CPN No. 3

on lunes, julio 31, 2017
Domingo 23 de Julio, 2017
3:23am

Anoche volví a pensar en ti sin saber quien eres… Era de madrugada y trataba de imaginar si estarías durmiendo o cómo será tu vida un fin de semana.

Yo estaba trabajando, y terminé de hacerlo durante las primeras horas del siguiente día… Siempre imagino lo que sería de mi si ya formaras parte de mi vida, y que seguramente te hablaría no tan tarde para saber simplemente como estás.

¿Sabes?, cuando mi mente se despeja y los fantasmas del pasado se alejan, siempre pienso en que alguna vez te contaré toda mi historia y que de la manera más honesta posible te diré todas las equivocaciones que cometí antes de llegar hasta ti.

Tal vez en este momento ni siquiera estoy preparada para compartir mi vida con alguien como tú… Siempre me pregunto que si hubiera la posibilidad de que mis deseos se hicieran realidad al instante, tal vez ni siquiera podría ofrecerte una vida como la que siempre imagino a tu lado y me hace suspirar.

¿Será por eso que no llegas? ¿Qué todavía no apareces?, que en este instante duermes en algún punto lejano, después de una semana pesada, o tal vez estás disfrutando de la madrugada, imaginando lo que quieres para tu vida, mientras la lluvia vuelve fría la antesala para un día distinto.

Me encanta escribirte, y me encantaría que un día de verdad en algún punto del día pudieras leer esto… Quizá eso nos lleve a entender porque las cosas pasaron de determinada manera antes de encontrarnos; aunque tantas veces pienso también en que puede ser factible que ni siquiera existas físicamente, que tal vez me pase extrañando un alma que por convicción propia decidió no acompañarme en esta experiencia terrenal, y aún así extraño y me hace falta.

Si estuvieras en este mundo, sin importar el país o la ciudad… ¿Creerías en estas cosas?, podrías ser alguien con quien hablar de todo esto hasta que el sueño nos venza.. De la misma manera que me encantaría que me compartieras las cosas que te suceden a diario, desde lo más importante, hasta lo más trivial y personal.

Yo te confieso que si… Hay días en que pienso que estoy equivocada, y te he confundido al pensar que ya habías llegado a través de otras personas… Pero la realidad me sigue indicando que el camino no es el correcto y que mientras no suelte el pasado y logre exorcizar los recuerdos de otras personas, será siempre como si aún estando más que consciente de cuáles son las señales; deliberadamente perfilase mis pasos en dirección opuesta al camino que me acerca a ti.

Hay días en que me desespera tanto eso, y no sé como hacerlo… Supongo que es uno de los tantos defectos inherentes a mi naturaleza humana, o es simplemente que te extraño tanto aunque trato de no pensar en eso, de aprovechar cada día e intentar ser una mejor persona, por más que haya días en que no me salga tan bien.

De verdad te lo digo, créeme que si un día es posible, me encantará escuchar de ti, que hacías tú en una madrugada como esta, cuando aún sin conocerte yo ya en ti pensaba… Y tal vez hasta te parecerá gracioso cuando te cuente que voy guardando fotos e imágenes que voy encontrando y que de alguna manera representan la vida que me gustaría vivir junto a ti.

Tantas veces he leído y escuchado que ese es el primer paso para que un sueño se materialice… Más allá de si es o no, de si sucede o no sucede, en esta  húmeda banca de metal desde la cual te escribo, mientras mis ojos se llenan todavía más de sueño, quiero que sepas que la sola idea de imaginar que estarás en alguna parte y que todo eso que sueño puede ser posible, me hace sentirme un poco más cerca de ti, y hacerte parte de mis días… Esos de los que todavía no formas parte.

Que descanses donde quiera que estés.


Un beso.

Pensamientos en una tarde con lluvia...

on lunes, julio 24, 2017

...Otra vez de camino al trabajo, en un espacio de tiempo muy breve, dejando huellas en el camino que va quedando atrás. Intento no pensar en nada, al vaciar de recuerdos los bolsillos del alma y del corazón.

Los fantasmas del pasado como siempre me siguen los pasos, pero hoy no me atormentan ni tampoco duelen, ni molestan... Por días logro ahuyentarlos, y creo que respirar haciéndome consciente de que mi cuerpo está en este instante presente, es lo que finalmente les resta fuerza, al traer de regreso hasta aquí mi mente y mi atención.

Me gusta cuando sucede eso, porque mis ojos se llenan con los colores y los sonidos... Totalmente concentrada en el instante en que vivo, me percato de que los árboles en las calles conversan entre ellos en un extraño idioma que yo no entiendo, y aún así me embelesa; mientras al mismo tiempo mi piel se estremece y se eriza con el aroma de la lluvia que aún ni siquiera ha caído por donde paso.
Sé que está cerca... Que quizá llegará unos minutos después de que yo me haya ido.

Más allá de mi, de mi pequeño y extraño mundo, toda la gente que pasa cerca de mi o viaja en el asiento de al lado en el mismo transporte que me lleva todavía más lejos, tiene su propia historia... Sale a las calles de mañana o tarde, buscando materializar sus sueños... Muchos consciente de ello, mientras que otros no.

Yo también lo hago... No soy nadie diferente.. Creo que lo único distinto es que al mismo tiempo voy recolectando también pedazos de esperanza. De esa que sirve en los días en que te cuesta trabajo salir de la cama y quisieras quedarte en tu mundo; este al que nadie ha querido, ni tampoco dejas tan fácil entrar.

Los minutos se agotan y llego a mi destino... Quisiera seguir escribiendo pero ya no se puede... Finalmente mis pulmones se llenan de aire una vez más y fabrican un gran suspiro... Quizá como manera inconsciente de agradecer por un día normal que en unas horas se perderá en el olvido; dejando sólo en mi esta infinita capacidad de disfrutar de mi, de esto que es lo único que tengo en el instante presente, en una tarde con lluvia...

Yo nada más quería el vaso...

on domingo, julio 23, 2017

Hace media hora de camino al Súper González...

Nota mental: Necesito comida para los perros y una fibra nueva para los trastes NADA MÁS eso voy a comprar...

Llegando... Dos botellas de Dr. Pepper y se lleva un vaso de La Mujer Maravilla por veinte pesitos...

Yo: Tome todo mi dinero... ¿Y la fibra?... jajajajaja

P.D. No me gusta la Dr. Pepper... Iughhhh... Fuí víctima de la mercadotecnia, lo sé... 😂😂 pero ya habrá un buen samaritano en mi casa que no permita que se desperdicien esas dos botellas de refresco.

Makahui... 25 años...

on miércoles, julio 19, 2017
Existen quienes a pesar de parte de nuestro pasado, sin estar, continúan de manera tan importante en nuestro presente... Así como en todos y cada uno de los días del futuro que aún no llega.

Son 25 años ya, pero quienes fuimos parte de esa generación y los conocimos, no los olvidamos nunca, porque aunque siga pasando el tiempo, sabemos que la muerte es sólo una transición y en otro tiempo y espacio nos volveremos a encontrar.

Un abrazo para cada uno de ellos hasta el cielo.

P.D. A lo largo de todos estos años yo ya les he platicado tanto sobre ellos, pero agradezco que Radio Net les haya dedicado todo un reportaje especial.

Un Buen Día...

on martes, julio 18, 2017

De última hora ya en casa. Quería escribir desde la mañana, pero no me gusta hacerlo con prisa... Hoy hablé un poco CONTIGO de camino al trabajo y me regalaste la idea para un post precioso y una moneda amarilla que encontré en el suelo...

Justo un día antes había leído que cuando encuentras dinero tirado en la calle, sin importar el valor, debes agradecer; puesto que eso significa prosperidad.

Luego apagué los datos del celular y me guardé los audifonos en el bolsillo de los Jeans, porque sé muy bien que en el silencio siempre te haces presente, y de verdad yo quería escuchar lo que tenías para decir...

Fue una charla breve, y aunque me costó arrancar por la mañana, hoy fue un buen día...

Buen viaje hacia El País de Los Sueños...

Reencuentros en El Tiempo

on lunes, julio 17, 2017
Martes 27 de Junio, 2047.  
... Volvió a soñar con ella... Pero más que un sueño, se trató de un reencuentro en otro espacio y tiempo, sin saber como, pero al despertar ya lo sabía, pues al parecer eso fue lo que a manera de certeza, le susurró el alma a su corazón.

En el mundo irreal habían pasado ya más de 30 años desde la última vez cuando se despidieron, y el tiempo se encargó de difuminar todo rastro de emociones; pero al recuerdo tan especial de aquellos días tan únicos no logró alterarlos en lo más mínimo.

Tantas cosas cambiaron desde entonces. La historia de ambas almas, para bien o para mal se siguió escribiendo... En el espacio de tiempo en que se vivió el sueño, era una época ya en que con el simple hecho de contemplar el horizonte, si cerrabas los ojos y desde el alma en verdad se deseaba, en un instante el Universo atendía de inmediato a ese pedido del corazón.

Así fue como emprendió una vez más ese viaje otra vez hacia su búsqueda. Fue maravilloso como con poco más de 70 años a cuestas, volvió a emocionarse de la misma manera que lo haría un niño pequeño, al ver amanecer y al día marchitarse desde el pequeño espacio de cristal de una ventanilla, mientras al mismo tiempo los minutos transcurrían desplazándose muy cerca del cielo.

El tiempo es implacable y lo transforma todo. En este caso en particular fue benévolo al diluir cualquier indicio de rencor o de tristeza. Las peleas por tonterías también se habían difuminado y en el corazón intacto dentro de un cuerpo un tanto maltrecho por el paso de los años, quedaban solamente fotografías de los instantes de risas, de conversaciones con el alma abierta hasta altas horas de la madrugada que habían sucedido tantos años atrás.

El tiempo parecía detenerse en el aire, pero la realidad era que ahora las cosas eran diferentes... Ni siquiera el cielo era el mismo, y aunque no llegó otra vez a aquel país de madrugada, tras las paredes de cristal también todo había cambiado, porque tampoco estaba nadie esperándole ahí.

En tres décadas todo se transforma, y a pesar de que aquel punto de llegada era ya tan diferente, los fantasmas de recuerdos hermosos de otros tiempos se escapaban de su memoria, para esparcirse por cada uno de los rincones de ese lugar.

Esquivándolos como pudo, salió a la claridad de aquella tarde, empañada un poco por un velo de nostalgia, y de inmediato abordó un taxi para dirigirse con destino a una dirección que la primera vez que visitó ese país aún no existía.

A diferencia de esa vez, no iba a buscarla; pero el corazón le latía con la misma fuerza que ese entonces; del mismo modo y con la intensidad vertiginosa; cuando desde su propio país descubrió con sus propios ojos lo lejos que ella había llegado con sus letras, que ahora se leían en otros idiomas y en todos los rincones del planeta, dando paso a una serie de cadena de tiendas relacionadas con ese fantástico mundo tan suyo... Tan mágico e introspectivo.

La nostalgia fue la brújula que encaminó cada uno de sus pasos, y aunque no era el propósito de ese viaje la posibilidad de reencontrarse con ella -aunque remota- provocaba que los ojos se le humedecieran y el corazón se le fuera a la garganta... Tantos años imaginó un reencuentro; y en ese presente de un tiempo tan distante aunque no sucedería, llegar hasta uno de esos establecimientos relacionados con su historia, era en cierta forma como si de verdad fuera con la intención de volverla a ver.

Cuando cruzó el umbral de la puerta de aquella tienda en las calles del centro, su mente le lanzaba en estampida un montón de preguntas relacionadas con el hecho de si ¿Se habría casado? ¿Tendría hijos? o si sería ya abuela...

Lo más probable era que sí, y a pesar de que no lo sabía con certeza, tan sólo deseaba de corazón que de verdad hubiera logrado ser feliz... En el fondo sabía que si, había sido así...

Con la mente y el alma inmersa en todos esos pensamientos; ese estado introspectivo contrastó con la absoluta realidad de que en aquel lugar, -quien quiera que lo hubiese diseñado- logró captar con una asombrosa precisión, la esencia de lo que ella había sido no sólo como escritora, sino también atrapar el tiempo; trozos de vida y de momentos...

Por fuera, el local tenía más apariencia de tienda de antigüedades que otra cosa, pero al entrar, las paredes en color que no podía ser otro más que el azul, dejaban al descubierto la creación de una atmósfera tan cálida como mágica. La verdad era fascinante encontrar libros, objetos y maravillosas pinturas, resguardadas en marcos de madera rústica, que albergaban en imágenes las historias que tantos años atrás de su imaginación se materializaron en palabras y tinta... Justo cuando apenas comenzaba a descubrir que su vocación sería escribir.

Un guante blanco de seda, dibujos diversos en carbón y acuarelas de un niño y una niña pequeños jugando con toda la inocencia en la playa... Libros abiertos en los que resaltaba alguna página con un manuscrito a mano... Cartas, trozos de canciones, brújulas que en otro tiempo marcaron el camino hacia algún sueño compartido y no cumplido; así como litografías que atrapaban la nostalgia de otros días grises; al igual que los discos antiguos y las postales con sus pequeñas frases tan profundas... Todo eso que como visitante, de alguna manera le llevó dentro de la realidad de ese espacio irreal, a reencontrarse de nuevo con ella en el tiempo aunque no estuviera ahí.

...El viaje terminó... Abrió los ojos y ya estaba de nuevo en casa. Era ya otro día, las primeras horas de la mañana de un día normal de entre semana, cuando aún no pasaban todavía esos treinta años; pero que igual le hicieron despertar con una sensación de pesadez en el alma y la mirada empañada; porque sabía que lo único real, era que tal como lo pensó cuando se despidieron, jamás la volvería a ver.

No estaba triste... Quizá era un sentimiento mucho más profundo, tal vez el que podría explicarse bajo el argumento que muy poca gente entiende, cuando la prueba de amor más grande, es que por convicción propia y sin afán de sacrificio alguno, se deja ir a alguien tan querido e importante para que sea feliz.

Las historias siempre pueden escribirse de mil formas distintas y los sueños ser tan reales que dan pie a la posibilidad de un reencuentro en el tiempo; y aunque en el mundo real, que eso sucediera era tan improbable como imposible; cuando se incorporó para volver a sus actividades diarias, sin olvidarse de ese sueño tan mágico durante el transcurso de las horas, lanzó en silencio una oración al viento, así como la idea de que si en esta vida, volver a verla ya no era posible, en otra ojalá si sucediera, ojalá volvieran a coincidir bajo otras circunstancias, para de la manera más amorosa posible, volver a conocerse, compartir y aprender un alma de la otra, en otro espacio, tiempo y lugar.

De sueños extraños e imposibles...

on sábado, julio 15, 2017

Viernes 7 de Julio, 2017.

2:36 am... Y por fin me tomo un respiro para estar aquí, para escribir... Quería hacerlo desde en la mañana, pero como siempre sucede, las circunstancias que prevalecen durante el día no permiten que me dé esa pausa, que hoy en particular tenía tantas ganas de hacer para compartir un sueño que tuve y que me ha tenido pensando durante todo el tiempo de este Viernes.

Siempre que tengo un sueño lindo o que se queda en mi cabeza la mayor parte del día, trato de escribirlo para que no se pierda en el olvido... Es una costumbre linda que tengo y me gusta; aunque en esta ocasión, a pesar de que se trata de algo poco factible en mi vida, un tanto irreal y hasta descabellado, tuvo una parte hermosa que es precisamente lo que propicia que valga la pena atraparlo en letras.

Como tantas veces sucede, la madrugada previa al sueño no me fui a la cama pensando en nada relacionado con eso... Tal vez por eso pienso que sea un deseo del subconsciente. El caso es que las últimas horas de mi día (ya bien entrada la madrugada, porque actualmente trabajo hasta tarde), lo único que hice fue tomar un baño y leer un mail que me desconcertó por completo porque era de alguien quien ha sido una persona importante en mi vida, pero que en su mensaje me expresaba una percepción errónea.

El caso es que luego de responderlo, me fui como si nada a dormir, y cuando me tocó cerrar los ojos en el mundo real, para viajar al país de los sueños, fue como llegar de pronto a vivir un día en la vida de una mujer que si era yo, pero, no sé como explicarlo.... Era algo así como si la existencia fuera una especie de película, o realidad alterna en la que se tiene la posibilidad de vivir una de las tantas opciones que tal vez en el mundo real no sucedería, pero que podría ser posible si hubiese tenido otras circunstancias o hubiese tomado otro tipo de decisiones.

Tal vez no me dé a entender muy bien que digamos, pero en este momento en que empiece a describir lo que soñé, para quien me lea, considero que será más claro.

En el sueño yo iba en una camioneta con un hombre que desconozco y jamás he visto. Al parecer era mi marido (WTF???)... Por su apariencia y por la forma en que íbamos en el vehículo a toda prisa, supongo que era como una especie de narcotraficante. No íbamos huyendo, pero en el instante que yo cobré conciencia de que yo misma era parte de esa realidad; en mi interior, había algo que me hacía saber que estábamos mal; no sé si una discusión o algo por el estilo, pero él se veía molesto y yo bastante incómoda.

Luego de transitar durante un buen rato por varias calles y avenidas de la ciudad, en un punto del camino, este hombre desconocido, se desviaba hacia la casa de mi abuelita (quien ya falleció); y al llegar ahí se estacionaba y me pedía que bajara del vehículo; pero lo sorprendente del sueño sucedió aquí, porque al bajar, en la parte de atrás de la camioneta (que era de doble cabina), había tres porta bebés con tres niños pequeños que eran mis hijos.

Yo me bajaba con los tres bebés que no supe si eran niños o niñas... Sólo recuerdo que entraba a casa de mi abuela, quien ya me estaba esperando y cuando descubría las mantitas de cada uno de los porta bebés, veía que los niños eran demasiado pequeñitos, casi, casi como si hubiesen sido prematuros.

Hacía mucho calor y yo como madre inexperta, al intentar secar el sudor de la carita de uno de los bebés, propiciaba que la toallita de papel se le adhiriera por completo al rostro y comenzaba a desesperarme porque sentía que se iba a asfixiar. En ese instante entraba mi abuela al rescate, quien tras pronunciar la frase: "Déjame a mi", aparte de darme a entender que ella se haría cargo del asunto, ponía en evidencia mi poca experiencia e inutilidad como mamá.


Los bebés eran hermosos e inspiraban tanta ternura... Así que pasado el incidente y tras ponerlos confortables, dentro del sueño mi abuela sacaba un biberón de cristal con una mamila extraña... Era algo así como un biberón de los que se usaban mucho tiempo atrás y por el tamaño del mismo, era evidente que se disponía a alimentar a los tres niños.

No sé si ahí desperté o es todo lo que recuerdo... A pesar de que fue un sueño sin coherencia lógica, sigue siendo un deseo no muy factible de realizarse para mi, el ser madre. Mientras que por otro lado, el hecho de que haya sido mi abuela quien haya estado ahí para ayudarme a cuidarlos, simplemente obedece a que hasta el día de hoy, ella para mi ha sido la mujer más sabia que he conocido, y seguramente si de verdad yo fuera mamá, sin importar el número de hijos, los consejos y su experiencia serían sin duda invaluables y de gran utilidad para mi.

No creo que haya mayor misterio respecto a eso que soñé... Si alguien me preguntara ahora, en este punto de mi vida: ¿si me gustaría ser madre?, la respuesta desde el fondo de mi alma sería un contundente "Sí", pero en circunstancias distintas a las del sueño y no precisamente con un marido al lado.

De verdad lo digo, es algo que por dentro me encantaría, que representa un sueño hermoso, pero que dadas las circunstancias actuales lo veo poco factible -y ya lo he dicho en otras ocasiones también- cada vez más lejano de mi vida.

A lo mejor es algo que está ahí, latente, pero no depende de mi... Yo en este momento digo no, pero sólo Dios sabe, y como dije al inicio, quise nada más escribirlo, porque los bebés, aunque pequeños eran hermosos; al igual que las sensaciones indescriptibles que provocaron en mi interior.

Alguna vez alguien me dijo que porque me exponía tanto al publicar en el blog cosas tan personales, y hoy al escribir sobre este sueño recordé esta pregunta y que yo no lo veo así. Este espacio virtual desde un inicio comenzó a conformarse con transcripciones de páginas de mi diario personal, el que llevaba en un cuaderno, en tinta y papel. Conforme pasó el tiempo se fue nutriendo de otras cosas que me interesaban: pero creo yo que después de tanto tiempo, llegó un punto en que entendí que al compartir las cosas que pienso y siento, incluso las que sueño, de alguna manera me pueden acercar a alguna otra persona a quien quizá le esté pasando lo mismo o simplemente se identifique con mi forma de percibir el mundo y eso es un regalo, tanto para ese alguien que no conozco, como para mi.

Es por eso que quise escribir esto... Hablar de lo que me pasa y siento es mi trabajo, aquí en este mundo, por si alguna mujer en circunstancias similares se identifica con mi sueño extraño e imposible, o simplemente imaginar a esos bebés tan pequeñitos le regala a quien me lea, una visión imaginaria plagada de ternura y de un sentimiento de infinito amor incondicional; entonces mis letras habrán tenido un propósito más valioso que el de compartir y entretener.

Gracias por esa visión tan hermosa, como lejana y gracias a quienes al leerme me permiten compartir un sueño.

Hablar CONTIGO...

on martes, julio 11, 2017

En casa ya después del trabajo... Es de madrugada y adoro este espacio en silencio, porque aparte de ser el momentito del día que me tomo para mi misma, puedo platicar en letras CONTIGO también.
La mayoría de las cosas que te cuento tú ya las sabes, pero al escribirlas, algo en mi interior me hace sentir más cerca de TI.
Buena Madrugada

Amor

on lunes, julio 10, 2017

El amor es el mismo que has llevado siempre dentro de ti.
Sólo cambia la forma del cuerpo en quien lo depositas.

Lunes de regalar belleza a tu vida

on lunes, julio 03, 2017

Como todo Lunes, los inicios cuestan... Es difícil despertar en la mañana y dejar la cama cuando estás soñando algo lindo, los últimos minutos del día anterior en que tuviste por fin tiempo para estar con la gente que quieres o simplemente hacer lo que te gusta y por cuestión de trabajo y responsabilidades no puedes... O porque simplemente se acaba el espacio para esas charlas, para caminar sin prisa, para disfrutar del atardecer y se tiene que regresar temprano a casa y por ende, de nuevo a la realidad.

Hace poco menos de un mes, hablaba en el blog de ¿cuánta belleza hay en tu vida?, haciendo referencia a esos instantes que cada uno de nosotros destina para llenar nuestra alma y darle a nuestra existencia una dosis de cosas bonitas, a través del arte, y todo aquello que nos hace sonreir o implica algo lindo y agradable para los sentidos.

En ese entonces yo comentaba que es muy necesario hacer eso, sobre todo en nuestro día a día, pero pienso que también hay que tener disposición para que dentro de todo lo negativo y realista que nos rodea, podamos aprender a ser capaces de abrir el alma y buscar en lo cotidiano ese tipo de cosas... 

En este segundo día de un mes nuevo, y de una semana que recién comienza, tal vez estés demasiado ocupado, tal vez exista alguna circunstancia en tu vida que te preocupa, que te da miedo o que simplemente no puedes resolver... Habrá tal vez quien tenga el corazón roto, o esté enojado o distanciado de alguien a quien ama, y fue precisamente con esa idea en mente y retomando un poco lo que ya habíamos platicado sobre llenar nuestro corazón de cosas lindas y especiales, que el post de hoy quise dedicarlo para ayudar (a cualquier persona que pase por aquí), a que se olvide un poco de todo eso y regalarle belleza a través de algunas imágenes y videos que es imposible ver sin esbozar una sonrisa y que al mismo tiempo vienen a recordarnos que cualquier cosa o sentimiento que nos agobie, es si no insignificante, algo mínimo, si lo ubicamos en un punto respecto a todo lo que el mundo nos regala y a veces nos olvidamos de mirar...

Eso es lo único que quiero hoy... Que sin importar la hora del día en que descubras estas letras; en el momento en que lo hagas sonrías y recuerdes que el mundo, aunque sea un lugar caótico, es maravilloso y la vida, aunque no sea nada fácil para nadie, es una experiencia extraordinaria.

Somos privilegiados y es una gran bendición que nos haya tocado estar al mismo tiempo en este espacio y época.

Que tengas un gran inicio de semana y que todo lo que verás a continuación además de provocarte una sonrisa, te alimente el alma...

¡Buen Inicio de semana!
Soñando con volar hacia donde nos lleven los sueños...


De ellos aprendemos que la felicidad depende de uno mismo...

Tiburón Ballena


Alimentando Mantarrayas en el acuario

Bebé Mapache



El mundo, nuestra casa y un lugar maravillosamente hermoso

Una experiencia hermosa con Colibríes
La belleza de las distintas especies


Colibrí roncando


Música y mascotas

Arcoiris en el mar

Hilos que entretejen la esencia de lo que llevamos por dentro

Perro callejero jugando bajo la lluvia.

Continuará...

Destino o Casualidad

on sábado, julio 01, 2017

Ella iba caminando sola por la calle
pensando "Dios, qué complicado es esto del amor"
se preguntó a sí misma cuál habría sido el detalle
que seguro Cupido malinterpretó
Él daba como cada noche vueltas en la cama,
sonó de pronto una canción romántica en la radio,
quizá fue Michael Bolton quien metió el dedo en la llaga,
y como le faltaba el sueño fue a buscarlo...
Los dos estaban caminando en el mismo sentido
y no hablo de la dirección errante de sus pasos
él la miró, ella contestó con un suspiro
y el Universo conspiró para abrazarlos
Dos extraños bailando bajo la luna,
se convierten en amantes al compás
de esa extraña melodía, que algunos llaman destino
y otros prefieren llamar, casualidad...
Y él le preguntó al oído
Mi amor, ¿dónde estabas?
durante todo el tiempo que yo te busqué,
ella le contestó: lo siento, es que estuve ocupada
aunque para serte sincera, ahora no entiendo en qué
La noche se hizo día, pero no se fue la luna
se quedó a verlos apoyada en el hombro del sol,
alúmbrales con fuerza, y brilla todo el día
y cuando llegue la noche, yo sellaré su pasión
Dos extraños bailando bajo la luna,
se convierten en amantes al compás,
de esa extraña melodía, que algunos llaman destino,
y otros prefieren llamar, casualidad...
Y bailan sin que les importe nada, que suceda alrededor...
Y bailan y la gente que les mira va creyendo en el amor
Dos extraños bailando bajo la luna,
se convierten en amantes al compás,
de esa extraña melodía, que algunos llaman destino,
Y otros prefieren llamar, casualidad...
Y otros prefieren llamar, casualidad...