haberlo escrito hace más de un mes, cuando las memorias de los sonidos, los aromas y los colores nuevos aún estaban tan nítidos como los colores que bordean el paisaje de las carreteras de este maravilloso país.

A diferencia de otras veces no tomé notas ni tampoco realicé ningún apunte durante el recorrido... Desde hace tiempo (y aunque todo lo pienso y lo imagino en letras); me he enfocado en vivir más las historias que en contarlas, de ahí mis largos espacios de ausencia entre cada página suelta.

Este año, sin yo ni siquiera esperarlo, la vida me regaló tres viajes. Hacia apenas unos cuantos meses había limpiado y guardado la maleta en una bolsa, pensando en que pasaría un letargo prolongado entre las oscuras paredes de un armario; pero no siempre es uno quien decide, y tras concluir el ciclo de un año trabajando en una empresa, lo primero que decidí hacer fue seguir los dictados de mi corazón y comprar un boleto con destino a Veracruz.

De los pocos o muchos viajes que he realizado a lo largo de mi vida, este fue totalmente distinto... Por primera vez no había limitante respecto al tiempo, y el motivo que propició que viajara tantos kilómetros no era laboral, tampoco la búsqueda de respuestas (como en el 2009 y en el 2011)... Era simplemente el deseo de acortar distancias, de no extrañar tanto, de abrir la posibilidad de por primera vez en mi vida compartir mi vida junto a la de alguien más.

El destino es incierto siempre respecto a esas cosas... Hasta el momento en que escribo esto, en mi mente y en mi alma existen solamente planes, mi voluntad para hacer que las cosas sucedan, pero de eso no es de lo que quiero escribir ahora, pues tan sólo quiero expresar en letras y palabras algunas de las cosas que pensé en el trayecto y estando junto al mar.

Hubo días de maravillosa complicidad y dulce cercanía;  pero también disfruté de mi, de mis propios pensamientos y sentimientos que viajaron muy cerca de mi en el asiento de al lado; y de esas interminables charlas en silencio con Dios.

Mi corazón se ha quedado allá, pero dejando de lado esa sensación incierta  que produce el saber que en cuestión de sentimientos y de planes nada es seguro; mi intención es escribir sobre este viaje de otra forma: Más en memorias y emociones que en apuntes de bitácora o narración.

Recorrí sin prisa el país casi de orilla a orilla, y mis ojos se llenaron de imágenes que reflejaron rincones de México que son mágicos e indescriptibles. De madrugada me reconcilié con el mar y sus olas a fuerza de empujones se llevaron mi miedo (más no así mi respeto); y preocupada por mis propias carencias, aprendí de personas que llevan años viviendo del modo más simple, otro significado de la palabra humildad.

Entre desayunos ligeros, recorridos por lugares en los que se funde el misticismo y el cielo se une con el mar; le pedí tantas tardes a Dios la posibilidad de volver ahí para empezar a construir una nueva vida, una historia distinta ya sin fantasmas de otros tiempos y la fortaleza para arriesgarse a apostar sobre lo incierto...

Los humedad de los besos que sobre la piel se evapora, se cristalizan en recuerdos y sensaciones que regresan de madrugada... Ojalá tenga oportunidad de revivirlas y volverlas parte de un presente, futuro... Espero que Dios no se ría de mis planes...
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Gracias por romperme el corazón...

on jueves, septiembre 03, 2015

Me parece que nunca te he agradecido realmente por todo lo que me enseñaste, al menos no de forma consciente. Es probable que no haya mejor momento para hacerlo que ahora, cuando las heridas finalmente han sanado y el presente es completamente diferente a lo que solía ser.

Si existe una constante en esta historia es el cambio y siento que no podría haber sido de otra forma. Puede que parezca raro que escoja dar las gracias o tomar un período tan negro de mi vida como algo positivo, pero la verdad es que tiene todo el sentido del mundo: a través de ti logre conocer partes de mí que nunca pensé vería.

Aprendí que era capaz de mucho más de lo que pensaba, comprendí que era capaz de cobijarme, de amarme, de apoyarme y de abrazarme cada vez que lo necesitara. Comprendí que había otros que querrían hacerlo por mí, pero que así como podía aceptarlos, podía también rechazarlos: ya no eran parte fundamental porque yo misma era lo único que necesitaba en ese momento.

Comprendí la gran diferencia entre querer y necesitar y también vi con claridad el origen de ese miedo que me paralizaba. El miedo a quedarme sola, el miedo al abandono, el miedo a tu partida cada vez más inminente, el miedo a no poder complacer una y otra vez a otras personas que no eran yo misma. Sentía terror ante tu partida porque te necesitaba, porque me permití dejarme de lado, porque me olvidé por completo de mi crecimiento como ser humano, como persona y como mujer.

Esta pequeña nota, este casi borrador que forma parte de un período importante en mi vida es para ti, porque creo que sin importar lo que haya sucedido, las formas en las que nos hayamos equivocado o el daño que nos hayamos hecho, hubo un momento de nuestras vidas en que éramos parte de la vida del otro. Por eso y por todo lo que aprendí te doy las gracias, porque aunque las enseñanzas las aprendí yo, las lecciones me las diste tú.

Texto: Rincón del Tibet.

La bolsa de los sentimientos.

on miércoles, septiembre 02, 2015

Tal como le sucede a tantas otras personas, hay veces en que puedo tener días buenos y otros malos... Hace algunos años atrás era bastante dramática, y eso se notaba mucho en la forma en como escribía, pero conforme ha pasado el tiempo, no sé si las cosas que viví, o las que fui aprendiendo en el camino me hicieron madurar de alguna manera, y eso provocó que buscara la manera de darle la vuelta a los días no tan buenos...

No recuerdo donde lo vi o lo leí, pero una vez, descubrí en algún lado que alguien decía que tanto las aves como los aviones logran sobrellevar las tormentas justo sobrevolando sobre ellas.

No sé porque de pronto, en una madrugada reciente me acordé de eso y de pronto me puse a pensar en: ¿qué pasaría si todos esos sentimientos que nos generan una carga negativa pudiéramos  desprendernos de ellos y colocarlos en una bolsa de papel?

Juguemos a imaginar que eso puede ser posible... Cierra los ojos y piensa por un instante en esto: ¿Cuáles son las cosas que no te gustan de ti? ¿Qué sentimientos resguardas en tu alma que te están dañando y no sabes ni siquiera como manejar? Si pudieras deshacerte de ellos y colocarlos en la bolsa: ¿Qué forma material tendrían?... ¿Cómo te sentirías ya sin ellos, viendo la bolsa, tal como cuando contemplas algo que no es tuyo o con lo cuál ya ni siquiera te identificas?

Eso es lo que he imaginado yo en los últimos meses, en esta etapa tan extraña que me ha tocado vivir en el presente. No me quejo, ni tampoco me auto compadezco, porque sé que en todos lados existen personas con problemas mucho más graves que los míos; pero al punto que quiero llegar es, a que por más que con el tiempo logré entender que debo adaptarme a lo que tengo en el día y en el momento, como a cualquier otro ser humano le ha pasado; hay días en que me cuesta echarle las mismas ganas y seguir intentando salir adelante.

Yo supongo que tal vez a ti te ha pasado eso... A pesar de las bendiciones y de estar consciente de todas las cosas valiosas que existen a tu alrededor, de pronto si llegas a sentirte un tanto perdido, y eso no significa que te hayas rendido, ni tampoco que estés mal. Simplemente son fases inherentes a la misma naturaleza humana, y no pasa de que quizá te vayas a dormir un poco triste y al siguiente día, el amanecer, la sonrisa de alguien o un detalle simple que observes en la calle, te haga sentir feliz y con esperanza otra vez.

Gaby Pérez Islas, una tanatóloga a quien admiro mucho y de quien he hablado bastante en este blog, siempre dice que todos tenemos "una caja de herramientas" para utilizar justo en esos momentos cuando sentimos que no podemos o no tenemos fuerza para seguir adelante. Yo me identifico mucho con eso, porque desde niña siempre pensé que cada persona, había recibido por parte de Dios una estrellita en la frente, su regalo, algo que servía para ser feliz uno mismo y también para regalar a los demás.

Con cuatro décadas ya en esta experiencia terrenal, yo tengo más que claro y definido cuáles son los míos... Es curioso sentirme tan segura de lo que soy y lo que tengo, pero un tanto perdida respecto a lo que debo o no hacer... Sin tener muy claro aún cuál es el camino directo hacia mi misión de vida... Igual estoy ya transitando sobre el mismo y sin estar muy consciente de ello, pero supongo que más que cuestionar, depende del hecho de aprender a cultivar en mi interior la FE.

Es por eso que hoy quise hablar aquí contigo de "La bolsa de los sentimientos"... Esa que muchas noches imagino tengo aquí a mi lado antes de dormir y en ella deposito todo lo que no me gusta de mi carácter... Mi miedo a perder (TE), a NO SER ÚTIL para quienes me rodean; mis carencias, mi intolerancia hacia muchas cosas, los prejuicios que me he formado, y la intranquilidad que me provoca la idea de no ser capaz de sobrellevar o afrontar con entereza esta etapa... En pocas palabras, el miedo de poder controlar ciertas cosas, y la incertidumbre de no saber que pasará...

Hay veces que cuando mi bolsa está llena ya de todo eso, se ve completamente desbordada... Es entonces cuando hay sentimientos y emociones que de tan densos y negativos se materializan en forma de objetos de textura áspera, y que lastiman... y es un poco contradictoria la sensación al verlos, porque estando dentro de la bolsa y ya lejos de mi, siento alivio de haberme desprendido de esa manera tan simbólica de ellos; porque si a primera vista logran rasgar con sus formas afiladas y puntiagudas esa bolsa imaginaria, logro también caer en la cuenta de que un efecto similar han de haber provocado al haber estado durante tanto tiempo albergados adentro de mi alma.

Son las 10:43 y se está haciendo tarde... Todas las noches trato de depositar en una bolsa de papel todo lo que cargué en el día, y aunque algunas veces queda demasiado llena; me he dado cuenta también de que conforme ha pasado el tiempo y empecé a imaginar esto, hay otras en que mi bolsa lleva pocas cosas o contiene sólo una.

Yo ya te compartí cuáles son las cosas que yo vacío noche a noche entre paredes delgadas de papel, y quizá tú no me lo digas, pero en este instante ya estés pensando cuáles son las que tu pondrías al caer la noche... Tal vez un corazón roto, la preocupación que te provoca no tener todavía el dinero suficiente para pagar tus cuentas, la insatisfacción por perder la mayor parte de tu día en un trabajo que no te gusta y donde no te sientes motivado ni con futuro... La tristeza que provoca la ausencia de algún ser querido que para ti se fue de una manera injusta, la salud perdida de tu padre, madre o de algún hijo, así como tu resentimiento por algo que pasó hace muchísimos años, o quizá la impotencia de algo que no pudiste resolver.

Sólo tú sabes lo que llevas en tu alma y te gustaría poner de manera simbólica dentro de esa bolsa... Yo por mi parte, todos los días lleno una antes de dormir, y hablando en letras contigo me doy cuenta que si juntara todas las que ya he usado cada noche, habría cosas; sentimientos negativos que probablemente se repitieron varios días y  así quedaron resguardados en más de una...

Tal como líneas más arriba lo decía, con el ejemplo de los aviones y las aves; no es lo mismo experimentar algo desagradable, negativo o triste, vivirlo en tu propia piel, pasarlo en el momento a "quitártelo" (como cuando te desprendes de tus zapatos o de alguna prenda de ropa), para al final de día observarlo como algo que le sucedió a alguien más o como una anécdota que te contaron y que le haya sucedido a otra persona, pero no precisamente a ti.... Algo así sucede con todas las cosas que se depositan en esa bolsa de los sentimientos.

No sé si ahora que te lo he compartido a ti te sirva de la misma manera que para mi ha sido de utilidad durante tantas noches; y así como habrá días en que cada una de esas bolsas queden rasgadas, demasiado llenas o maltrechas por tanta carga negativa, debo decirte que todas se ven mucho menos impresionantes al siguiente día y es ahí donde se quedan, únicamente para ti y para Dios, que es el único que puede transformar o tiene la respuesta a lo que tú no sabes ni como manejar.

¿Sabes algo?, hay otros días en que imagino que hay otras bolsas en las que también se puede depositar todo lo bueno que una persona puede dar, y en contraposición a las primeras de las que ya he hablado, el contenido de estas si se puede compartir.

¿Has visto a esas personas que por ejemplo siempre cargan dulces consigo o siempre tienen algo para regalarte?... Supongo que esa es la caja de herramientas de la que habla siempre Gaby, y creo que si te pones y lo analizas, todos, absolutamente todos tenemos algo en nuestro interior para regalar a los demás... Puede ser la manera tan amorosa con la que preparas cada mañana el desayuno o las cosas de tus hijos; tu manera tan sincera de charlar con alguien y ofrecerle tu ayuda, hasta un simple gesto de cortesía y amabilidad con alguien desconocido en la calle.

Ese tipo de cosas hacen tanta, tanta falta en nuestra vida, en el presente que nos ha tocado, independientemente del país donde se esté, y es probable que la clave esté en lograr que cada día, al llegar la noche, la bolsa de los sentimientos que colocamos al lado de la cama esté más vacía, que aquellas que utilizamos durante el día; para que llegue un momento en que necesitemos cambiarla por una de tamaño mucho más grande, para que pueda ser más fácil colocar todos y cada uno de esos dones que sin saberlo tenemos y servirán para compartir, ayudar o simplemente hacerle el día diferente a alguien más.

Que tengas buena noche... Hasta aquí dejo este escrito, pues es hora de llenar mi bolsa y ver de que voy a desprenderme hoy.

Que descanses... ¡Nos leemos pronto! 

En tu única Vida: ¿De qué no te quieres perder? - Día 006

on martes, septiembre 01, 2015

"En Tú Única Vida: ¿De Qué No Te Quieres Perder?"... Día 006.
¿En dónde quieres trabajar? 
Nosotros: •En el campo •En un museo •En Pixar 
Tú:
Me gustaría trabajar en radio con Martha Debayle o Fernanda Familiar, en el equipo de producción de Laura Pausini o tener mi propia editorial para editar libros y revistas, producir radio y ser parte del equipo creativo de una productora importante, así como cuando Epigmenio Ibarra tenía a su equipo literario que se reunían para escribir "Las Aparicio".

25-Agosto-2015