Rosas En El Desierto

on domingo, marzo 24, 2019
Aracely salió de casa mucho antes de que el sol llegara. Era necesario así todos los días, para poder llegar a tiempo a la primer clase en la preparatoria, en el plantel que le quedaba a poco más de una hora de camino.

Salió apresurada, pero aún estaba en tiempo. Llevaba sobre la espalda la mochila, y en el hombro izquierdo su bolso de mano; pues desde hacia poco más de un año y luego de sus clases, su rutina incluía un turno vespertino en una fábrica ensambladora de partes para auto, en un turno de las tres de la tarde hasta la medianoche... Era por esa razón que durante el día no había mucho tiempo para pensar.

La vida, sobre todo en los años recientes no había sido nada fácil para Aracely; pero no obstante eso, era justo en ese espacio de madrugada que ella aprovechaba para soñar despierta. Casi a diario, de camino a la zona centro, mientras sus pies la desplazaban a paso apresurado, su mente volaba a otro tiempo y espacio... A días indeterminados que no tenía ni la menor idea de cuándo llegarían, pero en los que algo si era seguro: ella tenía ya una carrera terminada y por ende, una mejor calidad de vida.

En esa mezcla de imágenes del presente y ese futuro imaginario que le gustaba pensar que con su esfuerzo día a día ya estaba construyendo, de pronto se asomaban también algunos recuerdos de hacía ya algunos pocos años. Casi siempre, cuando llegaba de madrugada ya a la zona del Centro Histórico, donde tomaría el siguiente transporte rumbo a la escuela, recordaba siempre a Esmeralda, su mejor amiga. Ambas, por vivir en la misma colonia, crecieron juntas, prácticamente habían sido como hermanas y se acompañaban una a la otra cada mañana rumbo a la escuela; hasta que un día cualquiera, de esos en que aparentemente nunca pasa nada, Esmeralda desapareció y nunca más nadie volvió a verla más que en las fotos impresas que hablaban de su desaparición y los intentos de su gente por localizarla.

Fueron días muy oscuros después de que pasó eso. Aracely recordaba que a pesar de la intensa búsqueda, nunca pudieron encontrarla; los padres de su amiga de ser unas personas amables, se volvieron desconfiadas y de alma marchita. Un año después de que las investigaciones y toda pesquisa se volvió en vano, la familia completa de Esmeralda se fue de la ciudad a su pueblo de origen y a la par de una casa abandonada y triste, la gente de ese barrio donde ellas crecieron, comenzó a vivir con miedo.

Una sensación extraña le oprimía el pecho a Aracely cada vez que pensaba en eso. Ella no quería ser como todo el mundo, y a la par de prometerse a si misma que le echaría todas las ganas a la escuela para salir adelante (tal como era el plan entre ella y su mejor amiga); trataba de sacarle la vuelta a la tristeza; pero sobre todo al miedo, y por eso, cada vez que atravesaba por la avenida principal, antes de llegar a la terminal del transporte; recordaba que infinidad de veces pasó por ahí con Esmeralda, para quien de cuando en cuando, su pasatiempo favorito era atravesarse corriendo de un extremo a otro de la acera, cuando el semáforo estaba en verde y los autos a una distancia más o menos considerable, mientras Aracely le gritaba desde el otro extremo: ¡Te atraviesas como burro!

No podía evitar sonreír cada vez que su mente le traía al presente esa memoria; pues aunque había pasado mucho tiempo ya, al pasar todos los días por ahí, casi creía verla todavía al otro lado de la calle botada de la risa y bailando en la esquina celebrando la audacia de haberle ganado al tráfico.

Pero fue precisamente la ausencia de vehículos lo que trajo a Aracely de vuelta a la realidad. Eran ya poco más de las seis y media de la mañana y mientras cruzaba la acera aún con el semáforo en verde, se percató de que tampoco había gente en las calles y hasta la terminal del transporte lucía desierta.

Lo primero que pensó fue que quizá había exagerado con la prisa y por eso llegó hasta ese punto demasiado temprano. Miró el reloj atado en su muñeca izquierda y confirmó que no era así. Al contrario, ya era tarde, por eso era todavía más extraño que ni en las aceras ni por la avenida hubiera el menor indicio de gente o vehículos dirigiéndose hacia alguna parte.

Desconcertada y aunque las manecillas del reloj indicaran que el tiempo seguía avanzando, ella se quedó sin saber que hacer por un momento. De pie, en la terminal del transporte público, se dio cuenta que su teléfono celular tampoco tenía señal alguna y no supo ya más que hacer... Lo único que se veía a lo lejos era el viento que arrastraba los resquicios de papeles y basura desperdigados en algunos rincones; y aunque ahora si ya era tarde, decidió esperar a que pasara algún autobús de pasajeros, pues era la única forma en que podría llegar a su destino.

No sabía porque, pero se sentía nerviosa e intranquila... Trato de serenarse y comenzó a buscar sus audífonos para escuchar un poco de música mientras esperaba de pie en esa acera. En eso estaba, cuando una sensación de textura afelpada le rozó a la altura de las pantorrillas, y al volver la mirada hacia ese punto, descubrió que un perro que para nada le resultaba extraño, se alejaba agitando de manera amigable su cola, después de haberse encontrado con ella.

Sin saber porque, Aracely lo siguió. El color del pelaje, tanto como la estatura del cachorro le resultaba bastante familiar; así que no dudó en ir tras sus pasos. A pesar de que las calles estaban aún oscuras y algunas parcialmente iluminadas, no le resultó difícil seguirle el rastro. Fue así, como después de atravesar varias cuadras y callejones solitarios, que llegó hasta donde comenzaban las vías del tren.

El perro se detuvo justo ahí, a unos cuantos metros de distancia, un poco como si quisiera cerciorarse de que Aracely lo seguía todavía. Fue en ese punto, donde ella se dio cuenta que se trataba de "El Duque", una mascota que fue parte de su familia, casi cuando había sido niña, y se perdió por esa época también.

Con la certeza absoluta de que se trataba de él, con mayor razón quiso seguirlo. El perro se adentró por ese paraje desierto, siguiendo el recorrido de las vías, y Aracely aceleró su paso en un intento por no perderlo y alcanzarlo.

La zona no le era desconocida, pues infinidad de veces pasó por un costado a bordo del transporte colectivo, pero le causó extrañeza ver que el perro llegó hasta un punto donde terminaban las vías y se abría paso un enorme desierto.

A pesar de la penumbra, el camino era visible. Al perro lo perdió de vista, pero tras a travesar por algunos matorrales desérticos y dunas no muy altas, descubrió recortada contra las luces lejanas de la ciudad, una silueta femenina que también le resultó bastante conocida.

A medida que se acercaba, quiso iluminar su camino con el reflejo de la pantalla de su celular, pero la luz era demasiado tenue; sin embargo los escasos metros que la separaban de esa persona -quien quiera que fuera- cada vez le acrecentaban una mezcla de sentimientos encontrados porque en el fondo de su alma algo le decía que aquella mujer era su amiga Esmeralda.

Estando a escasos segundos de comprobarlo, todo lo que veían sus ojos parecía confirmarlo. La misma estatura, el cabello suelto y oscuro  más abajo de los hombros... Lo único extraño era que llevaba puesto un vestido blanco que resplandecía aún más bajo el reflejo de la luna que a esa hora de la madrugada aún brillaba sobre un cielo despejado, con total intensidad.

Aracely le tocó el hombro, y justo cuando la llamó por su nombre despertó...

Sobresaltada y con una infinita tristeza en el alma, Aracely se descubrió a si misma, todavía muy cerca de casa, pues sin saber como ni en que momento, se había quedado dormida sentada sobre una enorme piedra, al costado del camino de terracería por el que todos los días a primera hora tenía que atravesar...

A toda prisa tomó de nuevo su mochila y la bolsa. Se colgó ambas y comenzó a caminar a toda prisa (porque ya era muy tarde), no sabía si era de noche o de día, pero a pesar de que avanzó en dirección del camino que ya conocía no veía por ningún lado algo de la zona que le resultara conocido; y por el contrario, sus pasos solamente la iban adentrando cada vez más a la misma zona desértica que había visto en su sueño...

Tal como si supiera lo que iba a encontrar, siguió de frente, pero esta vez, dunas adentro, encontró si a Esmeralda otra vez, de pie y a espaldas de ella, pero lo desconcertante fue que a diferencia de su sueño, ahora estaban también muchas otras mujeres de las más diversas edades, estaturas y complexiones, apostadas en distintos puntos de ese paraje desértico.

Aracely no quiso ni siquiera verlas... Empezó a correr, y aunque ninguna de ellas se movía o le dirigió palabra alguna, su mente y su cuerpo se concentró en intentar esquivarlas y salir de ahí lo más pronto posible.

Con el corazón latiendo muy de prisa y sintiéndolo casi en la garganta, no supo por cuanto tiempo estuvo corriendo, pero la velocidad en sus piernas y la adrenalina la llevaron hasta un punto donde una barda de metal bordeaba todo el terreno. Supo que se trataba de una especie de balla que a la par de cercar un terreno, en el extremo opuesto se utilizaba para colocar publicidad; y eso era lo menos importante, porque su alma dio un respiro de alivio al descubrir un par de orificios por los que se colaban haces de luz.

Aracely se asomó por el más grande de ellos y descubrió que era ya de día; y mientras pensaba en como encontrar un hueco que le permitiera cruzar hacia ese lado, de lo que nunca se percató fue que en el extremo opuesto de esa pared de metal, era su rostro el que estaba plasmado.
Aracely era una más de esas rosas que se quedaron para siempre atrapadas en el desierto. Hubo un día en que ella tampoco regresó ya a su casa, pero aún no lo sabía, y en apariencia estaba condenada a repetirlo todo, una y otra vez, hasta que un día se cansara y se quedara de pie junto a todas esas mujeres y niñas, al otro lado de la barda, en espera de que se haga JUSTICIA.
Es triste pensar que tal vez eso nunca suceda, que sea mucho más fáctible que el viento del desierto arrastre por las calles los miles de boletines y pesquisas de extravío de miles de mujeres y niñas, que tal vez tú y yo nunca conocimos, pero que nos duelen tanto o igual que una hermana, una amiga, una hija o sobrina.

Mientras las bardas y postes de la ciudad se llenan cada vez más de rostros que nadie más ha vuelto a ver de frente, el sentimiento de impotencia es colectivo y se extiende a lo largo y ancho del desierto, pero también por ríos, montañas y carreteras de otras fronteras, por las que tal vez no esté en nuestras manos evitar que las rosas con espinas se sigan expandiendo...

Justicia suele ser una palabra tan utópica como ambigua que en el presente puede no estar tampoco a nuestro alcance; pero mientras todas esas chicas como Aracely esperan a que se transforme en un verbo más que en un adjetivo, cada uno de nosotros, lo que si podemos hacer es un espacio en nuestros pensamientos y oraciones en cada inicio y final del día, para quizá ayudar así a que liberen sus espinas en la tierra y encuentren poco a poco el camino hacia la LUZ

Fotos (a excepción de la No. 3): Martha Mendoza

El arte de soltar.

Parejas que no son felices y siguen juntas...
Trabajos que amargan la existencia, amistades tóxicas, familia que coarta la libertad, etc.

Hay tantísimas situaciones y personas que nos rodean y empeoran nuestro bienestar, y aún así, a veces nos empeñamos en seguir aferrados a ello.

La vida es tan cambiante y ofrece tantas cosas nuevas, que aferrarse a algo que no funciona, es conformarse con una calidad de vida que podría mejorar si supiéramos dejar que la vida fluyera de forma natural.

¿Y tú cuando vas a soltar?

Orgasmo

on miércoles, marzo 20, 2019

El orgasmo de una mujer no se obtiene cuando le quitas la ropa, o cuando tocas su cuerpo.

El orgasmo de una mujer comienza cuando le mandas un mensaje,
cuando eres su primera sonrisa del día.

Comienza cuando la ves,
y en vez de hablar sobre ti y tu día, la escuchas, atiendes sus problemas, sostienes su mano, la miras a los ojos, en lugar de quedarte en el celular.

El orgasmo de una mujer no comienza sin ropa,
ni en la habitación de un motel,
comienza en las pequeñas cosas, hay veces en que ni siquiera involucra el sexo, puede ser la cercanía física, cuando sabes que la necesita, y que no le permite a nadie más.

El orgasmo puede ser, una charla profunda o una tarde de risa, aquella broma que hiciste y la hizo reír, cuando su alma, lo único que quería, era llorar.

El orgasmo, depende del estado de ánimo.
Puedes cogértela, "hacerle el amor", follártela, (o como le quieras decir), pero la intimidad va más allá de la simple idea de la penetración (una idea muy masculina -por no decir machista- y por ende, demasiado limitada), es jugar con su cuerpo, y su alma, es tocarla por dentro y por fuera.

Es saber que están en libertad, aún entre cuatro paredes.
El orgasmo no es una habilidad física, es sensibilidad emocional.

No es sostener su cabello y hacer que se sienta protegida,
no es apagar las luces y que se sienta insegura.
es simplemente acariciar su alma (más allá de su cuerpo) y sacarla a bailar.

Ilustración: "Dánae" | Gustav Klimt (Óleo y oro sobre lienzo, 1907)

Almas

on lunes, marzo 18, 2019
Dicen por ahí... Que las almas que se encuentran y se reconocen, nunca se sueltan; ni con la distancia, el silencio; ni con las vueltas que da la vida...

¡50 Años de Ti!

on lunes, marzo 11, 2019
Hoy es tu cumpleaños No. 50... Sí, ya sabemos que te fuiste hace ya algunos años atrás, pero quienes aún estamos aquí lo recordamos año con año y sigues siendo parte de nuestras vidas en los días normales.

Este año, en lugar de escribirte una carta, pasamos inmersos alrededor de 3 semanas preparando la edición de nuestra revista dedicada a tu memoria. La verdad ha sido todo un reto seguirla editando, pero cada madrugada, cuando ya es posible ver el resultado final, y previo a oprimir el botón de "publicar", es una sensación muy linda la que se experimenta cuando se tiene la certeza de que como fans hacemos todo lo posible por mantener vivo tu recuerdo y tu legado.

Sé que no soy la única, que hoy estarás -como siempre- en la mente y el corazón de tantos fans que conozco y otros tantos que son nuevos y no he visto nunca; pero tengo muy claro que donde quiera que estés te llegan por igual los pensamientos y emociones de cada uno de nosotros y no puedo evitar imaginar como sonríes...

Ese es el mejor regalo de ti, hacia tus fans.... Ojalá tanto a ellos como a ti, les guste esta revista y esperamos seguir reinventándonos para que esta aventura editorial, que también es un puente entre el tiempo y el espacio que te separa de nosotros, prevalezca por mucho, mucho tiempo.


¡Feliz Cumple donde quiera que estés!
🎂

Saludar en Letras

on miércoles, marzo 06, 2019
No ha habido mucho tiempo para escribir, pues Marzo me sorprendió de pronto inmersa en tantas cosas, que a veces cuando termina el día, me recuesto en mi cama y la espalda me truena por el cansancio y la adrenalina de pasar cada uno de los días de manera muy intensa.

Es en ese momentito, a oscuras y en silencio conmigo misma y mis propios pensamientos, que es cuando siento que al menos por unas horas me bajo de este carrousel que va una velocidad impresionante y es cuando extraño venir aquí, a conversar en letras, a compartir cosas interesantes que me asombran y también hablar de las cosas que me llenan el alma y sólo se pueden contar a quien sea muy cercano en una charla de esas que pueden durar horas y donde queda fuera todo lo trivial.

Esta mitad de semana quise darme un tiempo para eso. A plena luz del día, cobijada por los rayos del sol que parecen haberle dado un respiro a los días finales del invierno, he venido para contarles porque me he desaparecido un poco y también para hacerles la pregunta simple, pero tan profunda de siempre: ¿y tú cómo estás por dentro en este momento?

El domingo pasado me hicieron reír tanto, que a pesar de la vorágine de cosas que caracteriza a cada uno de mis días, me lleva a recordar el valor de los pequeños instantes, de buscar cada día en el transcurso de las horas, esos pequeños trocitos de felicidad y destinar por lo menos unos minutos del día para hacer lo que realmente nos apasiona o nos hace suspirar.

Por eso estoy aquí, y aunque no te pueda ver a ti a los ojos, me detengo por un momento para preguntarte por lo que tú llevas en el alma en este instante que nos hemos encontrado, y si llegara a hacerte falta regalarte un suspiro. Listo para ser utilizado cuando menos lo pienses y esperes en un día que sea rutinario y en apariencia igual a todos los demás.

Hay tanto por contar, y espero pronto terminar los pendientes editoriales en los que he pasado la mayor parte de mi tiempo libre, para venir y que charlemos como siempre en palabras, y que son lo que desde siempre ha ido matizando estas Páginas Sueltas y de Colores.

Donde quiera que estés, espero que tú también estés viviendo estos días y el presente de manera tan intensa, para que la próxima vez que nos encontremos todo lo que compartamos nos llene el alma.


¡Buena Mitad de Semana y nos leemos pronto!

Sueños

on martes, febrero 26, 2019
Hace un rato le pregunté a Dios: ¿Qué hago con los sueños que aún están llenos de ti?

Hoy volviste a aparecer ahí otra vez...

Estoy Viva

on lunes, febrero 25, 2019

"Estoy Viva"
Alejandra Guzmán | Ahmed Barroso | Beatriz Luengo

Yo ya no tengo miedo de morir mañana,
ya no tengo planes ni de amar ni nada,
hoy sólo quisiera emborrachar mi alma, 
con la vida y con palabras...

Palabras que dibujen lo que quiero ser, mi karma,
palabras que produzcan en mi ser la calma,
palabras que me envuelvan y me lleven a la cama, 
palabras que no dejen a mi voz callada,
palabras que he contado, cantando mi pasado,
lo turbio de mi vida de repente, hoy se ve tan claro... 

Soy el bien, soy el mal, soy la vida,
una eterna rival o tu amiga, 
una fiera fatal, una loca de atar, 
celebrando al final, que estoy viva, 
celebrando al final, que estoy viva...

Me he vuelto la gitana de mi propio mantra, 
amo cosas simples como caminar descalza, 
hoy sólo quisiera emborrachar mi alma, 
con la vida, y con palabras... 

Con todos mis errores, mis viejas adicciones, 
tatuajes, cicatrices y más de mil amores, 
las cosas que se dicen ¡me vale una Chingada! 
no importa si ahora canto Pop, Reggae o una balada, 
hoy puedo equivocarme y nada lastimarme,
mientras tenga una almohada donde pueda desahogarme, 
todo lo que he cantado, contando mi pasado, 
lo turbio de repente hoy se ve tan claro... 

Soy el bien soy el mal soy la vida, 
una eterna rival o tu amiga, 
una fiera fatal, una loca de atar,
celebrando al final, que estoy viva, 
celebrando al final, que estoy viva...

Viva, viva, viva, 
 viva, viva, viva... Vivita...

En letras que me encantan...

on sábado, febrero 23, 2019
Soltera o con pareja me encantó leer esto el jueves pasado, de camino al trabajo (Aura Medina, describió perfecto lo que pienso y siento) .

Está padrísimo el libro.

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"En este periodo de mi vida, en el que por primera vez en muchísimo tiempo llevo casi un año sin pareja, he descubierto lo mucho que disfruto estar en control de mi vida, hacer las cosas que me gustan sin sentirme culpable de no estar con el otro. Planear mis viajes, ir con mi familia y disfrutar de amigos, de la gente que quiero y con quien me la paso muy bien sin sentirme culpable porque no estoy considerando a la otra persona. 

Disfruto mucho ir al cine y no tengo problema en hacerlo sola. Voy a ver la película, no a socializar. Amo las caminatas a mi ritmo, mis pensamientos, mis sensaciones. Amo estar conmigo. Y, sobre todo, sentir esa libertad de conectarme conmigo cada día y preguntarme: “¿Qué necesito hoy?”, sin tener que considerar a nadie más dentro de esta indagación. 

En este periodo he descubierto que no es un miedo a estar sola, porque nunca lo estoy: tengo familia, gente cercana, relaciones que me nutren. Este miedo tiene que ver con no encontrar a alguien con quien crear una conexión más profunda, con quien compartir momentos de mi vida que son importantes. Y lo hago, por supuesto que tengo amigos y amigas con quienes platico y paso las horas y, como ya lo dije, recibo mucho de esas relaciones. Pero el anhelo de una persona con quien despertar, si no diario, sí en las mañanas especiales, o con quien pasar los domingos ociosos haciendo algo tan simple como cocinar solos o con amigos, caminar por algún lugar bonito, ver películas o sólo estar.

Confieso que eso sí me atemoriza. Este periodo de solitud que hoy vivo es rico, me está sirviendo para organizar mi vida y retomar caminos que había dejado. Pero, como dije al inicio de este capítulo, no quiero vivir en la resignación respecto a ningún tema, ni pensar que debo conformarme a vivir sin la pareja que anhelo, a aceptar algo que sea menos que para no estar sola, sólo porque tengo cierta edad; no, no creo hacerlo.

Aceptaré lo que me toque, pero siempre trabajaré e iré a donde tenga que ir en mi interior para transformar lo transformable".

Carta Abierta para Yalitza Aparicio y Marina de Tavira

on miércoles, febrero 20, 2019
Hay muchos temas que no he comentado en el blog por falta de tiempo. Uno de ellos y que considero muy importante, previo a los Oscares y por todo el revuelo que ha provocado es todo lo que está sucediendo con Yalitza Aparicio, la chica Oaxaqueña que se ha vuelto internacionalmente conocida gracias a la película Roma de Alfonso Cuarón.

No voy a hablar de la película, e independientemente de si ya la vieron o no, de si les gusta o les pareció aburrida, desde hace días yo tenía la intención de escribir en concreto sobre Yali, quien a pesar de todas las críticas y comentarios racistas, misóginos y denigrantes, habemos muchos mexicanos quienes nos sentimos enormemente orgullosos y felices de todo  cuanto le está sucediendo.

Hoy por la mañana muy temprano, una de mis mejores amigas me etiquetó una carta hermosísima, que reseña en parte algo de lo que yo quería decir y que en esta mitad de semana me tomo el atrevimiento de republicarla porque, contrario a lo que mucha gente piensa, desde la aparición de esta joven maestra de primaria en la película que fue lanzada en la plataforma de Netflix, ella ha sacado lo peor, pero también lo mejor de muchos de nosotros como mexicanos.

En lo personal a mi me cae súper bien, porque viendo todo cuanto le ha sucedido y la manera como se expresa, pero sobre todo, la elegancia y la educación con la que ha respondido a los severos comentarios de algunas personas que más allá de si son figuras públicas o no, es lamentable decir que son paisanos nuestros; uno se da cuenta de la sencillez y grandeza del espíritu de esta chica, cuya belleza (sí, ella es hermosa aunque muchos opinen lo contrario) es evidente desde su interior.

Estamos a unos cuantos días de la entrega de los premios de la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas, y de verdad, de verdad todos estamos muy nerviosos y esperando ese momento magico que de sólo imaginarlo, a mi me dan ganas de llorar de emoción... Yalitza se lo merece y de verdad que increíble que todo esto le esté sucediendo.

Mientras se llega la ceremonia de entrega, los dejo con esta carta tan hermosa que me hizo sonreír esta mañana, porque expresa, justo lo que muchos mexicanos (muy aparte de los que discriminan por envidia), sentimos y nos encantaría decirle.

Yali: Te mereces todo lo que estás viviendo, y habemos muchos mexicanos que sí, estamos muy orgullosos de tí. ¡Mucha luz en la entrega de los Oscares!
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Carta Abierta a Yalitza Aparicio y Marina de Tavira

Yalitza: honestamente, llevo semanas conteniendo el deseo de contestar cada uno de los comentarios racistas, clasistas, entre otros, que te han enviado por redes sociales o en los que has sido etiquetada. Mensajes que están disfrazados de “humildes opiniones”, pero que no son otra cosa que comentarios cargados de agresividad y de ignorancia, ataques directos no sólo a tu desempeño como actriz (que ya los expertos a nivel internacional se están encargando de evaluar), sino también hacia tu persona, a tu color de piel, tus raíces..., lo que me hace sentir coraje y tristeza. Y esto incluso va más allá, pues se han metido en un terreno tan privado como el de tu mente y tu ser al cuestionar si mereces el reconocimiento, la gloria y la felicidad que gracias a tu esfuerzo y talento estás disfrutando en este momento de tu vida. Son tantos los mensajes; algunos explícitos y otros, simbólicos. Pero a fin de cuentas, todos son agresiones, ataques en toda la extensión de la palabra. 


Así que esta es la razón por la cual llevo muchos días pensando en ti. Me pregunto cómo te sentirás al enfrentar estos comentarios, cómo estarás sobrellevando este mundo que se te revela de golpe, con sus matices hermosos y con el lado oscuro del ser humano. Pensé que tienes a Cuarón, a Marina y que como ellos de seguro estás rodeada de personas inteligentes y sensibles que te están apoyando emocionalmente, así que concluí que escribirte estas palabras no era necesario, aunque después, reflexionando, recordé que muchas veces por más fuertes, inteligentes, activistas, cultas y revolucionarias que podamos ser las mujeres, desgraciadamente no alcanzamos a detectar ni a dejar de interiorizar las voces críticas que nos invalidan, nos atacan y, de alguna forma, logran colarse a nuestra mente haciéndonos sentir inseguras, logran instalarse en un lugar profundo de nuestro corazón y las creemos, comenzamos a cuestionarnos sobre si realmente merecemos el éxito, el reconocimiento, el bienestar, la prosperidad.... Y finalmente destruyen nuestros sueños. 

Es por esto que decidí alzar mi voz y unirla a esas otras personas que creemos que eres suficiente, que eres digna de ser visible, reconocida y si los expertos así lo deciden ser premiada. Porque, Yalitza, las voces que se empeñan en decirnos que por más que nos esforcemos nunca seremos lo suficientemente hermosas o valiosas o preparadas para tener éxito son voces históricas, son muchas y están por todas partes, nos golpean constantemente hasta someternos. Por ello, quienes nos rebelamos ante esas ideas represivas debemos de ser más, debemos de expresarnos más fuerte y desde todas las trincheras. 

Te escribo para expresarte mi solidaridad y mis respetos. Mira que atreverte a soñar en medio de la pobreza y del olvido no es fácil, hacer piñatas para costear tus estudios, salir de tu zona de confort e incursionar en un mundo completamente ajeno es admirable. “No sé expresar mis sentimientos”, le dijiste a Cuarón. “Mi familia no sabe cuándo estoy triste, enojada, o cuando he llorado”. Aquí vas a aprender, te dijo. Eso fue suficiente para ti. 

Hay quien dice que te interpretaste a ti misma, que eso fue fácil..., no les hagas caso, se atreven a criticarte por ignorantes y clasistas, pues tú no limpiabas casas, hacías piñatas, estudiabas para maestra. Y aunque así haya sido. Hay personas, Yalitza, que por más viajes que hagan no han conquistado el mundo más importante, que es el interior, y creen que aquellos que no lucen como ellas y ellos y, en cambio, lucen más bien como una mexicana promedio, seguramente limpian casas (un trabajo muy digno, dicho sea de paso). Ni siquiera se molestaron en averiguar quién eres o qué hacías, simplemente lo dieron por hecho. Te imagino ahí, actuando, tratando de parecer tranquila frente a treinta o cuarenta personas, entre micrófonos, productores dándote instrucciones, ruido, y tú concentrada, como toda actriz; incluso te esforzaste en aprender otra lengua, el mixteco, porque no lo dominabas. Te esforzaste, venciste tus miedos y nos regalaste una interpretación llena de emociones expresadas. 

Esta carta también la dirijo a ti, Marina de Tavira, que interpretaste a una mujer solidaria y humana en Roma, un personaje que sin duda alguna superas en la vida real, pues te vimos tomar la mano de tu compañera Yalitza, un gesto con el que parecías decirle: Estamos juntas, no tengas miedo. Y en cada gala incluso le traducías. Sabes, a veces creo que a la prensa amarillista le habría gustado verlas pelear, resentidas por la atención que ha tenido una o la otra, pero tú, Marina, rompiste con los paradigmas y has enviado un poderoso mensaje al mundo: sororidad. Gracias por hacerlo. Me llenas de emoción y esperanza, me haces creer que las mujeres juntas sí podemos, que hace falta ser más seguras de nosotras mismas, que sí hay espacio para todas, porque cuando ayudas a otro ser humano, tu luz no se disminuye, se multiplica.

Marina, además de estar viviendo tu sueño, de regalarnos una espléndida actuación, estás enviando un mensaje a muchas mujeres en el mundo: tenemos la responsabilidad de apoyar y vincularnos desde lo más profundo con las mujeres más desfavorecidas. Este compromiso se vuelve una maravillosa oportunidad de crecimiento personal, de satisfacción por hacer un mundo más equitativo para todas. 

Yalitza, millones de niñas y mujeres en todo el mundo estamos viéndote, nos haces creer que es posible, que podemos atrevernos a alcanzar nuestros sueños, creer que se pueden romper estereotipos. No sé qué esté pasando por tu mente en estos momentos. Te escuché decir que quieres ir a pueblos más desfavorecidos que el tuyo para promover el arte, sobre todo en los niños, ya que los padres creen que el arte es una pérdida de tiempo. También te he escuchado decir que no sabes si seguirás en la carrera de actuación. Pues bien, quiero que sepas que decidas lo que decidas hacer con tu vida, ya nos has dado una clase magistral de cómo tomar y crear una oportunidad y hacer realidad los sueños. Así que gracias, maestra Aparicio.

Marina y Yalitza, hermanas mexicanas, con mucho orgullo seremos testigos de su paso por la alfombra roja. Es importante que sepan que no van solas; al momento de bajar de la gran limusina, por favor, cierren sus ojos un segundo y sientan la fuerza y la compañía de millones de niñas y mujeres que en espíritu caminaremos con ustedes, porque así como cada mexicano y mexicana que triunfa en el mundo, ustedes también son dignas embajadoras de nuestros más grandes sueños. 

De todo corazón: ¡gracias! 

Frío en Febrero

on domingo, febrero 17, 2019
Cuando hace frío, uno sabe verdaderamente donde quiere estar y con quien.

Escribir TU historia

on lunes, febrero 11, 2019

Si pudieras visualizarte en el futuro, ya muy anciano o anciana, mirando en retrospectiva el pasado, la vida vivida: ¿Qué verías acerca de tu vida? ¿Cómo sería tu historia? ¿Qué podrías ver de tu infancia? ¿Qué te dejó tu infancia? ¿Cómo tu infancia empoderó tu adultez? ¿Y tu adolescencia y juventud? ¿Cómo fueron esos años? ¿Qué hiciste con ellos? ¿Cómo te prepararon para tu adultez y vejez?

En la etapa adulta: ¿Qué lograste? ¿Qué perdiste? ¿Qué ganaste? ¿Cómo fue tu vida de adulto? ¿Hubo dicha por los presentes vividos? ¿Perdonaste y aceptaste las heridas y dolores que surgieron en los diferentes momentos de tu vida? ¿Te permitiste vivir reconciliado con los demás y liviano de carga? 
Si te vieras en la vejez: ¿Qué emoción conectarías por tu vida? ¿Qué palabras te pudieras decir como agradecimiento y halago por la vida hecha?

Este es un ejercicio que nos invita a a ver el pasado y el presente. Resignificar el pasado para aceptarlo, y vivir el presente sin mochilas o pesos que nos hacen sufrir.

Tú escribes tu historia. Es doloroso ceder el lápiz para que otros escriban páginas por ti cuando te excusas para no actuar o justificar lo que hiciste. Escribir tu historia día a día, sin estar en automático, es un acto de responsabilidad contigo mismo y con quienes te rodean.

Tus acciones y emociones impactan a otros, escribe tu libro de vida con responsabilidad y amor. 

La Magia de La Energía Sexual

on viernes, febrero 08, 2019
Cuando se tiene una relación sexual con alguien comienza todo un proceso energético.
Principalmente los chakras raíz de ambos, se unen y desde esa intimidad las auras se funden, se fusionan para crear una gran energía áurica alrededor de ambos.

Al separarse, dejan una huella energética y kármica. Cuando más relaciones se tiene con una persona, más profunda es la conexión.

Por eso es que a veces recuerdas tanto a tu ex o al andante o con quien hayas intimado. Cambia tu vibración y creas lazos energéticos que los unen donde posteriormente se siguen trasmitiendo energía a nivel sutil.

En cada relación se adquiere parte de la energía del otro.
Si tienes relaciones con gente densa, inconsciente, carente de luz y amor, inestable; adquieres lo mismo.

Cambias a un paradigma en que nada te hace feliz aunque tengas muchas razones para serlo. Si la otra persona hizo algo que marcó su karma, también lo adquieres tú y eso atrae experiencias negativas.

Por el contrario, si tienes relaciones con alguien consciente, lleno de luz, de amor, y que mantiene su energía limpia, se genera un maravilloso intercambio de energía positiva para ambos individuos, además se elevan en amor y en consciencia.

La energía del amor y la sexualidad es tan grande y mágica que los hace vibrar tan alto, que llegan a un estado expandido de la consciencia.

Esa energía también queda en ti como nuevos códigos de luz.
Si te acuestas con una persona con pareja, en consecuencia adquieres la energía de esa persona y su pareja (y las parejas de su pareja).

Pero todos hemos tenido sexo casual, aventuras y/o locuras... Tranquilos, no hay culpables, sólo personas inconscientes y se puede cambiar cuando se decide.

¿Por qué atraigo a mi vida, personas cuyas relaciones conmigo son vacías, dolorosas y densas?
Primero: Por vibración, atraemos lo que somos.
Segundo: Por aprendizaje, la otra persona es un reflejo de ti, te mostrará tus sombras para que puedas reconocerlas y mejorar.
Tercero: Por conflictos internos. No te amas, no te valoras... (Relacionado con las anteriores).

En consecuencia te relacionas con personas de tu misma vibración.
Incluso puedes llegar a enamorarte de alguien así como Tú.

Encuentros

on lunes, febrero 04, 2019
Algo que llevo muchos años preguntándome y que en estos días recientes resuena con gran fuerza en mi alma en los instantes cuando me quedo a solas es: ¿el amor nace o se construye?

Infinidad de veces se lo he preguntado a mis muy contadas personas cercanas, en esas charlas profundas y sin prisas... Se lo he preguntado a Dios en el silencio, minutos antes de que el sueño y el cansancio me venzan; pero sobre todo: me lo he cuestionado yo misma cada vez que te miro a ti.
Hay días en que tu existencia me hace creer que conozco perfecto la respuesta; pero, cuando me quedo a solas con mis propios pensamientos me pregunto:

¿Quién determina que dos personas coincidan entre millones y desde puntos opuestos y distantes? ¿Por qué un beso a media playa puede ser capaz de quedarse marcado en tu alma del mismo modo que en los labios? ¿Por qué el amor a primera vista se vuelve tangible y puede materializarse en un encuentro dentro de un aeropuerto lejano? ¿Quién determina? que puedas vivir durante años en una ciudad, cruzando el mismo camino que alguien que no conoces y sin estar siquiera consciente de ello; en el tiempo y el punto que la vida considera como exacto, ponerte ahí... Justo al lado suyo....

¿Tú que me lees y no me conoces qué piensas acerca de eso? ¿Cuáles han sido los encuentros que han transformado todo eso que eres por dentro? ¿Te sucedió en un cruce de miradas durante una comida? ¿En una fiesta? ¿O quizá en un lugar público al que ni pensabas ir? ¿Te sucedió cuando descubriste en una simple fotografía un alma tan hermosa que te robó el corazón en un suspiro? 

Historias de amor existen millones... Pero nadie habla de las almas que aún no se encuentran, y sin estar en el mismo plano, se aman y se extrañan, aunque no puedan tocarse todavía...
No sé porque... Pero cuando me hago la pregunta que te mencioné al principio, de inmediato pienso en ellos... En ¿cómo es posible amar desde ya lo que aún no conoces?...
¿Eres tú un alma libre de esas? ¿Me he encontrado o no contigo?

Cuéntame en esta madrugada (sin haberme visto aún a los ojos) ¿Qué instantes han marcado para siempre el rumbo de tu existencia? ¿Qué pasa cuando sólo tu esencia se ha materializado dentro de un cuerpo y la de ese alguien que tanto extrañas y esperas tal vez aún no?

No hay versos, canciones ni tampoco historias que hablen sobre ellos.... Aunque dicen que el destino está escrito en las estrellas y los tiempos para cada encuentro son perfectos, yo celebro desde aquí y sin conocerlos, cada uno de los tuyos.

...Incluso los que han sido "desencuentros"... Te han puesto en el camino y orientan la punta de la brújula hacia donde posiblemente sea la dirección correcta.

Gracias por dejarme coincidir de madrugada por el mismo camino que en este instante presente tú transitas... Si aún no es el tiempo y todavía no nos hemos encontrado, prometo cada día intentar convertirme en una mejor versión.

¿Tú que me lees y no me conoces qué piensas acerca de eso? ¿Cuáles han sido los encuentros que han transformado todo eso que eres por dentro? ¿Te sucedió en un cruce de miradas durante una comida? ¿En una fiesta? ¿O quizá en un lugar público al que ni pensabas ir? ¿Te sucedió cuando descubriste en una simple fotografía un alma tan hermosa que te robó el corazón en un suspiro? 

Discernimiento de madrugada

on viernes, febrero 01, 2019
Ninguna herida en el corazón va quedarse abierta para siempre.
Ninguna persona, por más especial que haya sido, será lo jodidamente eterna como para volverse imposible de superar.

La vida es muy sabia y jamás se equivoca cuando te hiere y te obliga a ser fuerte.

Tampoco te aleja de aquello que tanto quieres y por lo que más sufres, si no es para darte algo mil veces mejor.

Los cambios siempre llegan por muy buenas razones, sólo permite que el universo haga lo suyo.

Buenas Noches. 🌜

Carta al Viento

on miércoles, enero 30, 2019

¿Alguna vez has imaginado que las palabras que salen de tu alma pueden convertirse en letras que se dibujan en el cielo?
Yo si... Así es como en lugar de papel, puede escribirse una carta al viento para alguien que ya está en el cielo; y en esta última madrugada del primer mes, yo quiero escribir una para ti Ingrid.

La verdad no sé si ya antes alguien lo hizo y te envió una... Supongo que las oraciones son también algo muy parecido a eso; pero a mi me gusta más pensar en que es algo todavía más especial, cambiar la hoja de papel en blanco por el espacio azul e infinito del cielo, porque es de alguna forma la única oportunidad que tendré para detener el tiempo y transgredir la distancia entre el espacio del lugar donde te encuentras tú y el punto desde donde cobijada con los rayos del sol, te escribo esto yo.

Han pasado más de 700 días; y aunque hace mucho no te escribo en letras, no he dejado de recordarte, de pensarte... Tal vez físicamente nunca te vi, pero fuiste una parte muy importante de mi vida porque a la distancia te hiciste mucho más presente que otras personas a mi cercanas; y llenaste mi corazón de muchas risas, buenas conversaciones y hasta de tu música, que era tan peculiar.

Siempre te pienso... Sobre todo en los instantes cuando tengo dudas... y me pregunto: ¿qué harías tú en mi lugar o que consejo me darías?, (tal como lo hacías cuando estabas aquí). En ocasiones, cuando también he estado triste, me acuerdo de la increíble capacidad que tenías para hacerme ver que no todo era siempre tan malo; y era entonces cuando me daba cuenta que las cosas que en ese entonces me agobiaban, eran cosa de nada, comparado con la batalla que de verdad tú estabas librando para retener tu vida, aunque fuera tan sólo un poco más.

Tantas veces me hablaste de eso con el corazón abierto; y a la par de la inmensa fortaleza de tu espíritu, tenías al mismo tiempo la facilidad de transformar en colores, cualquier cosa que estuviera teñida de gris.

Ese fue tu legado más valioso. Lo que conservo hasta ahora, envuelto con la cubierta de tu amistad sincera; y hoy, que se cumplen justo dos años desde que te fuiste, quise, a la par de darte las gracias por eso, plasmarlo en esta carta al viento que estoy segura podrás ver desde cualquier lugar en donde estés.

Tú mejor que nadie sabes lo mágico y especiales que para mi son las cartas, porque sin importar el motivo ni el lugar, (incluso ni lo que uses para escribirla); son como una especie de boleto de acceso para poder volver a conversar con alguien que en tiempo real y presente tal vez ya no se puede. Las letras son la manera más sincera de poder sentarme a conversar sin prisa contigo, tal y como si todavía estuvieras aquí.

Han pasado muchas cosas en todo este tiempo. La mayoría ya las sabes (pues nunca he dejado de hablarte), pero en esta carta que te escribo en silencio, con la voz de mis pensamientos, no tengo mucho para decirte, sólo que el mundo sigue siendo un lugar tan caótico, al que le hace tanta falta más gente como eras tú.

El espacio azul es tan inmenso como tu ausencia, y del mismo modo sirve para escribirte que aunque hasta ahora no ha sucedido; tengo muchas ganas de reencontrarme contigo en un sueño y darte un gran abrazo (ese que nos quedamos debiendo en esta vida). Tal vez no se ha dado porque estás inmersa ya en una nueva vida, en otro plano; (algo dentro de mi me dice que es así); pero también estoy segura que si echas un vistazo a ese lugar a donde van los suspiros y los pensamientos  de tantas personas, te darás cuenta que somos muchos los que te seguimos recordando y pensamos en ti, todavía como la primer persona a quien queremos contarle, cuando pasa algo importante.

Los días seguirán haciendo más grande la distancia que hay entre el tiempo que nos tocó compartir contigo y este presente del que físicamente ya no formas parte; pero si miras de cuando en cuando el punto del cielo donde se ubica este plano, encontrarás palabras hechas de nubes, que te harán saber lo muy amada que fuiste en vida -incluso por quienes no compartimos un lazo de sangre contigo- y lo mucho que te echamos de menos y nos vas a hacer falta,hasta que llegue el día en que se cumpla la promesa de volvernos a encontrar.

P.D: Ojalá pueda verte un día de estos en un sueño; pero mientras eso sucede, dale por favor a  Soraya un abrazo, igual de fuerte que el que te envío a ti.

Para Ingrid Florez (†).
Invierno 2019

El Amor Te Habla de Tú a Tú

on domingo, enero 27, 2019


Me encantó leer esto hoy de madrugada...

"El Amor Te Habla de Tú a Tú"
Olganelly García

La Vuelta da Muchas Vidas

on miércoles, enero 23, 2019
Patricia Reyes Spíndola es una de las mejores actrices que ha dado México y también un personaje muy admirado por mi, y de quien ya he hablado en distintas ocasiones en el blog; y en esta mitad de semana vuelve a ser tema de este espacio, porque una de las tantas cosas que formaba parte de la lista de cosas pendientes para compartir dentro de Las Páginas Sueltas y de Colores, era la reseña de su libro "La Vuelta da Muchas Vidas" y que fue uno de los autoregalos que más disfruté a finales del 2018.

El libro fue publicado hace ya tres años, y lo que lo hace interesante es que dentro del mismo, esta maravillosa actriz que ya es toda una institución dentro del mundo de la actuación, nos muestra una faceta muy diferente a lo que conocemos de ella por el cine, el teatro y la televisión; pues "La Vuelta da Muchas Vidas" trata sobre el papel más difícil y real que le ha puesto a interpretar la vida en el año 2011: el de una mujer que padece cáncer de Mama.

Lo interesante de este libro es que Paty comenzó a escribirlo como pequeñas notas en su iPad, y aunque se trata de un tema fuerte y bastante doloroso (debido a todo lo que tuvo que afrontar), está redactado de una manera muy amena y que nos muestra que ella es una mujer con un gran sentido del humor, muy espiritual, al mismo tiempo que creyente de las artes adivinatorias y la metafísica; así como poseedora de un gran "optimismo disfuncional" (como ella misma lo define) y que fue su gran arma en la lucha contra esta terrible enfermedad.
Tal como en otras ocasiones ella lo ha hecho a través de los diversos personajes que le ha tocado interpretar, (pero ahora desde su propia piel y perspectiva), en cada uno de los capítulos de este libro, ella comparte todo el proceso que vivió y los momentos difíciles que pasó desde el diagnóstico de la enfermedad, hasta su recuperación y la reconstrucción de su seno izquierdo. 

Ella considera que su historia es como una telenovela con un final feliz, ya que fue muy afortunada y logró vencer a la enfermedad. A la par de canalizar en algo positivo toda esta experiencia, que dio como resultado la creación de un personaje que se llama "Lupita Holística" y cuyos videos empezó a grabar desde la azotea de su casa y con un equipo de luces que le regaló su pareja, para luego compartir en las redes, con el objetivo de distraerse durante el proceso de recuperación.

Lo más notable de esa etapa que surgió como una especie de pasatiempo, previo a editar el libro, ella realizó una reveladora entrevista personaje-actriz en la que por primera vez hizo público su testimonio como sobreviviente de cáncer.

Convertida desde entonces en una de las principales promotoras de la prevención y detección oportuna en diversos foros, Patricia realizó también una sesión de fotos con el famoso director Pedro Torres (sí, el famoso realizador de los videos de Pandora, Emmanuel y Flans, que también ha sido tema en este blog). 

En un principio ese photoshoot tenía como objetivo que el libro de Patricia, fuera una especie de testimonio ilustrado. Por cuestiones de costos y primordialmente porque a varias editoriales les parecían imágenes muy fuertes, algunas de las fotos se quedaron en el tintero y Patricia planea en un futuro realizar una exposición con todo ese material.

Lo más interesante del libro es a la par del testimonio de Patricia, incluye el de otras amigas cercanas a ella que también afrontaron lo mismo, pero sin duda alguna, lo más valioso es conocer una faceta tan real y honesta de ella como persona, fuera de los reflectores y su trabajo en los sets.

Algo que llama mucho la atención es que dentro del libro, ella es una de las pocas personas que se expresa de manera positiva y con enorme gratitud para la ex primera dama de nuestro país: Angélica Rivera de Peña Nieto, quien  a través del DIF implementó un programa para preparar terapeutas que brindaran su ayuda a mujeres en recuperación de manera gratuita.
En conclusión: "La Vuelta da Muchas Vidas", representa un aliciente literario muy grande para quienes en este momento se encuentran en esa lucha contra el cáncer, son sobrevivientes o simplemente quieren tomar consciencia de lo importante que es la prevención.

Publicado por Editorial Diana, lo pueden encontrar en formato digital y físico a través de Amazon y Play Libros.
Como siempre les comparto un fragmento del libro:

¿Por qué?, ¿Por qué lo dejé pasar? Porque pensé: a mi no, a mi no me va a dar cáncer. ¡No, nunca -pensé-, nunca! Eso les pasa a otras, a mi no.

Me doy cuenta de que, sin querer, había caído en las creencias populares: el cáncer les da a las personas rencorosas, yo no soy rencorosa, a las que no comen sano, yo como sano, a las que fuman, yo dejé de fumar, a las que se asolean, yo me cuido del sol, a las que beben, yo no bebo; en fin, pensé que no cubría el perfil de ese personaje, que yo no estaba en el casting para esa telenovela del cáncer de mama; que a mi no, que a mi eso no me iba a pasar, que yo nunca tendría ese papel".
Lo acepto, soy una "optimista disfuncional" ¡y que! Soy una Suertuda de que me haya pasado, ya que no a todos en esta vida se les otorga el privilegio de tener una segunda oportunidad. 
Sólo a algunos el destino nos pone pruebas para reencontrar el camino".
-Patricia Reyes Spíndola-

Soledad Contigo

on lunes, enero 21, 2019
Antes de que llegaras tú, ella llevaba bastante tiempo aquí conmigo.... Era tan parte de mis silencios, que podía escuchar la voz de mis pensamientos aunque yo no pronunciara palabra alguna.

A ella nunca le conté como a ti, pero conocía cada detalle de mi historia... Supongo que aprendió a leerme entre las líneas de mi alma mucho antes de que la materializara en letras, y sin necesidad de tocar, conocía perfecto, a detalle la dimensión y la textura de cada una de las cicatrices que el pasado deja y no son tan perceptibles ni estando cerca, debajo de la ropa, encima de la piel...

Yo no te conocía aún, pero ya de ti le hablaba... No tenía ni la menor idea de como serías físicamente, pero en los instantes del día en que más me hacías falta, le hablaba a ella de ti, de que tenía muy claro cómo era exactamente tu alma, que eras una mujer hermosa, y que sin importar el abrigo de piel y huesos que llevaras puesto por fuera, cuando te encontrara... Sin importar dónde, ni cómo, yo sabría reconocerte... Y así fue.

Sí es verdad... Te confundí con alguien más un par de veces... Pero ella, que hasta entonces me conocía mejor que nadie; y a solas con mis propios pensamientos, me hizo ver, y entender después de muchas lágrimas, que estaba equivocada y ese no era el camino correcto.

Eres parte de mi presente.... Y hasta ahora entiendo que todo cuanto viví fue parte del camino que era necesario recorrer para poder encontrarte.

Tantas veces mientras duermes, o en los instantes en que me cuentas cualquier cosa y yo me pierdo en tus ojos, sigo preguntándome si de verdad te he encontrado o es algo tan simple como que el amor se construye cuando en el camino y entre millones de personas, la vida te permite conocer a alguien tan libre como tú.

Ella sigue siendo parte de mi, aunque tú estés ahora, pero la soledad contigo se volvió algo interesante por descubrir.

A veces la compartimos... Sabes que está ahí cuando me quedo en silencio y me preguntas: ¿en qué pienso?... También se hace presente en los instantes de cercanía física, (sin importar si es o no de madrugada), mientras tus sueños y mis pensamientos viajan en direcciones opuestas y a millones de años luz.

Me encanta que entiendes perfecto eso... Me tomas de la mano como en un intento de no separarte de mi aunque estemos lejos... Sabes que me encanta pasar mis días contigo, pero hay otros en que necesito también estar sola, inmersa en mi mundo...

Cuando vuelvo a buscarte, por eso es mágica la sensación de que hay tanto por contar y compartir aunque en apariencia se haya detenido el tiempo.

Sé que tú la conoces también... Yo respeto tus espacios con ella. La veo asomarse en tus silencios, cuando no dices nada y sólo respiras profundo y me abrazas antes de dormirte, o en la manera en que me buscas cuando algo te agobia o te despiertas de pronto, luego de un mal sueño.

Procuro estar ahí para ti, cuando eso sucede, pero me encanta y me vuelve mucho más feliz cuando se hace presente entre tú y yo sin decir palabras... En el punto del día en que volvemos a encontrarnos y sólo con miradas largas y sonrisas, entiendes que pase lo que pase y sin importar por cuanto tiempo sea, quiero estar cerca de ti.